Esta visto que en España somos responsables de la dejación de funciones que hacen otros estados respecto de sus súbditos y aquí tenemos que educarlos, alimentarlos y prestarles servicios sanitarios por la cara, mientras los naturales nos sentimos cada vez más extranjeros en nuestro propio país y abandonados a nuestra suerte por un estado que nos controla sólo para exprimirnos con impuestos y someternos a leyes absurdas y anti-naturales.

El cumplimiento de las leyes del Estado, cada vez más en su mayoría inicuas, es obligatorio para la población autóctona mientras que los inmigrantes pueden circular por el territorio nacional con órdenes de expulsión y delitos pendientes sin que puedan ser expulsados.

Resulta repugnante que el PP pretenda dar ahora lecciones de cómo planificar la inmigración cuando durante su mandato no cesaban de traernos inmigrantes para que la economía española resultase competitiva.

Rajoy aboga por ofrecer sanidad y educación sin pedir documentos