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Tema: Economía moderna: resumen básico para dummies

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  1. #1
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    Re: Economía moderna: resumen básico para dummies

    Lección 2: La objeción de los "ortodoxos"


    Una vez que esté aclarado en mente el esquema básico de la lección anterior, ya podremos pasar a la objeción principal de los economistas "ortodoxos" en contra de la existencia de una escasez crónica de poder de compra inherente al sistema ecónomico, tal y como es actualmente regido por el sistema financiero.

    Antes de presentar esa objeción principal, mencionaremos una objeción previa de menor importancia que realizaban los "ortodoxos". Vimos en el esquema de la lección anterior que en el intervalo temporal número 4 la población de la comunidad, en su función consumidora, sólo recibía 100 € para poder comprar bienes finales o de consumo con valores en precios de 400 €. Algunos "ortodoxos" objetaban a esto que, en realidad, no existía una deficiencia de poder de compra ya que todo pago B (pago hecho a otras organizaciones productivas), en última instancia, acaba convirtiéndose, tarde o temprano, en un pago A (pagos que distribuyen poder adquisitivo a la población). De esta forma, podemos observar en el esquema de la lección anterior que si sumamos los pagos A de los cuatro intervalos temporales (100 + 100 + 100 + 100) efectivamente obtenemos un total de poder adquisitivo por valor de 400 €, con lo cual no habría disparidad entre la cantidad de poder adquisitivo distribuida y la cantidad total de los precios de los bienes finales puestos a la venta al público en el intervalo temporal 4.

    La clave para responder a esto proviene de las palabras, antes subrayadas, tarde o temprano. Es decir, se trata de un problema temporal. Y es evidente que la población no va a ir ahorrando ese poder adquisitivo obtenido en los intervalos temporales anteriores a la puesta en venta de los bienes finales, sino que los irá gastando la mayor parte durante esos mismos intervalos temporales en la compra de bienes finales o de consumo para atender a las necesidades inmediatas del momento. Era tan obvia la respuesta a la objeción que los "ortodoxos" rápidamente dejaron al margen, inteligentemente, esta débil crítica para pasar a continuación a la objeción principal (a la que antes he aludido) y que, ahora ya sí, paso a desgranar.

    Lo que los economistas "ortodoxos", entonces, objetaron fue que, no importaba tanto que en cada intervalo temporal se incurriera en una cantidad total de costes mayor que la cantidad total de poder adquisitivo distribuido en ese mismo intervalo temporal, siempre y cuando la cantidad de poder adquisitivo distribuido en el intervalo temporal fuera solamente igual a la cantidad total de los costes en precio de los bienes finales o de consumo puestos a la venta durante ese mismo intervalo de tiempo.

    Para entender mejor esto, voy a recuperar uno de los diagramas que adelanté en el primer mensaje del hilo, y el cual constituye un desarrollo con respecto al esquema básico de la lección anterior. Véase el siguiente diagrama:

    Diagramas credito social.doc

    Como se puede observar, junto con la primera línea de producción de botas de cuero del esquema básico anterior (representado por las casillas de color azul) hemos añadido otras 4 nuevas líneas de producción (en otros cuatro colores distintos) de nuevas partidas de producción de botas de cuero iniciadas respectivamente en los intervalos temporales 2, 3, 4 y 5.

    Como se puede observar, en todos los intervarlos temporales se incurre en una cantidad total de costes (costes de bienes intermedios o de capital + costes o precios de los bienes finales o de consumo) mayor que la cantidad total de poder adquisitivo distribuido (es decir, pagos A) durante cada uno de esos mismos intervalos de tiempo. Ahora bien, se puede observar que en los intervalos temporales números 4 y 5 se produce un fenómeno curioso: se da la circunstancia de que el total de poder adquisitivo o pagos A distribuidos a la población durante esos dos intervalos temporales (originados por la producción tanto de bienes de capital como de bienes de consumo) coincide con el coste en precios total de los bienes finales o de consumo puestos a la venta al público durante esos mismos dos intervalos temporales; esto es, que en esos dos intervalos temporales no hay deficiencia de poder de compra, ya que en todos los procesos productivos que están ocurriendo simultáneamente durante esos dos intervalos temporales se está distribuyendo a la población un total de 400 €, y la cantidad total de los precios de los bienes finales puestos a la venta en dichos dos intervalos temporales es de 400 € también.

    Y ésta era precisamente la objeción que los "ortodoxos" presentaban a Douglas como prueba de que no necesariamente ha de haber una deficiencia de poder de compra inherente al sistema económico actual, tal y como es regido por el actual sistema financiero. Los "ortodoxos" decían que en la realidad cotidiana, no nos encontramos en una fase de iniciación de producción o en una fase de finalización de producción, sino que nos encontramos siempre en fases intermedias en donde la continua producción de bienes intermedios o de capital suministra, en todo intervalo temporal, la cantidad de poder adquisitivo suficiente para liquidar los precios finales de los bienes puestos a la venta durante esos mismos intervalos de tiempo. Lo único que hay que hacer es, simplemente, que no haya una finalización general de la producción continua de bienes de capital para poder mantener, permamentemente, este mismo estado de cosas.

    En el ejemplo del diagrama anterior vemos que se paraliza o finaliza la producción de botas de cuero a partir del intervalo temporal número 6, dando así lugar a que se manifieste exteriormente de nuevo (como ocurría en el esquema básico de la lección anterior) la deficiencia de poder adquisitivo, que existía de manera latente, a medida que van sucediéndose los intervalos temporales posteriores al intervalo temporal número 6 (que es donde se produce esa finalización de nuevas líneas de producción de botas).

