Material hay para dar y para regalar, no te preocupes. Vas a ver.
Material hay para dar y para regalar, no te preocupes. Vas a ver.
Sr Hyeronimus. ¿Puede ser ese el error, de la teoría de la evolución?. ¿De donde, surguieron las diferentes razas, de personas humanas que hay en en el mundo?. Este dato, además de contradecir a la teoría de la evolución, ¿contradice la biblia?. Espero respuesta.
Aliocha.
No es ese el único error, Aliocha. La teoría de la evolución hace aguas por todos lados, no hay por donde agarrarla. Ni siquiera hay una teoría de la evolución en sí, ya que hay muchas. En cuanto se descubre alguna falla o algún fraude ya están saliendo con otra hipótesis nueva. Y según una de las últimas teorías todos procederíamos de una antepasada común africana. Al menos aciertan en lo de que todos descendemos de una pareja original. Y no podía ser de otra manera, ya que las personas somos superiores a los animales, tenemos algo que nos distingue. Los humanos somos un combinado de cuerpo y alma, y el alma se crea de cero, no puede evolucionar a partir de otra ni crearse por mitosis. De lo contrario caeríamos en ideas extrañas por el estilo de la reencarnación.
Lo que pasa es que seguramente ellos, desgraciados, no creerán en el alma ni en nada que no puedan ver. Es bastante triste, de verdad.
Tengo por ahí un libro bastante bueno - muy sintético, eso sí - sobre críticas de otras ciencias al evolucionismo. A ver si saco algo de tiempo, transcribo fragmentos aquí y te ayudo un poco con el tema, que es muy interesante.
" el pueblo español fue y es antidemocrático, y para no serlo fue capaz de librar la gran guerra de la Independencia, las tres carlistas y la última guerra de Liberación. Esta fue y es la realidad histórica, quieran los demócratas o no; lo confiesen o no."
Anti-España 1959 Mauricio Carlavilla
" volad a las Armas, incorporaos con los defensores de la más justa y Sagrada Causa; podréis así salvar vuestra vida, a vuestra familia de la mendicidad, y hacer ver a la Nación entera que sois Cristianos Católicos, y que los Gallegos de la generación presente son, como los de las pasadas, leales a su legítimo Monarca "
Proclama carlista do capitán de partida Modesto Varela (1838)
Tranquilo, Naúfrago, que este tema va a dar mucho jugo, más del que se pueda suponer por un incio algo tibio en respuestas y contenidos de éstas. Lo que sucede es que el calado del tema es excesivo como para empezar a "soltar" mensajes insulsos. Requieren de una cierta preparación, y luego ya irá tomando cuerpo.
De momento yo acabo de visitar la web de las "Facultades de Ciencias y Eclesiáticas de Filosofía de la Universidad de Navarra. Concretamente la página del "Grupo de Investigación sobre Ciencia, Razón y Fé (CRYF).
http:// www.unav.es/cryf/default.html
En este espacio hay recopilados toda una serie de artículos recientes interesantísmos sobre este tema que ahora estamos empezando a rodar. De la información leída, se puede ver una reseña muy completa de un libro con cuyos planteamientos Hyeronimus no estaría muy de acuerdo.
Darwin y el diseño inteligente. Creacionismo, cristianismo y evolucionismo
Francisco J. AYALA. Alianza Edit. Madrid 2.007
El autor es un eminente investigador y profesor español en USA, que repasa las actuales teorías y tendencias, pero, plantea que no hay tanta discrepancia entre el darwinismo-evolucionismo y la doctrina cristiana, mientras sostiene que el DI y el creacionismo no están tan cerca, en cambio. Es decir, polémica a la vista. Personalmente lo he incorporado a la lista de compras del mes que viene, cuestión de presupuesto doméstico.
Pero no sin antes haber parado en www.agapea.com La Web de "Agapea. Libros Urgentes" y haber comprado (hablo de hace un rato)
Dios y las Cosmologías Modernas Francisco José SOLER GIL (comp. y autor)
conjunto de ensayos de esta temática. En Biblioteca de Autores Cristianos (BAC).
No obstante y para ir ganando tiempo por parte de todos los interesados conviene repasar las páginas en la red dedicadas a:
Charles THAXTON; William A. DEMBSKI; Michael BEHE; y algunos más que van a ir apareciendo. Ir a la web de la Fundación Templeton, que es la que ha otorgado el premio de 1 millón y cuarto de euros al sacerdote y profesor polaco HELLER, lo mismo que a cosmólogos como ELLIS, que por su talla nadie se ha atrevido a criticar.
Así que es cuestión de irse animando y a escribir.![]()
Ok! No quería llegar a esto pero esto ha llegado demasiado lejos. Quiero que entiendas que esto lo hago por tu bien y me duele mucho mas a mi que a ti, pero no me has dejado otra salida.
Chicos, tengo algo que deciros. Bueno, en realidad son dos. Tengo una noticia buena y una noticia mala ¿Cuál queréis oír primero?
La buena: Hyeronimus tiene razón.
La mala: Vamos a morir todos.
Veréis. Descubrimientos recientes demuestran lo que Hyeronimus lleva largo tiempo anunciando. Las especies animales no mutan, la evolución es una patraña y lo selección natural una farsa.
En realidad. Todos los animales que hay en nuestro planeta son descendientes directos de una pareja que logro sobrevivir a una de las peores inundaciones de la historia, metidos dentro de una pequeña barquita creada por un señor muy simpático llamado Noe.
Lo malo… Es que dentro de nada todos nos moriremos porque los biólogos son unos estafadores sin sentimientos que solo buscan el dinero fácil.
Veréis. Los humanos, en un momento de inteligencia, decidimos quemar todos los combustibles fósiles del plantea, creados durantes millones de años, en unas pocas décadas.
El problema es que esto se cargo el clima ¿Quién lo iba a decir? Alterando la creación de Dios. No es una probabilidad, es un hecho ¿sabéis? Lo malo es que como no hay selección natural, ni mutaciones, ni evoluciones posibles, ni un Diseño Inteligente que hubiese previsto que nosotros fuésemos capaces de hacer esto… Todos los animales y las plantas van a empezar a morir uno a uno. Y como los humanos no podemos vivir sin animales ni plantas… pues ya sabéis lo que nos toca dentro de nada, ¿no?
Así que empezar a rezar para que el ser que creo vida en el universo venga y arregle lo que hemos destrozado… Nuestra supervivencia depende de ello. Y lo que diga la comunidad científica, pues hacer todo lo contrario… amiguitos. No sea que nos quieran a volver a engañar como con lo que “el hombre viene del mono”.
La discusión va por el lado del Diseño Inteligente, creo. No del creacionismo. Supongo que para comentar los aspectos teológicos del tema podríamos hacerlo en el foro de religión. Desde luego, la salvación no depende de que se crea que Dios creó el mundo directamente o por un proceso evolutivo. No es dogma de fe ni lo uno ni lo otro. De todos modos, aun siendo por evolución, en ese caso sería dirigida por Dios. No la dejaría al azar, "a la buena de Dios" (nunca mejor dicho), a ver qué sale. Él tenía una idea, un propósito. Como dijo Benedicto XVI en su primera homilía, "no somos el producto sin sentido de la evolución. Cada uno de nosotros es amado y es producto de un pensamiento de Dios". Por supuesto, esta afirmación no excluye necesariamente una evolución dirigida, pero a lo que voy es a que en todo caso no es el azar y el caos, porque Dios no es autor de confusión y necesariamente tiene un plan, tanto para nosotros como para el mundo. Es posible ser católico y evolucionista; en lo que no se puede creer es en el azar cáótico. Aquello que dijo Einstein de "Dios no juega a los dados" lo podríamos expresar también diciendo que Dios no hace experimentos. Él sabe mejor que nadie qué es lo que va a funcionar y qué no.
Siguiendo con el Papa, reproduzco una nota de prensa relativa a algo de lo que habló en su famoso discurso de Ratisbona, y que pasó desapercibida por culpa de aquella malhadada manipulación por parte de la BBC que fue malinterpretada en el mundo musulmán y causó tanto revuelo.
El Periódico, 12 de septiembre de 2006
Benedicto XVI afirma que la teoría de la evolución es "irracional"
EFE
RATISBONA
El papa Benedicto XVI ha dicho en Ratisbona que una parte de los científicos se empeñan en demostrar que Dios es "inútil" para el hombre y ha afirmado que la teoría de la evolución es "irracional", que el ateísmo moderno nace del miedo a Dios y que el odio y el fanatismo destruyen la imagen de Dios.
El Papa ha hecho estas manifestaciones ante decenas de miles de personas, unas 250.000 según fuentes de los organizadores, que han asistido en las afueras Ratisbona a la misa que ha oficiado en su primer día de estancia en esta ciudad de Baviera en cuya universidad enseñó dogmática.
El Pontífice teólogo ha dedicado la catequesis a explicar lo que significa creer y tras afirmar que el Credo "no es un compendio de sentencias, ni una teoría", se ha preguntado si es posible creer en nuestros días y si es una cosa "racional".
"Sin Dios las cuentas no cuadran"
"Desde el Iluminismo, al menos una parte de la ciencia se empeña con tenacidad a buscar una explicación del mundo en el que Dios sea algo superfluo. Así, sería algo inútil para nuestra vida. Pero cada vez que parece que lo han logrado, la realidad se muestra evidente. Sin Dios las cuentas no cuadran para el hombre, para el mundo y el universo", ha afirmado el Papa.
Joseph Ratzinger se ha preguntado qué existe en el origen y ha asegurado que hay sólo dos respuestas: o la "Razón creadora, el Espíritu que hace todo y fomenta el desarrollo" o la "irracionalidad, que sin razón alguna, produce un cosmos ordenado de manera matemática, al hombre y a la razón".
Según el Papa, esta última sería sólo un resultado casual de la evolución, "en el fondo, una cosa irracional". Con firmeza, el Pontífice ha destacado que los cristianos creen que en el origen está en Dios y la razón y no en la irracionalidad.
Benedicto XVI ha asegurado que el odio y el fanatismo destruyen la imagen de Dios y que el ateísmo moderno nace del miedo a Dios, que sin embargo es bondad y amor. El jefe religioso de más de 1.000 millones de personas de todo el mundo ha afirmado que sólo Dios salva al hombre del miedo del mundo y del ansia ante el vacío de la propia existencia.
Y ahora una nota simpática. Se cuenta que cuando apareció el Anís del Mono allá por 1870 el dueño de la empresa, Vicente Bosch, de Badalona (Barcelona) lanzó un concurso para escoger la etiqueta. El mono era una mascota que él tenía. Como la teoría de Darwin era bastante reciente y la polémica estaba en todo su furor, al final salió elegida una que tenía un mono con rasgos bastante humanos y unas pobladas patillas que recordaban la barba de Don Carlos y tenía en la mano un pergamino que decía: "Es el mejor. Lo dice la ciencia y yo lo creo."
