No veo cómo se pueda aplicar la cita en cuestión al tema del juego, salvo que el santo en cuestión estuviera hablando del tema. La cita en sí afirma simplemente que mucha gente que ha querido ganar dinero sin trabajar ha perdido su alma. Dice "mucha gente", no "todos". No está bien jugarse el dinero a la cartas, por ejemplo, apostando dinero (otra cosa es jugar sin jugarse el dinero; es una diversión más que no tiene nada de malo), porque se arriesgan grandes cantidades de dinero y uno se envicia fácilmente, y siempre se obligado a jugar más a ver si gana y recupera lo perdido. Entonces deja de ser un juego ocasional e inocente y se convierte en algo peligroso que lleva a la ruina. Ahora bien, no veo nada de malo en jugar a la lotería o participar en rifas (cosas que seguramente no existían en tiempos del santo que escribiera eso que dices. Si uno trabaja honradamente, o incluso está desempleado y busca trabajo, no veo nada de malo en comprar algún décimo o cupón a ver si Dios quiere que salga premiado. Yo también lo hago dos o tres veces por semana, aunque en mi caso sólo compro de la ONCE y no de loterías particulares, porque sé que los beneficios se destinan a ayudar a los ciegos y otros discapacitados, y no sólo en España aunque principalmente, sino que también ayudan a los de Hispanoamérica. Pero vamos, tampoco veo mal que otro prefiera jugar a otra lotería. Es como las rifas benéficas pero a mayor escala.