    Lo que dicen los "ortodoxos" es que, para que dicha deficiencia de poder adquisitivo no se manifieste exteriormente, es necesario, pues, que no se ralentice o finalice la generación de nuevas líneas de producción, sino que éstas estén en continua generación a partir de la iniciación de nuevas líneas de producción, en los subsiguientes intervalos temporales, de manera permanente.

    Sin entrar por ahora a analizar las ricas implicaciones que surgen acerca del carácter económicamente "sano" que pueda tener un sistema económico (con su sistema financiero adyacente) que obligue a la población a tener que integrarse en la producción de un Aeropuerto en Ciudad Real como condición previa para poder adquirir la comida de la semana en un supermercado; digo, sin entrar por ahora en analizar esto, quedémonos por ahora con la esencia de la objeción de los "ortodoxos" y de su "solución", antes mencionada, al problema de la deficiencia crónica de poder adquisitivo, porque esto nos dará la clave en la siguiente lección para entender el por qué de las políticas económicas-financieras que han venido siguiendo los gobiernos y regímenes políticos occidentales (de cualquier color: tecnocrático, demoliberal, comunista, etc...) para poder cumplir este objetivo planteado por los "ortodoxos", así como la falacia esencialmente subyacente al mismo.
    Última edición por Martin Ant; 03/10/2014 a las 20:19
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  2. #2
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    Re: Economía moderna: resumen básico para dummies

    Lección 3: El desarrollo o crecimiento a toda costa


    En la primera lección habíamos visto el esquema básico del funcionamiento del sistema económico (tal y como es gobernado por el actual sistema financiero) mediante el simple ejemplo de una sola línea de producción de botas de cuero dividida en cuatro fases productivas correspondientes a cuatro líneas temporales sucesivas.

    Observamos en ese esquema la manifestación de una escasez de poder de compra o poder adquisitivo cuando llegaban finalmente a ponerse a la venta los bienes de consumo en el intervalo temporal 4 (es decir, veíamos que era mayor la cantidad total de precios que la cantidad total de dinero en manos de la población).

    Veíamos en la segunda lección que los "ortodoxos" aceptaban que, efectivamente podía producirse o manifestarse esa deficiencia de poder adquisitivo, pero que eso se evitaba "fácilmente" distribuyendo poder adquisitivo adicional a la población mediante la producción simultánea de bienes de capital y bienes de consumo durante el mismo intervalo temporal en que se ponían a la venta los bienes de consumo, de forma tal que hubiera paridad entre el total de dicho poder adquisitivo distribuido y el total de precios de los bienes de consumo puestos a la venta en ese mismo intervalo; y poníamos, para visualizarlo, un nuevo esquema más desarrollado en donde podía verse que, efectivamente, se conseguía esa paridad en los intervalos temporales 4 y 5 en dicho esquema.

    A su vez, observábamos que, sin embargo, una vez que se interrumpía la generación de nuevas líneas de producción (a partir del intervalo temporal 6) volvía a manifestarse de nuevo esa escasez de poder adquisitivo que vimos en el esquema original básico. Es por ello que los "ortodoxos" pregonaban (y pregonan) que debe haber, pues, una continua y permanente generación de nuevas líneas de producción, que a su vez permitan la continua y permanente producción de nuevos bienes de capital, que a su vez permitan la continua y permanente distribución de poder adquisitivo para la compra de los bienes de consumo o finales puestos a la venta al público.

    Ahora bien, ya adelantábamos antes lo "insano", económicamente hablando, de un "parche" de este tipo, en el que para poder comprar los bienes de consumo la población se vea obligada, a su vez, a mantenerse en un estado constante de producción, y de vinculación laboral a dicha producción, para obtener el poder adquisitivo suficiente para comprar sus bienes de consumo y poder satisfacer sus diarias necesidades elementales.

    Pero es que además -añadimos ahora en esta nueva lección- ni siquiera aún con una continuada o continua producción ininterrumpida y permanente de nuevas líneas de producción de nuevos bienes de capital es posible mantener la paridad entre el poder adquisitivo y los precios de los bienes de consumo en cada intervalo temporal, a menos que esas nuevas líneas de producción de los subsiguientes intervalos temporales generen una mayor cantidad de bienes que las líneas de producción iniciadas en los intervalos temporales inmediatamente anteriores.

    Recordemos lo que se dijo en la NOTA que se introdujo en la primera lección con respecto al esquema básico: que constituía un esquema del sistema productivo visto de la forma más simple posible y que, por tanto, se habían hecho algunas suposiciones consistentes en la omisión en él de algunos elementos de la vida real que se irían incorporando posteriormente en esquemas más desarrollados y complejos.

    Pues bien, eso es lo que hicimos en la segunda lección y eso es lo que vamos a hacer ahora en esta tercera lección, dando un nuevo paso más en el desarrollo del esquema (recuérdese que hago estos pasos de esquemas más sencillos a más complejos con una función didáctica sin que eso suponga, como ya se advirtió, un cambio cualitativo en el diagnóstico original de la escasez de poder adquistivo que descubrimos en el primer esquema original de la primera lección; estos desarrollos que se van incorporando al esquema inicial únicamente suponen un cambio cuantitativo a peor en ese mismo defecto descubierto en el esquema original: dicho con otras palabras, el esquema original representaba el supuesto más favorable imaginable, y a medida que le vamos incorporando los elementos de la vida real vemos que ese defecto de poder adquisitivo que descubrimos en el esquema original simplificado va empeorando o yendo a más).

    El elemento que vamos a introducir en el esquema va a ser el de considerar la existencia en cada fase productiva de la imputación o registro de un coste representativo del capital fijo. Véase a continuación el siguiente diagrama:

    Diagramas credito social 5.doc

    En él podemos observar, a diferencia de los esquemas anteriores, que en cada casilla se resta 10 € de los pagos A (que ahora, por tanto, serán cada uno de 90 €, y no de 100 € como antes) y se añaden a los pagos B, de forma que estos suman 10 € más en cada casilla.

