Cita:
Lo que ya me faltaba es que empiece con éstas, el autor no dice que sea prueba concluyente, sino consecuencia de..., que no es igual. Usted afirma sin prueba alguna que la Tierra no rota, aunque en otros hilos ha afirmado también la contraria. Y el autor afirma lo que todo el mundo sabe menos usted, el Sr. Sungenis y media docena más. Por otro lado, la libración se puede comprobar mes a mes ya que la Luna tiene un periodo sinódico, sidéreo, anomalístico ( perigeo), trópìco (equinoccio) y draconítico (nodo) de duración media de 29 días 12 horas 44 minutos y 02'8 segundos en el caso del sidéreo y 27 días 05 horas 05 minutos y 35'8 segundos el draconítico. Por tanto, la libración es algo que observan y conocen al dedillo todos los "luneros" (entusiastas de la Luna) sean profesionales o sean amateurs y no digamos ya los que se dedican a sacarle más fotos que a su novia con instrumental millonario (dicho en pesetas). Mientras que para comprobar la del Universo, caso de que semejante libración pudiera existir tendría que esperar 13.800 millones de años, tras 13.800 millones y así hasta el fin del Universo. Por favor, no caiga usted en absurdos. Vamos, que no cuela.
Pero indicar que un determinado efecto es consecuencia de algo implica suponer que ese algo es la única causa explicativa de ese efecto. Y eso no es cierto. Recuerde lo que decía Quintanilla acerca de las interpretaciones explicativas sobre un mismo dato observado. El hecho de que se verifique la existencia de un determinado fenómeno, no implica necesariamente que su causa se halle en una única explicación, pues podría haber otra alternativa perfectamente legítima que diera cuenta del mismo fenómeno.
Yo no afirmo que la Tierra no rota. Lo que yo afirmo, siguiendo en esto simplemente a las afirmaciones de la comunidad científica tal y como actualmente está establecida, es que no hay diferencia ninguna, tanto en sentido cinemático como dinámico, entre dos escenarios en donde, en uno, la Tierra rota de oeste a este y el Universo está estático, y otro en que la Tierra no rota y el Universo rota de este a oeste, de tal forma que ambos escenarios, equivalentemente, pueden dar cuenta de cualquier fenómeno (cinemático o dinámico) que se verifique por las observaciones empíricas.
Esto vale para la libración (fenómeno producido por causas cinématicas) como para cualquier otro fenómeno. Por poner un ejemplo cualquiera para entenderlo mejor, el fenómeno del péndulo de Foucault (fenómeno por causas dinámicas):
“[Tus] felices investigaciones sobre los fundamentos de la mecánica, a pesar de la injustificada crítica de Planck, recibirán una brillante confirmación. De ellas resultan necesariamente que la inercia se origina a partir de un tipo de interacción entre cuerpos, exactamente en el sentido de tus consideraciones sobre el experimento del cubo de Newton. La primera consecuencia se encuentra en la página 6 de mi trabajo. Resultan los siguientes puntos adicionales: 1) Si uno acelera una gruesa esfera hueca de materia S, entonces la masa rodeada por la esfera experimenta una fuerza de aceleración. 2) Si uno hace rotar la esfera en relación a las estrellas fijas alrededor de un eje que pasa por su centro, surge una fuerza de Coriolis en el interior de la esfera, esto es, el plano del péndulo de Foucault es arrastrado en derredor."
Fuente: Albert Einstein, carta a Ernst Mach, Zurich, 25 de Junio de 1913; visto en Gravitation, Misner, Thorne y Wheeler. 1973.
Este principio de la equivalencia entre una Tierra que rota y un Univeso estático, por un lado, y una Tierra que no rota y un Universo en rotación, por otro lado, es un principio conocido y generalizado en la comunidad científica, conocido más técnicamente como Principio de Mach.