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Juss... Aunque pensemos de forma diferente. Quiero que TODOS sepan que admiro a Hyeronimus. No solo por lo mucho que sabe y la enorme paciencia que muestra, sino porque cada día me enamora con un dato nuevo.
¿Me toca decir algo? Veamos. Si hubo azar o no, yo no lo se. Aun espero que me expliques que es eso del Diseño Inteligente, pero no puedes embestir contra la PIEDRA ANGULAR de la biología moderna, y de todas sus disciplinas, y esperar que nos quedemos frescos como una rosa. Por lo menos, danos algo más. Algo que sustituya a Darwing.
La ciencia no admite el concepto de un plan creado para nosotros (o a Dios), no porque sea imposible o no crea en él, sino por que no hay un demostración CAUSA - CONSECUENCIA que diga que vaya a ser así.
Te pongo un ejemplo. Que un medicamento cura a una persona, no significa que el medicamento sea ciencia. ¿Fue por el compuesto químico o actuó como placebo? Sin una explicación científica que argumente los beneficios de ese medicamento, puedes decir que el medicamento PUEDE curar pero no GARANTIZAR su resultado. He aquí la diferencia entre Magia (causa - efecto) y Ciencia (causa - consecuencia).
La ciencia no niega a Dios. Solo busca una forma empírica de llegar a este y conocerlo. O por lo menos, a su obra.
Lo que no puedes pretender, es que la ciencia acepte la existencia de un Dios, solo por el testimonio de los santos. Eso no seria científico y lo sabes. Tienes que dar algo (experimentos, pruebas, estudios, hipótesis, teorías,...) que por lo menos les haga pensar eso.
Si la ciencia cree erróneamente en Darwing, es porque es la teoría que responde mejor a ¿como se origino la vida en nuestro planeta? Antes de él se creía que los seres vivos surgieron de debajo de las piedras. No le quites ese merito al libro.
Ser un hombre espiritual es MUCHO más difícil que ser un hombre de ciencia. Lo se. Su demostrarlo (a nivel racional) es MUY difícil y no me digas que ya esta demostrado... pues creer en Dios precisa de un acto de fe y no de razón. La razón es accesible a todos, incluso a para los cobardes. Tener fe, requiere mas valor. Compadécete, pero no les faltes el respeto.
Sí, yo también digo lo mismo. Hyeronimus, junto con Valmadian y Ordoñez, son los mejores foreros de hispanismo.org.
Aliocha.
Uy, Náufrago, perdón por haber blasfemado contra la "piedra angular" de la biología moderna.
Es una teoría como cualquier otra en la que se puede creer o no, no una piedra angular, porque nadie la podido demostrar aunque sea la que tiene más consenso. Si te parece acertada, expón tus razones para ello, ya que esto es un debate. En vez de eso lo que estás haciendo es ponerla como un dogma intocable. El mismo Karl Popper, creyendo en la evolución, ya advirtió que no había que tomársela demasiado en serio.
Naufrago no leas tantos libros evangelicos,mejor dicho protestantes.
Pensaba aportar esto al foro desde mis inicios pero no me parecio demasiado oportuno,ahora que ya hay mas confianz, me parece el momento adecuado.
En verdad,los restos fosiles dejan lugar a dudas al respecto de la evolucion,o lo que es lo mismo de la relacion entre todos los seres, como bien comentan ustedes pero no asi la genetica que demuestra claramente la susodicha relacion,ahora bien,no por eso se niega a Dios,ni mucho menos.
Es mas,el evolucionismo desligado del azar,claro esta,y entendido desde la biologia y la genetica,es la muestra palpable de la existencia de Dios,Diseño Inteligente, otra cosa seria el evolucionismo materialista que se pude refutar con estudios o modelos probabilisticos o mas sencillamente con la moralidad subyacente en el ser humano,cuya existencia niega rotundamente ciertas bases del evolucionismo ateo, como hasta hace bien poco se entendia,puesto que no responde a una necesidad vital,ni adaptativa.
En palabras del Dr Francis Collins,director del proyecto genoma humano,la genetica es el lenguaje de Dios...si alguien quiere leer algo al respecto le recomiendo...el lenguaje de Dios...del citado cientifico.
Un abrazo en Cristo.
...les mataria sin odio...
Interesante artículo sobre el libro Evolution: A Theory in Crisis (La evolución: Una teoría en crisis), de Michael Denton, de la web protestante catalana SEDIN:
Una reseña, por John W. Oller, Jr., Ph.D.
LA EVOLUCIÓN — UNA TEORÍA EN CRISIS1
El libro de 1986 de Michael Denton, Evolution: A Theory in Crisis (La evolución: Una teoría en crisis), es una crítica secular del darwinismo ortodoxo. Es reflexiva, lógica, empírica y está bien escrita. Denton es respetuoso y equilibrado, mostrando un raro conocimiento de y simpatía hacia Charles Darwin. Distingue entre microevolución y macroevolución. Lo primero tiene lugar dentro de los genotipos. Los pinzones de los Galápagos estudiados por Darwin ilustran la microevolución, lo mismo que el solapamiento circunpolar entre especies de gaviotas, y las muchas variedades de moscas de la fruta en las islas Hawaii. Sin embargo, la crianza selectiva de pichones, gallinas, pavos, ganado, caballos, perros, gatos y muchos otros animales domésticos dan resultados similares en menos tiempo.
La macroevolución, el segundo concepto, es lo que debiera haber ocurrido si la evolución hubiera debido llegar a la primera célula, o saltar a través de los genotipos, digamos que desde un reptil a un ave. Mientras que la microevolución es evidente en la distribución geográfica de muchas especies vivientes2 y en la crianza selectiva, ello sustenta sólo la teoría especial de Darwin, la de la variación dentro de genotipos. Pero la teoría general, cambio a través de los tipos (o macroevolución) exige el cambio hacia arriba en lugar de un movimiento lateral.
Para la macroevolución, el problema es cómo pudieron surgir formas de vida viables totalmente desarrolladas totalmente por accidente. Denton cita a Monod, que dijo: «El solo azar está en el origen de cada innovación, de toda creación en la biosfera. El puro azar, absolutamente libre pero ciego».3 Se supone que el azar dio origen al primer organismo—quizá una bacteria, un alga o un protozoo. Posteriormente, según propone la teoría, el cambio desembocó en complejos invertebrados y plantas, seguidos por los peces, anfibios, reptiles, aves, y, por último, los mamíferos.
Según Denton, la prueba de una secuencia así exige al menos uno de dos tipos de evidencia: o bien una cadena ininterrumpida de fósiles de transición o de intermedios supervivientes, o reconstrucciones plausibles de tales series junto con sus respectivos nichos ecológicos. La dificultad reside en mostrar cómo cada eslabón de la cadena podría ser viable el tiempo suficiente para que pudiera establecerse el siguiente. Sólo mediante el establecimiento de series completas de transición puede hacerse plausible la hipotetizada continuidad de la jerarquía—desde luego, la prueba empírica es una exigencia mucho más difícil de suplir. Aquí de lo que se trata es de la mera plausibilidad. Si tales transiciones jamás tuvieron lugar, se deberían hallar formas intermedias en los fósiles y en organismos vivientes. Las clases existentes deberían solaparse. Los límites claramente marcados deberían ser más la excepción que la regla.
Aunque Darwin esperaba que llegarían a aparecer transiciones fósiles, no fue así. Sólo se evidenciaban casos triviales de microevolución, difícilmente rivalizando con la crianza selectiva. Y no se hizo posible ninguna medición precisa de la distancia entre clases existentes hasta transcurridos más de cien años.
O echemos un vistazo al Celacanto. En base de la evidencia fósil, los evolucionistas creían que se trataba de un intermedio entre los peces y los anfibios. Las reconstrucciones mostraban al Celacanto con características anfibias y ictíneas. Posteriormente se descubrieron Celacantos vivos en el Océano Indico cerca de la Provincia del Cabo, Africa del Sur. Eran peces. Las reconstrucciones habían sido erróneas. Lo que demuestra que los fósiles constituyen una pobre base para inferencias detalladas acerca de enlaces propuestos entre las clases.
Sin embargo, Denton observa que los avances en microbiología posibilitan acceder a un nuevo tipo de evidencia. Es ahora posible comparar directamente los bloques básicos de construcción —las proteínas— de los seres vivos. Denton observa que las proteínas determinan «toda la biología de un organismo, todas sus características anatómicas, sus funciones fisiológicas y metabólicas....».4 Es difícil creer que la estructura proteínica y la evolución pudieran carecer de relación. Denton escribe:
La secuencia aminoácida de una proteína de dos organismos diferentes puede ser fácilmente comparada alineando las dos secuencias y contando la cantidad de posiciones en que difieren las cadenas.5
Y estas diferencias
pueden ser cuantificadas de una manera exacta y proveen un enfoque enteramente novedoso para la medición de las diferencias entre especies. ...
Al proseguir el trabajo en este campo, se hizo claro que cada proteína particular tenía una secuencia ligeramente diferente en especies diferentes y que especies estrechamente relacionadas tenían secuencias estrechamente relacionadas. Cuando se compararon las secuencias de hemoglobina de mamíferos diferentes, como el hombre y el perro, la divergencia secuencial era de alrededor del veinte por ciento, mientras que al compararse la hemoglobina de dos especies disimilares como el hombre y la carpa, se encontró que la divergencia secuencial era de alrededor del cincuenta por ciento.6
Estas comparaciones posibilitan la comprobación de hipótesis sugeridas por la ortodoxia neodarwinista. Por ejemplo, supongamos que las bacterias hayan estado presentes por mucho más tiempo que las especies multicelulares, p.e., los mamíferos. Supongamos además que las bacterias estén más estrechamente relacionadas con las plantas que con los peces, anfibios, y mamíferos, en este orden. Si es así, deberíamos ver evidencia de estos hechos en las secuencias de aminoácidos de las proteínas comunes. Por ejemplo, todos los grupos mencionados emplean citocromo C, una proteína empleada en producción de energía. Las diferencias en esta proteína deberían concordar con una secuencia evolutiva. Sin embargo, la comparación del citocromo C bacteriano las proteínas correspondientes en el caballo, pichón, atún, gusano de seda, trigo y levadura muestra que estas últimas son todas equidistantes del de la bacteria. La diferencia entre la bacteria y la levadura no es menor que entre la bacteria y el mamífero, o entre cualesquiera de las otras clases.