    ¿Qué es lo que se está considerando aquí con esos 10 €? Es bien sencillo. Vimos que en el esquema básico habíamos considerado que todos los pagos B de las empresas productivas inmediatamente posteriores representaban la suma de los pagos A y B de las empresas inmediatamente anteriores, en todas las líneas de producción de las botas de cuero, quedando en el caso del granjero solamente con pagos A. De esta forma cubríamos el supuesto que los "ortodoxos" pregonaban de que todo pago B (pago hecho a otra organización productiva), en última instancia, termina siendo un pago A (o distribución de poder adquisitivo a la población).

    Pero ahora bien, en la realidad del día a día de las empresas, también asignan o registran costes de sus bienes inmuebles (instalaciones, fábricas, tiendas, etc...) así como otros cargos que no son distribuidos. Dicho en lenguaje técnico: en el esquema básico solamente habíamos considerado que las empresas asignaban o registraban únicamente costes de capital circulante. Ahora lo que estamos haciendo en el esquema o diagrama es que también las empresas asignen o registren, como ocurre en la vida real, una porción de los costes al capital fijo de la empresa productiva.

    Ahora bien este coste de capital fijo en que incurre la empresa constituye un pago B que no es distribuido a nadie durante el intervalo temporal en que dicho coste se registra. Por lo tanto podemos observar en el esquema anterior que, aún cuando cumplimos con la condición que imponían los "ortodoxos" de realizar una continua generación de nuevas líneas de producción, eso no sirve para conseguir la paridad entre los precios de los bienes de consumo puestos a la venta y el poder adquisitivo distribuido durante los mismos intervalos de tiempo en que dichos bienes de consumo son puestos a la venta al público. Vemos en los cuadros inferiores, a partir del intervalo temporal número 4 en adelante, que los precios de los bienes de consumo puestos a la venta suman 400 €, pero la cantidad de poder adquistivo distribuido durante esos mismos intervalos temporales no supera los 360 € (como consecuencia de esos 10 € que cada empresa sustrae de los costes A, para aplicarlo a los costes B de capital fijo).

    Por lo tanto, vemos, como diijmos antes, que tampoco serviría el paliativo de la producción continuada ininterrumpidamente que los "ortodoxos" presentaban como "solución" para cubrir la deficiencia de poder adquisitivo.

    Solamente habría una forma de conseguir cubrir esa deficiencia en caso de que continuáramos con la misma lógica de la "solución" de los "ortodoxos", y ésa sería aumentar en cada nueva fase productiva la cantidad de bienes de capital producidos para poder distribuir así una cantidad de poder adquistivo suficiente en sustitución de la porción de costes que se detraen en favor del capital fijo de las empresas.

    Para ilustrar esto, me gustaría traer aquí de nuevo otro de los esquemas que adelanté en mi primer mensaje del hilo:

    (Véase mensaje siguiente)
    Última edición por Martin Ant; 08/10/2014 a las 18:26
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  3. #3
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    Re: Economía moderna: resumen básico para dummies

    (Continuación del mensaje anterior):


    Diagramas credito social 2.doc

    En él podemos observar que en los costes de cada empresa productiva (granjero, curtidor, zapatero y minorista) se conserva en cada casilla la misma proporción de sus respectivos costes A y costes B. Así vemos que en el granjero, en todo intervalo temporal sucesivo, se conserva la proporción entre costes A y costes B de 90/10; en el curtidor se conserva la proporción 90/110; en el zapatero la proporción es siempre de 90/210; y en el minorista es de 90/310.

    Ahora bien, vemos que, aunque en cada intervalo temporal sucesivo se conserva siempre la misma proporción o relación entre los costes A y los costes B, sin embargo vemos que, en términos absolutos, cada nueva línea de producción supone un aumento en el total de los costes. Ahora bien, es preciso que en cada nueva línea de producción se produzca en todas las fases de la misma (es decir en todas las empresas que sucesivamente intervienen en la producción de las botas de cuero finales) un aumento, en términos absolutos, de los costes totales de la empresa, para que de esta forma suban los pagos A y, de esta forma, pueda llegar a cumplirse la condición de la paridad entre los precios totales de los bienes de consumo finales y la cantidad de poder adquistivo (es decir pagos A) distribuidos durante el mismo intervalo temporal en que dichos bienes de consumo se ponen a la venta.

    Así, en el esquema podemos observar que, efectivamente, a partir de la línea temporal número 4 en adelante el precio total de los bienes de consumo es igual a la cantidad total de poder adquistivo distribuido durante esos mismos intervalos temporales. Pero también observamos que en cada sucesiva línea temporal se requiere la distribución, en términos absolutos, de un mayor poder adquisitivo para poder cubrir los precios totales de los bienes de consumo puestos a la venta en el intervalo temporal correspondiente.

    Dicho con otras palabras, que la pseudosolución que los "ortodoxos" señalan para conseguir la paridad entre los precios de los bienes de consumo y el poder adquisitivo de la población en todo intervalo temporal, no solamente consiste en una continua producción de nuevos bienes de capital en cada sucesivo intervalo temporal, sino que esa nueva producción de bienes de capital debe ser en cada sucesivo intervalo temporal en una porción o cantidad mayor que la de su intervalo temporal inmediatamente anterior.

    Es decir, que para que una persona pueda comprar su cesta de la compra semanal no sólo se le exige que intervenga previamente en la producción de un Aeropuerto en Ciudad Real sino que, a medida que avanza el tiempo, para poder realizar dicha compra se le exigirá que intervenga de nuevo en la construcción no de uno, sino de dos Aeropuertos en Ciudad Real, y así sucesivamente.
    Última edición por Martin Ant; 08/10/2014 a las 18:31
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  4. #4
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    Re: Economía moderna: resumen básico para dummies

    Lección 4: Resumen elemental del problema económico-financiero


    Vimos en la última lección que la presencia de nuevos costes B (representados por la recuperación de dinero por parte de la empresa para la provisión por depreciación del capital fijo) daba lugar a una deficiencia mayor de poder de compra por parte de la población consumidora-usuaria.

