Mirad, acabo de sustituir todo el duro mensaje anterior porque en el fondo esto me da bastante pena. Al leerlo otra vez, me he dado cuenta que yo parecía una suerte de "inquisidor" contra las declaraciones de Don Javier y tampoco estoy muy dispuesto a presentarme como un católico "intachable", cosa que no soy. No dispongo de ninguna potestad de juzgar conductas de otros católicos convencidos, como mucho, puedo señalar errores, falsedades o cuestiones históricas.
Una cosa si voy a decir, con el Concilio Vaticano Segundo tragó TODO EL MUNDO (y por fuerza) empezando por el clero. Tragó Franco, tragó la Falange, tragaron los carlistas, Blas Piñar, Don Javier y todos los demás; por mucho que privadamente o en algún artículo de prensa como los del profesor Rafael Gambra o Manuel de Santa Cruz criticaran alguna cosa que, en realidad, no iba a ningún lado. Esa es la PURA VERDAD.
Únicamente, y muy a posteriori, monseñor Lefebvre y de Castro Mayer fueron quienes atacaron duramente al Concilio (lo que les terminó costando carísimo por desgracia, al desobecer la orden expresa de no consagrar obispos). Que yo sepa (y que me corrija ALACRÁN) Lefebvre empezó a hacer declaraciones públicas hostiles a las conclusiones del Concilio en 1974. Poco tiempo después, a finales de los 70, fue la Nobleza negra romana con la princesa Pallavicini al frente la que tomó una posición muy crítica; aunque con muchísimo cuidado de no enfrentarse directamente al Papa. Pretender que Don Javier fue paladín de la ortodoxia católica, defendiendo las esencias tradicionales cual Carlos I o Felipe II, frente al Concilio y a la vez frente a Franco (!!?) es algo que desde luego ni yo ni nadie que conozca un poco la historia va a aceptar como cierto.
Allá cada cual con las cosas que esté dispuesto a creer.
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