Re: Respuesta: Harto de calabazas y de jalogüín
Esta mierda del "Jalogüín", o del "Giligüín", esta alienación global programada en nombre de una falsa libertad; asistir a ese aquelarre protagonizado por un mamarracho de pinchadiscos", se ha llevado por delante tres vidas. Una sola de ellas ya vale inconmensurablemente más que toda esa basura demagógica y mediática de esta maldición de "las libertades que acaban y destruyen el alma humana".
En este caso llama mucho la atención a la vista de los testimonios ofrecidos por los medios, el aparentemente alto nivel de formación académica de muchos de ellos. En ese antro satánico estuvo un sobrino mío, estudiante de segundo año de una ingeniería y con él sus amigos de formación similar. Las propias víctimas estaban iniciando sus propias carreras, una de ellas en primer curso de Derecho. Quiero destacar con estos comentarios el hecho de que se trata de jóvenes que sólo buscan divertirse, pero lo hacen de un modo completamente irracional, a pesar de que se les supone a priori de que muchos deberían mostrar una mayor capacidad de raciocinio, pues en ello están siendo instruidos. Me pregunto qué atractivo puede tener un mierda de pinchadiscos al que cualquiera de estos chicos le dan cien vueltas en todo.
En mi opinión, los responsables son el Ayuntamiento de Madrid, la empresa arrendataria, a quien correspondiese la seguridad y el mantenimiento del servicio de orden, a muchos padres que no saben, o no han sabido, educar debidamente a sus hijos, educación que comienza en el mismo instante en que el recién nacido entra en casa, y la sociedad en general que ha renunciado a su verdadera condición mostrando su completa incapacidad de cumplir con la misión que le compete. ¿Esta es la sociedad que quiere la gente? Si así fuera o sobra la sociedad o sobra mucha gente.
Mientras escribo estas líneas estoy escuchando en el programa "Sucedió en Madrid" de TELEMADRID el testimonio de un chaval que presenció los últimos momentos de la vida de la chica llamada Katia, la cual mirándole le pidió: "Dile a mi padre que lo quiero mucho", y es que la madre de la chica falleció de cáncer hace aproximadamente un año. Esa decir, la chica se dio cuenta de que se moría.
En mi interior tengo demasiada rabia contenida contra estos políticos que están destruyendo España, contra estas ideologías satánicas y disolventes, contra esta sociedad de descerebrados. Tengo hijas, aunque gracias a Dios, no gustan de este tipo de festejos satanistas y paganoides de origen extranjero. Pero no están libres de la degeneración progresiva de esta sociedad que fomenta y permite que su juventud esté tan destruida.
Convendría que alguien pusiera el enlace a este programa de TELEMADRID por su valor testimonial.
Última edición por Valmadian; 02/11/2012 a las 22:08
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
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