Tampoco cambia la cosa si escogemos otras clases o proteínas diferentes. Las clases tradicionales de organismos son identificables a través de la jerarquía tipológica, y las distancias relativas entre las mismas resultan similares, con independencia de las hipotéticas secuencias evolutivas. Por ejemplo, Denton observa que los anfibios no se encuentran entre los peces y los vertebrados terrestres. En contra de la teoría ortodoxa, los anfibios están a la misma distancia de los peces que los reptiles y los mamíferos.7
En todas las comparaciones, las hipótesis del evolucionismo general resultan falsas. Escribe Denton:
El hallazgo realmente significativo que sale a la luz al comparar las secuencias aminoácidas de las proteínas es que es imposible disponerlas en ninguna clase de serie evolutiva.8
El resultado de esto es
Además, los ajustes accidentales de diseño que exige el evolucionismo general son desastres lógicos. Las mutaciones aleatorias debidas a la radiación, a errores de copia o a otras fuentes propuestas, raramente resultan en ajustes viables de diseño, y nunca en diseños perfectos más avanzados.
La evidencia en favor de una evolución general está totalmente ausente, y las predicciones en base de la teoría resultan falsas. Darwin confesó que
Lo distintivo de las formas específicas y el hecho de que no estén amalgamadas entre sí mediante innumerables formas de transición es una dificultad muy evidente.11
Con todo, insiste él en un cambio gradual debido a la selección natural que, a decir de él, no puede producir modificaciones grandes o repentinas; sólo puede actuar mediante pasos cortos y lentos.12
Más de un siglo después, el registro fósil sigue sin ajustarse a la ortodoxia darwinista. Irónicamente, fue al admitir este «secreto profesional de la paleontología»13 que el profesor Stephen Jay Gould, de Harvard, adquirió fama y gloria. A partir de Darwin, los investigadores llegaban a abismos infranqueables por todas partes de la jerarquía biológica. Sin embargo, pretendían que estos abismos no existían. Esto preparó la escena para la teoría saltacional de Gould—idea ésta que Darwin había rechazado de modo expreso.
La idea de Gould es semejante a las fantasías de Fred Hoyle14 y de Francis Crick15 acerca de civilizaciones extraterrestres. Mientras que Gould, junto con su colega Niles Eldredge, propone milagrosos saltos repentinos en el progreso evolutivo,16 Hoyle y Crick proponen la panspermia—semillas de vida procedentes de alguna civilización extraterrestre. Todas estas teorías sirven sólo para echar atrás el problema. Denton las rechaza, y concluye que un diseño perfecto implica una suprema inteligencia. Pero, a diferencia de Gould, Eldredge, Hoyle y Crick, no alcanza su propia propuesta a partir de una imaginación desbocada, sino por una implacable aplicación de la lógica.
Observa él que el problema del designio y su solución encuentran una analogía casi perfecta en la dificultad de generar textos en un idioma determinado. Mientras que la cantidad de textos posibles es grande, la cantidad de cadenas de letras carentes de sentido es mucho mayor en órdenes de infinitud. Es tirar muy por lo bajo decir que la probabilidad de generar por azar incluso un texto gramatical de sólo unos pocos cientos de palabras es despreciablemente pequeña. Cualquier cadena de lenguaje con sentido implica inteligencia.
De la misma manera, las secuencias viables del material de la vida están en una proporción infinitesimal frente a todas las posibles secuencias. La pregunta es cómo podría surgir por accidente una secuencia viable. Denton considera las probabilidades. Cita a Hoyle y Wickramasinghe, que estiman que la probabilidad de que una sola célula viviente surgiera espontáneamente a la existencia en 1 entre 1040.000 intentos —«una probabilidad imposiblemente pequeña ... incluso si todo el universo consistiera de sopa orgánica».17 Refiriéndose luego a la «elegancia e ingenio de una cualidad absolutamente trascendente, que de tal manera milita contra la idea de azar ....» él pregunta:
«¿Es verdaderamente creíble que unos procesos de azar hubieran podido construir una realidad, cuyo más mínimo elemento de la misma—una proteína o gene funcional—es compleja hasta más allá ... de cualquier cosa producida por la inteligencia del hombre?»18
Al final, sugiere Denton, los defensores de la ortodoxia evolucionista son como la Reina Roja de Alicia a través del Espejo. Cuando Alicia protestó que de nada servía creer en cosas imposibles, la Reina le dijo:
«Veo que no tienes mucha práctica.... Cuando yo tenía tu edad, lo hacia media hora al día. ¡Vaya! A veces he creído hasta seis cosas imposibles antes del desayuno!»19
REFERENCIAS
1. Este artículo es una reseña del libro de Michael Denton, Evolution: A Theory in Crisis, Bethesda, Maryland: Adler and Adler, 1986, 368 págs. Existe en francés: Evolution: Une Theorie en Crise, 1988, Londreys - 31, Rue de Bièvre, 75005 París, Francia, 384 págs. El doctor Denton es biólogo molecular y doctor en medicina. No es creacionista, y ninguno de sus argumentos ni evidencias se relaciona con consideraciones religiosas. Volver al texto
2. La distribución geográfica de los organismos fue, dice Denton, la principal inspiración de Darwin: «El origen de toda mi línea de pensamiento». Véase Charles Darwin, The Origin of Species, 6(a) edición, 1872, reeditada en New York: Collier, 1962, pág. 25 (citado por Denton, op. cit., pág. 45). Volver al texto
3. Jacques Monod, Chance and Necessity (Azar y Necesidad), Londres: Collins, 1972, pág. 110 (citado por Denton, op. cit., pág. 43). Volver al texto
4. Denton, op. cit., pág. 303. Volver al texto
5. Ibid., pág. 275. Volver al texto
6. Ibid., pág. 276. Volver al texto
7. Ibid., pág. 285. Volver al texto
8. Ibid., pág. 289. Volver al texto
9. Ibid., pág. 291. Volver al texto
10. Ibid., pág. 290. Volver al texto
11. Véase Charles Darwin, op. cit., pág. 307 (citado por Denton, op. cit., pág. 56). Volver al texto
12. Véase Charles Darwin, op. cit., pág. 468 (citado por Denton, op. cit., pág. 57). Volver al texto
13. Stephen Jay Gould, The Panda's Thumb, New York: Norton, 1980, pág. 181 (citado por Denton, op. cit., pág. 194). Volver al texto
14. Fred Hoyle, The Intelligent Universe, Londres: Michael Joseph, 1983. Véase también Fred Hoyle y Chandra Wickramasinghe, Evolution from Space, Londres, Dent, 1981. Volver al texto
15. Francis Crick y L. E. Orgel, «Directed Panspermia», Icarus 19, 341-346; y véase también Francis Crick, Life Itself, New York: Simon and Schuster, 1981. Volver al texto
16. Niles Eldredge y Stephen Jay Gould, «Punctuated equilibria: an alternative to phyletic gradualism», in T.J.M. Schopf, ed., Models in Palaeobiology, San Francisco: Freeman, 1973, págs. 82-115. Volver al texto
17. Hoyle, F. y Wickramasinghe, C. 1981. Evolution from Space. Londres: Dent and Sons, pág. 24 (citado por Denton, op. cit., pág. 323). Volver al texto
18. Denton, op. cit., pág. 342. Volver al texto
19. Lewis Carroll, Alice Through the Looking Glass, Londres: Macmillan, 1880, pág. 100 (citado por Denton, op. cit., pág. 342).
Imperium Hispaniae
"En el imperio se ofrece y se comparte cultura, conocimiento y espiritualidad. En el imperialismo solo sometimiento y dominio económico-militar. Defendemos el IMPERIO, nos alejamos de todos los IMPERIALISMOS."
ES EL MAYOR EXPERTO EN GEMELOS DEL MUNDO
El discípulo renegado de Darwin: “El futuro no está en los genes, nos equivocamos”
Miguel Ayuso
El profesor de genética epidemiológica Tim Spector es director del registro británico de gemelos e investigador del King´s College de Londres. Lleva 21 años estudiando la genética, la salud, la personalidad y el comportamiento de cientos de parejas de gemelos idénticos: clones exactos, con el mismo ADN, que muchas veces cuesta distinguir físicamente.
Hasta hace menos de cuatro años Spector era un darwinista convencido, con más de 600 estudios científicos a sus espaldas, algunos de ellos muy relevantes, como el descubrimiento del gen que parece estar detrás de la calvicie. En su opinión, compartida por gran parte de la comunidad científica, prácticamente todo rasgo y enfermedad tenían una influencia genética determinante. Para avanzar en la investigación médica sólo había que seguir el camino de las baldosas amarillas: a medida que se fueran encontrado los genes causantes de cada enfermedad se iría conociendo todos sus secretos.
Pero había algo que a Spector no le cuadraba. Tras estudiar detenidamente a los gemelos se dio cuenta de que los genes no eran tan determinantes cómo pensábamos. “Los gemelos reaccionan al ambiente de forma muy distinta”, ha explicado Spector por teléfono a El Confidencial, desde su laboratorio en Londres. “Aunque dos gemelos crezcan en el mismo ambiente y tengan el mismo profesor, van a responder de forma distinta, de manera impredecible. En mi trabajo entrevisté a unos gemelos cuyos padres se habían divorciado cuando tenían 14 años. Cada uno reaccionó de forma distinta. Uno se volvió anoréxico y el otro empezó a comer más de la cuenta. Con el tiempo sus vidas fueron muy distintas”.
Tras observar la evolución de cientos de gemelos, Spector llegó a la conclusión de que las diferencias podían ser más importantes que las coincidencias, y que los genes, por sí solos, no tenían tanta importancia como creía.
En su segundo libro de divulgación, Post Darwin. No estamos predestinados por nuestros genes (Planeta) que saldrá a la venta en España el próximo 11 de junio, Spector hace un recorrido por la historia del estudio de la genética y los resultados de las últimas investigaciones, para llegar a una conclusión: la idea general que tenemos sobre la herencia genética está errada, el darwinismo radical no sirve para explicar los últimos descubrimientos y tenemos que cuestionar muchas de las creencias que nos trasmitieron en clase de biología.
La revolución epigenética
Todo el estudio de la biología humana de los últimos tiempos ha estado dominado por una lucha encarnizada entre genetistas y ambientalistas, que ha ido fluctuando con el tiempo. “Cuando comencé mi trabajo, hace 20 años, todo el mundo decía que el ambiente era más importante”, explica Spector. “Hace unos diez años, todo el mundo empezó a decir que los genes eran mucho más importantes. Ahora está volviendo a cambiar la opinión, la gente está empezando a darse cuenta de que los genes son importantes para algunas cosas, y son muy útiles a la hora de investigar enfermedades, pero no son útiles como predictores. La revolución de la genómica ha sido muy útil, nos ha dado muchas herramientas para la investigación científica, pero ha habido demasiado hype sobre su utilidad para predecir nuestro futuro, algo que no puede hacerse”.
En la última década hemos leído cientos de noticias sobre los genes responsables de la felicidad, el alzhéimer, el amor o la obesidad. Genes de todo, para todo. Pero, según Spector, hemos sido demasiado optimistas: “Sigo siendo un genetista y creo en la genética. Lo que creo es que los genes por sí solos no pueden indicarnos cómo va a ser nuestra salud o qué enfermedades vamos a tener. Nos pueden decir si tenemos un riesgo, si somos susceptibles de padecer una u otra enfermedad, pero realmente no son lo suficientemente precisos para explicar qué va a ser de nosotros, y eso es lo que mi estudio de gemelos muestra”.