Es decir, no se trata sólo, como decía Einstein, de que "el movimiento de la Tierra no puede ser detectado por ningún experimento óptico" (dentro del cual se incluye la libración), sino que ni siquiera ningún fenómeno dinámico (fuerzas inerciales, centrífugas, de Coriolis, de Euler) puede ser prueba concluyente en favor de una u otra hipótesis explicativa, por ser ambas, conforme al principio de Mach, equivalentes.
Por lo tanto, el autor de ese texto, cuando dice que la libración es consecuencia de la rotación de la Tierra, se le puede contestar, conforme al principio de Mach, que también puede ser consecuencia de la rotación del Universo, que también sirve para dar cuenta de los mismos efectos o fenómenos observados.
Cita:
Respecto a la rotación terrestre está ab-so-lu-ta-men-te demostrada, desde el espacio y desde la superficie, con experimentos y con observaciones hasta simplemente lógicas. Otra cuestión es que usted no lo quiera creer, pero eso es otro problema y a lo largo de los 16 hilos con el mismo tema se han ido citando algunas de ellas. Pruebas que usted siempre niega, porque niega la mayor. Y vuelvo a lo mismo, ese es su problema. En resumen sobre este punto, lo que no se puede hacer es estar difundiendo falsedades y errores y encima achacándolas conspiraciones en contra de la Iglesia. Tampoco es de recibo tener que estar perdiendo el tiempo y haciendo un esfuerzo continuo para que a usted le entre por un oído y le salga por el otro. Yo tengo otros asuntos de los que ocuparme.
Conforme al estado actual de la ciencia tal y como está establecida por la comunidad científica en la actualidad, no hay ninguna prueba a favor o en contra de un escenario de Tierra rotante y univeso estático, o de Tierra estática y Universo rotante. Ambas son equivalentes, y pueden dar cuenta al mismo tiempo de cualquier fenómeno observado, ya sea cinemático o dinámico.
Cita:
En cuanto a la hipotética rotación del Universo, eso no lo puede afirmar nadie y usted lo sabe perfectamente por la simple razón de que no se puede ver desde fuera, así que deje la demagogia en el tintero. Y para ello no hace falta intentar dar sensación de dominio del tema acudiendo a citar una lista de apellidos. Y es que esa lista la podríamos ampliar a todos los astrónomos (incluidos los amateurs), los astrofísicos, los cosmológos, los matemáticos y los filósofos de todos los rincones habidos y por haber, pues todos diríamos lo mismo. Ya le indiqué que no pretenda enseñarme Astronomía.
No veo nada de demogagia en esto, porque precisamente eso es lo que estoy diciendo: que no hay prueba concluyente a favor de la hipótesis del Universo rotante alrededor de una Tierra estática. Lo único que estoy diciendo es que, de acuerdo con el estado de la ciencia en la actualidad (y es para comprobar esto la razón por la que he citado una muestra de apellidos de personas con autoridad que confirman esto que estoy diciendo), tampoco hay prueba concluyente en favor de la hipótesis equivalente alternativa: la de la Tierra rotante en un Universo estático. Y esto es así, porque ambas hipótesis son cinemática y dinámicamente equivalentes y, por tanto, ambas pueden dar cuenta de los mismos fenómenos observados.
Cita:
Esto es un absurdo y se le acabo de indicar, así que sobra cualquier comentario.
Por lo explicado anteriormente, no es nada absurdo. Se llama Principio de Mach, y es un principio perfectamente aceptado en la comunidad científica actual.
Cita:
Yo no digo que usted diga lo que dicen otros, pero si digo que usted es quien colgó el enlace que decía eso de los católicos de verdad, (que ya me gustaría conocer los atributos morales objetivos de alguien que osa hacer tal afirmación), y supongo que también leyó el texto original antes de decidir colgar el enlace, y debió pensar que era correcto, ¿o es que insinúa usted que pone los enlaces así, a capón? "Ergo" hay que suponer que no, sino que coloca aquellos que le parecen correctos y con los que usted está conforme. Por tanto, hay muchas formas de decir las cosas sin necesidad siquiera de abrir la boca.
