Una directora de instituto tira a la basura un Belén realizado por los alumnos de Religión

La responsable de un centro de Mijas afirma que en la «escuela de un país laico no están permitidos los signos religiosos»

José R. Navarro Pareja



Madrid- No hace ni una semana que Benedicto XVI alertaba en el Vaticano de la laicidad negativa que se intenta implantar en Occidente comporta «la exclusión de los símbolos religiosos de los lugares públicos» como los colegios, y aquí en España algunos sectores de la comunidad educativa parecen empeñados en darle la razón. Dos nuevas informaciones pusieron ayer de relieve el acertado análisis del Papa. Por una parte, la directora de un instituto de Mijas (Málaga) tiraba a la basura un Belén montado por los alumnos de la clase de Religión, alegando que en la «escuela pública de un país laico no están permitidos los símbolos religiosos». Mientras, en las Cortes de Aragón, la consejera de Educación, Eva Almunia, manifestaba su «respeto» ante la decisión del consejo escolar del centro Hilarión Gimeno de suspender la celebración del festival de Navidad.

En Mijas era patenter ayer la indignación de la comunidad educativa del Instituto Las Lagunas ante la «actitud irrespetuosa» de la directora del centro, Mercedes García del Álamo, quien el pasado 30 de noviembre tiró a la basura un Belén con «el argumento de que en una escuela pública de un país laico no está permitidos los símbolos religiosos», según explicó la Asociación Profesional de Profesores de Religión en Centros Estatales de Andalucía (Apprece).

Intolerancia talibán
El Belén había sido realizado por los alumnos de primer curso de la ESO en compañía de su profesora de Religión, «como un procedimiento educativo» que tenía como objetivo «que el alumnado comprenda y valore los distintos elementos culturales y religiosos que forman parte de las tradicionales fiestas de Navidad que se celebran en nuestra sociedad», según informa la agencia Veritas.

Al día siguiente de instalarlo, el Belén había desaparecido y la profesora lo encontró dentro de unas bolsas de basura, donde, según supo más tarde, había sido arrojado por la directora del centro. Al pedirle explicaciones por esta actitud, la directora le explicó su particular concepción del Estado laico y le señaló que «este tipo de actividades no pueden tolerarse en un centro público donde conviven alumnos de diferentes religiones que podrían sentirse ofendidos», según afirmó ayer uno de los profesores de Religión del colegio.

El vicepresidente de Apprece, Santiago Vela, señaló ayer que «actuaciones como las de este equipo directivo nos traen a la memoria la de los talibanes que destruyeron las imágenes de los Budas en Afganistán» y suponen «un flaco favor a la imagen de la escuela pública, la escuela de todos, con esta actuación de intolerancia y nefasto ejemplo para los niños y jóvenes que deben educarse en ella». Por su parte, el presidente de Concapa en Málaga, Eduardo Caro, expresó su malestar y anunció que «llevarían el caso a los tribunales, si fuera preciso».

Por otra parte, la consejera de Educación aragonesa, Eva Almunia, terció ayer en la polémica suscitada hace quince días cuando los padres del colegio de Zaragoza protestaron por la suspensión de esta actividad. Almunia calificó de «deplorable» la actitud que «tomaron algunos» respecto a la «decisión legítima de un consejo escolar». Además, la consejera afirmó no encontrar ningún problema en el argumento utilizado, entre otros, para justificar la eliminación del festival: «Que España es un país laico». Así, señaló que «laico quiere decir independiente de cualquier religión u organización religiosa».

En ese sentido, Almunia mostró su preocupación porque «en el mundo globalizado en el que vivimos, donde nuestras escuelas está recibiendo alumnos de distintos países y religiones, sigamos pensando que tenemos que imponer por narices lo que alguno de nosotros creemos; eso no se llama educar en valores, a eso no se les enseña a nuestro jóvenes, sino que lo que se les enseña son los valores que son comunes, no los que algunos querrían que fueran comunes». Sobre el problema, la directora destacó que final «se pudo responder dentro del propio centro educativo».

La consejera fue respondida en las Cortes por la portavoz del PP, Ana Grande, para quien el conflicto «no es una anécdota, sino algo trascendente» y consideró que el Gobierno aragonés «ha actuado tarde y mal», a pesar de que la polémica «era fuerte y gruesa» porque los argumentos utlizados fueron «el laicismo y que la supresión de ese festival obedecía a que podría molestar a los alumnos de otras culturas». Para Grande, «no se trata de ser creyente o no, sino de que no se pueden obviar las raíces cristianas que están presentes en la cultura occidental» y lamentó «el sectarismo tremendo» de Almunia al «apoyar al centro» en su actitud.

Por otra parte, la agencia de noticias Véritas daba ayer a conocer la indignación de la comunidad educativa del Instituto Las Lagunas de Mijas (Málaga) ante la «actitud irrespetuosa» de la directora del centro, Mercedes García del Álamo, quien el pasado 30 de noviembre tiró a la basura un Belén con «el argumento de que en una escuela pública de un país laico no está permitidos los símbolos religiosos», según explicó la Asociación Profesional de Profesores de Religión en Centros Estatales de Andalucía (Apprece).

El Belén había sido realizado por los alumnos de primer curso de la ESO en compañía de su profesora de Religión, «como un procedimiento educativo» que tenía como objetivo «que el alumnado comprenda y valore los distintos elementos culturales y religiosos que forman parte de las tradicionales fiestas de Navidad que se celebran en nuestra sociedad».

Al día siguiente de instalarlo, el Belén había desaparecido y la profesora lo encontró dentro de unas bolsas de basura, donde, según supo más tarde, había sido arrojado por la directora del centro. Al pedirle explicaciones por esta actitud, la directora le explicó su particular concepción del Estado laico y le señaló que «este tipo de actividades no pueden tolerarse en un centro público donde conviven alumnos de diferentes religiones que podrían sentirse ofendidos», según afirmó ayer uno de los profesores de Religión del colegio.

Intolerancia talibán
El vicepresidente de Apprece, Santiago Vela, señaló ayer que «actuaciones como las de este equipo directivo nos traen a la memoria la de los talibanes que destruyeron las imágenes de los Budas en Afganistán» y suponen «un flaco favor a la imagen de la escuela pública, la escuela de todos, con esta actuación de intolerancia y nefasto ejemplo para los niños y jóvenes que deben educarse en ella». Por su parte, el presidente de Concapa en Málaga, Eduardo Caro, expresó su malestar y anunció que «llevarían el caso a los tribunales, si fuera preciso».


http://www.larazon.es/noticias/noti_rel36016.htm