Si estimados Kurtz y Hyeronimus, verdaderamente existen dos varas de medir y de contar la Historia, pero eso siempre ha sido así. Los vencedores escriben lo que quieren sobre sus victorias y el acontecer de las mismas, mientras que los vencidos aguantan carros y carretas sin poder protestar, eso ha sido así en Grecia, en Roma, y también en tiempos más recientes.

Lo triste de todo esto es que Franco ganó la guerra Civil. Ese es un hecho, no una circunstancia alteralble, y todo lo acontecido durante la Dictadura, está ahí (bueno y malo) para que ahora vengan los "perdedores de la Guerra Civil" a decirnos que es lo que debemos aprender o que no debemos aprender. Aunque hemos de reconocer que ahora ellos son los vencedroes en esta mal llamada Democracia.

Mi enfado estriba más en la pasividad de la gente que rodea a los vociferantes y propaladores de consignas de izquierdas. Son gentuza, y ante su "chufla" no hay gritos "decentes" que les hagan, ni siquiera, el vacío, que no ya el contestarles o contradecirles.

Es por lo que ponía el ejemplo de la docencia, y estoy de acuerdo con Anorgi, esto no lo cambia el PP (por cobarde) y por que no le dará tiempo, ya que es una labor más de calle, cosa que ese partido no tiene.

Sé de buena tinta de muchos profesores están hartos ya de las intromisiones politiqueras de inspectores de educación y compañeros de profesión. Estos a modo de agitadores propagandísticos, y bajo el velo de la libertad y la tolerancia, introducen consignas socialistas o nacionalistas, modifican conductas o imparten verdaderos mítines en sus aulas.

Por su parte, el resto de compañeros (y en este caso padres), guarda ante esta actitud un digamos que más que dudoso silencio. Más bien sería una vergonzosa sumisión.

Vale que no todo el mundo es capaz de afrentar a estos sinvergüenzas, y que no todo el mundo defiende con el mismo interés los postulados políticos o doctrinas de partido, pero es que el clamoroso silencio que guardan esta gente es aterrador. Su pasividad hace más daño que mil mítines, pues dejan a sus anchas y sin oposición a los cantamañanas.

Esto mismo que pongo como ejemplo en la docencia, ocurre igual en todos los ámbitos de la Administración, dígase inspeccion, Justicia, Correos, Sanidad, etc. Por eso, hay que denunciar esta actitud silente y sumisa que tiene mucha gente, que luego, en privado, te susurra al oído lo harta que está de Zp y de su política..., y te da la vara mientras ellos, comodones, no hacen nada por evitar esta situación, todo lo contrario, con su actitud, refuerzan a los voceros políticos de izquierdas.