Claro que me responsabilizo de los textos que yo cuelgo, aunque estén escritos por otros. Pero es que en esos textos que yo colgué no aparece nada de eso que usted dice de "católicos verdaderos" y "católicos no verdaderos".
Lo que yo le he transcrito en el mensaje anterior, en donde sí se dice eso de los "católicos verdaderos", lo dice el autor de esos textos EN UN MENSAJE A PARTE ESCRITO POR ÉL MISMO Y NO COLGADO POR MÍ SINO POR ÉL. Y de hecho, le puse el enlace para que lo comprobara usted mismo que se trata de un texto no escrito por mí ni colgado por mí, sino de la entera responsabilidad de otra persona.
Por lo tanto, yo no he caído en esa falta que me recrimina usted.
Cita:
No, no, usted no ataca a Galileo, ¿qué hay que hacer, reproducir uno tras otro sus 16 hilos, o no hace falta y con invitar a los lectores a que los visiten es suficiente? Usted lo ha llamado de muchas maneras menos "bonito", usted lo ha responsabilizado poco menos que de todos los males del mundo, ¿es necesario citarlos uno a uno?
Pues yo también invito a los lectores a que lean esos hilos y encuentren un sólo ataque mío contra Galileo que no consista meramente en una simple reproducción aséptica de lo que la Iglesia y sus representantes dijeron, en sus documentos oficiales, con respecto a Galileo.
Cita:
y hace poco se lo dije, ni Galileo, ni Belarmino (el gran equivocado en esta historia), ni los miembros del tribunal, disponían de bolas de cristal, ni echaban las cartas del tarot para saber cuáles serían las consecuencias de sus actos 300 años más tarde. Eso como lo veo yo a diferencia de usted.
Estoy en total desacuerdo con esta afirmación. Basta echar un pequeño vistazo a la correspondencia del Papa Urbano VIII para darse cuenta de lo perfecamente consciente que era de las terribles implicaciones y derivaciones que podía tener para la Iglesia el hecho de que se pudiera discutir, "en nombre de la ciencia" o "en nombre de cualquier otra cosa", el dogma de la inerrancia de las Sagradas Escrituras tal y como eran interpretadas auténticamente por el Magisterio de la Iglesia. Se sabía perfectamente que una vez "abierta la lata" por ese flanco, cualquiera "en nombre de la ciencia" podría justificar cualquier ataque contra la veracidad de la doctrina de la Iglesia en cualquier otro asunto que se pudiera imaginar. Dicho con otras palabras, se trataba de un torpedo directamente dirigido a la línea de flotación de la Iglesia y de su condición de guardiana de la Verdad en materia de fe (dentro de la cual se incluye la auténtica interpretación de las Sagradas Escrituras) y de costumbres o moral.
Cita:
Los culpables de lo que hoy pasa se llaman protestantes, es Diderot con su Enciclopedia, o es Spencer, Darwin y tantos otros, incluso hasta el arzobispo anglicano soltando chorradas contra el último. A esos, y no a otros, es a los que tiene usted que señalar y entender que Galileo formaba parte de una corriente dentro de la Iglesia que llevaban siglos, SIG-LOS, estudiando filosófica y matemáticamente lo que él expuso.
Estoy completamente de acuerdo en que esto era un asunto que se sabía y estudiaba desde hacía siglos, es decir, el asunto de la equivalencia matemático-geométrica entre los modelos geocéntrico y heliocéntrico. Era algo que se sabía desde la antigüedad griega. Pero, sin embargo, aún conociendo perfectamente esta equivalencia, la Iglesia, desde la época de los Santos Padres en adelante, siempre interpretó las Sagradas Escrituras en un sentido geocéntrico. Y por eso Galileo fue condenado por ajustarse a una interpretación particularista suya de las Sagradas Escrituras en lugar de ajustarse a la interpretación oficial de la Iglesia. ¿Qué le vamos a hacer?
