Por cierto, en las fotos se ven algunas boinas rojas: un señor mayor que la lleva puesta y un joven que la tiene doblada entre las manos. Vivan los carlistas argentinos.
Por cierto, en las fotos se ven algunas boinas rojas: un señor mayor que la lleva puesta y un joven que la tiene doblada entre las manos. Vivan los carlistas argentinos.
COMUNICADO EL PADRE CHRISTIAN BOUCHACOURT, SUPERIOR DEL DISTRITO DE AMÉRICA DEL SUR DE LA FRATERNIDAD SACERDOTAL SAN PÍO X
La Fraternidad San Pío X recuerda la doctrina católica enseñada en la encíclica Mortalium animos del Papa Pío XI, disponible en el sitio oficial del Vaticano:
Encíclicas - Pío XI - La Santa Sede - El Santo Padre
“Convencidos de que son rarísimos los hombres privados de todo sentimiento religioso, parecen haber visto en ello esperanza de que no será difícil que los pueblos, aunque disientan unos de otros en materia de religión, convengan fraternalmente en la profesión de algunas doctrinas que sean como fundamento común de la vida espiritual. Con tal fin suelen estos mismos organizar congresos, reuniones y conferencias, con no escaso número de oyentes, e invitar a discutir allí promiscuamente a todos, a infieles de todo género, a cristianos y hasta a aquellos que apostataron miserablemente de Cristo o con obstinada pertinacia niegan la divinidad de su Persona o misión.
“Tales tentativas no pueden, de ninguna manera, obtener la aprobación de los católicos, puesto que están fundadas en la falsa opinión de los que piensan que todas las religiones son, con poca diferencia, buenas y laudables, pues, aunque de distinto modo, todas nos demuestran y significan igualmente el ingénito y nativo sentimiento con que somos llevados hacia Dios y reconocemos obedientemente su imperio.
“Cuantos sustentan esta opinión, no sólo yerran y se engañan, sino también rechazan la verdadera religión, adulterando su concepto esencial, y poco a poco vienen a parar al naturalismo y ateísmo; de donde claramente, se sigue que, cuantos se adhieren a tales opiniones y tentativas, se apartan totalmente de la religión revelada por Dios.”
Sin ninguna forma de resentimiento hacia cualquier otra comunidad religiosa, la Fraternidad San Pío X adhiere a esta doctrina inmutable y desaprueba firmemente la organización de toda ceremonia interreligiosa en las iglesias católicas.
Padre Christian Bouchacourt, 13 de noviembre de 2013
Fuente: HSSPX América del Sur
Primero le dijeron a nuestros antepasados que no hacía falta una Inquisición, que España y sus reinos de Ultramar podían seguir siendo católicos sin necesidad de esta institución tan querida por nuestro pueblo.
Después dijeron a nuestros antepasados que debía permitirse la libertad de cultos, pues era un derecho de todo ser humano. De nuevo tuvieron que tragar.
Después la propia Jerarquía de la Iglesia dijo a nuestros padres/abuelos que los católicos tienen derecho a apostatar y que la libertad de cultos (la libertad para el error) es un derecho reconocido ya no solo por el Estado, sino por la propia Jerarquía de la Iglesia. Entonces se tuvo que aceptar en el propio seno de la Iglesia por obediencia.
Ahora nos dicen a nosotros que no tenemos ya derecho a ser católicos sin más, sino que debemos mezclar nuestra religión con religiones falsas como la judía y consentir que utilicen y profanen nuestros templos.
¿Qué será lo próximo? Si les hubieran dicho a nuestros antepasados de qué iba toda la historia desde el principio, la evolución de los acontecimientos seguramente habría sido otra. Pero claro, se ha ido haciendo todo paso a paso, para no alarmar demasiado.
Militia est vita hominis super terram et sicut dies mercenarii dies ejus. (Job VII,1)
Esto es lo que el Santo Padre quiere: "lío".
Dado que el fin del mundo y la parusía no acaban de llegar, habrá que irse preparando para lo peor: Nosotros habremos sido los antepasados de los neo-judíos que poblarán entonces las sinagogas que un día fueron iglesias. Para entonces, se habrá confirmado que el cristianismo fue solo una herejía, pesadísima y terca además, del Pueblo Elegido y que a él "felizmente" acabó retornando, por la acción "santísima" de un intrépido viejo y gordo que lo descabaló, al convocar por sorpresa un Concilio.
Última edición por ALACRAN; 14/11/2013 a las 16:06
"... Los siglos de los argumentadores son los siglos de los sofistas, y los siglos de los sofistas son los siglos de las grandes decadencias.
Detrás de los sofistas vienen siempre los bárbaros, enviados por Dios para cortar con su espada el hilo del argumento." (Donoso Cortés)
Aquí corresponde hablar de aquella horrible y nunca bastante execrada y detestable libertad de la prensa, [...] la cual tienen algunos el atrevimiento de pedir y promover con gran clamoreo. Nos horrorizamos, Venerables Hermanos, al considerar cuánta extravagancia de doctrinas, o mejor, cuán estupenda monstruosidad de errores se difunden y siembran en todas partes por medio de innumerable muchedumbre de libros, opúsculos y escritos pequeños en verdad por razón del tamaño, pero grandes por su enormísima maldad, de los cuales vemos no sin muchas lágrimas que sale la maldición y que inunda toda la faz de la tierra.
Encíclica Mirari Vos, Gregorio XVI
Vídeo todavía más largo del suceso: Gloria.tv: Graves enfrentamientos en la Catedral de Buenos Aires - Fieles intentan evitar liturgia profanante.
Aquí corresponde hablar de aquella horrible y nunca bastante execrada y detestable libertad de la prensa, [...] la cual tienen algunos el atrevimiento de pedir y promover con gran clamoreo. Nos horrorizamos, Venerables Hermanos, al considerar cuánta extravagancia de doctrinas, o mejor, cuán estupenda monstruosidad de errores se difunden y siembran en todas partes por medio de innumerable muchedumbre de libros, opúsculos y escritos pequeños en verdad por razón del tamaño, pero grandes por su enormísima maldad, de los cuales vemos no sin muchas lágrimas que sale la maldición y que inunda toda la faz de la tierra.
Encíclica Mirari Vos, Gregorio XVI
¡Es lo que el Papa quiere!
Que se celebre esta Liturgia acatólicaNo había terminado la liturgia interreligiosa de Conmemoración de la Kristallnacht que, desde hace más de quince años se realiza en el ámbito de la Iglesia Católica, cuando todos los medios de prensa de la Argentina daban cuenta de una noticia sorprendente:
Y que haya lío, mucho lío
Los invitados entre el fuego cruzado de "dos Iglesias"
Un grupo "de derechas (TN), de jóvenes fundamentalistas católicos (La Nación), de fanáticos ultraconservadores católicos (Perfil y Clarín), de exaltados (Ámbito Financiero)", no tuvieron mejor idea que ponerse a rezar el Santo Rosario y repartir volantes en el momento en que comenzaba la ceremonia.
Esto demuestra que el diálogo interreligioso es querido por un conglomerado que dispone de inmenso poder, y cuyos tentáculos se extienden hasta el centro mismo de la Iglesia.
Así habíamos principiado la nota en la misma noche del Martes, cuando tuvimosque dejarla en este punto por razones que no merece la pena comentar aquí.
Cortando el hilo que pensábamos seguir, digamos que nos ha sorprendido un titular del diario La Nación, donde se afirma inconsecuenemente que habríamos negado "de modo explícito" el "inicio de la persecución al pueblo judío perpetrada por los nazis".
Como flameante demostración citan nuestro texto y lo comentan:
"Un templo católico no es el lugar indicado para recordar acontecimientos pasados como la Kristallnacht; hecho extraño a nuestra historia y sobre el que se conocen versiones contradictorias, dice el posteo en este sitio web que de modo explícito pone en duda el inicio de la persecución al pueblo judío perpetrada por los nazis."No solamente no vemos de qué manera habríamos negado "de modo explícito" un hecho histórico que no concierne directamente al caso -el cual, como comprobará el honrado lector, está explícitamente admitido en la frase transcripta- sino que lo reinterpreta a su manera, siempre capciosa y obscura.
El objeto principal de la afirmación de PC, como está bien claro, es indicar que los templos católicos deben ser lugares exclusivos de culto católico y para nada, sitios de convocatoria multirreligiosa para recordar episodios pasados ni salones multiuso.
El Culto católico siempre es presente, nunca conmemorativo, pues es la acción de Cristo que es eterna como lo es Él. Para la Doctrina Católica la Santa Misa, el Sacramento por excelencia, no es una mera "recordación histórica" sino un hecho presente, de eterno presente, que simplemente se continua a través de los siglos en cada celebración, de la misma manera que Nuestro Señor Jesucristo está eternamente presente ante el Padre Eterno exhibiendo Sus gloriosas heridas e impetrando la continua Redención.
Se ve también el interés que tiene La Nación, de vincularnos con la Fraternidad San Pío X. De modo que hay quien nos ha escrito, luego de leer esa nota, pensando que este blog era una especie de vocero oficioso de la misma.
Sin embargo del cariño que sentimos por la obra de esa benemérita institución, hemos de decir, para hacer honor a la verdad, que no estamos vinculados institucionalmente con ella.
Y si los cronistas hubieran estado más atentos, se habrían dado cuenta de que nosotros publicamos domingo tras domingo, la Liturgia de la Palabra correspondiente al Novus Ordo (para los iniciados: la misa vigente a partir del 1º Domingo de Adviento de 1969), cosa que no haría ningún espacio vinculado a la Fraternidad.
Luego de esta necesaria digresión, volvamos ahora al tema principal de este post.
Cuando el padre Fernando Gianetti, gurú y brazo ejecutor desde hace más de 15 años del proyecto que ahora llega a su culminación, dirigía las palabras de inicio de la Liturgia Conmemorativa de la Kristallnacht, se comenzó a oír suave pero firmemente el desgranar de las cuentas del Santo Rosario, en las voces de unos cincuenta jóvenes situados en la parte central de la Catedral de la Santísima Trinidad.
Dos casi niños se adelantaron hasta el presbiterio, donde ocho líderes religiosos (dos más que el año pasado), hacían guardia, a diestra y siniestra, al Arzobispo de Buenos Aires, Dr. Mario Aurelio Poli.
Luego de hacer una genuflexión, uno de ellos le entregó un papel, y entre los dos hicieron que el mismo llegara a los demás.
