Cita Iniciado por Breogan
Con ánimo tan destructivo como el que tenía en mente Nebrija cuando creó la norma para el castellano. O sea, ninguno.
Por cierto el batua no es esperanto.




En Navarra se habla euskera a pesar de los esfuerzos de algunos políticos por borrarlo del mapa. Que los batasunos lo usan con fines políticos? Vale, pero el euskera no tiene la culpa, más bien los políticos de los que te hablo más arriba.



No, tan subversivo no, por eso se multaba a la gente por hablarlo.



Ahí te doy la razón. El declinar del euskera había empezado mucho antes. Pero no me negarás que la visión que Franco tenía de Las Españas era totalmente jacobina. Lógicamente este veneno había comenzado a inocularse mucho antes y desde 1839 el declinar del euskera es exponencial, respecto a los siglos anteriores.





Mejor siglo XVIII, entorno a 176...Qué casualidad un hatajo de masones que ven el euskera muy poco liberal, algo de lo más bruto y "demodé".



Me pregunto si esto tendrá que ver con el prestigio de cualquier idioma que no tiene norma culta, eh? También este "autoodio" se daba entre, por ejemplo, los gallegoparlantes. Normal, si a todas horas, los "amigos de la riqueza dialectal" les dicen que hablan mal, que son unos burros, etc. Y que, para "progresar", es mejor hablar el castellano, etc.
Estamos básicamente de acuerdo, Breogan. Pero aplicando la lógica deductiva elemental hemos de entender a la luz de los argumentos expuestos que la positiva -y no exenta de polémicas de las cuales no conoció con dicha intensidad la gramática de Nebrija- norma del batua aconteció en un régimen político que no persiguió tanto al euskera como nos quieren hacer creer. Y que en última instancia los nacionalistas se acogen a una gramática nacida al ámparo de las instituciones franquistas. Lo que no es malo per se, sino que denota que el nacionalismo vasco es hijo de la mentira.

Por eso no entiendo que digas que se "multaba su habla". Creo que sobre la mesa se han puesto bastantes argumentos para demostrar lo contrario. Incluso, su tuviese tiempo podría buscar en el repertorio de Jurisprudencia y Legislación del Arantzadi (la principal y más histórica editorial jurídica española, de origen donostiarra) los levantamientos de la interdicción de predicación en euskera -vinieron con el Concordato del 53-, de la inscripción en los registros de la propiedad, civil y mercántil de nombres euskéricos (finales de los 40) y de otras limitaciones a su uso cotidiano que según antifranquistas no sectarios "en la práctica nunca se aplicaron". Aún estoy buscando la disposición exacta de las multas por hablar euskera. Quizás fue un bando menor de algún alcalde, seguramente del Areilza jonsista-falangista-liberal de Bilbao, pero que como ya digo hubo conciencia generalizada de la inexistencia de virtualidad práctica. Y sobre esas limitaciones se alza la enumeración no exhaustiva de impulsos oficiales -insuficientes ante el abandono en el que habia caído por parte del pueblo- del franquismo. Cuyo paradigma seria la citada unificación del Monasterio de Arantzazu. Y como ya he dicho, hubiese sido extremadamente simple para el franquismo haberla impedido basandose en el recrudecimiento en esos años de la violencía terrorista etarra.

Que la visión de España de Franco fuese jacobina no lo puedo negar, y nunca lo he hecho, y por esa denuncia en pleno franquismo -no treinta años después de su muerte- a muchos chapelgorris les cayeron años de prisión y multas. Pero también he intentado poner la crítica en sus justos términos. Para mentir ya tenemos la prensa del sistema.

El tema del euskera en Navarra no es polémico y siempre se ha hablado con naturalidad. Resulta además que hasta donde yo conozco los euskaldunes navarros que hablan un euskera más puro (y no se limitan a un léxico castellano acabado en -oak ni en cambiar la "ch" por la "tx") son fervientes españolistas. En lo del gobierno de Navarra discrepo: a muchos pamploneses o navarros de La Ribera les suena a pitorreo que sus calles estén rotuladas en euskera y han extendido el chascarrillo de que "en Pamplona y en Estella hay más chinos que vascos, esperemos que a Sanz no le dé por poner la rotulación trilíngüe".

El problema con el Reino de Valencia sería bastante distinto. Empezando por su carácter romance y por tratarse de un lengua generalizada a casi toda la población que siempre tuvo conciencía histórica de lengua propia, diferenciada también por muchos catalanes, con cultivo literario, gramática, léxico y morfología publicadas desde al menos el siglo XVI. Por eso, a pesar de que sea indudable que pueda haber comunicación entre las dos lenguas el problema viene de aplicar o no aplicar en el Reino de Valencia las normas del (furibundamente nacionalista y manipulador) IEC a través de la AVLl o por el contrario reconocer la autoridad de la apolítica RACV.