Resulta bastante difícil entablar un diálogo con personas versadas en Derecho hoy día, ya que al instante se hace evidente el abismo existente entre las cosmovisiones que están detrás de los posicionamientos jurídicos de cada uno.

Es toda una mentalidad jurídica completamente contradictoria la que se manifiesta al tratar cualquier punto en particular. Esto se debe claramente a la ruptura racionalista con el Régimen tradicional español, que se inicia con el sedicente Parlamento de Cádiz, y se va consolidando paulatinamente desde la muerte de Fernando VII hasta hoy día.

La mentalidad del derecho tradicional o derecho antiguo es una mentalidad que no se me ocurre calificarla de otra forma que de MONÁRQUICA. En cambio, la mentalidad del "derecho" nuevo, o antiderecho nuevo, sólo puede ser calificada correctamente de ESTATISTA. A esta última forma mentis jurídica se le hace francamente arduo entender mínimamente los fundamentos y bases de las constituciones tradicionales de las sociedades del llamado Antiguo Régimen, y sólo con una previa purga de los presupuestos racionalistas que están en el núcleo de la mentalidad estatista, podría él empezar a entender bien lo que siempre se llamó con el simple nombre de Derecho (Derecho Común o Derecho a secas) durante los siglos de la Cristiandad.

La mentalidad tradicional del jurista ha venido a ser sustituida por la del legista o estatista. Y así, es imposible entenderse.

Traigo en este hilo algunas de las geniales intuiciones e investigaciones de académicos del Derecho, que ayudan, en cierta forma, a comprender esas bases y fundamentos constitucionales de los Reinos de la antigua Cristiandad española.