Los gestos de agradable sorpresa que al recibir el escrito adornaban las caras, se fueron transformando en risa nerviosa en la medida que el sentido de la vista informaba al cerebro el contenido de la misiva.
En ese momento, una persona subió al presbiterio, y colocándose junto a los micrófonos dirigió el siguiente mensaje:
"Les pedimos a todos, por favor, que tengan en cuenta que es un templo católico y que este es un acto de profanación que debe ser evitado. No tenemos problemas con los recordatorios históricos que se hagan en lugares históricos. En el templo santo de Dios donde vive el Santísimo, no puede haber una profanación; y los que conocen de (aquí se le quitó el micrófono) religiones saben que las profanaciones ofenden al mundo y a Dios... Adelante del Nazareno y adelante del Crucificado. Váyanse y terminen esta profanación. No es posible. Recen el Rosario y honren a Dios".
El Arzobispo pidió, a través del padre Gianetti, que se retiraran los jóvenes que estaban rezando el Rosario. Lo que generó un aplauso, a partir del cual un ruido intenso se instaló dentro de la Catedral y duró casi media hora. Era el ruido de los reproches y las diatribas dirigidas hacia los que rezaban sin contestar.
Algunas personas entornaron a los jóvenes orantes, unos para intentar convencerlos de que cejaran en su empeño, otros para insultarlos con los más duros epítetos, locos, fundamentalistas, reaccionarios, nazis:
Otros llegando a la agresión física, como un devoto de kipá que hostilizó largamente desde atrás a uno de los sacerdotes que acompañaban al grupo:
Pero resultó particularmente sorprendente el furor demostrado por el diputado Mario Amadeo, dicen que perteneciente a la Comunidad de San Egidio, quien desplegó actos que pueden considerarse intimidatorios como sacar reiteradas fotografías a escasos centímetros de la caras, gritarle a un niño, al más caro estilo de los servicios de inteligencia: ¿De qué colegio sos, de qué colegio sos?, o gritarle a unos adolescentes "Miserables nazis".
¿Cómo es posible que un hombre que ocupa tan alto cargo llegue a ese extremo?
Pero si en la noche del martes 12 la actitud de Amadeo fue incalificable, se superó a sí mismo ayer, cuando les dijo a los medios:
"Son marginales, son fanáticos. Yo vi en la cara de esos pibes que si los mandan a matar, matan. Si vos decís que están violando la Catedral y los mandás, matan. Son unos miserables, unos marginales"
Menos mal que tales calificativos salen de la boca de un político... Se acuerdan en 2001, cuando el país entero gritaba que se vayan todos.
Eso sí, cuando haya que votar, los padres que aman a sus hijos, tengan presente a quien actuó contra unos niños como un energúmeno... No lo olviden, la Nación y sus hijos se lo agradecerán.
Es curioso como en el video que publicó La Nación, se han eliminado las palabras de Amedeo, con el simple expediente de anular el sonido dejando la imagen. Esos son los amantes de la verdad.
Vienen a la memoria estrofas del Salmo 22, el que Jesucristo rezó en la Cruz, que paradójicamente luego sería recitado en la ceremonia, como uno más de los elementos de analogía entre el Holocausto y la Pasión:
Me han rodeado muchos toros;
Fuertes toros de Basán me han cercado
Abrieron sobre mí su boca
Como león rapaz y rugiente.
Porque el poderoso diputado de la Nación, se estaba dirigiendo con esos epítetos y descalificaciones, a unos adolescentes, algunas niñas incluidas, que estaban cometiendo el pecado de rezar, y de decirles a los demás que "extra ecclesia nulla salus - fuera de la Iglesia no hay salvación", aunque se lo hayan dicho de un modo tan directo y contundente que pudo resultar ofensivo.
Porque lo que hay que advertir aquí, es que los invitados, tanto cristianos disidentes como judíos, quedaron sin querer en el medio de una discusión interna de la Iglesia. Debate tan intenso y agudo que está llevando a la conformación de dos "partidos", con doctrinas y liturgias diversas, que son cada vez más extraños el uno del otro. Una es la Iglesia de las promesas, y la otra la "iglesia" de la publicidad, como las llamó hace muchos años el padre Meinvielle, maestro del actual Arzobispo de Buenos Aires.
La una cree, como ha creído invariablemente desde el principio, que el único camino de salvación es el Bautismo; pues el mismo Maestro se lo ha enseñado infaliblemente: "Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a todos los hombres. El que creyere y se bautizare se salvará, el que no creyere se condenará" (Mt: 16, 15).
Sin embargo de estas palabras, contra las que nada hay por hacer, y del dogma antes referido, "fuera de la Iglesia no hay salvación", la iglesia de la publicidad, ha desarrolado en los hechos la doctrina no escrita de las múltiples vías de salvación. Cada uno se salva en su religión y aún, por qué no ,sin creer en Dios. Lo cual está absolutamente condenado por la doctrina católica.
Los invitados del Arzobispo de Buenos Aires merecían ser recibidos con respeto y cordialidad; pero el error consistió en invitarlos para el menester de una liturgia acatólica, que en modo alguno puede ser celebrada en una Iglesia, a no ser que pertenezca... a la iglesia de la publicidad.
Es seguro que un judío ortodoxo comprendería muy bien a un católico que no aceptara una liturgia interreligiosa, pues él tampoco la aceptaría. Pero la mayoría de los invitados del Sr. Arzobispo, pertenecían al reformismo judío, que piensa distinto.
Convendría disculparse con ellos por el mal rato, intentando hacerles comprender que, in extremis, el respeto de los derechos de Dios está por arriba de los respetos humanos.
Siguiendo con nuestra crónica, los jóvenes de la Catedral finalizaron el Santo Rosario, a pesar de la presión del entorno, y luego de eso se retiraron por su propia iniciativa, no como dijeron algunos medios, policía mediante.
Ocurrió incluso el milagro de que el P. Gianetti, pidiendo la paz para los presentes desde el ambón de la catedral, rezó un par de Ave María por el micrófono, lo que no estaba previsto en la Liturgia de Conmemoración.
Esta liturgia, lo hemos dicho ya, es evidentemente religiosa, con el aditamento de que en ella subyace la herética creencia de que el Holocausto puede equipararse al Sacrificio de la Cruz, uno para la salvación de los judíos y el otro para los cristianos; por eso algunos pensadores la llaman herejía Judeo Cristiana.
Idea que se evidencia del análisis de los textos, pero que no todos pueden captar. No nos equivocaríamos por mucho si pensáramos que la mayoría de las personas que estaban en la Catedral, no son conscientes de esta realidad, que hace totalmente inaceptable su desarrollo en el lugar santo.
Al retomarse la ceremonia, luego del rezo del Rosario rebelde, el Arzobispo de Buenos Aires dijo que la celebración de esta liturgia "es lo que el Papa quiere". De ahí el título del presente post.
En el video de abajo, que ponemos a consideración de nuestros lectores, mostramos lo que pasaba en el presbiterio de la catedral, además de todo lo otro que publicaron medios.
Recemos para que estas experiencias interreligiosas dejen de hacerse en el ámbito sagrado; a nadie se le ocurre hacer una Misa en una sinagoga o en una mezquita. Esa es la mejor forma de garantizar la paz; dándole a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César.
p/d:
¿Y que tal si el año que viene invitamos a los judíos y protestantes a una Santa Misa que sea rezada por el eterno descanso del alma de los que murieron durante la Kristallnacht? Eso es lo verdaderamente caritativo y católico.
Vea el video desde Gloria TV
Ver directamente en Gloria TV
Vea el video desde You Tube TV
Ver directamente en You TubeFotografías de: Mariano Gabriel Pérez
Fuente: PÁGINA CATÓLICA
Última edición por Martin Ant; 14/11/2013 a las 20:26
LA CATEDRAL PROFANADA Y UNA VISIÓN DEL PADRE CASTELLANI
LA CATEDRAL DEL PERIODISMO. Los hechos del pasado martes en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires («liturgia de conmemoración» de la llamada Noche de los cristales rotos, entorpecida por cuarenta o cincuenta jóvenes y un sacerdote acudidos a rezar en voz alta el rosario al tiempo en que se pretendía celebrar el peculiar "oficio"), pese a la exigüidad numérica de los protagonistas y a la consabida indiferencia hacia todo cuanto huela a religión, suscitaron tal interés en los medios, que no podrían concitar sino otro y sucesivo interés en los católicos avenidos, como los búhos, a otear en la oscuridad reinante.
Salta a la vista, primero, la perfecta monolítica unanimidad de medios que se supondrían muy dispares (digamos, La Nación y Página 12), contestes todos en flagelar por diestra y por siniestra a jóvenes e incluso niños -convocados sólo a rezar, de rodillas, de cara al presbiterio- con el temible remoquete de "nazis". Era sabido que a los periodistas, paridos todos por la misma perra y amamantados de una misma ubre, el salario de la prostitución les llega puntualmente desde las usinas orbitales de la usura, que no descuidan conceder su parte a los más rapaces políticos, a los pedagogos de la revolución de las conciencias, a los científicos de estirpe prometeica y a otros centinelas solícitos de la civitas Diaboli. Pero acá el celo guardián se les exasperó hasta lo imprevisto, al punto de vérselos en el absurdo de calificar de "asesinos" a pibes que no matan ni una mosca, entre otras hilarantes reivindicaciones instadas por el paisanaje que copó la catedral («Jesús y María eran judíos. Los católicos son nazis»), sin merma de que estaban siendo hospedados por católicos, siquier nominales. Y es que en este clima enrarecido creado por el Tribunal de la Profana Inquisición, donde no haya malevolencia habrá pura demencia, y lo que no responda a cobardía se ajustará a venalidad, a angurria de ascenso, a babeante apego a la prebenda.
Nazis. Causaría sorpresa, si no nos supiéramos rehenes de la sociedad de la tolerancia, el ver aplicado con tanto furor -y empleado incluso como proyectil- un término alusivo a una opción política entre tantas. ¡Caramba! ¿O habrá que comprobar, por enésima vez, que rechazado el dogma religioso se acaba por dogmatizar incluso en el terreno de lo opinable, y que en la sociedad pluralista cabe la proscripción seca y áspera? Ya que el demonio no existe, que exista al menos Hitler. Y para con los que buscan la verdad histórica y pongan en duda el relato oficial y amañado de los hechos -como ocurre en el caso de la "Noche de los cristales"- recaiga el más sonoro anatema, cuando no la expeditiva e ilevantable reductio ad hitlerum.
