El denominado "mal menor" está lo suficientemente enquistado en la sociedad moderna, como para poder extirparlo tan facilmente, y ése es el auténtico cáncer.

El mal menor, asociado al aburguesamiento y a la tibieza de espíritu.

Dime tú, como se subsana ese vicio o cómo se convence a estas alturas a la mitad de un electorado (por ejemplo) de que están equivocados, si tampoco, los que tienen que dar el golpe de efecto (nuestros pastores) condenan esa tibieza o ese mal menor.