El caso de la impresentable campaña publicitaria a favor de la “X” en “El País”, el periódico que más daño ha hecho a la religión católica, es, además de carísima (20 páginas de publicidad) y falta de fundamento en términos de eficacia (jamás serán los rojiliberales descreídos los que pongan la X), es esclarecedora del sinsentido de las jerarquías eclesiales españolas.
Esto sí que es realmente insólito; desde luego la realidad siempre superará a la ficción. La de dinero que le habrán dado a ese medio...