Tal y como yo veo el asunto (y no soy politólogo, ni experto en la materia, ni nada parecido), PxC tiene visos de tener en estas elecciones cierto protagonismo en algunas circunscripciones catalanas, pero hay que tener en cuenta que en Cataluña existe cierta "madurez" elecotral y más movilidad entre los partidos y en esto de las elecciones, que en el resto de España.

Creo que fue en un hilo en el que disertaba con MADERA, - no recuerdo el nombre del mismo, puñetera memoria la mía- en donde le apuntaba las posibilidades que, a mi modo de ver, entendía sobre las posibilidades y espectativas en el nacimiento de ciertas formaciones políticas en España.

Está calro que este año, debido a la crisis económica y a otros factores colaterales, la gente va a tomar posturas más radicales con respecto al voto, que las que ha utilizado hasta ahora.

Yo veo un cieto voto de catigo a los aprtidos nacionales mayoritarios, que se traducirán en votos a la izquierda radical y extrema (del corte PCE-IU y similares) algunos nacionalistas (de corte izquierdista o derechista, es lo mismo) y una fuerte subida de la abstención y el voto nulo o blanco.

A nivel nacional creo que será el detestable partido de Rosa Díez el que se llevará más votos, (en términos de crecimiento como formación política, claro está), y hasta creo -según van las encuestas- que puede convertirse en llave electoral o en instrumento necesario para la gobernabilidad de unos u otros.

A nivel autonómico o municipal, Cataluña tiene más posibilidades de modifcar sus alcaldías, gracias a la aparición de PxC, que se puede convetirse en una mosca "cojonera" para CiU y PSC en algunos lugares concretos. La gente está harta, y eso se notará en el voto. Desde luego si no se consigue nada es en esta convocatoria, es que la cosa está peor de lo que nos imaginábamos, porque otra situación igual que esta no la veremos nosotros. Tal vez nuestros nietos puedan cambiar algo en política, si España sigue siendo lo que hasta ahora es, claro está.

En el resto de autonomías (de las cuales no tengo tanta información) no creo que haya cambios sustanciales. Los dos partidos PP y PSOE jugarán sus cartas y se contentarán, -mal que bien- con la maldita alternancia.

En algunos ayuntamientos, donde existan partidos y candidaturas independientes, puede que algunas de éstas formaciones saquen tajada del descontento y consigan alguna alcaldía sonora que otra, pero sin apoyos a nivel autonómico o nacional, irán listos, y al cabo de unos años, las temidas mociones de censura y los pactos para expulsarlos de los sillones de gobierno (urdidas todas ellas con la complicidad del PP y PSOE, por supuesto), harán que se silencien, al mismo tiempo que se transmite el mensaje a la opinión pública de: " no permitiremos que nadie saque los píes del plato. En política, ésto es lo que hay y punto"

Por lo demás, es hora de que salgan alternativas y nueos partidos con ideas refrescantes y sensatas, pero no veo yo muy espabilada a la gente para dar el salto a ese tipo de opciones, las cuales necesitan de una "salubridad mental y democrática" que no existe por ahora, así que no sé como algunos individuos van a ser capaces de desligarse de los estereotipos impuestos por los partidos nacionales y votar otras opciones.

Ojalá me equivoque, pero no estoy todavía muy convencido de lo contrario.

Muchos seguirán viendo el "voto útil" el "voto cautivo" y el "voto familiar y hereditario" como algo normal, y mucho más cuando la poderosa maquinaria electoral de los grandes partidos pase como un rodillo por las conciencias mal amuebladas de la gente del común.

No obastane, desearía ver que existe mucha gente capacitada y con ganas para intentar ese despegue. Admiro la postura de Valmadián, y en su misma localdiad yo me ayuntaría a su partido sin dudarlo, pues conozco su forma de pensar. Pero en otras localdiades, mayores y más complejas, donde no concozco a los integrantes del partido -llamémosle disidente- apoyaría sólo la iniciativa con mi voto, pero no me uniría a ellos hasta no estár convencido de su programa político y de la validez y coherencia de sus candidatos.