¿Los negativos se prueban? (II parte).

En esta entrada voy a tratar de hacer frente a un argumento comúnmente usado por muchos defensores del ateísmo, para defender que el ateísmo es la posición por defecto ante la cuestión de la existencia de Dios, el argumento básicamente consiste en lo siguiente:

Premisa 1: El ateísmo es un negativo.

Premisa 2: Los negativos no pueden probarse.

Conclusión: Por tanto el ateísmo no necesita ser probado y se convierte en la posición por defecto.

Creo apreciar dos fallos en este manido argumento, el primero es que la conclusión no se sigue lógicamente de las premisas y el segundo es que la premisa 2 no la considero cierta.

Así que argumentemos ahora estas objeciones:

Objeción 1: La conclusión no se sigue lógicamente de las premisas.

Este argumento casi nunca es presentado en forma de un silogismo, pero en cuanto así se hace, puede apreciarse mucho mejor como no sigue una estructura lógica clara, si admitimos las dos primeras premisas, se llegaría en todo caso a la conclusión de que el ateísmo no puede probarse, pues se trata de un negativo y estos no pueden ser probados.

El ateísmo es simplemente la visión de que

1. No hay Dios.

Esa afirmación es verdadera o es falsa. No hay término medio. Si usted no cree que (1) es verdadera, entonces usted no es, por definición, un ateo.
Ahora es obvio que aunque (1) fuera indefendible, de esto no se deduce que no necesite defensa, sino como ya dijimos antes, que no se puede defender o probar, si no lo ven claro piensen en una teoría científica que no fuera posible probar, sería ridículo que se tomara como cierta, ya que si no se pudiera probar sería rechazada, no se argumentaría nunca que debido a que no se puede probar, no tiene necesidad de ser probada para ser tomada como cierta.

Así que cuando el ateo dice: “Como ateo, yo afirmo que la carga de la prueba recae sobre el teísta ya que no puedo probar un negativo”, está esquivando su parte de la carga de la prueba. (1) es una afirmación de conocimiento y por lo tanto requiere una justificación.

El ateo tiene razón en que sólo tengo que mostrar que Dios existe para demostrar que su afirmación es falsa. Pero si fracaso en ofrecer ese caso, ¿muestra eso que su afirmación es verdadera? ¡Obviamente no! Hasta que el ateo presente su caso, nuestro amigo agnóstico todavía se quedará suspendido en duda, sin saber si (1) es verdadera o falsa. Pensadores ateos sofisticados reconocen este punto. Por ejemplo, Austin Dacey y Lewis Vaughan escriben:

“¿Qué pasaría si estos argumentos que pretenden establecer la existencia de Dios son un fracaso? . . . ¿Debemos entonces concluir que Dios no existe? No. La falta de motivos o evidencia para apoyar una proposición no muestra que la proposición sea falsa” (The Case for Humanism (El Caso para el Humanismo), 2003, p. 162).


Objeción 2: Los negativos si pueden ser probados.

Al final como se ve en la objeción 1, al ateo le conviene que los negativos (como el ateísmo) puedan ser probados, y para consuelo suyo admito esto.


Se suele decir que es imposible probar que algo no existe, pero esto parece no ser cierto, podemos probar que no existe un perro en el sofá de mi casa o velociraptors viviendo hoy en la tierra mediante un sondeo inductivo, ahora bien, podría decirse que con Dios no puede hacerse dicho sondeo inductivo porque el dominio que habría de ser examinado es muy grande y nuestra muestra muy pequeña, sin embargo, hay otras maneras de llegar a un conocimiento de declaraciones negativas cuantificadas universalmente que haciendo un sondeo inductivo.

También podemos demostrar que algo no existe si su existencia fuera a llevar a a cabo contradicciones lógicas, como un circulo cuadrado, un triángulo de 4 lados, una pareja de tres personas o un soltero casado. Algunos ateos tratan de hacer esto para negar la existencia del Dios del teísmo clásico, diciendo por ejemplo en el problema del mal que la coexistencia del mal en el mundo y de un Dios omnipotente y omnibenevolente es una contradicción lógica. Un ejemplo de un planteamiento típico del problema del mal es el siguiente:

1.Si Dios existe, la maldad gratuita (innecesaria, sin propósito) no existe.

2. La maldad gratuita existe.

3. Por lo tanto, Dios no existe.


Si las premisas de este argumento son verdaderas, entonces se deduce que Dios no existe. El punto es que no es del todo imposible probar los enunciados negativos cuantificados universalmente y los ateos han tratado históricamente de presentar argumentos no inductivos para demostrar que no hay Dios.