Re: ¿Debe un católico coherente marcar la X en la casilla de la Iglesia?

Iniciado por
Amazonia
Bueno, se puede ser perfectamente catolico y no desear donar nada a la iglesia y si a una ONG, o considerar como yo, que no desea dar nada de nada, no?¿.
Todo católico siempre apoya a la Iglesia, de un modo u otro, a la vista o de forma anónima, pero siempre lo hará, ya que es lo lógico. Si, además, decide dar algo a una ONG es algo distinto, y ahí no es necesario ser esto o lo otro. Todas las donaciones, u óbolos, las limosnas etc., siempre son voluntarias, por definición. En cambio cuando hay un carácter obligatorio se habla de cuotas, o tasas, y también los impuestos: "cuota por ser socio de un club, sociedad, organización política, etc." "Tasas de matrículas de estudios o de expedición de documentos públicos, municipales por recogida de basuras..., hay muchas clases"; "Impuestos establecidos por organismos públicos, desde la Hacienda del Estado, a las haciendas locales de los ayuntamientos.
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
Marcadores