Cita:
Por otra parte, usted sigue empeñado en atribuir a Belarmino toda la autoridad como si él hubiera sido LA IGLESIA, y no, era un cardenal, pero no era la Iglesia, ¿lo entiende ya? porque hay una enorme diferencia. Ya le hice esta pregunta que viene a continuación, y se la vuelvo a repetir: ¿por qué esos pocos que interpretaban las Escrituras como a ellos les daba la gana, nunca mencionaron el SALMO 24 (23) ¿Sabe por qué? la respuesta es fácilmente deducible: porque conduce al planteamiento de que la Tierra no está en el centro del Universo. Si según el salmista toda la Tierra y cuanto contiene es de Yavé, "coma", y todo el Universo y sus habitantes, significa que el salmista -inspirado- afirma que hay otros mundos habitados, y para esos habitantes su mundo también será el centro del Universo ¿o no?. Le recuerdo la inerrancia de la Escritura.
Yo no atribuyo a San Roberto Belarmino más autoridad o representación que la que él tenía como miembro del Santo Oficio. Los documentos oficiales de la Sagrada Congregación del Índice y del Santo Oficio, efectivamente, no son actos propios o exclusivos del Santo Cardenal Roberto Belarmino.
La Iglesia, al condenar a Galileo, lo hacía por motivo de que él seguía una interpretación propia y exclusiva suya de las Sagradas Escrituras (lo que suponía por parte de Galileo, de paso, un ataque contra el dogma de la inerrancia de las Sagradas Escrituras), en lugar de seguir la interpretación correcta u oficial de la Iglesia Católica.
Cita:
Es curioso que yo no veo esos casos en los que siempre "traen a colación" el caso Galileo y mire que tengo una abundantísima obra de esos personajes. Si veo que lo hacen sus acólitos, aquellos que tantas veces he denunciado como "amantes de la ciencia aunque no tienen ni la ESO" y es que por razón de mi oficio he conocido unos cuantos de ellos. Esos si, esos no tienen otro argumento porque no saben ni expresar otras objeciones aunque, por supuesto, tampoco saben nada del proceso de Galileo, ni antecedentes, ni causas que lo motivaron.
El caso Galileo es siempre el arma estrella de los científicos ateos cuando se trata de poner en evidencia la falta de veracidad en cualquier cosa que diga la Iglesia, por el hecho de no ser "científico". Esto es una evidencia.
Es cierto que luego aparece todo ese ejército de "turiferarios" a los que usted se refiere, pero ellos no se atreverían a insultar si previamente no les dieran pie a ello los científicos ateos que dan previamente el pistoletazo de salida (Hawking, Dawkins, Atkins, etc...).
Cita:
En cambio, lo interesante es atacarlos en sus argumentos directamente, no perder el tiempo en negar lo que no se hizo y de lo que la Iglesia ni es responsable y mucho menos culpable, ni por ella ni por media docena de representantes suyos. Y se lo digo así, porque al estar en el error es muy fácil hacerlo destacar, pero hay que leer, hay que tragar las tonterías que sueltan para, después, "darles kaña arfonso". Y es un absurdo en términos, atacar a galileo porque ellos lo mencionan, cuando Galileo es uno de los nuestros. Además, ya puestos con la hipótesis geocéntrica, ¿por qué en lugar de atacar a la Iglesia no se meten con Ptolomeo? ¿No se da cuenta que no tiene sentido? Si en lugar de haber condenado los estudios e investigaciones de Galileo, los hubiesen aprobado y aplaudido, descuide que ya se habrían buscado cualquier otra excusa para atacar a la Iglesia y entonces no mencionarían tanto a Galileo.