Por supuesto, los gemelos tienen similitudes: en el color de los ojos, del pelo, los gestos de la cara… Ciertas peculiaridades o hábitos, que, tal como explica Spector, pueden ser idénticos. “Pero hay cosas como la causa de la muerte, el cáncer, la diabetes, y otras enfermedades, que son muy distintos de lo que cabría esperar”, explica el genetista. “La personalidad también es muy distinta, teniendo en cuenta que esta gente no sólo tiene los mismos genes, además han sido educados de la misma forma, por la misma gente y en los mismos sitios”. Y el responsable de esta altísima variabilidad no es otra que la epigenética.
“Son señales químicas que, básicamente, modifican los genes sobre la marcha, de distintas formas”, explica Spector. “Es por eso que un gemelo reacciona de distinta forma a otro, en el mismo ambiente. Estas pequeñas diferencias, gradualmente, se hacen mayores, y hacen que se modifiquen muchos de nuestros genes en vida. Es una variabilidad extra que hace unos años no creíamos posible. Estos cambios, además, se pueden trasmitir de una generación a otra”.
Spector reconoce que hay una importante discusión científica sobre el asunto: “No todo el mundo opina lo mismo sobre lo que realmente es la epigenética. Estamos todo el rato viendo cosas nuevas, por lo que estaría bien que mantuviéramos la mente abierta sobre el tema. De lo que estoy es seguro es de que cada vez tenemos más claro que la epigenética es crucial para entender cómo funcionamos, y podría explicar las pequeñas diferencias que hasta ahora no podíamos explicar.”
En defensa de Lamarck
Cuando vemos en los periódicos noticias sobre biología pensamos que, por la propia naturaleza de la investigación científica, están exentas de connotaciones políticas. Pero estamos muy equivocados. Todas las discusiones que tienen que ver con la genética y la evolución tiene detrás una enorme carga ideológica que se arrastra desde inicios del siglo XIX, cuando el naturalista francés Jean-Baptiste Lamarck formuló la primera teoría de la evolución biológica.
Aunque Charles Darwin siempre admiró el trabajo de Lamarck, pues le consideraba su precursor e, incluso, tuvo en cuenta su herencia de los caracteres adquiridos en su teoría de la evolución, sus seguidores ridiculizaron sus teorías y pasó a la historia como el hombre que dijo que el cuello de las jirafas se fue alargando de generación a generación para que pudieran llegar a las hojas de los árboles.
Lamarck, que fue el primer gran biólogo de la historia (y dio nombre a la disciplina), está relegado a un par de párrafos en los libros de texto, en los que se hace mofa y befa de su teoría. Ahora sabemos, tal como asegura Spector, que no andaba tan desencaminado: “Muchos de los ejemplos típicos de Lamarck, como el de la jirafa, pueden resultar estúpidos, pero ofreció muchos otros que estaban bastante bien encaminados. Describió cómo algunos animales podían adaptarse a uno u otro ambiente, por ejemplo, cambiando su temperatura corporal de generación en generación, algo que parece posible gracias a la epigenética. La gente escogió sus ejemplos menos acertados para reírse de él”.
Spector cree que el dogma darwinista –que no atribuye al propio Darwin, sino a sus seguidores–, ha sido, y sigue siendo, un obstáculo para avanzar en el conocimiento de nuestra naturaleza: “Los neodarwinistas tiene una visión del mundo muy rígida, que ha ralentizado el progreso en algunas áreas de la biología como la epigenética. Las dos teorías no son excluyentes, puede haber un cierto grado de lamarckismo en un marco a largo plazo darwiniano. Estos pequeños cambios que se trasmiten entre generaciones, tal como los explicó Lamarck, además pueden acarrear cambios evolutivos. Puede haber genes que se seleccionan para la evolución a largo plazo que parten de estos pequeños cambios a corto plazo. Así que hay espacio para ambas teorías. Que creas en la epigenética no significa, necesariamente, que no creas en el darwinismo. La gente debería ser mucho más flexible en sus ideas, porque aún no entendemos cómo funciona todo esto”.
Lo que parece claro, tal como confirma Spector, es que, de momento, la discusión seguirá moviéndose en terrenos no estrictamente científicos: “La gente tiende a enfocar su trabajo en un sentido político. Hay muchos deterministas, y otra gente que está enfadada con el darwinismo puro porque no permite la libertad personal. Al mismo tiempo, la epigenética está siendo abrazada por los creacionistas, porque creen que les puede servir para refutar el darwinismo. Dicen que la epigenética es muy bonita, además de tremendamente complicada, y por lo tanto tiene que ser obra de Dios. Yo prefiero ser científico y decirle a la gente lo que veo, que no es lo que suelen hacer los políticos y la gente religiosa. Si la evidencia cambia tienes que aceptarlo, no tratar de seguir agarrándote al dogma”.
El discípulo renegado de Darwin: “El futuro no está en los genes, nos equivocamos” - elConfidencial.com
Última edición por Kontrapoder; 12/06/2013 a las 03:04
«Eso de Alemania no solamente no es fascismo sino que es antifascismo; es la contrafigura del fascismo. El hitlerismo es la última consecuencia de la democracia. Una expresión turbulenta del romanticismo alemán; en cambio, Mussolini es el clasicismo, con sus jerarquías, sus escuelas y, por encima de todo, la razón.»
José Antonio, Diario La Rambla, 13 de agosto de 1934.
pues si,apasionante..lo cierto es que estamos acostumbrados a ver la hélice desenroscada pero no es su forma natural pues en realidad se presenta,digamos,en forma de ovillo,de manera que unos genes se "tocan" con otros que en principio no tendrían nada que ver entre si.Lo cierto,es que si tienen relación y que por esa proximidad interactúan entre si,solo asi se explica por ejm la relación entre los ojos azules en los gatos blancos y la sordera.
Otro ejm, se aumento la temperatura ambiente,pues el experimento trataba de cuantificar la intervención del medio en la genetica,como decía,aumentaron la temperatura ambiente en el estado embrionario de las moscas de la fruta y los individuos de la f1 salieron con los ojos rojos...
en la f2 los cruzaron entre si y volvieron a salir con los ojos rojos.....De ahí,se infiere q las características adquiridas son hereditarias en determinados casos...La temperatura,el medio, es un factor nada desdeñable en el fenotipo,otro ejm,en los caimanes una variación en la temperatura en el estado embrionario produce dependiendo de la temperatura de incubación durante su etapa dentro del huevo,todos machos o todos hembras. También hay ciertos genes que se activan por el medio por ejm cierto componente plástico que todos tenemos en el cuerpo,hasta los recién nacidos que lo absorben por la placenta y actua como catalizador....hay mil ejm al respecto.....en definitiva,genes deterministas?pues va a ser que no,Dawkins,está mas caducado que los guisantes,Jolie se ha mutilado absolutamente manipulada y Bratt es un calzonazos.
Un abrazo en Xto.
...les mataria sin odio...
Lo prometido era deuda:
(I)
"De todas formas, durante la primera mitad del siglo XX la biología molecular progresó tanto, que alrededor de 1950 el científico soviético A. I. Oparin y otros se afianzaron lo suficiente como para intentar una explicación de cómo la vida pudo haberse originado a partir de sustancias químicas muertas.
Pero ¡cuidado con la aparente elegancia de la frase "la vida originándose apartir de sustancias químicas muertas"! Detrás de ella hay todo un razonamiento lógico, con sus dos premisas y su conclusión.
Premisa mayor: "Donde hay vida, hay también una cierta mezcla de sustancias químicas". Premisa menor: "Dicha mezcla es causa necesaria y suficiente de la vida". Conclusión: "Por lo tanto, reproduzcamos la mezcla en sus debidas proporciones y obtendremos la vida".
No es difícil ver que la que se tambalea es la premisa menor. No sólo no ha sido nunca demostrada sino ques e trata precisamente de una proposición tan terminantemente desacreditada por los experimentos clásicos de Redi y Pasteur, que sería temerario impugnarla. Cuando los evolucionistas todavía sostienen la generación espontánea, parece como si intentaran agarrarse a una tabla de salvamento, única alternativa a una intervención sobrenatural que para todos ellos es claramente anatema.
Que una cierta combinación de sustancias químicas muertas pueda dar origen a la vida es una hipótesis muy atrevida. No hay razón para concederla, pero vamos a hacerlo, no por discutir, sino para ahondar en lo que realmente se requiere para obtener la vida a partir de sustancias muertas.
Consideraré dos problemas estrictamente químicos, el primero resultante de la presencia del oxígeno, y el otro de la presencia del auga.
Empezaré aclarando que por "sustancias muertas" no quiero decir átomos sueltos de carbono, nitrógeno y otros elementos; quiero decir compuestos como amoníaco, metano, vapor de agua y molécula de hidrógeno, de los cuales intentaremos sintetizar aminoácidos, los bloques que constituyen las proteínas. El problema resultante de la presencia del oxígeno es paradójico pero muy real: y es que el oxígeno, el elemento clave para el soporte de la vida, impide la formación de aminoácidos a partir de las "simples sustancias químicas vitales" mencionadas arriba. El oxígeno detiene en seco cualquier intento de construcción precisamente de los bloques constituyentes de la vida, y por ende de la vida misma.
La razón reside en la termodinámica de la reacción química. Los enlaces que el oxígeno forma con el carbono y el hidrógeno son más fuertes que los que forman entre sí carbono e hidrógeno, oxígeno y oxígeno, carbono y carbono e hidrógeno e hidrógeno. El resultado es que donde quiera que haya excedente deoxígeno, éste tiende a formar agua (óxido de hidrógeno y anhídrido carbónico, que en la jerga termodinámca se denominan "sumideros de energía".
Los aminoácidos, por otro lado, sn compuestos reducidos, es decir, contienen menos oxígeno de lo que su composición permitiría. Dicho de otra manera, se oxidan muy fáclmente en agua y anhídrido carbónico.
Todos los experimentos proyectados para describir el proceso presuponen pues que éste ha tenido lugar en una atmósfera reducida, es decir, sin oxígeno pero con amoníaco, metano, hidrógeno y vapor de agua. Los experimentos han tenido éxito: descargando chispas eléctricas en tal "caldo primitivo" hipotético, Stanley Miller obtuvo efectivamente aminoácidos y otros compuestos orgánicos a principios de los años 50.
El éxito de tales experimentos, sin embargo, no contribuye absolutamente nada a la solución del problema real, que es que el amoníaco y el metano, componentes esenciales del así llamado "caldo primitivo, son ambos altamente perjudiciales para la vida, mientras que el oxígeno, perjudicial para los experimentos, y por lo tanto cuidadosamente excluido de ellos, es esencial para la vida.