En este contexto cumple soportar, como es de rigor en democracia, la fiscalización agresiva de los necios. Como ese sodomita impenitente que sometió al superior de la FSSPX a una repugnante petición de principios (Empezando el día - Christian Bouchacourt: "Las iglesias son hechas para el culto católico"), interrogándolo de paso acerca de su posición sobre el nazismo, y osando afirmar con temeridad: «qué lejos que siento que está usted de ese amor (de Cristo)» por el sólo hecho de oponerse a la consumación de una liturgia falsa en el principal templo católico de la Argentina. Inútil resulta aducir ante este tribunal, repentinamente interesado en los asuntos del culto, que no hay posibilidad de una communio in sacris con los infieles; inútil es blandir el Código de Derecho Canónico y traer la Mortalium animos de Pío XI en ristre: ellos cuentan con argumentos emocionales de mayor peso y, sobre todo, con el capital financiero suficiente para imponerlos.
«A veces se tiene la impresión de que nuestra sociedad tiene necesidad de un grupo, por lo menos, al cual no concederle ninguna tolerancia, contra el cual poder tranquilamente arremeter con odio. Y si alguno osa acercárseles, pierde también él el derecho a la tolerancia y puede también él ser tratado con odio, sin temor y sin reservas» (Benedicto XVI, Carta a los obispos de la Iglesia Católica sobre la remisión de la excomunión de los cuatro obispos consagrados por el Arzobispo Lefebvre, 10 de marzo de 2009). ¡Si lo sabrán los deudos de Priebke, y aquellos curas que le concedieron exequias y cristiana sepultura contra los decretos remozados de Creonte! El relato no admite fisuras, y así como Pearl Harbor lo tramaron los japoneses, la Kristallnacht hay que endilgársela al Tercer Reich, sin discusiones. Y para más, remembrar el inicio della Shoah en el templo mayor del catolicismo con una liturgia interreligiosa que resulta, por definición, profanatoria. Como para que no haya algún malpensado que musite, temeroso de que lo oigan las paredes: «los judíos quieren quedarse también con nuestros templos».
La señora quiso emular, para el fotógrafo, un contraste
similar al que se observa en la pintura del Bosco.
CUESTIÓN DEBATIDA ENTRE CATÓLICOS (queremos decir, entre católicos) es la de la conveniencia o no de esta reacción. El argumento de que el mismo abuso se lleva consumado por cuarto año consecutivo contra la Catedral -y otras muchas veces contra otras iglesias- sin que en las anteriores ocasiones nadie lo impidiera, para extraer de esto una tesitura adversa, supone incurrir en una de esas falacias del género extra dictionem: la medida adoptada no resulta buena o mala por su novedad. Acaso pudo recién ahora organizarse más eficazmente una resistencia, o quizás -¿por qué no?- quienes la emprendieron recién ahora sienten su paciencia colmada y la necesidad de intervenir. En fin: no es serio traer este tipo de argumentos, que acaban invariablemente por juzgar las intenciones -lo único que no se puede juzgar.
Otros recuerdan la actitud de ciertos cristianos en tiempos del imperio romano, que derribaban ídolos públicamente para atraer sobre sí la persecución. La Iglesia los condenó con justicia: no es lícito provocar el martirio, que en todo caso es una gracia que Dios concede no habitualmente ni a los cobardes ni a los temerarios. En la novela de R. H. Benson, Señor del mundo, una acción de este género (la voladura de la catedral sacrílega de Félsenburgh a manos de un comando de cristianos hartos de tanto circo blasfemo) es la que provoca el posterior bombardeo y destrucción de Roma y el encarnizamiento de la persecución anticatólica. Pero el caso que nos ocupa no es el de una acción ofensiva contra un templo o imagen paganos, sino la defensa de la Catedral y el desagravio de la Real Presencia en el sagrario.
Ni puede juzgarse la iniciativa por sus efectos. Es cierto que la profanación se consumó de todos modos, pero, ¿acaso Dios nos pide la victoria, o más bien el combatir honrosamente? En las manos de quienes a la sazón intervinieron no estaba mucho más que entorpecer o demorar la consumación de un agravio, y dar testimonio visible de un malestar que la Jerarquía de la Iglesia no puede desconocer.
Se ha llegado, muy posiblemente, a la hora de la división de aguas. El cisma no lo promueven quienes desobedecen a sus superiores, sino aquellos que -aun viviendo del altar y ejerciendo altos cargos en la Iglesia- rechazan la doctrina inmutable y por todos conocida. ¿Podrán los católicos fieles permanecer indiferentes ante las tropelías que, con renovado furor y ya sin embozo, preparan los enemigos intramuros?¿Pueden rechazarse acremente acciones quizás desesperadas, pero atentas a confirmar en la Iglesia el decoro que se pretende hacerle perder?
LA CLAVE DE ESTE INOPINADO INTERÉS DE TANTOS A-CATÓLICOS por lo que ocurrió en estas circunstancias es la misma que explica el auge de Francisco, aclamado por aquellos a quienes hasta ayer nomás se les importaba un ardite del Papa y de la Iglesia. Deseosos de una "apertura" de la Iglesia según sus gustos, les ha repugnado de ésta lo que todavía conservaba de obediencia obsequiosa al Legislador celestial, y después de juzgarla lejana y desdeñosa de los hombres, ellos, los desdeñosos, por un inexplicable giro de la fortuna, se han visto repentinamente halagados con la idea de ingresar a su privilegiado cerco sin deponer el orgullo -condición primerísima para tal tránsito. En el fondo ansiaban entrar al redil que rechazaban, pero no para rendirse ante el Omnipotente sino para cumplir el oficio de jabalíes en la viña. El veneno de la democracia (que no es un mero régimen político, sino una cosmovisión y un estilo de vida), tenazmente inoculado, les hizo creer que esta pertenencia era un derecho que no se les podía negar.
La herejía judeo-cristiana, síntesis imposible y sustituto vil de la conversión de los judíos (que debemos ansiar con caridad ardiente, según las promesas que a ésta asocia san Pablo en su Epístola a los Romanos), es una modalidad de las más significativas de este rechazo de los designios y de la ley de Dios, a la vez que una eficaz impulsora de ulteriores desvaríos religiosos. Trazando una semblanza del entonces cardenal Bergoglio, Antonio Caponnetto supo exponer en La Iglesia traicionada cómo esta laya de pastores mercenarios no quieren sino «exhibirse impúdicamente ante la sociedad no como maestros de la Verdad, crucificados por ella, sino como garantes del pensamiento único, tramado en las logias y en las sinagogas». Ellos, que fingen excusar las irreductibles distancias que nos separan de los judíos, viven para extender «las más innecesarias majaderías y adulaciones a los deicidas, empezando por la más grave de todas, cual es precisamente la de exculparlos del crimen de deicidio, renunciando a su conversión».
Esta intentona sombría por amalgamar Evangelio y Talmud, denunciada hace treinta años por Carlos Disandro en La herejía judeo-cristiana, supone por fuerza «la eliminación de la teología trinitaria, teándrica (...) para disolverla en un monoteísmo semítico». Contra esta impostura flagrante, bien hace el autor en señalar como «más sabia la disyunción, verdadera y más auténtica según la perspectiva de san Ignacio de Antioquía. Esa disyunción significa que el "judaísmo" debe retornar al hebraísmo, es decir a la filiación abrahámica, y por aquí a un nuevo encuentro con Melquisedec, desde cuya perspectiva quizás se pueda entender el misterio de su conversión. En cambio el cristianismo no debe retroceder a nada, porque se funda no sólo ni principalmente en revelaciones doctrinales o místicas, sino en realidades nuevas, que han irrumpido en el cosmos y en la historia, y han relegado definitivamente la contextura del monoteísmo hebraico a un pasado perimido. Y así lo dice también en su estilo san Ignacio de Antioquía: absurdum est Jesu Christum sonare lingua, et habere in mente abolitum judaismum». Y en otro lugar el mismo santo: christinianismus non in judaismum credidit, sed judaismus in christianismum.
LA VISIÓN DE CASTELLANI. Los lectores del p. Leonardo Castellani, pocos pero fieles, recordarán el cuadro fantasmagórico que éste traza en Su majestad Dulcinea, novela acabada de escribir en 1956 y cuyo trago urge apurar en nuestros días. Allí se nos habla de la rebelión de los viejo-cristianos, cristóbales o cristeros (como sus homónimos y antecesores mexicanos) contra un gobierno civil impío y una jerarquía eclesiástica rendida al servicio de aquél. Son los tiempos inmediatamente pre-parusíacos, en los que una ley abyecta e inicua emanada por el poder civil (imposición de una «marka» con implícita connotación apostática) motiva una respuesta armada aunque desesperada, sin la menor expectativa de éxito, por parte de este «pequeño rebaño» finistemporal.
También los cristóbales reciben maliciosamente el mote de "nazis" de parte de los principales diarios: EL TÁBANO, órgano del Partido Comunista Cristiano, LA FAROLA, órgano de la Masonería Escocesa-Argentina y LA TRIBUNA DE DOCTRINA, órgano del Movimiento Vital Católico. Así, el editorialista de este último «ponía seriamente en guardia al mundo entero "enfrente" de los peligros aún existentes de la infiltración nazi. Era poco cuerdo "banalizar" ese peligro (...) El nazismo sólo podía ser extirpado de raíz con medidas de máximo rigor de parte del Gobierno y con la vuelta a los principios de la civilización cristiana, como tantas veces lo "hubiera" dicho el ilustradísimo Capellán del Virreinato -no a los aforismos adventicios madurados por un clero fanático y rebelde, sino por la verdadera doctrina de Jesús de Nazaret, compendiada en estas tres palabras: Dulzura, Democracia y Prosperidad; y encarnadas en forma tan espléndida en el Movimiento Vital Católico, que unía en lazo de fraternidad a todo el Nuevo Continente, cuna de la paz del mundo».
