Pongo como ejemplo el Padre nuéstro:
Pater noster, qui es in caelis,
sanctificetur nomen tuum.
Adveniat regnum tuum.
Fiat voluntas tua,
sicut in caelo, et in terra.
Panem nostrum quotidianum da nobis hodie,
et dimitte nobis debita nostra,
sicut et nos dimittimus debitoribus nostris.
Et ne nos inducas in tentationem,
sed libera nos a malo.
Amen. (latín)
Patre nostre, qui es in le celos,
sanctificate sia tu nomine;
que veni tu regno;
que sia facite tu voluntate
sicut in le terra como in le celo.
Da nos hodie nostre pan quotidian,
e pardona nos nostre debitas
como nos pardona a nostre debitores,
e non duce nos in tentation,
sed libera nos del mal. (interlingua)
La interlingua se parece a un latín vulgarizado, acabo de leerlo con más detenimiento (tal y como me acabas de decir,Josean Figueroa) pensaba que era más una mezcla de las lenguas actuales europeas (no dejo de ver reminiscencias del francés y el italiano, al menos algunas palabras me recuerdan a esas lenguas).
Yo creo que el Latín clásico sí que puede servir para el propósito de la comunicación internacional. No es tan difícil de aprender (hasta yo, con mi duro seso, pude aprender algo)y suena muy bien al oído.
He leído sobre las teorías que dicen que el latín clásico estaba muerte ya en tiempos de Julio César. Creo que es muy difícil de demostrar dicha idea.
En cualquier caso ¿por qué inventarse una lengua nueva, que parece latín vulgar, cuándo tenemos latín clásico?....me parece que es: rizar el rizo bastante.
Saludos.
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