    Esta deficiencia es particularmente grave en tanto que, tratándose de bienes de capital fijo, supone una deficiencia de poder de compra que transcurre por un periodo mayor de tiempo en comparación con la deficiencia que surge del transcurso del tiempo de fabricación y depreciación de un bien de consumo.

    Antes de pasar adelante en la explicación, hagamos unas pequeñas definiciones que ayuden a esclarecer los conceptos usados:

    1) Primero distinguiremos entre bienes de capital fijo y bienes de capital circulante. Un bien de capital fijo es aquel que se fabrica y obtiene con vistas a durar el mayor tiempo posible en la empresa. Es decir, el empresario saca mayor provecho de él cuanto más tiempo permanezca en la empresa. Capital circulante es aquel bien obtenido o fabricado del que el empresario saca provecho deshaciéndose de él lo antes posible. En el ejemplo que venimos utilizando de la fabricación de botas de cuero, bienes de capital circulante serían las pieles brutas del granjero, las pieles curtidas del curtidor y las botas de cuero del zapatero. Bienes de capital fijo serían, por ejemplo, la granja del granjero, el local del curtidor, la fábrica del zapatero o la tienda del tendero.

    2) En segundo lugar distinguiremos entre bienes de capital y bienes de consumo. Un bien de capital (ya sea fijo o circulante) es aquél respecto del cual el empresario hace un desembolso y espera recuperar el dinero desembolsado, bien del consumidor o bien de otro empresario. En cambio, bien de consumo es aquel respecto del cual se hace un desembolso sin ánimo de recuperar lo desembolsado.

    3) Por último distinguiremos los bienes de capital fijo y los bienes de consumo: ambos tienen en común que se fabrican a partir de previos bienes de capital circulante, con la diferencia de que unos bienes de capital circulante se destinarán a la fabricación de bienes de capital fijo, esto es, bienes que no se destinarán a la venta, mientras que otros bienes de capital circulante se destinarán a la fabricación de bienes de consumo, es decir, bienes que se destinarán a la venta al público.

    Fijadas estas distinciones, me gustaría recuperar aquí otro de los gráficos que adelanté en el primer mensaje del hilo. Obsérvese el siguiente documento:

    Diagramas credito social 3.doc


    En él podemos encontrar dos gráficos, que representan, de manera básica, el esquema de la circulación del dinero en toda economía. Nos fijaremos en el primero, el de los dibujos. La decripción de la circulación del dinero, en términos generales, vendría a ser la siguiente:

    1º. El banco crea un crédito para la industria.
    2º. La industria distribuye sueldos, salarios y beneficios en la fabricación de un producto. (= pagos A)
    3º. El banco crea otro crédito al tendero para poder comprar el producto de la industria.
    4º. El tendero distribuye sueldos, salarios y beneficios para él y sus empleados (= pago A)
    5º. El tendero compra el producto que le vende el industrial (= pago B)
    6º. El industrial recupera el montante del crédito y lo devuelve al banco (= pago B). Este dinero queda destruido o desaparece al volver al banco.
    6º. La población receptora de los antedichos beneficios, sueldos y salarios utiliza el dinero para comprar el bien de consumo del tendero.
    7º. El tendero recupera el dinero del crédito y lo devuelve al banco (= pago B). Este dinero queda destruido o desaparece al volver al banco.

    Éste es el proceso básico de circulación de dinero. Se puede simplificar aún más considerando que la industria y la tienda forman una única empresa, con lo que sus cuentas se pueden unificar en una sola, sin que haya transacciones entre ellas.

    Por supuesto, este mismo esquema puede trasladarse al ejemplo que venimos utilizando de la producción de las botas de cuero, sólo que el proceso en lugar de ser mediante dos empresas (como en el esquema de los dibujos) vendrá a ser de cuatro empresas (granjero, curtidor, zapatero y tendero).

    Pero la idea es exactamente la misma: todo nuevo dinero creado por los bancos para la producción de bienes de capital o de consumo es en forma de deuda, es decir, en forma de costes, es decir, ha de ser recuperado de las manos de la población si no quieren las empresas implicadas caer en bancarrota.

    Ahora bien, como ya vimos, el factor temporal hace que tarde o temprano (más bien temprano) se produzca en la población una deficiencia de poder adquisitivo, la cual tiende a ascender a una cantidad más o menos equivalente a B (es decir, los costes indirectos en que incurren las empresas en la fabricación de los bienes de capital y consumo).

    Clifford Hugh Douglas lo explicaba así en su obra The Monopoly of Credit:


    También está claro que cuanto mayor sea el periodo medio durante el cual el dinero es acumulado en relación a la creación y destrucción de un activo de capital (que corresponde con la “vida” de un activo), y cuanto menor sea el periodo medio durante el cual el dinero es recolectado para las necesidades diarias de la vida por parte de la comunidad (que corresponde con la “vida” de los bienes de consumo), mayor será la discrepancia entre el poder adquisitivo y los precios.

    El primer periodo constituye el tiempo medio en años (N2) que se necesita para hacer y desgastar un activo de capital; es el tiempo cubierto por la producción y destrucción de un coste. Obviamente, ese periodo variará enormemente de acuerdo con la naturaleza del activo, pero una media imparcial y normal es de veinte años.

    El segundo periodo constituye el tiempo medio en años (N1) durante el cual el dinero a disposición de la comunidad (los ingresos totales) circula desde la industria hasta el consumidor y vuelve otra vez.