Son tiempos aciagos, de cisma explícito, con dos papas: el falso, residente en Roma, que adoptó tras su elección un nombre que no había tenido ninguno de sus predecesores (Cecilio I) y el legitimo, León XIV, residente en secreto en Jerusalén, sañudamente perseguidos él y los suyos por la policía de un régimen de alcance mundial. El sermón de uno de estos últimos, el Cura Loco, da cuenta clara del estado de las cosas:
A la manera que la Iglesia dice: extra Ecclesiam nulla salus, ahora esta Contra-Iglesia, o mejor dicho Pseudo-Iglesia proclama: fuera de la "democracia" no hay salvación. A los que no admitimos esta sublimación ilegítima de un sistema político en dogma religioso, nos llaman peralistas o nazis o cristóbales. El ser “nazi” corresponde a una nueva categoría de crimen, peor que el robo, el asesinato, el adulterio y cualquier delito común; no de balde a la policía que lo persigue llaman Sección Especial. En realidad, corresponde al delito que en otro tiempo se llamó “herejía”; por eso dije que este “liberalismo” triunfante ahora es una cosa religiosa: es una religión falsa, peor que el mahometismo. (...) Se ha inventado y puesto en acción contra nosotros una Inquisición mucho peor que la antigua, “diametralmente” peor —como sería por ejemplo la inversión sexual con respecto a la simple lujuria—. Se está repitiendo lo que pasó en Inglaterra en los siglos XVII y XVIII con la palabra “papista”, y con los que ella designaba, que eran los cristianos mejores, que fueron extirpados limpios del país en forma total: con la diferencia que ahora el proceso es mundial, y se esconde detrás de una hipocresía mucho más adelantada. ¡Nos matan en nombre de la libertad y en nombre de Cristo!En este marco de adulteración nauseante del cristianismo, una Jerarquía cómoda y obesa se reunía cierta vez en la sede de la Curia local -justamente la actual catedral de Buenos Aires- para tratar las medidas a adoptar contra el Cura Loco, «enemigo número uno del país» y del episcopado. Entonces los monseñores Panchampla, Papávero y Fleurette debieron contemplar, azorados, cómo el rostro del cuadro del Sagrado Corazón de Jesús que adornaba la Sala Capitular, «regalado a la Curia por la Santería General Consolidada Satanowski and Co.» se mudaba imprevistamente en «el rostro humoroso del Cura Loco, anguloso y ojizarco», que venía a perpetrar allí escondido -y a expensas de una pequeña bomba atómica de fabricación casera con que contaban los cristóbales- uno de sus temibles atentados justicieros. Sobre el finiquito de lo que había sido la Catedral porteña, profanada de continuo por la presencia y por los actos de estos clérigos cuya sola existencia resultaba una odiosa infamia contra el sacramento del Orden, Castellani supo escribir estos párrafos, dignos de su genial fantasía y de su humor:
Toda esta persecución se hace en nombre del Cristianismo, del cual se han conservado los nombres vaciados y los ritos falsificados, llegándose hasta el fingir una adhesión zalamera y enteramente inefectiva al Sumo Pontífice de Roma. Se mantiene el aparato burocrático de las Curias y aún se fomenta su hipertrofia, pero todas las asisas sobre que el Cristianismo romano se asienta… como la independencia de la familia y la propiedad privada, la justicia social, el principio de legitimidad de los gobiernos, el control sobre los gobernantes, la decencia pública, la convivencia caritativa… la Ley en fin… todo eso ha sido aniquilado, de sobra lo sabéis, lo habéis sufrido en carne propia… haciendo al mismo tiempo mucho ruido con todas esas palabras. Se favorece al clero menos digno, en una diabólica selección al revés, y de hecho se ha creado un cisma en él, con el sencillísimo arbitrio de dar las sillas episcopales, no a los más dignos, que son los más doctos… no a los más inteligentes y espirituales, sino a los más políticos y puerilmente “piadosos”. Pero ¿a qué seguir? Todos lo conocéis por haberlo sufrido, mejor que yo. La adoración de Dios está siendo sustituída imperceptiblemente por la adoración del Hombre; y eso sin suprimir a Cristo, sino reduciéndolo súbdolamente a hombre. El misterio de iniquidad, que consiste en la inversión monstruosa del movimiento adoratorio de hacia el Creador en hacia la Creatura se ha verificado del modo más completo posible, sin suprimir uno solo de los dogmas cristianos, como la Virgen Madre, el Santísimo Sacramento, el Crucificado, solamente con convertirlos en “mitos”, es decir, en símbolos de lo divino que ES lo humano.
Catedral de Buenos Aires, hoy,
antes de que se cumplan
los hechos narrados por CastellaniLa casa comenzó a deshacerse como un helado. Este fue el primero bien observado de los fenómenos de disocie de la materia que convulsionaron la Argentina y pusieron un momento de rodillas a su legítimo gobierno ante los cristóbales. El testimonio de los canónigos fue el primero que publicaron los diarios, tal y como los tomó la Federal (...)
Lo que vio el Vicario Fleurette fue lo siguiente: las paredes se iluminaron de golpe por dentro de un lívido fulgor fosforescente, a conjuros de un extraño silbido "como el escape de vapor de una caldera". Todos los colores se disiparon y los muros se pusieron blanco lechosos. El material se iba poniendo poroso, como algodón o piedra pómez, la piedra se desvanecía y se iba venciendo lentamente sobre los consternados eclesiásticos, con una lentitud mortal, con una pachorra de siglos, con una especie de siniestra premeditación; pero parecía más liviana que la nieve, más irreal que el humo. Cuando el polvo impalpable llegó hasta sus cabezas, no vieron nada más; pero el tacto de los manoteos desesperados no hallaba resistencia, parecia nadar en crema chantilly. Sus gritos desesperados no sonaban. Cuando dos horas después los sacaron, estaban afónicos; y si embargo, nadie los había sentido. Salieron de un médano de polvo blanco, impalpable e impóndero de ocho metros de alto por media cuadra de base por lo menos -que era lo que había devenido en pocos instantes, por obra de la energía atómica (o el demonio, mejor dicho) el soberbio rascacielos de mármol de la Curia Metropolitana, construido magnánimamente a expensas del Superior Gobierno de la Nación, que ocupara el lugar de la antigua Catedral de Rivadavia, sobre la Plaza Roosevelt, antigua Plaza de Mayo.
In exspectatione
La verdad es que no entiendo esa especie de "miedo a hablar de los judíos" o incluso "filojudaísmo a la inglesa" que ha entrado en ciertos tradicionalistas. Es indignante. Quede dicho que no es una "cuestión de raza", pues el 97% de los semitas son árabes, no judíos, y de hecho, acaso los judíos son los semitas que más mezcla tienen. Pero sin duda, los judíos profesan un credo demoníaco, una ideología pararreligiosa mezcla de lo peor de fariseos y saduceos, y que descienden de los que, viendo, se negaron a creer, y han ido siguiendo ese satánico y asqueroso Talmud desde el Medioevo. Que desde la misma Roma se fomenten estos sacrilegios y profanaciones es aberrante. Tiene huevos, con perdón de la expresión, de que uno se pueda entender las más de las veces mejor con un "ortodoxo" que con un meapilas. Y tiene huevos que al no haberse producido la "unidad", no hayan quedado afectados por la peste modernista, pues tal y como dijo Álvaro D´Ors, el capitalismo/liberalismo no produce sino herejes y pervertidos.
Reitero: No entiendo la caraja que les ha entrado a algunos con esta gentuza, y bravo por la gente que actúa con nobleza y dignidad, como estos argentinos, un pueblo que, con todo lo castigado que está, siempre da muestras de honor, véanse las Malvinas.... Actos como éste hacen renacer de esperanza.
Giannetti, haciendo gala de una envidiable "tolerancia" para con aquellos que comparten su misma religión (o al menos, la que él dice profesar) los califica de "virus" y "secta", conformada por tipos que han sufrido un "lavaje de cabeza" y que entienden todo "para el carajo" (¿y con esa boca celebra misa este "pastor"?), entre otras perlas.
STAT VERITAS: Habla Fernando Giannetti, el sacerdote que enfrentó a los “ultraconservadores” en la Catedral.Habla Fernando Giannetti, el sacerdote que enfrentó a los “ultraconservadores” en la Catedral.
Más allá de las cosas que habría que aclarar, para que el lector comprenda los conceptos que el mismo reporteado, confunde, mezcla, sacando conclusiones rápidas sin miramientos a las contradicciones en las que incurre, se vislumbra en el mismo, unas pinceladas de intolerancia para los “intolerantes”. El mismo Giannetti, intenta defenderse argumentando que al no haberse celebrado una misa, la oración en común con las falsas religiones, no es un problema, y menos dentro de un templo católico. Esta es la calidad y el lenguaje, con que habla un sacerdote responsable de la Comisión de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso de la Arquidiócesis de Buenos Aires. Diálogo y tolerancia sólo para aquellos con los que conviene el “diálogo” y la “tolerancia”.
[Perfil – 14-11-2013]
Habla el sacerdote que enfrentó a los ultraconservadores en la Catedral
Por Patricio Caruso
Fernando Giannetti dijo a Perfil.com que los incidentes se produjeron por “una secta ideológica que no entendió que esto no era una misa”.
La conmemoración por la “Noche de los cristales rotos”, que intentó ser unacto interreligioso, terminó en escándalo cuando un grupo de “ultracatólicos” lefebvristas tomaron el micrófono y repudiaron la presencia de judíos en la Catedral Metropolitana. En el punto más álgido de la protesta, un sacerdote le disputó el altar al líder de los manifestantes y pidió “no entrar en ese acto de provocación”.
Se trata del cura Fernando Giannetti, responsable de la Comisión de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso de la Arquidiócesis de Buenos Aires, quien enfrentó a los fanáticos ultraconservadores, primero con el cuerpo y después con la palabra. Hoy, al ser entrevistado por Perfil.com, relató cómo vivió el escrache y calificó como un “virus en el cuerpo social” a la facción protagonista del escándalo.
“Se supone que algo como lo que se conmemoraba ayer, la más grande persecución entre religiones, debería estar penado por toda la divinidad de Dios”, explicó el sacerdote. Además, enojado por lo sucedido, se despachó contra los lefebvristas: “No era una misa, era una conmemoración, entendieron todo para el carajo”.
- Perfil.com: ¿Qué fue lo que pasó ayer?
- Fernando Giannetti: Fue una sorpresa, yo escuché dos horas antes que estaban convocando a hacer eso, pero no me imaginé que iban a entrar. Pensé que se iban a quedar afuera. Acá eran seis tipos, ellos entraron, en un momento el líder les dijo ‘larguemos’ e instatantemente se paran y se ponen a cantar el Ave María. Le sacaron el micrófono a la señora que guiaba a nuestra comisión. Para que no forcejeen, los fui a ayudar. El tipo, un desubicado. El obispo dijo que hasta que no se fueran no empezábamos nada.
