Y subiendo, lo cual es perfectamente lógico porque cada año llegan unas decenas de miles de colonos más y el adoctrinamiento cultural mesticista no cesa. Siempre que compruebo este tipo de datos me viene a la cabeza la misma idea: todo el nacionalismo en pleno vive en un mundo que no existe. En una Cataluña que ellos mismos han destruido. En treinta años, cuando esos bebés sean adultos, las grandes cuestiones en Cataluña no van a tener mucho que ver con lo que ellos imaginan y promueven. El separatismo que nosotros conocemos está muerto y no lo sabe, es lo más gracioso de todo. Está demográficamente muerto, vive en el pasado. Es polilla y caspa. En todo caso, ¿quién sabe? Quizás tengamos que dar la bienvenida al Movimiento de Liberación del Emirato de Al-Cataluña o algo por el estilo.

El resto de España está casi igual: un 20% de hijos de extranjeros y subiendo. Viva la fusión y el mestizaje, qué poquito va a quedar de toda Europa en medio siglo más...

También es muy graciosa la forma de manipular la noticia para darle una lectura positiva: "Cataluña recupera la cifra de nacimientos de hace treinta años". ¿Cataluña? ¿Qué Cataluña? ¿La de los hijos de Mohammed y Chang? La progresía separatista salta de alegría en su propio funeral.

Cataluña: Aumentan los hijos de inmigrantes, bajan los de los españoles. Casi un tercio de los nacidos tiene padre extranjero



En términos absolutos, no digamos en términos relativos:
Los nacimientos en los que ambos padres son de nacionalidad española disminuyeron en el 2007 en 1.643 bebés, lo que supone un descenso del 2,8%, frente al estancamiento del 2006. En cambio, los nacimientos de padres extranjeros crecieron en 2.357 casos, lo que significa un incremento del 16,5%. Los de padre español y madre extranjera subieron el 9,8% y los de madre española y padre extranjero, el 10,8%.

En Cataluña, el 69,4% de los nacidos en el 2007 tienen padres de nacionalidad española, mientras que el 28,3 de los nacimientos corresponden a casos en que como mínimo uno de los padres es de nacionalidad extranjera. Ello supone que prácticamente tres de cada 10 bebés tienen uno o ambos padres extranjeros.

El número medio de hijos por mujer se situó en el 2007 en 1,46, una centésima por encima del indicador del año anterior que fue de 1,45 hijos. Entre las madres extranjeras, este indicador se situó en 1,97 hijos por mujer, frente al resto de madres de nacionalidad española que se sitúa en 1,33.

Otra cosa curiosa, aumenta la fecundidad en edades extremas:
La fecundidad entre los 35 y los 39 años ha aumentado en un 3%, y la de mujeres de 40 a 44 años un 7%. En el otro extremo, el aumento más importante (10%) corresponde a jóvenes de 15 a 19 años, que con un 12 por mil tiene la tasa más elevada de los últimos 20 años.
Ni que decir tiene que las madres “viejas” son mayormente españolas (¿no saben que aumenta el riesgo de tener un hijo problemático?), y las jóvenes son las moritas adolescente que sacan de la escuela para casar con el primo del Rif.