La cita suena más a algo contra ganar dinero con usura o especulación.

El juego es, como dice el nombre, un juego, no es pecado per se. Otra cosa es gastarte el dinero de tu familia en juego, o usar un casino como tapada de un prostíbulo.

Hacerse rico mediante el juego tampoco es pecado, lo que es pecado (o no) es lo que hagas con ese dinero.