Obviamente, la consecuencia de la aparición de algún resto biológico en Marte supondría que ese proceso vital se dio también en la tierra, con el consiguiente descrédito absoluto de toda tesis creacionista.
Aunque tampoco sería contraria a la Biblia, la aparición de vida en Marte sería demoledora contra la Religión y concretamente contra el Cristianismo.
Es que, incluso producida por Dios, la "vida" en Marte iría contra la idea del hombre como fin de la Creación; iría contra toda la Teodicea.
Esa "vida", absolutamente ajena a la Biblia, no tendría ningún sentido teológico, sino anti-teológico; supondría que Dios habría creado vida gratuitamente sin ningún fin... y peor aun, en la práctica, sólo para que el hombre tendiera a aceptar el "azar" como causa de la vida, y por tanto provocándole a dudar de la existencia de Dios.
(Porque esa "vida" en Marte, ajena del todo a la Biblia, no tendría nada que ver con la vida de la Tierra que contempla el Génesis, de la que "vio Dios que era buena".)
Visto lo cual la supuesta "vida" en Marte, ajena a la Biblia y dañina para la Fe del hombre, sería una incitación para que el cristiano dudara de Dios y de San Pablo cuando dice que:"Desde la creación del mundo, lo invisible de Dios se deja ver a la inteligencia a través de sus obras" (Rom, 1,20)
Marcadores