    En Gran Bretaña, por ejemplo, los depósitos en los Bancos Comerciales son de aproximadamente ₤ 2.000.000.000. En cifras aproximadas, las liquidaciones anuales de los bancos de compensación ascienden a ₤ 40.000.000.000. Parece obvio que las ₤ 2.000.000.000 en depósitos deben circular veinte veces en un año para poder producir esas cifras de las cámaras de compensación, y que por tanto el ritmo medio de circulación está un poco por encima de las dos semanas y media… Las cifras de las cámaras de compensación que se acaban de citar contienen un gran número de transacciones “carnicero-panadero” (transacciones de segunda mano), y éstas deben deducirse a la hora de estimar los ritmos de circulación.

    Después de hacer la necesaria corrección para el volumen de las transacciones de segunda mano y para los pagos que no van a través de la cámara de compensación, podemos concluir que el periodo medio de circulación del dinero gastado en bienes de consumo es de aproximadamente dos meses, o un sexto de un año.

    El efecto de la grandísima disparidad entre estos dos ritmos se describe a continuación:

    Pongamos que n1 = 1 / N1 = número de circulaciones por año, digamos 6.

    Pongamos que n2 = 1 / N2 = número de circulaciones por año, digamos 1 / 20.

    Pongamos que A = todos los desembolsos hechos por un fabricante que crean costes = sueldos y salarios.

    Pongamos que B = todos los desembolsos hechos por un fabricante que transfieren costes = pagos hechos a otras organizaciones.

    El fabricante paga ₤ A por año en el sistema N1, y ₤ B por año en el sistema N2.

    Dejando a un lado el beneficio, el precio de la producción es ₤ (A + B) por año. Pero para adquirir o comprar (es decir, cancelar los costes asignados o registrados de ₤ (A + B)) existe al momento presente en las manos del consumidor:


    ₤ (An1 + Bn2) .......................n2
    ------------------- = ₤ ( A + B ------ )
    .........n1 ....................................................n1

    En consecuencia, el ritmo de producción de valores en precios excede al ritmo al cual pueden ser cancelados por el poder adquisitivo, en manos de los consumidores, en una cantidad proporcional a

    ................n2
    B ( 1 – --------- ) = aproximadamente B.
    ................n1

    Este déficit puede ser compensado mediante la exportación de bienes a crédito, mediante la venta de bienes a crédito, mediante la rebaja del valor de los bienes en los libros contables por debajo del coste, mediante bancarrotas, y mediante dinero distribuido para la producción de obras públicas y cargadas a deuda. Pero, principalmente, está representada por acumulación de deudas.


    Vemos, pues, que el factor temporal juega un papel importante en el surgimiento de esa deficiencia de poder de compra. Aunque este factor temporal ya lo mencionamos en lecciones anteriores, viene bien recordarlo aquí pues los economistas "ortodoxos", ante la deficiencia que surge en el ejemplo que vimos en la lección anterior al incluir los costes de capital fijo, contestan que la deficiencia de poder adquisitivo que surge de la recuperación de estos costes se compensaría (igual que ocurría con los bienes de capital circulante) con la fabricación simultánea de nuevos bienes de capital fijo durante el mismo intervalo temporal en que los bienes de consumo se presentan a la venta al público.

    Pero, ya se trate de bienes de capital fijo o de capital circulante, el problema seguirá siendo el mismo: para poder cubrir la deficiencia de poder de compra de la población para la adquisición de los bienes de consumo, será necesaria la simultánea fabricación de nuevos bienes de capital durante el mismo intervalo temporal, no sólo en la misma proporción, sino incluso, en sucesivos intervalos temporales, en una proporción cada vez mayor.

    Esto lo reconocía el propio J. M. Keynes (uno de los príncipes de los economistas "ortodoxos") en su libro Teoría General de la ocupación, el interés y el dinero (reconocimiento que implica la contradicción en que incurría Keynes cuando criticaba a Douglas por el hecho de denunciar éste el mismo fenómeno):


    Libro III. Capítulo 8. Sección IV.

    Podemos considerar el problema de otro modo: el consumo se satisface parcialmente con cosas producidas en la actualidad y en parte con las producidas previamente, es decir, con la desinversión. En la medida en que el consumo se satisfaga por esta última sobreviene una contracción de la demanda actual, ya que en la misma medida deja de tomar su cauce como parte del ingreso neto una fracción de los gastos presentes. Por el contrario, siempre que se produzca un objeto durante el período, con la intención de satisfacer el consumo posteriormente, se pone en movimiento una expansión de la demanda corriente. Ahora bien, toda inversión de capital está destinada a resolverse, tarde o temprano, en desinversión de capital. Por tanto, el problema de lograr que las nuevas inversiones de capital excedan siempre de la desinversión de capital en la medida necesaria para llenar la laguna que separa el ingreso neto y el consumo, presenta una dificultad creciente a medida que aumenta el capital. Las nuevas inversiones de éste sólo pueden realizarse como excedente de la desinversión actual del mismo, si se espera que los gastos futuros en consumo aumenten. Cada vez que logramos el equilibrio presente aumentando la inversión estamos agravando la dificultad de asegurar el equilibrio del mañana.


    (los subrayados son míos)
    Última edición por Martin Ant; 15/10/2014 a las 18:47
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  5. #5
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    Re: Economía moderna: resumen básico para dummies

    Lección 5 (y última): Crédito real y contabilidad de una comunidad política


    En esta última lección haremos referencia al sistema de contabilidad que, a partir de los trabajos de Keynes, vino a consagrarse como sistema oficial de la Macroeconomía en todos los países, es decir, en el sistema que supuestamente reflejaba y describía la realidad económica de todo país.

