Pero mucho más importante es lo que sucedió en las islas Marianas. Estas islas fueron el punto del primer contacto entre España y Oceanía, en 1521, con la llegada de Fernando de Magallanes y de Juan Sebastián Elcano, y después, en 1565, con su incorporación oficial a la Corona Española por Miguel López de Legazpi. Allí se han producido una sucesión de hechos de enorme interés. En 1668 llegó el beato Diego de San Vítores, quien fundó la primera misión permanente en los terrenos cedidos por el jefe Quipuja, un jefe local que recibió con gran entusiasmo a los españoles y cedió a los misioneros jesuitas esos terrenos. Pues exactamente en esos mismos terrenos es donde hoy está y, con el mismo nombre en español, la catedral del Dulce Nombre de María. Y justo al lado de la Catedral del Dulce Nombre de María está la Plaza de España. Da uno la vuelta al mundo y se encuentra con que en la isla de Guam, la principal de las Marianas, hay un cartelón enorme que dice: Plaza de España. Allí la cultura española ha quedado; en algunos casos hay que buscarla, aquello es territorio Estadounidense y, evidentemente, el inglés es la lengua dominante a todos los efectos y la cultura Estadounidense también, pero en esos casos hay, digamos, una fachada de cultura anglosajona que todo el mundo admite, que sirve para la comunicación interétnica entre unos y otros, pero cuando uno va entrando en la sociedad local va descubriendo muchos rasgos de origen español. Hubo durante los siglos XVIII y XIX un enorme mestizaje de muchos orígenes, filipinos diversos (tagalos, pampangos, cebuanos, cabileños...), mejicanos diversos (criollos, mestizos, mulatos, indígenas mejicanos...), hubo también algunos peruanos, hubo también esclavos africanos, por supuesto había también españoles, de regiones diversas y que hablarían lenguas diversas también. El primer español que vivió en las islas Marianas era un gallego, Gonzalo de Vigo, de la expedición de Elcano precisamente, que vivió allí durante un tiempo desde 1521. Es decir, hubo un mestizaje continuado, muy profundo, y ese mestizaje biológico dio como resultado el mestizaje lingüístico. Y hoy ¿qué es lo que encontramos de español? De español puro, pues hay unos mil hablantes que hoy como antaño son forasteros, pero la población local, los chamorros, los que se consideran indígenas productos de ese mestizaje de siglos y que son los auténticamente identificados con las islas, lo que hablan realmente es el chamorro. Son unos 50.000 o 60.000 hablantes de chamorro que se consideran allí pueblo del Pacífico, isleños del Pacífico, pero su representante en el congreso de los Estados Unidos forma parte del grupo hispano del Congreso. Es realmente una lengua mixta, podemos quizá calificarla de criollo, una lengua que es el resultado de todas estas mezclas continuas del español en sus diversas variantes con la lengua originaria, con las lenguas filipinas de marineros, soldados y comerciantes de aquellas islas.
Hoy podemos seguir una conversación en español, en lo que es un último resto arqueológico de lo que habría sido el dialecto español de las islas Marianas, que estaría absolutamente vivo a finales del siglo XIX ; porque nos consta por las crónicas y los libros de los distintos gobernadores que a finales del siglo XIX la inmensa mayoría de los chamorros hablaban español, y por lo menos el 50% además sabía escribir en español. Sin embargo el español ya no es más que un residuo. Además de ser la lengua de ese grupo de emigrantes recientes, es una lengua que queda en algunas oraciones, en algunos cantos: cantan villancicos en español en Navidad, cantan algunos rezos después del rosario, hay novenas también en español. Ha quedado una cierta presencia del español, en cierto modo como aquí del latín, que todavía se puede estudiar, que cantamos el Adeste Fideles en Navidades, pero no es la lengua hablada aunque forme parte de nuestra cultura y estemos diciendo palabras latinas continuamente. Pues los chamorros, sin saberlo, al igual que nosotros sin saberlo hablamos latín o griego, están también hablando español, porque el 50% de su vocabulario es español, y además una buena parte de su gramática y de su fonología están también relacionadas con el español. Evidentemente hay también otras huellas culturales españolas, hay edificios españoles, hay tradiciones y costumbres, la religión católica es la mayoritaria de los chamorros, las novenas, rosarios, procesiones, nombres propios... Allí hemos conocido gente que se llama Remedios Castro o José Cruz; hemos conocido lugares de nombre español, como los pueblos de San José, San Vicente, San Antonio, las islas de Urracas... Es decir, allí queda la cultura española, se puede percibir a pesar del paso de los años y de los sucesivas potencias coloniales: desde el 98 han pasado a Estados unidos, en las Marianas del norte desde el 99 a Alemania, después a Japón, después la durísima Guerra Mundial, que dejó destrozadas las islas, y después ya la presencia estadounidense en todo el archipiélago, que actualmente comprende dos territorios estadounidenses, la isla de Guam, que es una colonia pura y simple, y las Marianas del Norte, que son un estado asociado al estilo de Puerto Rico.
http://ar.geocities.com/equfocus/oceaniaesp.html
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