MARGARITA CLITHEROW: UNA SANTA CONTRARIA AL FALSO ECUMENISMO

"Yo no rezaré con vosotros, ni vosotros rezaréis conmigo", dijo, "ni yo diré Amén a vuestras oraciones, ni vosotros a las mías".

de CATOLICIDAD de Catolicidad



Se le conoce como la Perla de York
Margarita Clitherow se convirtió a la fe católica durante la persecución anglicana contra católicos en el siglo dieciséis, luego del cisma provocado por Enrique VIII en Inglaterra. Creía firmemente que la Iglesia Católica Romana es la única Iglesia de Jesucristo, depositaria de la verdad y única arca de salvación. Junto con otros amigos católicos romanos ocultó sacerdotes católicos y dispuso misas secretas pues se negaba a acudir a los cultos protestantes, esto le ocasionó ser arrestada por su fe católica y al negarse a apostatar fue ejecutada siendo comprimida hasta la muerte con un peso de más de 700 kilos.
Antes de morir, Margarita se rehusó a orar junto a los protestantes, de la misma manera que el beato Guillermo Hart se había negado a hacerlo casi exactamente tres años antes. "Yo no rezaré con vosotros, ni vosotros rezaréis conmigo", dijo, "ni yo diré Amén a vuestras oraciones, ni vosotros a las mías". Ella rezó en voz alta por el Papa, los cardenales, el clero, los príncipes cristianos, y especialmente por la reina Isabel para que Dios la convirtiera a la fe católica y salvara su alma.
¿Ninguna diferencia entre la Iglesia Católica y la neoiglesia neocatolica?

¿Si viviera en nuestros días hubiera muerto mártir?,no lo sabemos, sin embargo a esta mártir no le pasará como a otros, según el evangelio de San Mateo
"Cuando entró el rey a echar un vistazo a los comensales, reparó en uno que no iba vestido de fiesta y le dijo:-- Amigo, ¿ Cómo has entrado aquí sin traje de fiesta ?
El invitado no contestó palabra. Entonces el rey dijo a los camareros:
-- Atadlo de pies y manos y sacadlo afuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el apretar de dientes,(Mt 22,10-14).
Ya puede la neoIglesia neocatólica nombrar neobeatos que allá en los Cielos N.S. Jesucristo tiene la última palabra.
San Atanasio ruega por nosotros.