La razón de que ellos siempre mencionen y traigan a colación el caso Galileo es obvia: lo consideran un "mártir" de la "verdad" contra el "oscurantismo" de la Iglesia. Ahora bien, para atacar esta falacia, es conveniente expresar la verdad de los hechos históricos tal y como realmente ocurrieron. Me parece una mala apologética el hecho de no poner sobre el tapete todos los hechos tal y como ocurrieron. Es por ello que yo trato de hacer lo contrario: poner todos los hechos tal y como ocurrieron. Y lo hago así porque se constata que la Iglesia no tiene nada de qué avergonzarse ni de lo que pedir disculpas (es una actitud mala el tener que pedir disculpas sobre algo en lo que no se ha incurrido en falta de ningún tipo).
Cita:
El argumento ad hominen lo utilizan aquellos que no tienen otros argumentos y tiran contra la persona, lea usted de qué se trata. Además, es un tipo de argumentación que se vuelve siempre contra quien la utiliza y lo rebaja al nivel de los otros. Por otro lado, ¿a qué principios se refiere usted? se lo pregunto porque si se trata de negar a Dios, que eso es lo que hacen y no hay más principio para ellos que ese, entonces no hay discusión entre nosotros. Pero si por principios usted entiende los conocimientos científicos, entonces le tengo que decir que estamos ante una cuestión moral. Es decir, quien usa la Ciencia para fines que no son los propios de la misma es un inmoral, mientras que esos mismos principios adecuadamente empleados en bien de la humanidad y como alabanza a Dios son perfectamente morales y buenos, y por ello perfectamente asumibles.
Creí que por el contexto de mis palabras se entendería el sentido en que yo mencionaba el argumento ad hominem, pero ya veo que tendré que aclararlo.
Efectivamente, hoy en día se ha generalizado el sentido del argumento ad hominem como un ataque hacia la propia persona contrincante (señalando sus defectos personales, o su comportamiento incoherente, etc...). Evidentemente este es un argumento estúpido, y no me refería a eso cuando hablaba de argumento ad hominem.
Cuando hablo de argumento ad hominem, me refiero a su sentido propio y original, esto es, argumento mediante el cual se utiliza una conclusión aceptada por el adversario (sin necesidad de estar de acuerdo con el fundamento doctrinal del cual deriva dicha conclusión) para volverlo en su contra en caso de ataque contra el que se está defendiendo. El diccionario de la R.A.E. lo define así:
argumento.
(Del lat. argumentum).
ad hóminem.
1. m. Fil. El que se funda en las opiniones o actos de la misma persona a quien se dirige, para combatirla o tratar de convencerla.
Voy a poner un ejemplo para que se entienda. Garrigou-Lagrange, en relación a la libertad de cultos como argumento ad hominem decía lo siguiente:
El error sobre la “libertad religiosa”.
“Nosotros podemos (...) hacer de la libertad de cultos un argumento ad hominem contra aquellos que, a la vez que proclaman la libertad de cultos, persiguen a la Iglesia (Estados laicos y socializantes), o impiden su culto directa o indirectamente (Estados comunistas, islámicos, etc.). Este argumento ad hominem es justo y la Iglesia no lo desdeña, usándolo para defender eficazmente su derecho a la libertad. Pero no se sigue, que la libertad de cultos, considerada en sí misma, sea sostenible para los católicos como principio, porque ella es de suyo absurda e impía, pues la verdad y el error no pueden tener los mismos derechos”.
Pues bien, mutatis mutandis, pasa lo mismo en el ámbito científico. Nosotros, en nuestra apologética católica, podemos utilizar algunas de las opiniones del actual panorama de la comunidad científica para volverlos en contra de los científicos ateos cuando ellos traten de combatir a la Iglesia. De esta forma, por ejemplo, si ellos atacaran a la Iglesia por haber defendido el modelo geocéntrico se les podria argüir que ellos no tienen justificación ninguna para atacarla por ese motivo, ya que algunas de las conclusiones generalmente aceptadas por ellos mismos en el ámbito de la comunidad científica (como, por ejemplo, la equivalencia cinemática-dinámica entre los modelos geocéntrico y heliocéntrico) vedan cualquier posibilidad de crítica a la Iglesia por ese motivo (un ejemplo de esta apologética lo podemos encontrar en el discurso de 1990 en Parma del entonces Cardenal Ratzinger, transcrito en este mismo hilo más atrás).