Esta doble paradoja nos fuerza a una conclusión nada menos que milagrosa. A un "caldo primitivo" reducido le caen rayos encima hasta producir la vida; luego, instantáneamente, el amoníaco, el metano y los productos hasta entonces esenciales, desaparecen, y son reemplazados por el oxígeno, perjudicial hasta entonces pero beneficioso desde ahora en adelante. Noten por favor que el reemplazo tiene que ser instantáneo, ya que si los aminoácidos recién formados se quedaran por ahí, el oxígeno los destruiría antes de que tuvieran la posibilidad de formar algo "vivo"; a la inversa, si los mismos aminoácidos se quedaran en una atmósfera todavía reducida, cualquier forma "viva" que se formara perecería por falta de oxígeno. La llegada del oxígeno y la desaparición del amoníaco, metano, etc., tendrían que ser no solamente instantáneas, sino sincronizadas exactamente para la formaicón del primer ser vivo. Mayor milagro sería muy difícil de postular."
Continuará.
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Datos del libro (MUY RECOMENDADO):
El evolucionismo en apuros
BORRUSO, Silvano
CRITERIO LIBROS, S.L.
" el pueblo español fue y es antidemocrático, y para no serlo fue capaz de librar la gran guerra de la Independencia, las tres carlistas y la última guerra de Liberación. Esta fue y es la realidad histórica, quieran los demócratas o no; lo confiesen o no."
Anti-España 1959 Mauricio Carlavilla
" volad a las Armas, incorporaos con los defensores de la más justa y Sagrada Causa; podréis así salvar vuestra vida, a vuestra familia de la mendicidad, y hacer ver a la Nación entera que sois Cristianos Católicos, y que los Gallegos de la generación presente son, como los de las pasadas, leales a su legítimo Monarca "
Proclama carlista do capitán de partida Modesto Varela (1838)
Me alegra que se retome este tema. Gracias por tu aportación, Nova Hespaña. Por mi parte, voy a ir posteando por ahora parte de un estudio sobre el tema tomado del sitio de la Asociación Cultural Monfort, que suelo visitar con frecuencia y me gusta mucho. Es un sitio tradicionalista católico muy recomendable. Casi todo está en portugués, pero algunos artículos están traducidos al español u otras lenguas, como por ejempo este que voy a ir poniendo aquí por partes. La traducción no es nada del otro mundo: está llena de portuguesismos y otras cosas raritas, pero creo que la mayoría de los lectores lo entenderán mejor si lo pongo en español.
EVOLUCIONISMO:¿DOGMA CIENTÍFICO O TESIS TEOSÓFICA?
Orlando Fedeli
Orlando Fedeli
Fábio Vanini, biólogo
Marina Marques Vanini, doctoranda en Biología
Marcelo Murai, Maestro en Biología
Luciana Kauer Murai, graduada en Biología
Dr. Daniel Almeida de Oliveira, Médico
Quant à la réalité de l'évolution organique, ma croyance est inébranlable... Il n'en est pas moins vrai que les explications clasiques de la genèse des espèces sont loin de contenter tous les esprits. Pour ma part, je les tiens toutes pour des contes de fèes à l'usage des adultes... Il faut avoir le courage de reconnaître que nous ignorons tout de ce mécanisme"
(Jean Rostand, Ce Que Je Crois, Graset, Paris, 1953).
["En cuanto a la realidad de la evolución orgánica, mi creencia es inquebrantable. No deja de ser verdad que las explicaciones clásicas de la génesis de las especies están lejos de contentar todos los espíritus. De mí parte yo las considero todas como cuentos de hadas para uso de adultos.... es preciso tener el coraje de reconocer que ignoramos todo sobre ese mecanismo"]
(Jean Rostand, Lo que yo creo, Graset, Paris, 1953)
(Jean Rostand fue Premio Nobel de Medicina y defensor del evolucionismo)
I - EVOLUCIONISMO Y RELIGION1 - EVOLUCIONISMO Y RELATIVISMO
El evolucionismo es uno de los "dogmas" de la mentalidad moderna.
Extrapoló el campo puramente biológico, y es aplicado a todo: nada es más considerado estable, pues que se cree que todo evoluciona. En este sentido, la creencia en el evolucionismo puede ser señalada como una de las causas del relativismo triunfante en nuestros días. No habría ningún valor absoluto. Ni verdad, ni moral, ni belleza, ni religión, ni dogmas, nada tendría estabilidad, pues que todo estaría bajo la ley de la evolución, esta sí, tomada como siendo absoluta.
Por tanto, el evolucionismo actual es más que una teoría biológica: es un principio absoluto -- un dogma religioso-- de una metafísica relativista. Y he ahí una contradicción sintomática y reveladora: ¡el relativismo se fundamenta en un principio absoluto!
La amplitud atribuida al evolucionismo es de tal porte metafísico que -- como no podía dejar de ser --- alcanza la esfera religiosa: el propio Dios es considerado como un eterno devenir, y no como el Ser inmutable, "Aquel que es" (Ex. III, 12).
El Padre Teilhard de Chardin -- que Stephan Jay Gould juzga haber sido el principal responsable por la famosa fraude del Hombre de Piltdown (Cfr. JAY GOULD, Stephen, La Conjura de Piltdown, in La gallina y sus dientes, ed. Paz y tierra, São Paulo, 1992, pp. 201 a 226, y, del mismo autor, El Pulgar del Panda, Martins Fontes, S. Paulo, pp. 95 a 109) -- declaró:
"¿La evolución es una teoría, un sistema, o una hipótesis?"
"Es mucho más que eso. Es una condición general a la cual se deben doblegar todas las teorías, todas las hipótesis, todos los sistemas; una condición a que deben dar satisfacción en adelante para que puedan ser tomadas en consideración y para que puedan ser ciertas". (TEILHARD de CHARDIN, O fenómeno Humano, p. 245).
Julian Huxley, por su vez, muestra cómo el dogma de la evolución se impone como el fundamento de la moderna religión relativista:
"En el tipo de pensamiento evolucionista, no hay lugar para seres sobrenaturales (espirituales) capaces de afectar el curso de los acontecimientos humanos, ni hay necesidad de ellos. La tierra no fue creada. Se formó por evolución. El cuerpo humano, la mente, el alma, y todo lo que se produjo, incluyendo las leyes, la moral, las religiones, los dioses, etc., es enteramente resultado de la evolución, mediante la selección natural". (Cfr. HUXLEY, J. Evolution after Darwin, p. 246, apud OSSANDON VALDÈS, Juan Carlos, En torno al concepto de evolución, artículo en la revista Philosophica, de Santiago de Chile, Suplemento doctrinario de la revista Jesus Christus, número 50, de Buenos Aires).
Creemos que estas afirmaciones de Teilhard de Chardin y de Huxley sean suficientes - más allá del examen de lo que ocurre hoy - para confirmar lo que dijimos arriba: el evolucionismo es el dogma fundamental del relativismo moderno.
Hoy, ese dogma es inducido por repetición continúa y por embebecimiento a todos, ya que toda la sociedad lo respira continuamente.
En el artículo del profesor Ossandón Valdés, encontramos una cita de J.C. Mansfield en la cual pide que:
"los estudiantes secundarios sean embebidos del pensamiento de la evolución de tal modo que se acostumbren a pensar todo en términos de proceso, y no en términos de situación estática".
Evidentemente es lo que se ha practicado a escala mundial, para crear en los jóvenes una mentalidad relativista.
2 - EVOLUCIONISMO: el concepto y su origen
Evolucionar es término que proviene del latín evolvere que significa desarrollar algo que estaba envuelto. Evolucionar es hacer germinar lo que ya existía potencialmente en algo.
Por Evolucionismo se entiende la doctrina que afirma que los seres vivos provinieron de la materia inorgánica, y que de las plantas se originaron los animales, y, por fin, de los animales habría provenido el hombre. Siempre, pues, de lo menos habría venido lo más, del inferior, por germinación, habría venido lo superior.
Según los científicos presentes en el Congreso de Chicago, en 1959, a fin de conmemorar el centenario de la obra de Darwin, el concepto de evolución sería el siguiente:
"La evolución puede definirse, en términos generales, como un proceso unidireccional e irreversible que, en el transcurso del tiempo, genera novedad, diversidad y niveles de organización más elevados". (Apud OSSANDON VALDÈS, art. cit. p. 7).
Esa conceptualización es bien diversa de aquella que tenía Darwin, pues no hace referencia alguna a la selección natural. Volveremos al tema, más adelante.
Actualmente, son consideradas diversas definiciones como “cambio de frecuencia génica”, “cambio harmónico”, “descendencia modificada”, etc. Se evita tratar la evolución como un desarrollo en forma de línea genealógico, lo que daría pronto una idea de progreso. Como los científicos no consideran, por lo menos académicamente, evolución como “progreso” de los seres, se utiliza la idea de árbol filogenético, con ramas que derivan de ancestros comunes. Sin embargo, en principio, recae exactamente sobre el mismo fundamento.
Aunque el termino Evolución esté, hoy, estrechamente ligado a Darwin, no fue él su inventor.
En la Antigüedad, la filosofía de Heráclito -- típicamente gnóstica -- ya negaba la existencia de sujeto en los cambios, afirmando que la única realidad era el cambiar, o el devenir.
En la Stoa, Zenón y sus discípulos defendían, también, la ilusión de la realidad del mundo material visible.
Todas las sectas gnósticas de todos los tiempos creían que la divinidad era un perpetuo fluir, y que, por eso, toda realidad era mutable. Para los gnósticos el Dios que se presentó a Moisés -- el Dios que se decía inmutable -- era el demiurgo creador del mundo material y del mal. Ese Demiurgo malo sería el defensor de falsos valores inmutables.
En los siglos XVII y XVIII, con el recrudecer del gnosticismo, que se alimentó en el cabalismo gnóstico de Jacob Boehme, se difundió en los medios místicos y esotéricos, la idea de evolución universal. Para esas sectas cabalistas y gnósticas, el proceso de auto-manifestación de Dios incluiría no sólo al universo, sino también a la Historia.
"Hoy, cuando hay una discusión apasionada sobre el evolucionismo soteriológico del Padre Teilhard de Chardin, es preciso recordar que el término evolución no fue inicialmente introducido por los sabios de las ciencias naturales del siglo XIX en torno de Charles Darwin, sino que el término fue utilizado, como término teológico y soteriológico, por los teósofos del siglo XVIII. Así, fue adoptado por los filósofos del idealismo alemán Hegel, Schelling, Baader, como término soteriológico, para describir el proceso teogónico, en el cual Dios se manifiesta a sí mismo tanto en el universo como en la soteriología "a fin de que Dios sea todo en todos" (I Cor. XV, 28). Este versículo de San Pablo que es tantas veces citado por Teilhard de Chardin, es el versículo favorito de Schelling, de Baader y, antes de ellos, de Oetinger. Fue Baader quien publicó un escrito sobre "El evolucionismo y el Revolucionismo, o sobre la evolución positiva y negativa de la vida en general y de la vida social en particular" en los Anales de Baviera, 1834, nº 28, p. 219-224 y nº. 62, p. 483-490". (BENZ, Ernst, Les sources mystiques de la philosophie romantique allemande, Vrin, Paris, 1968, p. 58).
