Cita Iniciado por Irmão de Cá Ver mensaje
Amigo Muñoz; la monarquía es único sistema de gobierno avalado por la tradición política en España, Portugal, Francia y otros países de la Cristiandad en Europa. No especifiqué el ámbito de la tradición en mi afirmación anterior, porque pensé que se subentendería su nexo a España. Claro que hay estados frutos de la revolución donde la monarquía no tiene donde radique, tal vez tampoco tenga cabida. Pero una cosa es cierta: la monarquía es la única forma de gobierno que garantiza la estabilidad de los valores que reglan una sociedad ante el paso de las generaciones. Por lo tanto, es la única que puede efectivamente defender el catolicismo - o efectivamente atacarlo. La monarquía liberal o constitucional es una república coronada, para nada es una monarquía sino para el (o la) que ocupe el trono. Definitivamente no lo es para Dios ni para la Patria, porque el rey no gobierna y firma leyes a gusto de coyunturas políticas de turno. Las dictaduras también no son solución; se va el dictador (por muerte, asesinato o derrumbe) se va el sistema. Las democracias (las partidaristas por lo menos, y no conozco ninguna que no lo sea, ni mismo Suiza) están para servir a los intereses plutocratas que controlan a los partidos políticos. Qué nos queda?

La monarquía absoluta jamás fue tradicional en España y en Portugal; pero la representación parlamentar tampoco. La representación orgánica es la única que creó raíces en la historia de nuestros países y efectivamente representó la voluntad de todos, por las más nobles y edificadoras vía de su participación en la sociedad: su trabajo, su oración, su defensa de la Patria y de la Familia. Eso sí que son cortes! Sin partidos!
Las repúblicas de Venecia, Genova, Roma, Suiza... etc. Son muestras de que las repúblicas si que funcionan y pueden ser católicas. Y pueden defender el catolicismo. Desde luego en España, lo mejor es una monarquía tradicional... pero me ratifico en lo anterior: necesita el aval de la tradición. Pero me estoy refiriendo a estos sistemas desde el tradicionalismo. Es decir, que tengan los mismos principios que en España tenía el tradicionalismo. La misma Iglesia no ha preferido nunca un sistema más que otro. Pero observo, mirando a la historia, que al final siempre gobierna la oligarquía o una mente.