Dar las gracias a Juan del Águila por su pertinente introducción de esta entrevista tan ilustrativa de lo que estamos albergando en España.
En definitiva, y parafraseando al poeta
"Recuerde el alma dormida,
avive el seso e despierte
contemplando..."
Cómo cobijamos dentro a quien nos morderá luego -y empleo el "luego" como se empleaba en nuestro Siglo de Oro, esto es: a no tardar.
Leyendo estas cosas a uno se le pasa por la memoria la famosa fábula de Esopo, aquella en que el hombre que encontró una serpiente aterida de frío, apiadado, la metió en su regazo. Cuando el ofidio recobró la viveza, presto le mordió.
Pues apliquémonos el cuento, o nos lo aplicarán en la práctica.
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