Curiosamente, hoy, el dogma de la evolución es aceptado por casi todos sin ningún examen más profundo. En el medio estudiantil, es general la aceptación de que el hombre tiene origen simiesco, o de un ancestro común del macaco y del Hombre. Entretanto, nadie se pregunta qué animal irá a ser generado por el hombre en el futuro. Pues si la evolución es ley general y fundamental de la naturaleza, ella hará al hombre evolucionar hacia un estadio que será para el hombre, así como este es para el macaco.
En otros términos, debería surgir un super-hombre.
Esa cuestión, por pensar en la posibilidad de existencia de una raza superior, pone en evidencia la relación del evolucionismo con el nazismo, y por eso casi nadie la aborda. ¿Por qué se deja de mostrar que el evolucionismo fue una de las raíces ideológicas del sistema asesino del nazismo?
3 - EVOLUCIONISMO – PANTEÍSMO Y GNOSIS
También se evita reconocer que el pretendido origen simiesco del Hombre no responde a la cuestión fundamental puesta por la teoría de la evolución: ¿de dónde vino el universo?
La negación de que el hombre fue creado por Dios trae encajada la negación de creación del universo. Si el hombre tiene origen animal, ¿de dónde vino vida, y de dónde vino la materia prima del universo?
¿El universo siempre existió y siempre existirá? ¿La materia es eterna? ¿La materia es infinita? ¿La materia es omnipotente? ¿La materia es Dios?
Un evolucionismo coherente desemboca necesariamente en el panteísmo, pues que debe admitir que la materia siempre existió, por tanto, que ella es eterna, infinita y omnipotente. Lo que significa dar a la materia las cualidades propias de Dios. En cuanto al ateísmo - inclusive el de Darwin - sólo enmascara un panteísmo subyacente. El ateo es un panteísta que no osa confesar que se cree el propio Dios.
Si el evolucionismo negara la divinidad de la materia universal, necesariamente, entonces, deberá caer en la Gnosis, esto es, si no acepta que la materia es divina, tendrá que admitir que, en el interior de ella, reside, o mejor, que en ella está preso un espíritu que, a través de la evolución, busca liberarse de la prisión de la materia, lo que es la sustancia del pensamiento gnóstico.
Entre el Panteísmo y la Gnosis, los evolucionistas han oscilado, pero, en ambos casos, el evolucionismo cae siempre en un problema religioso.
De cualquier modo, aunque muchos evolucionistas superficiales no se den cuenta del problema, él existe: el evolucionismo biológico sirve sólo de biombo táctico, para un sistema más que metafísico, para un sistema religioso.
De ese cuestionamiento religioso profundo escondido en el vientre de las teorías evolucionistas es que proviene el "fervor" de adhesión a las tesis evolucionistas, y, a veces, la furia de que son tomados los evolucionistas, cuando se cuestiona el dogma-tabú del darwinismo.
Y esta adhesión incondicional a un "dogma" indemostrado es la que explica porqué la teoría de la evolución es aquella que cuenta en su historia con el mayor número de fraudes y escándalos en la historia de la ciencia. Veremos, más adelante, algunos de los fraudes perpetrados por científicos famosos para "arreglar" la prueba de la evolución que no encontraron en la naturaleza. Ahora bien, bastaría conocer que una teoría intentó ser comprobada fraudulentamente, para que se desconfiase de ella. Con el evolucionismo esa regla no es aplicada. A pesar de esa teoría haber tenido más fraudes que pruebas, continúa siendo presentada como verdadera, a punto de que, recientemente, el propio Papa Juan Pablo II haberla defendido como verosímil si no como cierta (Juan Pablo II, discurso a la Academia Pontificia de Ciencias, 1997).
También es interesante notar cómo términos religiosos son comunes en los textos de los defensores de la evolución. Véase, por ejemplo, como el famoso evolucionista Stephan Jay Gould habla de "ortodoxia" y de "apostasía", de "herejía", de "dogma", de "devoción", etc. al tratar de la adhesión, desvío o repudio de la teoría de la evolución (Cfr. Stephan Jay Gould, El Pulgar del Panda, ed cit. pp. 167-168-169).
Paul Lemoine escribió:
"La evolución es una especie de dogma, en el cual sus sacerdotes ya no creen más, sin embargo lo mantienen para el pueblo: es preciso tener coraje para decir esto a fin de que los hombres de la futura generación orienten sus investigaciones de otro modo" (Encyclopédie Française, Tomo V, p. 5-82-3, 5-82-8, 1938, apud P. TROADEC, op. cit. p. 37).
Jean Rostand tiene la misma posición religiosa frente a la evolución, cuando afirma:
"Creo firmemente... que los mamíferos proceden de los lagartos, y los lagartos de los peces, sin embargo, prefiero dejar en lo vago el origen de estas escandalosas metamorfosis a añadir a su inverosimilitud la de una interpretación ilusoria" (Apud Ossandón Valdés, op. cit. p. 15).
Para Rostand, el evolucionismo es más religioso que científico, porque: "deliberadamente deja sin respuesta la formidable cuestión del origen de la vida y...sólo propone soluciones ilusorias al problema, no menos formidable, de las transformaciones evolutivas". "Aún estamos esperando una sugestión suficiente a respecto de las causas de las transformaciones de las especies"..."Cuando hablamos de evolución suponemos la existencia de una naturaleza imaginaria, dotada de poderes radicalmente diferentes de todo lo que es conocido científicamente" (Jean Rostand, apud G. Salet, citado por Ossandón Valdés, op. cit. p. 15).
Errol White, especialista de biología acuática, escribió:
“Aún ignoramos el mecanismo de la evolución a pesar de la súper confianza alardeada en algunos sectores, y probablemente ni haremos posteriores progresos en este punto, por medio de los clásicos métodos de la Paleontología y de la Biología; y ciertamente no avanzaremos en el asunto saltando por encima y por debajo y gritando: “Darwin es Dios, y yo, Fulano de Tal, soy su profeta” (Cfr. Duane T. Gish, “Evolution: the Challenge of the fósil Record, Creation-Life Publishers, El Cajón, 7a. ed. 1992, p. 68).
Lynn Margulis, profesora emérita de Biología de la Universidad de Masasuchets considera que, la Historia acabará por considerar el neo-darwinismo como “una pequeña secta religiosa del siglo XX, dentro de la fe religiosa general de la biología anglo-sajona” (C. Mann, “Lynn Margulis,: Science’s Unruly Earth Mother”, In Science, 1991, n. 252, pp 378-381, apud Michael Behe, “A Caja negra de Darwin” Jorge Zahar Editor, río de Janeiro, 1996, p. 35).
Otros autores conocidos como defensores del evolucionismo admiten que el darwinismo no es científico, o aún que el evolucionismo es más una fe que una ciencia.
Así N. Macbeth, dice textualmente "El darwinismo no es ciencia" in American Biology Teacher Noviembre de 1976, p, 496, apud Duane T. Gish, op. cit., p. 14).
L. Harrison Matthews, geólogo evolucionista, confiesa:
"El hecho de que la evolución es la espina dorsal de la Biología y que la Biología está entonces en la posición particular de una ciencia fundamentada en una teoría no comprobada, -- ¿es entonces una ciencia o una fe? creer en la evolución es entonces el paralelo exacto del creer en una especial creación -- ambos son conceptos cuyos creyentes creen como verdad, mas que ni uno ni otro, hasta el presente, fue capaz de probar " (L.H. Matthews, Introducción para a "The Origin of Species, de Charles Darwin, Dent and Sons, London, 1971,p. XI, apud Duane T. Gish, op. cit. p. 15).
El evolucionismo es entonces el dogma central de una secta de carácter gnóstico, y, como toda secta, es intolerante.
Richard Dawkins, científico ardoroso defensor de la evolución, escribió que los negadores de la evolución son “ignorantes, estúpidos o insanos (o malos -- pero yo preferiría no considerar esa posibilidad)” (Apud M. Behe, op cit. p. 251).
John Madox, editor de la revista Nature declaró en su revista: “Talvez no demore mucho para la práctica de la religión ser considerada como anti ciencia” (Apud M. Behe, op cit. p. 252) y “Daniel Dennet compara los creyentes religiosos -- 90 % de la población -- a animales salvajes, que necesitan ser enjaulados y dice que deben ser impedidos (a través de la coerción, se presume) de informar a sus hijos sobre la verdad de la evolución, que para él es tan evidente” (Apud Michael Behe, op. cit. p. 252).
4 -- EVOLUCIONISMO Y FILOSOFIA
La ingenuidad geométrica de algunos "científicos" llega al absurdo de imaginar que el evolucionismo darwiniano es un posicionamiento puramente científico, sin ninguna relación con la historia, con la filosofía o con la religión. Ellos imaginan que el evolucionismo surgió apenas, y tan sólo, de los estudios científicos de Darwin y de sus seguidores, todos herméticamente aislados en sus laboratorios, profilácticamente preservados de cualquier contagio metafísico o teológico.
Separando, de este modo, el darwinismo de su contexto histórico y cultural, quedan imposibilitados de tener verdadera comprensión del problema y de su significado histórico.
En verdad, el evolucionismo es un capítulo injertado en la Historia de la Filosofía y en la Historia de la Religión, el Occidente. Sólo puede ser verdaderamente entendido en su contexto cultural.
“(...) el pensamiento evolucionista de Darwin no era una simple hipótesis científica que ocurrió para combatir ideas religiosas admitidas en ciertas cuestiones de hecho. Era, antes, el producto y, una parte esencial, de una Weltanschauung -- una visión del mundo -- próximamente ligada a la producción de la revolución industrial y a las revoluciones políticas, principalmente a la Revolución Francesa, estos grandes acontecimientos históricos desarrollados entre los años 1776 y 1848”. (Howard E. Gruber, op. cit. p. 47). Por tanto, el darwinismo sólo puede ser entendido como parte de una “visión del mundo” -- de una Weltanschauung -- y de una Weltanschauung revolucionaria.
El propio Darwin, en su Autobiografía confiesa que fue al leer una obra de Malthus sobre población que tuvo la idea de la selección natural, a través de la lucha por la sobrevivencia, la cual haría ser eliminado siempre el más débil.
Stephan Jay Gould, defensor de un evolucionismo reformado, citando los últimos estudios de Howard E. Gruber y Silvan S. Schweber sobre la vida de Darwin muestra como o fundador del evolucionismo moderno no se fundamentó en la biología para establecer su teoría.