- Ellos se definen como “católicos ultraconservadores”. ¿Usted los conocía?
- Para mí, es una secta ideológica. Ellos no son católicos, no cumplen con el magisterio católico. Lo que hicimos anoche estaba planteado por el Concilio Vaticano II. Acá no se celebró ninguna misa, ni se pretendía celebrar una misa. Ellos entendieron todo para el carajo, perdón por el término. Esto es como un virus en el cuerpo social. Gracias a Dios, fue más la gente que participó y que no nos enganchamos en polémicas.
- ¿Por qué dice que es una secta?
- Porque responde a todas las características de un movimiento sectario: hay un líder, un lavaje de cabeza y un grupo que quiere imponer su punto de vista sin considerar ni respetar a los demás.
- El líder de los lefebvristas en América del Sur respaldó la protesta y dijo que “no se celebra una misa en una sinagoga”.
- Se ve que no saben nada de lo que pueda decir un sacerdote. Esto demuestra, pobres, lo obtusos que son. Esto no era una misa. En la Iglesia no sólo se celebran misas. Un responso no es una misa. Son intolerantes que quieren poner su punto de vista. Agradezco a todos los que no entraron en la provocación, pero claro, siempre hay un minúsculo grupo de intolerantes. Porque son intolerantes y quieren poner siempre su punto de vista.
- ¿Cree que esto demuestra que aún hoy las persecuciones religiosas son moneda corriente, incluso en nuestro país?
- Hoy día por ser cristiano, te matan. No es algo solamente de una religión o de un lugar determinado. Nosotros trabajamos en conjunto con otras comisiones y, algo que me resulta inentendible, una persecución como la que se conmemoraba ayer, tiene que estar penada por toda la divinidad de Dios, ¿o yo estoy loco?
- Después de lo que pasó, el evento trascendió sólo por el escándalo y no por el mensaje que se buscó dar. ¿Qué imagen le gustaría que quede?
- Sí, es una lástima, pero eso es culpa de ustedes, los medios, porque hablan de la conmemoración por la polémica. Si se está conmemorando el inicio de una persecución como esta, había que reflexionar para ser más tolerantes, aprender a convivir con el otro. No hay una dignidad humana de Dios que no tenga que ser respetada. Pero el mensaje, esta gente no quiso que celebre el mensaje.
(*) De la redacción de Perfil.com | En Twitter: @PatoCaruso
Por otro lado, no se podía esperar otra cosa de la prensa conservadora y papólatra mas que ponerse del lado de los judíos y denunciar la "intolerancia de los ultras lefebvristas":
Más críticas a intolerancia lefebvrista contra judíos en Catedral de Buenos Aires
Ahora ya no solo les llaman "ultras" o "extrema derecha", intolerantes, etc., también son racistas (¿cuánto falta para que digan que sacrifican niños y hacen lámparas con piel humana?
Un cura respaldó a los racistas que irrumpieron en la Catedral : : Diario El Litoral - Santa Fe - Argentina : :
Finalmente, un comentario sobre esto (lo demás del artículo, es más de lo mismo):
Argentina: Católicos y judíos reafirman hermandad tras boicot en la catedral - AleteiaEl superior lefebvrista para la región Christian Bouchacourt, en diálogo con la radio La Red, dijo que “la Iglesia en su código de derecho canónico dice que no se puede rezar con los que no son católicos”, y consideró lo realizado por el grupo como “un acto de amor a la iglesia”. Sin embargo, el Código de Derecho Canónico asegura en su punto 1213 que “la autoridad eclesiástica ejerce libremente sus poderes y funciones en los lugares sagrados”. Y en el templo estaba presente el Arzobispo de Buenos Aires.
Se quiere refutar el argumento de Bouchacourt, pero el 1213, si bien reconoce la autoridad libre esto debe interpretarse dentro de lo que es posible hacer, en otras palabras, no está autorizando a la autoridad para que haga lo que le dé la gana, no puede hacer lo que es claramente ilícito.
Última edición por Montealegre; 17/11/2013 a las 01:52
No sé si este sacerdote, Fernando Giannetti, de la Comisión de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso de la Archidiócesis de Buenos Aires, está loco o no lo está, y es que no soy psicólogo. Pero, lo que si compruebo con la lectura de sus declaraciones en ese sitio, Perfil.com, es que está totalmente desnortado, vamos, que está pidendo a gritos ejercicios espirituales de alta intensidad antes de volver de nuevo al ejercicio de su ministerio.
1.- Demuestra que ignora totalmente qué significan "caridad cristiana" y "amor al prójimo" y "piedad" es decir, el nuevo Mandamiento. Y esto lo afirmo por los términos que emplea en un medio publico contra un grupo de jóvenes, a los que llega a calificar de no ser católicos y constituir nada menos que "un virus en el cuerpo social" ¡Menuda desfachatez!. De semejantes palabras (léase el texto de la entrevista en el mensaje ) se desprende un tufo a odio y rencor más que evidente, luego podríamos llegar a la conclusión de que quien es dudoso de ser católico es él, porque ya sabemos que "el hábito no hace al monje". No obstante, creo que ese cuerpo del "VIRUS" es algo a lo que pertenece él, pues están disolviendo toda la Doctrina y la Iglesia entera.
2.- Pero resulta lamentable que los defina como "secta ideológica". O sea, ¿que los tradicionalistas son una secta ideológica? Entonces ¿qué pasa, es que toda la Historia de la Iglesia antes del CVII lo ha sido de una secta ideológica? Porque lo que define a los tradicionalistas es precisamente ser "pre-conciliares". Que cada cual saque las consecuencias que desee de semejante disparate de alguien que se define como sacerdote, pero también sabemos que "por la boca muere el pez".
3.- La "noche de los cristales rotos" la define como "...la más grande persecución entre religiones..." No sabía yo que el nazismo fuera la religión católica o viceversa. Es peculiar tal interpretación, habida cuenta que el nacionalsocialismo se definió por el culto al líder, el Estado y la ausencia de religión. Es decir, no fueron los cristianos los que persiguieron a los judíos en aquellos actos, aunque si haya sido así en otros momentos históricos y lugares. No obstante, los primeros cristianos fueron perseguidos por los judíos, y algunos padecieron martirio a manos de ellos. ¿Conmemoran dichos martirios, o esos no merecen la pena?
4.- Dice que había visto al grupo en la calle, "No me imaginé que iban a entrar. Pensé que se iban a quedar afuera." ¿En tales circunstancias, anunciándose a bombo y platillo semejante disparate, un grupo de católicos se iba a manifestar fuera delante de las puertas de un templo católico y sin entrar? Muchas veces he leído aquí y allá cosas raras, pero esto es de lo que se suele llevar la palma, ¿en qué cabeza sensata puede caber algo semejante? Por lo que se ve ignora que la IGLESIA somos "todos los bautizados", no sólo él a su libre albedrío, pues un templo católico es la Casa de Dios, o sea, que no es la suya, es tan "invitado" como todos los demás católicos del mundo. ¡Ay de aquellos que escandalizan, más les valdría no haber nacido!
5.- Estos chicos fueron acusados de "nazismo" y el personaje éste parece sorprenderse porque "y se ponen a cantar el Avemaría". Claro, ¿qué iban a cantar, Lili Marlen? Y los define en estos términos: "Para mi es una secta ideológica. Ellos no son católicos. Pues sería conveniente recordarle aquellas palabras de Nuestro Señor "No juzquéis y no seréis juzgados, porque con el juicio con que juzgareis seréis juzgados, y con la medida con que midiereis se os medirá" (Mt 7-3) Y aún cabe mayor responsabilidad en él dada su condición. Pero semejante "boutade" se queda corta cuando a la pregunta del entrevistador de por qué dice que son una secta responde: "Porque responde a todas las características del sectarismo societario. Hay un líder, un "lavaje" de cabeza, y un grupo que quiere imponer su punto de vista sin considerar ni respetar a los demás."
En estas palabras hay maldad: "Un lider" ¿quién, Cristo?; "un lavaje de cabeza", ¿qué, el Evangelio? "un grupo que quiere imponer su punto de vista" o sea, ¿la Iglesia y la difusión de la Palabra? En cambio, protesta porque no se considera, ni respeta a los demás. ¿Respetar que, falsas religiones? ¡Cuidado, Giannetti, porque puede ser que esté incurriendo en herejía!
6.- Afirma que estos chicos y Bouchacourt no se enteran "un carajo", -¡bonita expresión en boca de un presunto representante de la Iglesia!-, porque era ¡¡¡ una conmemoración !!!, no una misa. ¡Vale! ¿Acaso se CONMEMORA cada Semana Santa la Pasión, Crucifixión, Muerte y Resurección de Nuestro Señor en las sinagogas? Es que ¿acaso no fueron judíos quienes conspiraron para martirizarlo con saña y matarlo? Yo sólo les disculpo porque fueron instrumento de la Voluntad de Dios, pero ¡vaya instrumento! Esa fue la mayor persecución que ha sucedido en toda la Historia de la Humanidad.
7.- Lo dije en otro mensaje, y por los argumentos que voy a ofrecer ahora no caben comisiones interreligiosas que valgan. Y la razón es de sentido común: desde el mismo instante en el que Nuestro Señor se encarnó y predicó La Palabra, todas las religiones se convirtieron automáticamente en falsas. La natural necesidad de todo ser humano de sentir a Dios quedó sublimemente satisfecha a partir de ese momento. Y de esa falsedad la tradición judía hubiese quedado al salvo (de hecho lo hace: AT + NT) si los judíos hubiesen reconocido a Jesucristo como Dios e Hijo de Dios. Pero hasta la fecha no lo han hecho, por tanto lo que dice el Talmud es falso. Por si hay alguna duda al respecto, repásese el Credo, la declaración completa que cada católico hace de su fe, y compárense sus términos con lo que afirma la religión judía, véanse en qué coinciden y no hay verdades a medias, sólo hay un Verdad. Por tanto, no existe ningún ecumenismo que no sea sino el de predicar la Palabra de Dios a todos los hombres buscando su conversión y así en todos los rincones de la Tierra; por tanto, el "otro" ecumenismo, es falso de raíz, pues no puede haber diálogo en igualdad de condiciones entre la Verdad y la falsedad.
