Es fundamental que estos datos sean conocidos porque no solo los caciques separatistas viven en la inopia, también lo hace el ceporro al que lo único que le importa es el resultado del Barça. Cuando se tiene acceso a una noticia de este tipo el primer impulso ha de ser difundirla por todos los medios al alcance: en los foros que se frecuenten, dando especial preferencia a aquellos que tienen más tráfico, por medio del correo electrónico, comentando la noticia de viva voz con el entorno cercano más sensible, e instando a todos a que también la difundan. Crear bitácoras, enlazarlas unas con otras, comentar la noticia a otros bitacoristas para que también la reflejen, hacer vídeos y subirlos a los diferentes sitios a tal efecto, etc. Todo lo que se nos ocurra intentando optimizar la relación entre tiempo-esfuerzo y número de personas a las que se llega.

La mera repetición de la noticia en varios sitios distintos es esencial, como bien conocen todos los propagandistas de la izquierda cultural. También lo es recuperar los artículos cada cierto tiempo y volver a difundirlos como el primer día. Los nihilistas llevan repitiendo las mismas mentiras hasta 150 años seguidos y así les va, de maravilla.

En muchas ocasiones basta el simple hecho de tomar conciencia de ciertos datos para que cambie la forma de pensar de un individuo, o como mínimo su escala de prioridades. Me consta personalmente que la mera "exposición" a una fotografía mucho más realista del mundo y su evolución actual puede ser el comienzo de una formación que te lleve, para bien, muy lejos del punto de partida. Pero hay que insistir. Una vez y otra y otra. Y difundir con inteligencia. Crear conciencia de la situación. Seguiremos siendo víctimas de este genocidio silencioso mientras la masa no tenga la menor idea de que está teniendo lugar y mientras siga en vigor el discurso autodestructivo según el cual tener hijos o no tenerlos, y con quién se tengan, es exclusivamente una cuestión "individual", en la que nadie tiene nada que decir ni que objetar.

Cuando uno no sabe --o no se cree-- que la mismísima existencia de su gente está amenazada no obra en consecuencia ni le sabe dar importancia a lo que realmente la tiene. Y al contrario, cuando se despierta a esta realidad, es la misma preocupación la que sirve de motor de una búsqueda de información que puede llegar a cambiar política y psicológicamente a una persona 180 grados.

Por todo eso estas noticias hay que comunicarlas, repetirlas, rescatarlas, comentarlas, publicarlas una y otra vez, relacionarlas con otras similares y ser constantes en toda esta actividad.

En ocasiones uno está cansado y se pregunta: "¿otra bitácora? ¿Para qué, si ya tengo una?". NO. Una bitácora marginal y desconocida recibe unas 40 visitas diarias. Dos son 80.

También te puedes plantear: "¿para qué crear una radio-podcast por internet, con el esfuerzo que conlleva?" Porque mucha gente está dispuesta a escuchar una explicación de cinco minutos, breve y contundente, y no lo está a leer un artículo sesudo de tres folios. Es triste, pero es así.

"¿Para que mandar esta noticia a este tipo y a este otro si sé que no les va a interesar o que puede incluso que les moleste?" Porque realmente no sabes si les va a interesar o no, de hecho es algo tan alejado de aquello con lo que suelen intoxicar su mente que como mínimo les va a llamar la atención. Tampoco te va a suponer ningún problema con esa persona, porque al menos va a servir para que entienda porque piensas como lo haces, porque ves el mundo de otra manera tan radicalmente distinta a la suya. Y si a pesar de todo recibes una primera respuesta desabrida te aconsejo que insistas, que le eches el mismo morro y desparpajo que le echa el enemigo, porque me consta que la segunda y la tercera respuestas serán mucho menos agresivas. Y si bien es cierto que al final hay gente que es irrecuperable, también lo es que hay muchos otros que no lo son. Además entre estos últimos se encuentran personas de las que nunca lo habrías pensado, eso lo garantizo.