Vuelvo a decir lo que ya he dicho otras veces por aquí: me revienta eso de "marca España" cada vez que lo leo u oigo.

España no es una marca. España no se vende. Esa estúpida expresión liberal tiene su origen en la mentalidad mercantilista y capitalista de EE.UU., donde son capaces de vender hasta su padre. Por eso, desde hace muchos años el verbo to sell no sólo significa vender, sino también exponer las bondades de un artículo, hacer publicidad, convencer al público para que adquiera un producto, o lo que sea; porque el mencionado verbo ha terminado por aplicarse a persuadir o convencer a alguien para que acepte una ideología, o una simple idea, o lo que es peor: se aplica también al proselitismo religioso. Y así, se pueden oír o leer en inglés barbaridades como "selling religion" o "selling God". Vamos, que ya no sólo venden ideas, ideologías y hasta países, sino que hasta son capaces (no pueden, pero al menos intentan) de vender al mismísimo Dios, !!!!!!! Todo es susceptible de compra y venta, con todo se puede negociar. Y si a eso añadimos que en español "vender" significa también traicionar (en Hispanoamérica es muy frecuente llamar vendepatria al que traiciona a su país por intereses monetarios o de otra índole, porque se vende y vende a su patria), pero vamos, aquí mismo siempre ha tenido el matiz de traicionar aunque no acostumbremos decir tanto eso de vendepatria como ellos.

Yo creo que si hablamos de presentar una imagen positiva de España (también es expresión de origen anglosajón, pero ya no tiene mala connotación) se entiende mejor lo que se quiere decir y evitamos ese feo terminacho liberal. Y echándole un poco de cabeza podemos dar fácilmente con otras metáforas más felices.