Supongo que este sacerdote no leerá estas líneas, ¡una pena!. Pero en su intimidad debería repasar mentalmente todo lo que ha dicho y meditar que ha incurrido en graves hechos. Y como muestra un botón: se enfrentó a los tradicionalistas mientras un energúmeno con kipá hostigaba a un sacerdote católico en un templo católico. ¡De traca! De todos es sabido en este Foro que es www.Hispanismo.org que yo nunca me he significado por ser un integrista y que he procurado conducirme siempre con la máxima prudencia en estas cuestiones, pero todo tiene un límite.
Me pregunto si estamos dispuestos a manifestar directamente al Vaticano nuestro más profundo rechazo ante semejantes hechos. Hay que desear, y esperar, que nunca jámás vuelva a utilizarse un templo católico para estos fines.
Última edición por Valmadian; 18/11/2013 a las 02:04
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
En esta campaña de la prensa argentina amarilla, es decir, sensacionalista que apesta a masonería, se pueden seguir leyendo todas las truculencias habidas y por haber, aquí tenemos otra más:
Los
Parece mentira como preocupa a los ateos que se hable del Papa Francisco, que se diriman cuestiones internas de la Iglesia de las que no tienen ni zorra idea. En cambio, se puede ver qué clase de publicidad admiten en su amarillista sitio si nois fijamos en la que aparece más abajo de la sección "Más leídas en Perfil.com" Y estos tipejos masonoides vienen a dar lecciones.
No dejar de leer los temas relacionados, " Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestiduras de ovejas, mas por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis". (Mt 7 15-16) Pero si, esto está bien porque "No penséis que he venido a poner paz en la Tierra; no vine a poner paz, sino espada." (Mt 10, 34) Dejad pues que las hienas sigan aullando a la Luna porque el Triunfo de Cristo no les corresponde.
Última edición por Valmadian; 18/11/2013 a las 02:28
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
Las Sirvientas de Caifás
Francisco ha sido más duro que los jóvenes de la Catedral
Hay quienes han pensado, y nosotros entre ellos, que a causa de su mención a dioses falsos y a la idolatría, los mensajes distribuidos por los jóvenes que rezaron el Santo Rosario en la Catedral de Buenos Aires el martes pasado, eran demasiado fuertes.
Sin embargo el Papa Francisco ha dicho: "quien no le reza a Jesucristo le reza al diablo", algo igual o más duro todavía, y sobre lo que reflexiona el Dr. Antonio Caponnetto en la carta que sigue:
Las Sirvientas de Caifás
Por Antonio Caponnetto
Mientras tanto, Pedro estaba sentado afuera, en el patio. Una sirvienta se acercó y le dijo: «Tú también estabas con Jesús, el Galileo»... Y como Pedro se dirigiera hacia la salida, lo vio otra sirvienta, que dijo a los presentes: «Este hombre andaba con Jesús de Nazaret.» (Mt 26 - 69,71)
Sr. Director de Página Católica:
Mucho se ha dicho y se seguirá diciendo sobre la profanación de la Catedral de Buenos Aires con el acto litúrgico judeo-cristiano del pasado 12 de noviembre; y demasiado ha dicho ya el mundo contra quienes dieron testimonio de fe católica, tratando de impedir aquella tenebrosa profanación.
Hace varios años que vengo denunciando la comisión de este tipo de aquelarres, y dos capítulos de mi libro "La Iglesia Traicionada" están dedicados a la llamada "Noche de los Cristales", con la consiguiente protesta dirigida a los jerarcas eclesiales que toman la impía iniciativa de organizar estas celebraciones masónicas, a todas luces sacrílegas y falaces. Quiero decir que el hecho no me es ajeno ni indiferente.
Pero si me permite acercarme a su valiosa prédica, y dado el desenlace todavía en curso que han tomado los episodios, quisiera sumar dos breves comentarios. Ya habrá tiempo para más:
1º) Según conocida y divulgada expresión de Francisco, al comienzo de su pontificado, "el que no le reza a Jesucristo, le reza al demonio". La frase, originada en un concepto de León Bloy, establece una línea divisoria irreconciliable.
Pues bien, el grueso de los judíos invitados a ocupar la Catedral, no le reza a Jesucristo; esto es evidente. Y muchos de los otros invitados procedentes de falsas iglesias y sectas varias, tampoco le rezan a Jesucristo en tanto Dios y Segunda Persona de la Santísima Trinidad. Ergo, los responsables de tal convite y de tamaña mixtura en la Catedral Metropolitana, permitieron la invasión de nuestro mayor templo católico por adoradores del demonio, según ha recordado el Papa.
No le rezan a Jesucristo en cuya divinidad no creen; y son múltiples los casos constatables de que además de no rezarle lo ultrajan.
Todo el clero católico comprometido en esta activa, obsecuente y servil invitación a que la Catedral fuera ocupada por quienes no le rezan a Jesucristo, tendrán que rendir cuentas de haber servido a quienes le rezan al demonio. La disyuntiva, reitero, fue planteada en tan tajantes términos por el mismo Francisco.
2º) Tambien ha dicho Francisco -y esta segunda frase a la que aludiré es tan conocida como la anterior- que él desea "una iglesia pobre, para los pobres y de los pobres". Pues bien; resulta que entre aquellos cultores de Mandinga insensatamente convocados a tomar un templo católico, había muchos personajes correspondientes a la plana mayor del capitalismo sionista, a la oligarquía judaica, a los monopolios plutocráticos hebreos. No se ve cómo puede condecirse tamaña promoción impúdica de los servidores del becerro de oro con el ideario del Poverello de Asis, supuestamente revalorizado a partir de este pontificado.
La conclusión parece trágicamente sencilla. Si el Papa promueve estos actos -y todo indica que sí, pues ya lo hacía activamente cuando sólo era el Cardenal Primado- su conducta es ambigua y reclama con urgencia definiciones unívocas. Tendrá que elegir: o los adoradores de Jesucristo o los del demonio. O una iglesia evangelicamente pobre o una iglesia mancillada por los plutócratas judíos. No se puede servir a dos señores. Recemos para que Dios lo haga discernir rectamente y con prontitud. Es mucho lo que está en juego con tal discernimiento.
Si el Papa fuera ajeno a estos últimos sucesos -algo improbable, pero que no queremos dejar de considerar como hipótesis por respeto y honestidad intelectual- los que han invocado su autoridad para consumar la profanacion, sumarían un nuevo escándalo. Tal sería el del falso testimonio, reprobado en el octavo mandamiento.
En cualquier caso (y teniendo en cuenta la reaccion de los prelados medrosos, pidiendo perdón aquí y acullá, no por el acto profanatorio que consumaron en la Catderal, sino por el mal momento que tuvieron que pasar los judíos al haber presenciado a un puñado de rezadores de Jesucristo), es evidente que la Iglesia de hoy, en nuestra patria, no está conducida sino por las sirvientas de Caifás (Mt. 26,69). Sirvientas repugnantemente dóciles a los enemigos de Jesucristo, fámulas indignas del contubernio contra el Divino Redentor, fregonas de la Iniquidad, para cuyo repudio no sabemos hallar palabras suficientemente severas e irrevocables. El estupor es tan grande, la náusea tan creciente, la perplejidad tan dolorosa, la indignación tan inenarrable, que preferimos callar y rezar.
Un conocido pasaje del evangelio joánico (Jn.8,57-59), recuerda el trágico momento en que los judíos apedrearon a Jesús porque este se les reveló como Dios.
Bien estará que la Iglesia quiera extender hacia ellos su perdón, y que se muestre hospitalaria con los contritos y conversos, y hasta eleve a los altares a los mejores de quienes tal camino de la metanoia plena hayan recorrido. Pero para que tal gesto conciliatorio tenga lugar y feliz desenlace, primero los judíos deberán recoger una a una esas piedras arrojadas al rostro del Salvador. Deberán soldarlas con sus lágrimas, y levantar con ellas un gran altar en homenaje a Cristo Rey, arrodillándose ante Él.
Acción santa y salvífica es que la Iglesia haya propuesto durante toda su historia la conversión de los judíos. Acción perversa es que la Iglesia quiera sumarse ahora al redil de los apedreadores, darles albergue en el mismo recinto santo e instar a los católicos a que se sientan cómodos en las sinagogas, entre cuyos muros se enseña precisamente a rechazar, a injuriar y a odiar a Jesucristo.
Queremos judíos conversos, no católicos judaizados. Bienaventurados quienes sirvan de escudos a los pedruscos blasfemos lanzados contra el Redentor. Malditos sean quienes se sumen a los arrojadores sacrílegos de cantos o de riscos.
Ilustra esta entrada: "La Negación de San Pedro" (1610), óleo sobre lienzo de Caravaggio, que se conserva en el Museo de Arte Metropolitano de Nueva York.
Página Católica: Las Sirvientas de Caifás
¿Arzobispo quiere que desaparezca gente?
La Iglesia pide disculpas a la Sinagoga
Por lo acontecido el Martes 12En el marco de la presentación del libro "Un Evangelio según Francisco", del rabino Bergman, hijo espiritual del Cardenal Bergoglio a quien llamaba mi gran rabino, acaecida en la Sinagoga que él lidera, el padre Fernando Gianetti pidió disculpas en nombre de la Iglesia, "por lo que pasó el Martes (12)" antes de la Liturgia de Conmemoración de la Kristallnacht.
Allí dijo el padre Gianetti:Por lo que pasó el martes, quiero en nombre de la Iglesia, pedir perdón. Y sobre todo a los sobrevivientes de la Shoá, supongo que habrá sido muy duro y feo para ellos.Según la Agencia Judía de Noticias (AJN), consultado el padre Gianetti sobre lo ocurrido en la Catedral, les dijo:
Es importante esto de construir juntos y pacificarnos, y al mismo tiempo no perder nuestra individualidad. Sigamos trabajando por el bien común, el de la humanidad, para no sólo respetarnos, sino querernos siendo diferentes, valorando lo que es el otro.Fue escandaloso lo que pasó, pero al mismo tiempo es prueba de que estamos haciendo las cosas bien. Sino no hubieran reaccionado como lo hicieron.Los jóvenes que fueron a rezar el Santo Rosario a la Catedral, lo hicieron para desagraviar a su Dueño por la profanación que presidió el Arzobispo Poli.
No han hecho nada que pudiera ofender a los sobrevivientes de la Shoá. ¿Por qué, entonces, el padre Gianetti les pidió perdón en forma especial?