    Estos parámetros o criterios de contabilidad fueron recogidos por los organismos internacionales económico-financieros del Fondo Monetario Internacional y el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (más conocido, este último, como Banco Mundial), fundados casi al término de la Segunda Guerra Mundial, en concreto en 1944 con los Acuerdos de Bretton Woods, que supusieron la consolidación de las ideas económico-financieras keynesianas durante las siguientes inmediatas décadas en los países del, así llamado, Bloque Occidental (capitaneados por los Estados Unidos de América, cuya Reserva Federal, en virtud de los susodichos Acuerdos, adquiriría el monopolio de la emisión de la nueva divisa o patrón para todo comercio internacional: el dólar).

    Todos estos nuevos parámetros de contabilidad macroeconómica fueron, poco a poco, introduciéndose en todos los países occidentales, en la medida en que iban incorporándose a los respectivos organismos internacionales del FMI y el Banco Mundial (y, en el caso de los países europeos, también en la Organización Europea para la Cooperación Económica (OECE) –destinada a administrar las "ayudas" del llamado Plan Marshall–, reconvertida en 1961 en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), cuando también entraron en ella países no europeos).

    Estos criterios de contabilidad macroeconómica se basan principalmente en la recopilación selectiva de datos, que luego introducen dentro de unos marcos que sirven como elementos de interpretación directa de los datos introducidos. Nada de malo habría, ni hay, en la mera recopilación de datos estadísticos, a través de un trabajo periódico de recopilación de datos físicos y reales en una economía. (Este aspecto en concreto fue analizado en 1939 por una Comisión Teológica nombrada por el obispado de la región de Quebec para el análisis del Crédito Social, estableciendo que no había nada de malo, ni de socialismo o estatismo, en una medida de ese tipo). No deja de ser algo lógico, por otra parte, en una economía en donde exista adjunto un sistema financiero, la necesidad de recopilar datos que den una imagen fiel del estado real físico de una economía, la cual sirva de base y fundamento para establecer las directrices a seguir en la política correspondiente al sistema o mecanismo financiero adjunto a dicha economía.

    Como digo, pues, el problema no radica en la recopilación de datos estadísticos, sino más bien en su manipulación y tergiversación desde el momento en que se introducen en determinados patrones fijos, los cuales, arrojan resultados que no se corresponden para nada con la realidad ni reflejan el estado real o físico de una determinada economía. Ésta es la razón por la que mucha gente, intuitivamente, se da cuenta de la falacia que subyace a los datos que, en las noticias, continuamente nos dan sobre indicadores macroeconómicos que arrojan supuestos resultados de "crecimiento", "recuperación", "enriquecimiento", etc..., pero que en la vida económica concreta del día a día del hombre y de las familias de a pie no se traduce para nada en una verdadera riqueza personal o familiar.

    Se podrían ir citando varios parámetros que son bien conocidos para los estudiantes de la asignatura de estadística financiera, cuya flexibilidad y maleabilidad pueden hacerles decir cualquier cosa que se quiera, manipulándolos con la introducción de cualesquiera datos arbitrarios que se quiera. Ejemplos paradigmáticos serían el de las "estadísticas" de salarios, de beneficios empresariales, de precios de bienes de consumo (muy conocido este último con el nombre de Índices de Precios al Consumo o IPC), de valores estimados de los bienes de capital, etc..., cuya manipulación bien puede servir en provecho del gobernante o de la política de turno.

    Sin embargo, no hay divorcio mayor entre "datos macroeconómicos" y realidad económica física que el que establece el que ha venido a ser el parámetro indicativo "estrella" y más importante de todos: el conocido como Producto Interior Bruto o P.I.B. Éste último, por decirlo así, viene a ser el criterio indicativo por excelencia de la supuesta realidad físico-económica de un país o comunidad política.

    El problema principal que plantea la contabilidad macroeconómica en general, y el P.I.B. en particular, es que viene a ser una trasposición de las asunciones de la microeconomía neoclásica, elevándolas, de manera agregada, de una empresa particular a toda una comunidad política en general (eso es lo que básicamente hizo Keynes, lo cual no deja de ser irónico habida cuenta de que se suponía que sus teorías querían implicar un cambio "radical" con respecto al paradigma dominante de la microeconomía pregonada hasta aquel entonces).

    El problema es que una contabilidad falaz a nivel microeconómico no se soluciona elevándola, sin modificación, a un nivel general o comunitario. ¿Y cuál es ese problema fundamental elevado, ahora también, a nivel macroeconómico o comunitario? El erro fundamental de no distinguir debidamente entre el plano real-físico de la economía, y el plano financiero de la economía, hasta el punto de que ambos han venido a confundirse el uno con el otro, lo cual provoca el mencionado falseamiento de la realidad física de la economía. En la medida en que la economía real aparece dominada por la economía financiera, ésta, siendo esencialmente obra humana y artificial, puede en cualquier momento modificar el estado real y verdadero de la economía (el cual luego será recogido por los datos esencialmente númericos o de cifras, presentándolos como una descripción "real" de dicha economía).