"Al leer la narración pormenorizada de Schweber de los momentos que precedieron a la formulación de la teoría de la selección natural por Darwin, fui particularmente tocado por la ausencia de influencias decisivas a partir de su propio campo, la biología. Los precursores inmediatos fueron un científico social [Comte], un economista [Adam Smith] y un estadístico [Adolph Quetelet]" (S. Jay Gould, El pulgar del Panda, p.55).
Jay Gould dice que a obra de Schweber demuestra que "las piezas finales [de la teoría de la evolución de Darwin] no surgieron a partir de nuevos hechos de la historia natural, sino de las incursiones intelectuales de Darwin en campos distantes. Al leer una extensa revisión del "Cours de Philosophie positive -- el trabajo más famoso del filósofo [Sic!] y científico natural [Sic!] Augusto Comte -- Darwin quedó particularmente impresionado con la insistencia del autor en que una teoría adecuada debe ser profética [Sic!] y, en lo mínimo, potencialmente cuantitativa" ( S. Jay Gould, O pulgar del panda, p. 55)
"De hecho, acredito que la teoría de la selección natural debería ser vista como una analogía ampliada - si consciente o inconsciente de la parte de Darwin, no se -- a la economía del laisez-faire, de Adam Smith" (Jay Gould, op. cit. p. 55).
Y más:
"La teoría de la selección natural constituye una transferencia creativa, para la biología, del argumento básico de Adam Smith a favor de una economía racional: el equilibrio y el orden de la naturaleza no surgen de un control externo más elevado (divino) o de la existencia de leyes operando directamente sobre el todo, sino a partir de la lucha entre individuos por sus propios beneficios (en términos modernos, por la transmisión de sus genes a generaciones futuras a través del éxito diferencial en la reproducción). (Jay Gould, op. cit. p. 56).
Jay Gould procura minimizar la sorpresa -- o el espanto generado por su afirmación -- de que la teoría de la evolución no se fundamentó, inicialmente, en descubrimientos biológicos, diciendo:
"Muchas personas se sienten perturbadas al oír un argumento tal: no compromete la integridad de la ciencia el hecho de algunas de sus conclusiones primarias se originasen, por analogías, de la política y de la cultura contemporáneas, en vez de basarse en los datos de la propia disciplina " (Jay Gould, op. cit. p. 56).
Tales hechos son comprometedores, sí, en la medida en que el evolucionismo ha sido sistemáticamente presentado como una teoría puramente científica y biológica, cuando, en la verdad, no es.
5 - DARWINISMO y MARXISMO
Se la teoría de la evolución darwinista tuvo origen en lecturas filosóficas y económicas de Darwin, sus efectos sólo podrían agradar al materialismo marxista.
En efecto, "Marx fue un grande admirador de Darwin" (Jay Gould, op. cit. p.57).
“Cuando el ”Origen de las especies” apareció, Marx y Engels, estos apóstoles del mundo como flujo, lo saludaron con entusiasmo. En 1860, Marx escribió para Engels: “Aun que desarrollado en crudo estilo inglés, este es el libro que contiene la base de nuestras percepciones en Historia Natural" (Howard E. Gruber, Darwin on Man, The University Chicago Pres1981, p.71).
Marx escribió:
"Es notable como Darwin reconoce, entre animales y plantas, su sociedad inglesa, con las divisiones de trabajo, la competencia, la apertura de nuevos mercados, la "invención" y la malthusiana "lucha por la sobrevivencia". Es el bellum omnium contra omnes (la guerra de todos contra todos) de Hobbes" (Marx, apud Jay Gould, op. cit. p.56-57). y con la eliminación del más débil. Por tanto, justificando la ley del más fuerte, para la vida humana.
No hay duda entonces de que la doctrina evolucionista es una doctrina capitalista...apreciada, ayer, por Marx, hoy, por los marxistas.
Marx quiso hasta dedicar el segundo volumen de "Das Kapital" a Darwin, tanto lo admiraba. Fue Darwin quien pidió a Marx que no lo hiciera (Cfr. H. E. Gruber, op. cit., p. 72 y Gérard Bonnot, Lo que quedó del darwinismo, entrevista con Jacques Ruffié, autor del libro Traité du Vivant, in O Estado de São Paulo, 9 de mayo de 1982).
Pierre Thuillier, en su libro Darwin et Cie. descubre el ideólogo escondido en el científico:
"El [Darwin] había decidido antes mismo de haber interpretado sus famosas observaciones, que debía formular una explicación global mecanicista". "Darwin era un militante del ateísmo y del materialismo que tomaba mucho cuidado en esconder sus verdaderas motivaciones bajo las apariencias de un procedimiento científico riguroso. "Debo evitar mostrar a que punto creo en el materialismo, escribe”. (Artículo A noso origen: una antigua y apasionada discusión - L'Expres, in O Estado de São Paulo - Jornal de la Tarde, Cuaderno de lecturas, 13 de febrero de 1982).
Tal vez haya sido entonces para ocultar su activismo materialista y su ateísmo que Darwin no aceptó el homenaje de Marx con la dedicatoria de El Capital.
Gilles Lapouge saca la misma conclusión a respecto de Darwin y de su obra:
"Darwin desea hacer creer que es un esclavo de la ciencia (...) disimula que, en la realidad, partió de una ideología y organizó sus observaciones en el archivo teórico, ideológico que tenía en mente". (...)
(...)"Debemos añadir lo siguiente: como toda gran ofensiva de la ciencia, la teoría de la evolución está doblemente envuelta en ideología. Por un lado, el propio Darwin confiesa que su visión materialista precedió a la coleta de los hechos. Por otro, porque hace cien años el darwinismo alimenta otras teorías, otras ideologías que extraen del darwinismo justificativas para su filosofía o metafísica". (G. Lapouge, Darwin y la evolución, artículo in Cultura, Suplemento de O Estado de São Paulo, año II nº. 95, 4 de abril de 1982).
Richard Dawkins, científico evolucionista intransigente, hizo una declaración que vale como una confesión. Dice que Darwin hizo posible al hombre ser un “ateo intelectualmente realizado” (Apud M. Behe, op. cit. p. 252).
Otro célebre evolucionista, Richard Lewontin, confesó: “Nos quedamos del lado de la ciencia, a pesar del patente absurdo de algunas de sus construcciones, a pesar de su fracaso para cumplir muchas de sus extravagantes promesas en relación a la salud y a la vida, a pesar de la tolerancia de la comunidad científica en pro de teorías ciertamente no comprobadas, porque tenemos un compromiso previo, un compromiso con el materialismo. No es que los métodos y instituciones de la ciencia de algún modo nos compelen a aceptar una explicación material de los fenómenos del mundo, mas, al contrario, somos forzados por nuestra previa adhesión a la concepción materialista del universo a crear un aparato de investigación y un conjunto de conceptos que produzcan explicaciones materialistas, no importa cuan contradictorias, cuan engañosas y cuan mitificadas para los no iniciados. Además de eso, para nosotros el materialismo es absoluto; no podemos permitir que el 'pié Divino' entre por nuestra puerta." (New York Reviews of Books, 1987).
La estrecha ligación de evolucionismo con el marxismo es comprobada por lo que cuenta Monseñor O'Hara, Obispo de Yuanling, en la China. Conforme al testimonio de ese Prelado, cuando el llamado Ejército de Liberación comunista de Mao Tsé Tung entraba en una localidad, toda la población era constreñida a participar de un curso de propaganda y adoctrinamiento, y, la primera lección no era sobre la doctrina de Karl Marx, sino sobre el evolucionismo, intentándose convencer al pueblo de que el hombre vino del macaco. (Apud Patrick Troadec, L'Évolucionisme, apostilla francesa, p. 2).
Está claro, entonces, que el evolucionismo no tuvo origen científico sino ideológico y religioso.
Por eso, el evolucionista Y. Dolage declaró:
"ESTOY ABSOLUTAMENTE CONVENCIDO QUE SE ES O NO TRANSFORMISTA, NO POR RAZONES SACADAS DE LA HISTORIA NATURAL, SINO EN RAZÓN DE SUS OPINIONES FILOSÓFICAS" (Apud Patrick TROADEC, L'Évolucionisme, p. 2).
El evolucionismo no nace de una investigación científica imparcial, sino de un ateísmo anterior que pretende, más que probar la evolución, negar que hubo un Creador. El evolucionismo es fruto necesario del ateísmo. Es lo que confiesan varios de sus paladines.
Caullery, en su libro Le point de l'évolution, afirma, sin rodeos:
"Sí, las especies actuales son estables, pero ellas ni siempre lo fueron, si no sería preciso recurrir a un Creador para explicar la aparición de los seres vivos. Ahora, el creacionismo es anti-científico. Por tanto, la transformación de las especies es un hecho" (Apud P. Troadec, op. cit. p.28).
6 - EVOLUCIONISMO Y NAZISMO
Entretanto conviene mostrar algo más: la ligación entre el evolucionismo de Darwin y otras criminales teorías racistas que lo adoptaron, principalmente la doctrina nazi.
Es verdaderamente chocante verificar como las evidentes implicaciones racistas de las teorías de Darwin no son percibidas por los actuales defensores del evolucionismo, y cómo se niegan a admitir la evidencia, cuando esta les es mostrada. El comportamiento de ciertos darwinistas -- negando lo obvio - es muy semejante al de ciertos sectarios cuando son puestos frente a una contradicción de ellos con el propio texto bíblico, en el cual dicen basarse. Es actitud típica de fanatismo: negar la evidencia de los hechos, o negarse a sacar una conclusión obvia de un raciocinio cierto.
La doctrina darwinista sometía la evolución a la ley de la sobrevivencia del más apto. Las especies lucharían entre si, y las más débiles, o las menos aptas, perecerían. "La esencia del darwinismo reside en una única frase: la selección natural es la fuerza creadora principal del cambio evolutivo" (Jay Gould, op. cit. p.171).
Más adelante analizaremos más a fondo este principio darwinista. Por ahora, queremos apenas retirar del él las evidentes implicaciones racistas en él incrustadas.
Si es la victoria del más apto que garantiza la continuación de la evolución, es claro que esa ley universal debe ser aplicada también dentro de cada especie. Las varias razas de una especie también estarían sometidas a la ley de la sobrevivencia, y la raza más apta debería eliminar a las más débiles, para que la especie tenga más posibilidad de perfeccionarse y de sobrevivir.
La teoría de Darwin presupone una desigualdad de las razas y una lucha entre ellas para eliminar las que serían inferiores.
Alguien podría alegar no haber pruebas de que Darwin pensase así, y que habría repudiado el racismo. Lo que se discute no es a posible reacción de Darwin ante el nazismo, que acontecería muchas décadas después de su muerte. Lo que procuramos hacer ver es que el evolucionismo trae, en su vientre, las simientes de las leyes racistas de Hitler.