¿No ha actuado como nueva sirvienta de Caifás, puesto que su comentario puede sugerir que estos muchachos tienen simpatías non sanctas? ¿Acaso no dijo en la ceremonia que actuaron al modo de los nazis durante la Kristallnacht? Quien lo dude vea el Video que presentamos (AQUÏ)
Por otro lado, ¿qué significa "no perder nuestra individualidad"? ¿No será una renuncia al mandato de Jesucristo de bautizar a todas las gentes? Permanecer en la individualidad, puede significar el infierno para un no bautizado.
Eso es hacer todo lo contrario a lo que pidió al decir: "Sigamos trabajando por el bien común, el de la humanidad, para no sólo respetarnos, sino querernos siendo diferentes, valorando lo que es el otro".
Pues quien no le dice a un no bautizado, por respeto humano o por lo que sea, que no se puede entrar en el Cielo sin el agua regeneradora del Bautismo, palabra de Dios, lo quiere bien poco.
Finalmente, claro que lo están haciendo muy bien padre. Con toda precisión, y desde hace más de 15 años, Uds. están desarrollando un plan para implantar la herejía judeo cristiana. Por eso los fieles apegados a la Tradición de la Iglesia, denuncian y se oponen a esos proyectos que están causando la ruina de la fe y confundiendo a muchas almas.
Disculpas en la Sinagoga
En el mismo acto estuvo el Rector Magnífico de la Pontificia Universidad Católica de Buenos Aires, nuestro afamado "Tucho", quien dijo haber sentido:Indignación, angustia y un poco de bronca, por el acto de violencia del martes en la Catedral. Son grupos minoritarios que no tienen representatividad en la sociedad Argentina. Pero me perturba pensar que han tenido durante un largo tiempo mucho poder en nuestro país y no terminan de desaparecer. A mí también me han perseguido y mucho.¿No estará sugiriendo, esta segunda fámula de Caifás, que los pobres jóvenes que pusieron el cuero en la Catedral para defender a Cristo de la traición de un episcopado apóstata, tienen alguna relación con el Proceso Militar? Pues: ¿Quiénes otros pudieron tener tanto poder en el País como para perseguir... al inefable Tucho?
Pero además, el inefable Tucho desea que ¡DESAPAREZCAN!, "pues no terminan de desaparecer", dijo.
Perdón por la pregunta Sr. Arzobispo ¿Ud. tomó algo antes de asistir a la cita? ¿Cómo se atreve, de otro modo, a decir que desea que desaparezca gente? ¿No es esto incitación a la violencia? ¿No hay un fiscal que actúe de oficio, como lo hizo el Inadi contra estos pobres jóvenes?
Lo que esta "angustia", esta "indignación" y esta "bronca" quieren decir, es que el plan de la herejía judeo cristiana ha recibido el martes un golpe duro, muy duro; que ha sacado de sus cabales a más de una de estas sirvientas.
Vuelvan sobre el video que presentamos y verán allí su descontrol, inexplicable para el que no sabe de qué se trata.
Ahora ha quedado claro que en la Iglesia no todo está en calma, que hay una resistencia cuya extensión y profundidad nadie puede medir con seguridad; y es probable que, en el futuro, los invitados piensen dos veces antes de asistir al lugar del convite, cuando los anfitriones han demostrado no poder controlar a toda su gente.
Pero Tucho no derrapó sólo al mostrar su bronca deseando la desaparición de gente, sino que se despachó con una flagrante herejía. Hablando de las diferencias entre judíos y cristianos, dijo que:Son dos maneras de ver el mesianismo. Ambos esperamos que el Mesías venga a establecer su Reino, pero para unos será la primera venida, y para otros la segunda.O sea que, según Tucho, el que está presente en Cuerpo, Alma, Sangre y Divinidad en todos los sagrarios del mundo, no reina desde allí; pues debe todavía venir a establecer su Reino.
¿Qué significará para el Rector Magnífico la solemnidad del Domingo que viene, que recuerda y celebra la Reyecía de Jesucristo? ¿Qué opinará la Congregación para la Doctrina de la Fe de esta afirmación?
Pero claro, destronaron a Jesucristo para que se cumpla lo que el rabino Bergman sintetizó, en el libro que se presentaba, con las siguientes palabras:Francisco predica en términos universales, es tanto ecuménico como interreligioso. Les habla a los católicos, pero también a los cristianos. Además, se dirige a los judíos y a nuestros hermanos musulmanes, a los no creyentes y a los agnósticos.Es decir que el Francisco de Bergman no reclutará la humanidad para Cristo (no para el Catolicismo), sino para el Hombre (para el humanismo); que es exactamente lo que hará la Segunda Fiera del Apocalipsis, el Profeta del Anticristo.
Se comunica con todos desde la posición de Papa, porque hay una visión de evangelizar el mundo, pero no creo que el papa Francisco, que es el Bergoglio de siempre, tenga la pretensión de reclutar a la humanidad para el catolicismo, sino desde el catolicismo reclutar a la humanidad para que sea más humana.
Kyrie eleison, Christe eleison, Kyrie eleison.Página Católica: ¿Arzobispo quiere que desaparezca gente?
¿Verdaderas, manipuladas, tergiversadas, desinformadas? ¿Cómo se han de interpretar las palabras del comentario del Papa Francisco en relación a la profanación de la Catedral de Buenos Aires?
Francisco condena a grupo católico “disidente” que protestó durante la «Noche de los cristales» | Biblia y Tradición
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
Sepamos un poco más acerca de quienes son invitados a "rezar por la paz" mientras se divide a la Iglesia.
† Crux et Gladius: ¿Que es realmente El Talmud?
El Nuevo Orden Mundial y el* Talmud
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
Otras voces. Noticias Argentinas.
Otras voces que se han sumado a lo acontecido el martes 12 de Noviembre del 2013 en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires. Artículo aparecido en Editorial Vortice, 16-Nov-2013.
Noticias Argentinas:
1) No hay acepciones. Si los protestantes hubiesen querido recordar la Noche de San Bartolomé, nuestra actitud habría sido la misma: un templo católico es un espacio sagrado y reservado para el culto católico y la oración de los fieles. Lo dice la fe de siempre y así llegó hasta el último catecismo: en una iglesia católica habita Cristo en Cuerpo y Alma y todo lo que allí se haga debe centrarse en Él y subordinarse a la adoración eucarística de la Iglesia Católica.
2) Adherimos indudablemente al rezo del Rosario, no siendo necesario aprobar todos los modos y expresiones empleados por aquellos a quienes La Nación Diario llamó "interruptores", pero entendemos y compartimos la indignación que condujo a esos excesos; la cual, además, fue retribuida con excesos mucho mayores y descalificadores. Que sean lefebvristas o no, poco importa: no puedo ser desagradecido con el médico que trató de ponerme un hueso en su lugar, aunque lo haya hecho con brutalidad.
3) No coincidir con una decisión particular o una actitud específica de un obispo o un papa no es motivo de escándalo. No coincidir con los que coinciden en todo, o con los que nunca coinciden en nada, tampoco. De haber sido siempre así, la Iglesia sería hoy una factoría de zombies o una jurisdicción italiana. El diálogo ad extra debe ser acompañado con el diálogo ad intra, mientras haya voluntad de ambas partes, tal como lo intentó el papa Benedicto XVI. Que el diálogo se convierta en discusión es algo que forma parte de nuestra naturaleza. El amor a la verdad siempre encenderá las pasiones, y es lo que menos nos debería escandalizar. El límite: la soberbia de quien se cree santo, sabio o a salvo. El remedio: no dejar de considerarnos un conjunto de sinvergüenzas.
4) Trabajar por la paz es una de las más nobles empresas. De nuestro lado, no podemos menos que aspirar a la paz en Cristo, la única paz posible, eficaz y verdadera; es una tarea en la que hay que empeñarse, lleve el tiempo que lleve, mientras exista el tiempo. Pero no hay que tener temor ni sentir apuro, por mucha presión que nos apliquen a fin de que consideremos otras fórmulas de paz. No es por una supuesta obstinación cristiana que se producen los conflictos en las sociedades, sino al contrario: las catástrofes y desgracias de los pueblos proceden de ignorar, olvidar o confrontar ese imperativo de paz y de justicia que edifica el Señor de la Historia y que jamás será obtenido por la sola acción humana.
5) La fe de los cristianos, si no se yergue, si no se pone sobre las mesas y en lo alto de los terrados, va a ir dejando el paso libre a recetas oscuras y esperanzas contrarias. La fe, que no es amor al amor, sino virtud infusa y sostenida en la entera, compleja y fortísima trama de la Escritura y la Tradición y en la Presencia Real de Cristo Sacramentado, y que exige una clara y visible forma de vida y de conducta, no va a confrontar simplemente contra formulaciones políticas o antojos de clanes, por poderosos que sean, sino contra la receta final del hombre absolutamente ensimismado, dueño de sí y creatura de nadie, y contra toda la potencia y rabia de un credo antagónico. No por nada ocurrió lo de Bahía Blanca: quienes fueron a profanar el templo para robar la Sagrada Eucaristía sabían muy bien lo que hacían. Eso también es un acto de fe.
STAT VERITAS
Carta de una mujer Española que le escribe a Monseñor Poli, sobre lo sucedido en la Catedral.
Anda circulando, por las redes sociales, una carta de una mujer de ascendencia judía, española, que le ha escrito una interesante carta al Arzobispo de Buenos Aires, Mons. Mario Aurelio Poli. La reproducimos porque tiene algunos puntos interesantes.
ESPAÑOLA DE ESTIRPE JUDÍA LE ESCRIBE A MONS. MARIO POLI
Maria Luz Mozo
A LA ATENCIÓN DE:
Su Excelencia Reverendísima Monseñor Mario Aurelio Poli.
Su Excelencia, me dirijo a usted consternada por lo acaecido en la Catedral Metropolitana el pasado 12 de noviembre. Primero deseo presentarme, me llamo María Luz Mozo Weisz, como puede usted ver por mí segundo apellido, la familia de mi madre era judía, y murió en Auswitch.
Yo soy española, nací en Madrid en 1975. Mí padre es español y vivo en España, pero hasta aquí han llegado las tristes noticias de lo acaecido en Buenos Aires, la televisión, las redes sociales se han hecho eco de la noticia y cada día amanezco con algún triste titular que hace referencia a ella, y sinceramente como católica no entiendo, como familiar de víctimas de la Shoa tampoco.