    Voy a poner, a través del análisis del P.I.B., algunos ejemplos de cómo todos esos datos no pueden ser considerados como un auténtico reflejo de la realidad física de una comunidad política. El P.I.B. se asume, gratuitamente, que equivale tanto al Gasto General de una comunidad política como a la Renta Nacional de esa misma comunidad política:


    Producto Interior Bruto (en un periodo de tiempo) =

    Cantidad de bienes producidos medidos en precios (en el mismo periodo de tiempo) =

    Gasto total realizado por todos los factores productivos (en el mismo periodo de tiempo) =

    Ingreso o Renta Nacional de todos los factores productivos (en el mismo periodo de tiempo) =

    Producto Interior Bruto (en un periodo de tiempo) [vuelta al punto de partida]



    Este marco es una pura asunción (compuesta de un conjunto de asunciones) que no se corresponde con nada de la realidad. Es un mero círculo autocontenido que se autoexplica así mismo: sin verdadero punto de partida ni punto de término. Así, podemos encontrar los siguientes ejemplos:

    1) La asunción de que el gasto total es igual al ingreso o renta nacional, es decir, todo gasto se traduce en ingreso. Esto es falso. No ya solamente por la destinación a partidas de provisión o de reservas (por parte de empresas) y al ahorro (por parte de particulares y familias) de grandes cantidades de dinero gastadas por el público comprador o adquirente, sino sobre todo y principalmente por la enorme cantidad (en realidad, la mayor parte) que va destinada a la devolución de principales de deudas al sistema bancario y que constituye la extinción o destrucción de dinero por una cantidad equivalente a la que se devuelve. En todos estos casos, los gastos hechos por el público, no se convierten en ingresos o beneficios (es decir, renta o poder adquisitivo).

    2) La asunción de que todos los gastos incurridos provienen de ingresos o beneficios del público. Viene a ser el corolario de la anterior asunción, pero ahora desde el lado del origen del gasto. Esto también es una falacia, pues la realidad es que la mayor parte de los gastos no provienen de poder adquisitivo o beneficios ya poseídos por el público, sino de la incursión en deudas o créditos para el consumo con el sistema bancario, ya sean directas o indirectas (es decir, por medio de dinero recibido por el particular a partir del previo endeudamiento público del Estado y las Administraciones Públicas), siendo este último caso el que constituye la mayor parte (es la que conocemos como la tristemente famosa Deuda Pública).

    3) La asunción de que toda la producción realizada en un periodo de tiempo equivale al total de gastos incurridos en ese mismo periodo. Esto no es así. El gasto total de un periodo de tiempo es aquél que se corresponde con el total de bienes y servicios de consumo y de capital respecto de los cuales se ha hecho un desembolso efectivo, pero eso no quiere decir que todo lo que efectivamente se haya comprado (es decir, hecho un gasto por él) constituya la totalidad de la producción realizada en ese mismo periodo de tiempo. Es decir, para la contabilidad macroeconómica oficial actual no se considera ni la posiblidad de un superávit (o de un déficit) en la producción, real y efectivamente hecha, de bienes y servicios. Sino que siempre es considerado que está en un perfecto equilibrio, el cual viene marcado por el gasto efectivamente incurrido. No se plantea la existencia de ese superávit y, de hecho, en condiciones normales de productividad, la realidad física es que siempre hay un superávit físico, pero el cual no puede ser aprovechado por la población, pues esta riqueza real no es monetizada en ningún momento.

    4) La falta de discriminación a la hora de considerar como beneficioso y productivo algo que realmente no lo es, aunque se haya incurrido en un gasto. Es decir, la asunción de que todo gasto es igual a un incremento o mejora de la riqueza real de la comunidad, cuando realmente eso no es así en la realidad física. Véanse por ejemplo, los gastos que se incurren en una ciudad como consecuencia de la recogida de basuras después de un botellón, o los gastos incurridos para solucionar un desastre medioambiental, o la multitud de gastos puramente especulativos que se realizan en mercados financieros sin ninguna finalidad económica real, etc... En contraposición, el P.I.B., debido a que sólo recoge datos en donde se haya incurrido en una transacción financiera como consecuencia de una transacción mercantil, no recoge para nada datos de producción y riqueza reales, no ya intangibles o inmateriales (Tradición, herencia cultural, asociaciones, etc...) sino también materiales que están estrechamente ligadas con las anteriores (trabajo de una madre ama de casa, crianza de hijos, voluntariado, estudios de cualquier tipo, servicios sociales, celebración de la Santa Misa, etc...). Lo que recoge el P.I.B. son todas las actividades que entran dentro de la llamada economía formal (trabajo a cambio de un ingreso financiero), pero olvida la realidad física de todo ese trabajo y actividad ajeno a los mecanismos de la economía formal (este tipo de trabajo y actividad productiva y no productiva ajeno a la economía formal mercantilizada-financiera constituye aproximadamente el 50% de las actividades de las personas en la comunidad politica hoy en día y su importancia es y ha sido siempre fundamental como base necesaria para el funcionamiento de cualquier país, en el pasado y en la actualidad: se trata de riquezas tangibles e intangibles que, realmente, como suele decirse positivamente, no tienen precio, y sin las cuales sería imposible e inviable cualquier sociedad que careciera de ellas).


    La solución pues radica en una contabilidad verdadera que refleje realmente el crédito real (capacidad productiva actual y potencial) de la comunidad política. C. H. Douglas adelantó un esquema básico, en su libro The Monopoly of Credit, de Hoja de Balance Nacional para una contabilidad que refleje auténticamente la realidad física económica:


    Activo ............................................................................................Pasivo

    Potencial Humano (Población, Educación, Moral) ..................................Deuda Nacional

    Organización Política ......................................................................Banqueros (Creadores potenciales de la demanda efectiva)

    Recursos Naturales

    Energía Desarrollada .......................................................................Compañías de Seguros (Poseedores de Hipotecas y Bonos)

    Planta (Ferrocarriles, Edificios, Herramientas, etc.)

    Fondo de Comercio (Tradición, reputación, etc.) ..................................Títulos financieros líquidos o fácilmente convertibles en dinero en efectivo.

    Trabajo en curso

    Bienes de consumo .........................................................................Impuestos para Servicios Públicos



    Obsérvese, como dato que puede paracer a primera vista curioso, que todo dinero (existente en acto o en potencia) en la comunidad política es considerado como un Pasivo de la comunidad política. Es lógico que sea así, pues el verdadero Activo de la comunidad política lo constituye la riqueza real de la comunidad (tanto material como inmaterial, siendo éste último el de mayor importancia con diferencia, principalmente los factores de la herencia cultural y las asociaciones entre las personas).