"El propio Darwin (...) habla de razas humanas "inferiores" y cree, siguiendo la expresión de Thuillier, en la "existencia de una jerarquía absoluta de la humanidad" (L'Express, artículo A nossa origem: uma antiga e apaixonada discussão, in Jornal da Tarde - Cuaderno de Programas y Lecturas, 13 de febrero de 1982).
Dice Gilles Lapouge:
"En verdad, Darwin trae en si buena parte de las teorías racistas, si bien que ele tenga sido completamente reacio a cualquier especie de racismo" "El darwinismo, hace un siglo, sirve de justificativa teórica a muchos pensamientos racistas y elitistas" (G. Lapouge, Darwin y la evolución, Cultura, nº 95, O Estado de São Paulo, 4 de abril de 1982).
El propio primo de Darwin -- Galton, que era biólogo -- propuso que la ciencia asumiese el papel que la naturaleza desempeña en la evolución, seleccionando los elementos más dotados. El quería que la sociedad, a través de la aplicación de métodos científicos, hiciera "con previsión, rapidez y benevolencia, aquello que la naturaleza hace ciega, lenta y sin piedad". (Apud G. Lapouge, art. cit.).
Galton ya proponía - con base en el darwinismo - los criminosos métodos nazis.
"Otro caso ilustra los venenos camuflados en el seno del darwinismo. Es el de Konrad Lorenz, premio Nobel, y merecidamente considerado uno de los grandes etnólogos de la modernidad. Ahora, Lorenz, que apela constantemente a Darwin, fue un defensor de la selección artificial y de los ideales racistas bajo Hitler. En 1940, bien joven aún, publica un artículo increíble que habla de selección, de pureza racial y hasta mismo de eliminación de los seres moralmente inferiores (...) Pretende, justamente gracias al darwinismo, extender al hombre las leyes del reino animal, lo que haría de la biología la única verdadera ciencia del Hombre, una ciencia al mismo tiempo moral, política, etc."(G. Lapouge, art. cit.).
Otro ejemplo de darwinista racista, dado por Lapouge, es el de MacFarlane Burnett, que ganó un premio Nobel en 1960. El defiende la tesis de que los progresos de la medicina impiden a la naturaleza seleccionar las especies y los elementos, permitiendo la sobrevivencia de los débiles. También acusa al espíritu democrático de impedir la eliminación de los inferiores.
Lapouge cita el siguiente texto de MacFarlane Burnett:
"Podemos calcular, explica, que, desde la evolución de los primates hasta el final del periodo de los cazadores colectores, casi 90% de los descendientes generados morían antes de alcanzar la edad de la reproducción. al contrario, en las sociedades occidentales, los niños no mueren mucho más. Apenas 5% de los niños, una verdadera miseria, mueren. Esta súbita retracción de la función de trilla propia de la selección natural debe llevar a una acumulación de individuos que podemos llamar inferiores de acuerdo con las normas corrientes relativas a la salud, inteligencia y agresividad". (MacFarlane Buttler, apud G. Lapouge, art. cit.).
MacFarlane Buttler constatando que,
"es probablemente imposible, hoy, utilizar un medio legal para matar visando la protección de una sociedad"
Concluye que "El internado perpetuo, sea en una prisión, sea en un hospital" sería el medio más apropiado para impedir el crecimiento del número de individuos inferiores. (Cfr. G. Lapouge, art. cit.).
Se sabe, también, que el eugenismo, bastante difundido en el inicio del siglo XX, debe soporte “científico” a los millares de esterilizaciones en masa, en Europa y Estados Unidos, entre locos, enfermos e indigentes. En total, fueron 375.000 esterilizaciones en Alemania nazi, y – pasmen – 30.000 en los Estados Unidos, entre 1927 y 1972 (Razón y revolución: Filosofía marxista y ciencia moderna; A. Woods & T. Grant, fundación F. Engels, 1995). Uno de sus mayores abogados fue el conceptuado Ronald Fisher, científico inglés de fundamental importancia para las teorías seleccionadoras del inicio del siglo XX.
Hasta parece una pesadilla! A que consecuencias absurdas conduce el darwinismo! por los frutos se conoce el árbol. Por las absurdas consecuencias, se comprende el error del principio.
¿Pero por qué no se divulgan ampliamente esas consecuencias, que manifiestan lo que estaba oculto en la simiente plantada por Darwin?
7 - EL EVOLUCIONISMOACTUAL y las FILOSOFIAS DIALÉTICAS
La selección natural, motor de la evolución, también tiene fundamento filosófico. Jay Gould muestra que Darwin, al aceptar los presupuestos filosóficos en su tiempo, adoptó el principio de que "natura non fac saltum", lo que lo llevó a afirmar que la evolución es lenta y pasa, de etapa en etapa, hasta la formación de una nueva especie. Ahora, es universalmente aceptado, hoy, que esto es falso, pues en el registro fósil no se encuentran vestigios de la evolución lenta. Cuanto más ella fuese lenta y cuanto más tiempo durase, más se encontrarían fósiles intermediarios entre dos especies. ¡Y eso no se da!
Por eso, Jay Gould dice que necesitó recurrir a otro modelo filosófico para justificar la evolución repentina de una especie para otra, como la expone en su hipótesis de "evolución puntuada".
¿Y a qué filosofía recurrió Jay Gould? ¡A la filosofía dialéctica de Hegel y Marx!
Veamos o que dice o líder del evolucionismo de nuestros días.
"El registro fósil no ofrecía cualquier apoyo al cambio gradual: faunas enteras habían sido erradicadas durante intervalos de tiempo extremamente cortos. las nuevas especies aparecieron en el registro fósil casi siempre de manera abrupta, sin eslabones intermediarios a los antepasados en las rocas más viejas de la misma región" Jay Gould, El pulgar del panda, p. 161; el subrayado es nuestro).
"La extrema rareza de las formas de transición en el registro fósil permanece como "secreto del negocio" de la paleontología. Los árboles genealógicos que adornan nuestros manuales tienen datos apenas en las puntas y en los nudos de sus ramas; el resto, por más razonable que sea, es inferencia, y no evidencia de fósiles. Entre tanto, Darwin se aferró tanto al gradualismo, que comprometió toda su teoría (...) (Jay Gould, op. cit. p. 163).
"Si el gradualismo es más un producto del pensamiento occidental que un hecho de la naturaleza, entonces deberíamos considerar filosofías alternativas de cambio para ampliar nuestro universo de preconceptos constreñidores. En la Unión Soviética, por ejemplo, los científicos son entrenados en una filosofía del cambio muy diferente -- las denominadas "leyes dialécticas", reformuladas por Engels a partir de la filosofía de Hegel. Las leyes dialécticas son explícitamente puntuativas; hablan, por ejemplo, de la "transformación de la cantidad en cualidad". Eso puede parecer un poco sin sentido, pero sugiere que el cambio ocurre en saltos largos, que se siguen a una lenta acumulación de tensiones a las que un sistema resiste hasta alcanzar el punto de ruptura. Calienten el agua y ella acabará hirviendo. Opriman a los operarios cada vez más y provocarán la revolución. Elredge y yo quedamos fascinados al saber que muchos paleontólogos rusos defienden un modelo semejante a nuestro equilibrio puntuado"(Jay Gould, op. cit. p. 166).
Son muy importantes eses textos de Jay Gould por las confesiones que cuentan, además de comprobar la facilidad con que científicos de alto nivel pueden incurrir en errores filosóficos groseros. Por ejemplo, el agua calentada no "evoluciona" para vapor de agua. Vapor de agua continúa siendo substancialmente agua, en cuanto la evolución supone un cambio de especie, esto es, de forma substancial.
E también no es verdad que la opresión creciente producirá necesariamente la revolución: los operarios fueron tremendamente oprimidos por el nazismo y por el comunismo estalinista, y no se revelaron. Por el contrario, muchos continuaron apoyando a Hitler y a Stalin hasta el fin. La masa ama a los tiranos y Nerón, Mao y Pol Pot fueron adorados...
Como se ve, Jay Gould confiesa haber adoptado la dialéctica marxista como instrumento útil para confirmar sus tesis evolucionistas.
8 - EVOLUCIONISMO Y MISTICISMO GNÓSTICO
La confesión de Jay Gould de que sólo se salva el evolucionismo por la adopción de un modelo filosófico hegeliano y marxista, esto es, adoptando un pensamiento dialéctico, lanza, más aún, la doctrina evolucionista en la esfera de la Gnosis.
En efecto, a Gnosis es esencialmente dialéctica. su primera ley es a de la igualdad dos contrarios. Para a Gnosis, el Ser evoluciona constantemente porque seria constituido de principios contrarios e iguales.
Además a dialéctica de Engels y Marx es derivada de Hegel. Este, a su vez, confesa que la heredó de Jacob Boehme, el cual se inspiró en la Cabala, que según Gerschom Scholem es la Gnosis judaica (Cfr. Gerschom Scholem, A Mística Judaica (Major Trends in Jewish Mysticism), Perspectiva, São Paulo, 1972, p.).
Dos fueron las fuentes de la filosofía dialéctica de Hegel, ambas de carácter gnóstico: Mestre Eckhart y Jacob Boehme.
"Hegel fue adepto de Boehme desde su juventud, y varias veces lo elogió en sus obras y en sus cartas" (Ernst Benz, op. cit. p. 20).
"Hegel descubrió la base de su interpretación idealista de la realidad en las especulaciones de Mestre Eckhart, en las cuales su amigo (el teósofo) Baader lo había iniciado"(E. Benz, op. cit. p. 14).
Nos cuenta Baader: "En Berlín, frecuentemente yo estaba en compañía de Hegel. un día, en 1824, yo le leí textos de Mestre Eckhart, del cual, hasta entonces, él conocía sólo de nombre. El quedó tan entusiasmado que dio, otro día, toda una conferencia sobre Mestre Eckhart delante de mí, y que terminó con estas palabras:
"Da haben wir es ja, was wir wollen"
"He ahí exactamente lo que queremos, he ahí el conjunto de nuestras ideas, de nuestras intenciones" (E. Benz, op. cit. p.12)
"Hegel introducido personalmente en las ideas de Mestre Eckhart por su amigo Baader, encontró en él a constatación y la confirmación de su propia filosofía del espíritu (...) ele encontró en Mestre Eckhart la forma anticipada y mismo acabada de la especulación metafísica nueva de su tempo" (E. Benz, op. cit. p.12).
Mestre Eckhart y Jacob Boehme tenían una metafísica dialéctica que Hegel adoptó y que el marxismo siguió. Jay Gould en los informa que la teoría del evolucionismo sólo puede ser salva por la dialéctica de Hegel y Marx. con esto ele confirma que el evolucionismo sólo es aceptable y posible con una visión dialéctica y gnóstica del universo.
Fedeli, Orlando - "EVOLUCIONISMO:¿DOGMA CIENTÍFICO O TESIS TEOSÓFICA?"
MONTFORT Associação Cultural
http://www.montfort.org.br/index.php...nismo&lang=esp
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