
Iniciado por
Hyeronimus
Si desaparecieran la interlingua, el volapük y el más conocido esperanto no sería ninguna desgracia. Las lenguas artificiales son feísimas, paupérrimas en cuanto a matices, carecen de belleza y no sirven para hacer buena literatura. Y es que son engendros de ayer por la mañana y les falta la espontaneidad de las demás. Suelen estar hechas de retazos y sobrantes de otros idiomas, algo así como un monstruo de Frankenstein construido a base de miembros humanos mal juntados. Si uno reza el Padrenuestro en esperanto (mejor sería llamarlo esperpento), por supuesto Dios lo escucha, pero dudo que haya mucha gente que pueda rezar de corazón en un idioma que, para empezar, no puede ser lengua materna de nadie, que es un elemento imprescindible para identificarse afectivamente con un idioma.
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