Respuesta: Lecturas preferidas de los foristas de Hispanismo

Iniciado por
Hyeronimus
Muchas veces no hay otra opción que leer en una pantalla, pero no hay nada como sentir el papel entre los dedos, percibir el aroma del papel y de la tinta, leer un libro de verdad y no una máquina, que además se puede averiar, mientras que un libro siempre podrá leer aunque sea a la luz de una vela. Además, libro es sinónimo de ocio, de tiempo libre, mientras que el ordenador en muchos casos es sinónimo de prisa. Es como la diferencia entre leer un mensaje de correo electrónico, que puede reflejar sin duda cordialidad o cariño, no lo niego, y tener en las manos una carta con la caligrafía personal y única del remitente, aunque la letra sea mala y esté llena de faltas de ortografía. Tiene un toque personal del que carecen la frialdad aséptica de la máquina y los medios electrónicos. Yo no tengo un e-book ni tengo por el momento intención de tenerlo (aunque nunca se pueda decir de esta agua no beberé). Muchas veces no tengo más remedio que leer en el ordenador, y de hecho tengo una buena biblioteca de artículos y aun libros en el disco duro, dada la imposibilidad de tenerlo todo en papel. Pero mi sueño sería vivir en una casa-biblioteca. Una casa llena de libros, habitaciones enteras con estanterías. Pero para eso tendría que ganarme la lotería, y nunca juego porque me parece que es tirar el dinero, ya que las posibilidades de ganar son prácticamente nulas.
Vaya hombre eso de “de esta agua no beberé” acabo de decírselo a Mefistofeles que dice que antes de tener un eBook prefiere hacerse francés. Tú eres más prudente.

Yo tenía hasta hace unos años una opinión como la tuya sobre los libros impresos. Después de la muerte de mi padre y de que mi madre se fuera a vivir con mi hermana se puso la vivienda en venta. Mi padre tenía una gran biblioteca, algunos libros de calidad pero la mayoría en rústica. Los hermanos cogimos algunos que nos gustaban y los demás…
El problema es que en los pisos de hoy no hay sitio para una biblioteca, los que ya tenemos muchos años hemos ido acumulando libros y libros y llega un momento que no sabes dónde colocarlos. A mí tampoco me ha tocado la lotería y yo juego todas las semanas unos eurillos por aquello de tentar la suerte. Empecé con aquellos que el papel se había vuelto amarillento, luego pensé que aquellos libros ya no los iban a leer nadie. Los hijos e van formando su propia biblioteca a su gusto, que no tiene por qué coincidir con el gusto del padre. Así que he conservado algunos que son cuasi sagrados para mí y los demás han ido al contenedor de la basura. Unos setecientos libros ya se fueron de casa. Los que quedan se encargaran mis hijos de hacerlos desaparecer.
Con los libros digitales no tendré ese problema, se puede guardar en una pequeña memoria. Es increíble pero los 1331 (tendré que bajarme alguno más para romper el capicúa) libros que tengo ocupan 1,47 GB.
Tengo un pendrive de 4GB que contiene un álbum fotográfico familiar, los libros y otras carpetas que no quiero que por accidente se puedan perder.
En definitiva el futuro es de los libros digitales.
«Todo lo que manda el Rey,
que va contra lo que Dios manda,
no tiene valor de Ley,
ni es Rey quien así se desmanda.»
(Lope de Vega)
Marcadores