    En tiempos normales, como ya enunciamos antes, la capacidad productiva de una población es siempre mayor que su capacidad consumidora-destructiva; y esto además, a medida que se van incorporando nuevos adelantos en la producción, a un ritmo no constante sino cada vez más creciente. Sin embargo esto no se traduce en un bienestar social general, debido a que aquella riqueza es riqueza real o física y, por tanto, no existe en la economía una cantidad de dinero financiero equivalente que haga posible su aprovechamiento o distribución. Es por ello que es necesaria la realización de un pequeño ajuste, periódicamente, que permita el aprovechamiento efectivo de ese superávit físico en que realmente se incurre.

    Este aprovechamiento no solamente se refiere al superávit incurso en un determinado ejercicio o periodo de tiempo, cuyo beneficio viene establecido por la siguiente fórmula:



    ................................................T2....dC
    .............................................. ...---- dt
    ............................................................T1 ..dt
    Coste real (producción) = M · ------------------
    ................................................T2 ..dP
    .............................................. ...---- dt
    ................................................T1 ..dt


    [Donde M = coste financiero total incurrido en una programa de producción (medido en unidades monetarias)

    C= Consumo real total (medido en unidades monetarias)

    P = Producción real total (medido en unidades monetarias)

    t= tiempo (medido en unidades temporales)]


    Sino también, lo que es más importante aún, por la riqueza real producida acumulada (en contraposiciòn al consumo-depreciación general acumulado), cuyo beneficio general se establece con una fórmula equivalente a la anterior (con la diferencia de que al consumo y a la producción del ejercicio se le añaden el consumo-depreciación acumulado o general y la producción-riqueza acumulada o general).
    Última edición por Martin Ant; 14/11/2014 a las 20:02
    TheosDike dio el Víctor.

  6. #6
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    Re: Economía moderna: resumen básico para dummies

    Si he entendido bien, la solución de la economía ortodoxa es pues hacer producir más y más a la comunidad con el fin de equilibrar esa brecha existente entre los precios y el poder adquisitivo, lo cual hace que la industria deba cada vez endeudarse más con la banca para mantener y hacer crecer su capital fijo necesario para la producción.

    La guerra por tanto es la manera perfecta de hacer esto debido a que se junta un gran aumento de la producción que es además desperdiciada lanzándose al exterior, juntado con un consumo menor de la comunidad pero a su vez es en tiempos de guerra cuando más deuda se crea pues para mantener ese ritmo de producción.

    El crédito social en cambio propone que dicha brecha sea equilibrada con la emisión de crédito libre de deuda (en forma se subsidio a las empresas para la bajada de precios y del dividendo nacional para el aumento del poder adquisitivo de la población por ejemplo) haciendo al sistema autoliquidante, esto pasa por quitar el monopolio del crédito a los bancos, es decir, la capacidad de creación y destrucción que tienen estos del crédito que se da a la comunidad siempre en forma de deuda, de esta manera el crédito social elimina igualmente toda deuda bancaria.

    ¿Es esto así o he fallado en algo?

  7. #7
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    Re: Economía moderna: resumen básico para dummies

    Para completar recomiendo los posts siguientes, subidos hace tiempo:


    CÓMO FUNCIONAN REALMENTE LAS FINANZAS Y LOS BANCOS: http://hispanismo.org/economia/21750...os-bancos.html


    EL ORIGEN POCO CONOCIDO DE LA DEUDA ESPAÑOLA: http://hispanismo.org/economia/21867...-espanola.html


    LAS CRISIS, FED Y POLÍTICA: http://hispanismo.org/economia/21797...-politica.html


    CÓMO SE FABRICAN LAS CRISIS Y A QUIÉN BENEFICIAN: http://hispanismo.org/economia/21721...enefician.html


    CONOCIENDO EL FED: http://hispanismo.org/economia/21745...l-reserve.html

  8. #8
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    Re: Economía moderna: resumen básico para dummies

    Si he entendido bien, la solución de la economía ortodoxa es pues hacer producir más y más a la comunidad con el fin de equilibrar esa brecha existente entre los precios y el poder adquisitivo, lo cual hace que la industria deba cada vez endeudarse más con la banca para mantener y hacer crecer su capital fijo necesario para la producción.

    La guerra por tanto es la manera perfecta de hacer esto debido a que se junta un gran aumento de la producción que es además desperdiciada lanzándose al exterior, juntado con un consumo menor de la comunidad pero a su vez es en tiempos de guerra cuando más deuda se crea pues para mantener ese ritmo de producción.

    El crédito social en cambio propone que dicha brecha sea equilibrada con la emisión de crédito libre de deuda (en forma se subsidio a las empresas para la bajada de precios y del dividendo nacional para el aumento del poder adquisitivo de la población por ejemplo) haciendo al sistema autoliquidante, esto pasa por quitar el monopolio del crédito a los bancos, es decir, la capacidad de creación y destrucción que tienen estos del crédito que se da a la comunidad siempre en forma de deuda, de esta manera el crédito social elimina igualmente toda deuda bancaria.

    ¿Es esto así o he fallado en algo?
    A grandes rasgos es así, como usted lo resume (recalco lo de "a grandes rasgos", pues habría luego que entrar en pormenores y especificaciones para evitar cualquier tipo de equivocidad o malentendido que casi siempre resulta inevitable que pueda surgir en cualquier resumen esquemático).

    Los principios fundamentales para el correcto funcionamiento de cualquier economía desarrollada moderna que lleve adjunto un sistema financiero auxiliar a dicha economía, los resumió C. H. Douglas en su testimonio ante el Comité MacMillan.

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