Re: El desastre del bilingüismo español-inglés en la enseñanza
Por razones que no vienen al caso, no he podido intervenir en este hilo que está tan relacionado con mi actividad profesional desde hace 23 años. Siento disentir de Juan Manuel de Prada, al menos en ciertos juicios o en su modo de plantearlos. El que cualquiera desee lo mejor para su país y, en este caso, para la propia lengua, es algo totalmente natural, pero que se considere que el aprendizaje de otras lenguas es algo excluyente sobre la propia es un disparate en términos y demuestra un total desconocimiento de lo que trata.
Afirmar que los niños al final del ciclo serán analfabetos en ambos idiomas, es afirmar la mayor actual no bilingüe. Es notorio desde hace décadas que el sistema educativo en España es un desastre total, con inglés como asignatura o sin ella. Los niños españoles son unos perfectos analfabetos funcionales en su mayoría debido al sistema que tenemos, a la existencia de un profesorado inoperativo y con una formación inadecuada, a la permisividad de los padres, y a la existencia de una sociedad "anormalizada" que ha convertido lo anormal en normal (ya he visto que hay otro hilo con este asunto precisamente) en la rebeldía total de los adolescentes, rebeldía que aprendieron en la etapa anterior de sus vidas, y todo ello muy mediatizado y manipulado políticamente. ¿Qué se quiere entonces? Desde la implantación de este régimen hasta hoy ya ha habido 6 leyes sobre Educación. Desde la Ley de Moyano hasta 1970, es decir, desde mediados del XIX, sólo algunas leyes parciales y reformas. Creo que es suficientemente orientativo.
Que se quiera llamar bilingüe" a este sistema, es cuando menos un tanto presuntuoso, verdad, que detrás hay una carga ideológica evidente, verdad también. Pero sus resultados serán visibles en un futuro y se sabrá si estamos ante un nuevo experimento, otro más, o puede ser un revulsivo. Respecto a los niños, son muchos los países en los que el aprendizaje intensivo de otros idiomas no ha producido esos efectos de los que aquí se ha hablado. Más aún, también en España la experiencia no es nueva, sino todo lo contrario, y los hechos demuestran sus efectos según se hayan llevado a cabo. Yo estudié el Bachillerato Elemental, hice una reválida al final del mismo; después estudié el Bachillerato Superior y realicé otra reválida, es evidente que mi Plan de Estudios fue el anterior a la Reforma de Villar Palasí que implantó la E.G.B. Pues bien, a lo largo de esas dos etapas tuve que cursar Lengua Española, Francés, Inglés, Latín y Griego Clásico. ¿Hablo alguno con fluidez? pues aparte del mío materno y con dificultades, no sé, más bien creo que no. ¿Por qué? ya que puede asegurarse que la carga de conocimiento de todos ellos fue suficiente para entenderlos bien y expresarme con cierta fluidez. Las razones que se pueden aducir son diversas pero hay una que me parece concluyente: no los practicaba, repito, no los hablaba con nadie, luego fue conocimiento perdido desde el inicio.
En cambio, la experiencia es vieja en España: "Colegio Alemán", British Council", "Liceo Francés", "la Presentación de María" (francesas y en las que estudió mi madre que tiene sólo 88 años), el colegio "San Estanislao de Kostka", es decir, de absoluto y reconocido prestigio, los colegios con mayor nivel en la educación privada y cuyos resultados jamás se ha escuchado que hayan sido negativos. Hay buenas razones para suponer que los métodos de su enseñanza han sido adecuados y ajustados al desarrollo psicológico evolutivo de los niños, con buen profesorado y mejores tutores aún, con la colaboración paterna, en un régimen de disciplina y sin ideologías sesgando permanentemente todas las materias y actividades escolares y extra-escolares y así durante muchas décadas.
En mi opinión, el problema no está en si los niños pueden o no pueden, pues lo cierto es que los niños pueden con todo, pero si no hay lógica ni coordinación, si se les permiten todos los caprichos, si el sistema de premios y sanciones es hacer lo que me da la gana, si la figura del profesor carece de toda autoridad, ¿qué resultados se quieren obtener? ni aquí, ni en ningún otro país que se suicide con la educación de sus menores se podrá sacar jamás nada positivo, la esclavizada será la población, tal como sucede en España hoy en día con una masa analfabeta y totalmente acrítica que, a la vista de la putrefacción de la mal llamada clase política, sindical y empresarial, es incapaz de ponerse en acción para acabar con tanta corrupción.
Y, desde luego, afirmar que un conocimiento serio de otros idiomas no reporta ventajas es un absurdo así como una negación de las evidencias. O afirmar que supone una especie de esclavización del trabajador, es otra pamema, porque el sometimiento está causado por el sistema productivo a escala mundial, y da igual si saben otros idiomas o se desconocen por completo. El señor Juan Manuel de Parda mezcla en esta ocasión churras con merinas y, por otro lado, lo habitualmente acertado de muchos de sus juicios no suponen dogma alguno.
Última edición por Valmadian; 14/10/2013 a las 14:51
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
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