Y esto, como digo, sin tener que sostener como verdaderos los fundamentos o principios en que basan esas conclusiones (conclusiones que nosotros los católicos podemos aprovecharlas para contraatacarles). Usted me pregunta de qué principios hablo. Cuando hablo de principios que los científicos ateos sostienen, me refiero a sus teorías científicas (acentrismo, relativismo radical, multiversos, etc...) que no necesariamente han de compartirse o considerarse verdaderas, como ya dije.
Cita:
El testimonio hay que darlo de la Verdad revelada, del mensaje salvífico, de la Redención..., pero no de cuestiones de ciencia. Y para dar testimonio no hace falta contar con el concurso de los des-graciados, sino ignorarlos. Aquí, en este foro, lo que importa no es responder a esa gente, sino formar a quienes leen, que no es igual. Aquí se trata de dotar no sólo de argumentos, sino de mostrar formas de razonamiento sobre esas cuestiones que maneja esa gente. A mi me importa un rábano con chorreras si ellos afirman o dejan de afirmar, no más allá de que yo aquí pueda destriparles los argumentos para que otros aprendan a hacer lo mismo. Por eso, yo no estoy registrado en ningún foro ateo, porque es un diálogo de sordos y prefiero estar aquí donde puedo elaborar mis argumentaciones con tranquilidad en lugar de estar discutiendo con ellos, los cuales, como le digo, me importan menos que un pincho moruno.
En virtud del argumento ad hominem, antes explicado, resulta importante saber lo que los científicos ateos afirman, porque así se pueden aprovechar sus afirmaciones para volverlas en su contra cada vez que quieran atacar a la Iglesia y se les pueda justificar la inviabilidad de dicho ataque.
Cita:
Ya le he contestado y lo prefiero a usted argumentado más en una línea similar a las que yo utilizo contra ellos, y para eso tiene usted bastantes hilos en los que puede observar qué hago. No se trata de que me copie, ni de que lo haga como yo, sino de que reme en el mismo sentido, y verá que nuestro compañero Alejandro Farnesio ya se encarga de traer cosas raras de por ahí.
Ya le he dicho que el argumento "ad hominen" es argumento contra la persona. Por otro lado, pretender que ellos lo usan contra la Iglesia es un absurdo en términos pues se trata de una Institución, no de una persona física con nombre y apellidos. Y, lógicamente, ellos no pueden y de hecho no están en condiciones de juzgar a esa Institución con 2000 años de existencia. Enfocado el asunto por ahí, es muy sencillo darles "canela en rama".
Espero yo también haber podido, por lo dicho antes, justificar lo, en mi opinión, prudente (e incluso conveniente) que puede resultar utilizar en la apologética católica los argumentos ad hominem también en el ámbito científico en defensa de la Iglesia Católica (igual que se utilizan argumentos ad hominem en favor de la Iglesia en otras ramas de la apologética, como el ejemplo apuntado antes de Garrigou-Lagrange).
Cita:
Galileo no renegó de grado, sino por causa de una fuerza mayor. Ciertamente nunca volvió a hablar del tema, pero es sabido que continuó con total convencimiento de que lo que había observado y estudiado era cierto. Cualquier otro católico hubiese procedido igual, lo contrario hubiese sido una condena a muerte con toda probabilidad y una excomunión, y Galileo por encima de todo era católico, ferviente católico. Y del mismo modo que hoy en día se lanzan toda clase de acusaciones contra el Papado y la Curia, yo acuso a aquellas personas que lo condenaron. Ciertamente los tiempos son distintos, ni ellos probablemente hoy procederían igual, ni yo en aquellos tiempos los hubiese atacado.
