Pues tienes mucha razón, Gothico.

Recuerdo el discurso que hizo Juan Pablo II en 1982, en el aeropuerto de Barajas, en su primera visita a España. Más o menos: "Vengo atraído por una historia admirable de fidelidad a la Iglesia y de servicio a la misma".

Se entiende que Alfonso Guerra dijera, por esas mismas fechas, que iban a dejar España que no la iba a conocer ni la madre que la parió.

En fin, ¡quién nos ha visto y quien nos ve!
¡Qué pena!

No perdamos la esperanza, no obstante.