Permítame explicarme: mí familia era originaria de Kosice una ciudad que ahora pertenece a Eslovaquia y que en el momento de la Segunda Guerra Mundial pertenecía a Hungría, como usted sabrá los judíos de Kosice fueron en su inmensa mayoria deportados y masacrados en Auswitch. Yo me siento feliz y orgullosa de mi ascendencia, pues llevó en mis venas una gota de la Sangre de Mí Redentor, por ello y por el dolor que el triste destino de mí familia supuso para mí madre, viaje a Polonia y Eslovaquia para seguir el rastro de los nuestros. Ver Auswitch es algo que recomiendo a todo el mundo, pues verdaderamente el Holocausto es algo que la humanidad no debería olvidar Jamás.
Pero yo fui educada en el catolicismo conciliar, que es el que me ha tocado vivir, usted que es mayor y tiene más bagaje y experiencia, y también por edad, le tocó conocer también el catolicismo preconciliar, así tiene usted la suerte de tener una visión con perspectiva. Yo la tengo sólo con retrospectiva, y aunque el método científico siempre prefiere un método prospectivo al retrospectivo, menos da una piedra.
Se preguntara por que le cuento todo esto, pero créame tiene sentido. Y es que no entiendo que están haciendo, porque lo están haciendo y cuál es el verdadero objeto de todo esto.
¿Qué sentido tiene rememorar una circunstancia tan dolorosa como la noche de los cristales rotos cada año? ¿Qué sentido tiene hacerlo en Buenos Aires? ¿Qué sentido tiene hacerlo en una Catedral Católica? ¿Y por qué tanto empeño cada año en celebrar esa desgracia en una Catedral catolica cuando hay parte de la feligresía “católica” que se siente ofendida y permítame decírselo CON RAZÓN?
Como descendiente del judaísmo no lo entiendo, no entiendo tampoco el empeño de los judíos en conmemorar ese acto cada año en una Catedral Católica. Como Católica no entiendo, el empeño de los prelados en realizar actos que nada tienen que ver con el culto en una Catedral, y aunque fuese una ermita tampoco lo entendería. Usted es Arzobispo y sabe de teología, de derecho canónico, de tradición católica, muuucho más que yo.
Lo primero que debo decirle es que una de las organizaciones responsables del encuentro interreligioso que se realizó en la Catedral, es la B’nai Brith de Argentina, que es una organización judeo-masónica nacida en New York en el 1843.
Wikipedia dice literalmente:
La B'nai B'rith (בני ברית) (Literalmente: Hijos del Pacto) es una organización judía con un sistema de filiales, fundada en Nueva York por Henry Jones y otras 11 personas el 13 de octubre de 1843. Está organizada según el modelo de las logias masónicas.
Como ve no lo digo yo lo dice wikipedia.
La masonería ha sido condenada por la Iglesia en muchas ocasiones mediante pronunciamientos papales:
Clemente XII, Carta Apostólica: In Eminenti, 24 de abril de 1738.
Benedicto XIV, Constitución Apostólica: Providas, 18 de mayo de 1751.
Pío VII, Constitución: Ecclesiam a Jesu Christo, 13 de septiembre de 1821.
León XII, Constitución: Quo Graviora, 13 de marzo de 1825.
Pío VIII, Carta Encíclica: Traditi Humilitati, 24 de mayo de 1829.
Gregorio XVI, Carta Encíclica: Mirari Vos, 15 de agosto de 1832.
Pío IX, Carta Encíclica: Qui Pluribus, 9 de noviembre de 1846;
Alocución: Quibus Quantisque, 20 de abril de 1849;
Carta Encíclica: Nostis et Nobiscum, 8 de diciembre de 1849;
Carta Encíclica: Cuanta Cura, 8 de diciembre de 1864;
Alocución: Multiplices Inter, 25 de septiembre de 1865;
Constitución: Apostolicae Sedis, 12 de octubre de 1869;
Carta: Quamquam, 29 de mayo de 1873;
Carta: Exortae, 29 de abril de 1876.
León XIII, Carta Encíclica: Humanum Genus, 20 de abril de 1884;
Carta Encíclica: Dall´alto dell ´Apostolico Seggio, 15 de octubre de1890;
Carta Encíclica: Inimica Vos, 8 de diciembre de 1892.
Carta Encíclica: Custodi di Quella Fede, 8 de diciembre de 1892.
San Pío X alude a la masonería en las Cartas Encíclicas: Vehementer Nos, 11 de febrero de 1906 y Une Foi Encore, 6 de enero de1907.
Denuncian ocasionalmente la masonería los papas:
Pío XI, Carta Encíclica: Non Abbiamo Bisogno, 29 de junio de 1931. Pío XII, Carta a Monseñor Montini, 29 de mayo de 1958. También el Sínodo Romano de 1960, bajo Juan XXIII, recuerda la condena de la masonería.
¿Sería tan amable de explicarme que hace Un Arzobispo de la Iglesia Católica con Judíos masones en una Catedral? Dentro del judaísmo hay corrientes, si desean mostrar repudio hacia la violencia y el nazismo ¿por qué La Iglesia Católica lo hace de la mano de la masonería?
¿Y siendo que no es una acto de culto a Dios por que hacerlo dentro de una catedral?
El Código de Derecho Canónico de 1917 señala esa misma condena en los cánones 684, 1349 y 2335. La participación de grupos contrarios a la fe o que promulgan ideas contra la Iglesia o su destrucción dentro de la Iglesia suponen profanación y conforme al canon 1376 del CDC vigente, este acto merece un castigo de pena justa.
Por consiguiente el acto de los católicos rezando el Rosario en la Catedral en la conmemoración de la noche de los cristales rotos lejos de ser considerado un acto violento o de intromisión más bien fue un acto de desagravio ante esta realidad que aquí le muestro. Tal acto (el de la conmemoración) pudo haber sido realizado en otro lugar y no en un Templo Católico.
El Código de Derecho Canónico en vigencia apunta a que es prohibitivo el uso de un lugar santo para fines contrarios a la santidad del lugar, canon 1210. A pesar que conforme el canon 1213 se estipula que la Autoridad Eclesiástica ejerce libremente sus poderes y funciones en los lugares sagrados, no es menos cierto que esa libertad no puede estar en contraposición o menoscabo a lo establecido en el canon antes citado y en lo que ha promulgado la Iglesia con autoridad papal como lo es las condenas a la masonería tal como acabo de evidenciar.
El canon 1371 dice que debe ser castigado con pena justa quien enseña una doctrina condenada por el Romano Pontífice o por un Concilio Ecuménico o rechaza pertinazmente la doctrina descrita en el c. 752, (Se ha de prestar un asentimiento religioso del entendimiento y de la voluntad, sin que llegue a ser de fe, a la doctrina que el Sumo Pontífice o el Colegio de los Obispos, en el ejercicio de su magisterio auténtico, enseñan acerca de la fe y de las costumbres, aunque no sea su intención proclamarla con un acto decisorio; por tanto, los fieles cuiden de evitar todo lo que no sea congruente con la misma.) y, amonestado por la Sede Apostólica o por el Ordinario, no se retracta. Lo cual supondría profanación si quien incumple uno de estos cánones no asiente a nuestra forma de fe con respeto y coherencia. Por lo cual entiendo que sería profanación ya que aquellos que participaron de esa actividad en la Catedral de Buenos Aires no asienten en nuestra fe, sino todo lo contrario, esto en el caso de la B'nai B'rith que se dice pertenecer a la masonería, por lo cual aplica como le dije el canon 1376 que lee así: “Quien profana una cosa sagrada, mueble o inmueble, debe ser castigado con una pena justa.”
Podría seguir citando pero estaría entrando en redundancia.
¿Por qué un Arzobispo Católico y el ahora Papa se empeña año tras año en consentir en actos de esta índole en una Catedral católica? ¿Por qué un Pastor católico permite el insulto y la difamación de su feligresía? ¿Por qué no es padre para sus hijos y si es todo cortesía para los extraños? ¿Porque permite que insulten y acosen a niños católicos que defendían Su Catedral y Su Fe? ¿Por qué los católicos del mundo tenemos que contemplar tan triste espectáculo y que se tilde a nuestros hermanos de fundamentalistas católicos?
Su Excelentísima persona, bien sabe que dentro del catolicismo hay diferentes carismas y los Lefebristas son uno más. ¿No debemos agradecer tanta riqueza espiritual que el Señor nos otorga, en vez de querer eliminarlos como ha saltado en algún medio? ¿En serio le molestan los tradicionalistas?
Mire honestamente confieso que no he asistido para mí desgracia a ninguna Misa Tridentina, pues como le dije crecí en el conciliarismo, pero usted si. ¿Es tan malo? ¿Es malo adorar a Dios como lo ha hecho la Iglesia por casi 2000 años?
¿O quizás alguien se equivocó en los años sesenta? Como le dije yo no tengo la mirada prospectiva pero si la retrospectiva. ¿Cree sinceramente que salimos ganando con el cambio? ¿No se ha enfriado nuestra fe y nuestro amor? ¿No tiene que ver eso con la desacralización de los sacramentos y nuestros actos de piedad que se tornan cada vez más gélidos?
Y ahora le pregunto:
¿Cree honestamente que cumple con la labor que Dios le encomendó como prelado, con la pulcritud y la caridad que su cargo así debe ameritar?
Llama provocadores a los católicos que fueron a desagraviar el agravio, y también los han llamado nazis. Yo sinceramente no se quién es el provocador. Y si ellos son Nazis, ¿lo soy yo, que llevo sangre judía a mucha honra en mis venas?
Mire su excelentísima, los católicos sufrimos constantemente profanaciones en nuestros templos, cuando no nos echan una bomba fétida como recientemente en Paris nos pone una de verdad masacrando a nuestros hermanos, Siria, Irak, Paquistán, Nigeria, China... y un largo y triste etc… ¿Cree que es necesario que nos sintamos también abandonados y violentados por los nuestros?
¿Cree que un judío o un musulmán prestarían sus templos para esos eventos?
NO, NO LO HARIAN, NI SE LES PASARIA POR LA CABEZA, POR QUE PARA ELLOS SU TEMPLO ES SAGRADO. ¿Y PARA USTED LO ES?
Porque si no lo es tiene usted una grave crisis de identidad, y ya no sabe que religión profesa.
Atentamente
Maria
STAT VERITAS
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