El documento de la carta personal de Galileo encontrado por Antonio Favaro demuestra que no sólo renegó del heliocentrismo por fuerza, sino también de corazón.
Es por ello que resulta conveniente dar a conocer este dato, pues supone un fuerte golpe contra los científicos ateos que utilizan a Galileo, cual marioneta, en sus ataques contra la Iglesia.
Cita:
Ponga fechas a dichos documentos, se lo digo porque la construcción de la Specola Vaticana que puse más arriba es la respuesta a la condena heliocéntrica. Y supongo que la Iglesia no condena a la Iglesia, ¿verdad? Lo cierto, es que estamos ante una cuestión política, no teológica. Tómelo como nueva acusación A quiénes corresponda, no a ambas Congregaciones en sentido general ni como instituciones, sino a nombres concretos.
No puedo considerarlo como una acusación hacia nombres concretos por la sencilla razón de que no se trataba de actos privados, sino de actos oficiales o públicos, en nombre y representación del Papa y de la Iglesia Católica.
Repito lo que dije antes: no creo que sea una buena apologética ocultar o desvirtuar los hechos históricos tal y como fueron, pues eso se nos podría volver en nuestra contra, ya que los enemigos ateos tomarían pie de eso para acusarnos de insinceros y de mala conciencia por querer ocultar los hechos históricos tal como fueron en realidad.
Para la fecha de los documentos, ya abrí en su día un hilo con toda la cronología de los acontecimientos.
Cita:
Y en ninguna hay una referencia clara de nada. Por ejemplo, en el caso de Josué, lo que le puedo decir es que la batalla se empezó a celebrar por la mañana y se sabe porque la Luna estaba en menguante, única fase sinódica en la que coincide en el cielo con el Sol. Y vistos uno y otro sólo con los sentidos, si, parece que se encuentran suspendidos sobre una determinada localidad u otra. Pero la orden de Josué no es más que expresión de un deseo, de fe en Dios de que le dará ese tiempo que necesita para triunfar. Además es un un relato histórico, y no forma parte del Dogma. Por demás, pasa lo mismo con el resto. En torno a esto hay una pregunta lógica: ¿por qué Dios en los días de la Creación no dijo abiertamente que colocaba la Tierra en el mismo centro del Universo? Fíjese que si dice, en cambio, que le entrega la Tierra al hombre para que la pueble y la domine. ¿No le parece raro? ¿No le parece que es como un olvido impensable en Dios? Una cosa es interpretar y otra añadir. La primera no se sale del texto testamentario, la segunda lo aumenta, y no hay nada que indique que se puede incrementar con lo que no se dice en él.
Bien. Pero yo no digo que esos pasajes escriturísticos sean o no apoyo suficiente para una interpretación geocentrista. Lo que digo es que la Iglesia, presumiblemente, se apoyó en esos pasajes a la hora en que decretó oficialmente la condena del heliocentrismo como contraria a la verdadera interpretación de las Sagradas Escrituras.
Cita:
Bueno, no es que venga, es que es El Evangelio. En cuanto a las interpretaciones son las relativas a la Teología, no a la Astronomía ni a la Cosmología, y si se ha hecho algo de eso se hizo equivocadamente. La prueba de que no forma parte del Dogma, es que se deja a la libertad de cada cual aceptar un modelo u otro. Por tanto, a mi no me valen tales interpretaciones en este asunto.
Ciertamente, en materia diciplinar, a partir de 1822, se permite la libertad de publicación en donde se puede sostener la hipótesis de cualquiera de los dos modelos explicativos para dar cuenta de los fenómenos observados, conforme al estado general actual de la ciencia.
Cita:
También agradezco la intervención de Hyeronimus, pero la cuestión sigue en el mismo sitio y me limito a lo que dice el texto de la sentencia que es muy claro al respecto.
Bien. Entonces me alegro de que ya se haya aclarado, gracias a la intervención de Hyeronimus, que mi interpretación del texto era la correcta y la suya era incorrecta.
Cita:
Sobre este personaje no tengo nada que decir, creo que sus plúmbeas interpretaciones no son más que puro teatro. Si este jesuita no es capaz de rebatir a Sungenis no es mi problema. Pero hay unos datos incuestionables que Sungenis dudo mucho esté en condiciones de rebatir:
1.-Ley de Gravitación Universal.
2.- El Sol contiene una masa medida y calculada en 333.000 veces la de la Tierra.
Sencillamente, si el Sol orbitase a la Tierra, ni usted ni yo, ni el Sr. Sungenis diciendo sus tonterías, estaríamos aquí. Hay un ejemplo que podemos usar para razonar esto sin entrar en definiciones ni en fórmulas, todos los cuerpos se atraen entre si, es decir, usted o yo, a traemos a la Tierra del mismo modo que la Tierra nos atrae, y lo hace de un modo inversamente proporcional al cuadrado de la distancia que separa los centros de su cuerpo o del mío del de la Tierra. ¿Se imagina a la Tierra orbitándolo a usted? ¿sabe usted la presión que recibiría? ¿Sabe porqué el Sol está casi en el centro del Sistema Solar, el suyo como estrella, una más del número incalculable que puebla el Universo conocido? Porque la suma de la masa de todos los cuerpos del Sistema apenas representa una décima parte de la masa del Sol.
Mire, yo justifico la ignorancia porque no se puede saber de aquello que se ignora; yo justifico y entiendo a Ptolomeo o a Belarmino, porque en sus días no dispusieron de instrumentos, aparatos, ordenadores, satélites geostacionarios, naves y sondas destinadas a los otros planetas del Sistema Solar o al cielo profundo, ni dispusieron de redes de comunicaciones que entran en funcionamiento cada vez que salen de la sombra (de comunicaciones) de la propia Tierra mientras dan paso a la siguiente estación en cuanto caen de nuevo en esa sombra debida a la rotación, yo lo entiendo, si, y los justifico.
Pero ni entiendo, ni justifico, el empecinamiento, la necedad, o el absurdo de quienes disponiendo de toda clase de medios a su alcance siguen erre que erre por cabezonería y por una falsa visión de las cosas, empeñados en una postura totalmente inmovilista. Usted o Sungenis dicen y hacen lo que dicen y hacen porque la Tierra gira y disponen de un ordenador conectado a una red de satélites. Pero de cualquier modo, se lo he dicho ya varias veces: coja un telescopio y aplique el ojo, eso si, abra la mente también. El día que haga eso cambiarán todos sus criterios actuales.
El hecho de que Guy Consolmagno S. J. no afirmara categóricamente que la Tierra realmente gira alrededor del Sol cuando se lo preguntó el entrevistador, demuestra la honradez de Consolmagno en el reconocimiento de que no hay prueba alguna concluyente en favor de esa afirmación, conforme al estado actual de la ciencia en la comunidad científica.
Es de presumir que Consolmagno sepa muchísimo más de física que usted y yo, entonces, ¿cómo es que no se le ocurrió presentar ese argumento que usted presenta? ¿Es que acaso Consolmagno no conocía la ley de gravitación universal ni que el Sol es más masivo que la Tierra?
Valmadian, me sorprende que usted tome una actitud más radical que la posición moderada que toma el conjunto de la comunidad científica. La comunidad científica actual (de la que forma parte Consolmagno) es bien consciente de la perfecta equivalencia de los dos modelos geocéntrico-heliocéntrico en todos los aspectos tanto cinemáticos como dinámicos. Es por ello que Consolmagno, si quería ser honrado en su contestación, no podía afirmar categóricamente al entrevistador que la Tierra realmente gira alrededor del Sol, como así ocurrió.