Búsqueda avanzada de temas en el foro

Página 3 de 3 PrimerPrimer 123
Resultados 41 al 45 de 45

Tema: Pastuso asesinado por Simón Bolivar

  1. #41
    Avatar de Mexispano
    Mexispano está desconectado Miembro Respetado
    Fecha de ingreso
    20 may, 13
    Mensajes
    3,486
    Post Thanks / Like

    Re: Pastuso asesinado por Simón Bolivar

    CONFERENCIA. Dr. Pablo Victoria "La otra cara de la Independencia".

    Felicito a mi amigo Pablo Victoria Wilches por decir verdades de a puño. Cambiando nombres, es lo mismo que nos ocurrió en el Río de la Plata.

    ▶ Más información sobre sus libros: http://patriciolons.com/products-cate...

    ▶ Pablo Victoria: https://twitter.com/PabloVictoriaW


    -------


    SUSCRÍBITE a este CANAL! http://xurl.es/7lsyp

    ▶Si te gustan los libros de Historia, suscribite al canal de La Nao, http://xurl.es/yi21t

    ▶ Más contenidos en nuestra web Patricio Lons – Hispanidad Unida – Medio digital de Investigación Histórica y Revisionismo del Legado Hispánico en América.


    **Sigamos conectados

    ▶ FACEBOOK http://xurl.es/u2hzq

    ▶ TWITTER http://xurl.es/tgj7s

    ▶ INSTAGRAM http://xurl.es/8v9ul

    ▶ CANALES DE TELEGRAM http://xurl.es/2hlhd


    **AGRADECIMIENTOS**


    Agradecemos a #PabloVictoria por permitirnos publicar su conferencia.

    Gracias por mirar!!!

    Patricio Lons

    #PabloVictoria #SemanaDeLaHispanidad2019





    https://www.youtube.com/watch?v=o9hafzITTq4

  2. #42
    Avatar de Mexispano
    Mexispano está desconectado Miembro Respetado
    Fecha de ingreso
    20 may, 13
    Mensajes
    3,486
    Post Thanks / Like

    Re: Pastuso asesinado por Simón Bolivar

    🇪🇸 VOX Granada homenajea al General Agustín Agualongo Cisneros en Pasto, antiguo Virreinato de Nueva Granada.

    #EspañaSiempre #VOX #Granada









    https://www.facebook.com/granadavox/...3624?__tn__=-R
    Imágenes adjuntadas Imágenes adjuntadas

  3. #43
    Avatar de Mexispano
    Mexispano está desconectado Miembro Respetado
    Fecha de ingreso
    20 may, 13
    Mensajes
    3,486
    Post Thanks / Like

    Re: Pastuso asesinado por Simón Bolivar

    El proceso de emancipación en Colombia tuvo un componente internacional determinante; sin embargo, la historia no ha ahondado en esta dimensión y se ha mantenido en el imaginario una lectura más limitada y localista del hecho. En este sentido es fundamental analizar el papel asumido por las potencias extranjeras, desentrañar el rol jugado por los capitalistas internacionales (banqueros, financistas, casas comerciales y negociantes particulares), esclarecer cuáles fueron sus fines prioritarios y determinar la importancia de los grupos mercenarios, su procedencia, composición, número, organización y acciones.






    https://isbn.cloud/9789585414945/la-...bia-1814-1824/
    Imágenes adjuntadas Imágenes adjuntadas

  4. #44
    Avatar de Mexispano
    Mexispano está desconectado Miembro Respetado
    Fecha de ingreso
    20 may, 13
    Mensajes
    3,486
    Post Thanks / Like

    Re: Pastuso asesinado por Simón Bolivar

    BICENTENARIO: causas del realismo de Pasto y del Sur de Colombia

    Miguel Cordoba miércoles, 28 agosto, 2019




    Desde Nod

    Por Alejandro García Gómez


    pakahuay@gmail.com


    Ahora que se conmemoran los 200 años de la Batalla de Boyacá –para unos historiadores- y para otros sólo el de un Combate en Boyacá, batalla o combate que se ha referenciado como punto de inicio del sello de nuestra independencia del reino español de Fernando VII, deseo expresar mi opinión sobre la causa del rechazo de nuestra región sureña a las ideas, actitudes y accionar del llamado Ejército Libertador, es decir, las causas del acentuado realismo de nuestra región sur, en ese entonces conocida como Provincia de Pasto, con su mínima capital –que llevaba ya el mismo nombre, adicionado al de su santo patrón, San Juan de Pasto-, nombre colonial que se ha buscado reeditar en estos últimos años, tanto allí como en otras capitales, hasta de la misma Santafé de Bogotá (¿cosas de la moda?). Al opinar sobre el Realismo Pastuso, no me pretendo historiador. Deseo que quede claro que sigo siendo un escritor de novelas, cuentos, poesía, ensayo y crónica, además de opinador columnista; los historiadores me merecen todo mi respeto. Aclaro también que estas notas siguientes, entrecomilladas, forman parte de mi reciente libro “Sur, donde las rocas secretamente florecen. Crónicas”, publicado por la Alcaldía Municipal de Pasto en 2018.

    Expreso también que me aparto de una de las principales tesis actuales de algunos (o quizá de varios) de nuestros historiadores nariñenses, la cual asegura que fuimos realistas porque buscábamos que se respetara nuestra voluntad en nuestro propio destino, la de nuestro propio proyecto de región, que son las palabras con las que, más o menos, he escuchado plantear esta tesis. Al contrario, pienso que nosotros, jamás -ni entonces ni hoy-, hemos llegado a formularnos como destino propio, como proyecto propio, como visión de conjunto humano con voluntad propia, y no es sólo nosotros como región; es todo nuestro país -al que llamamos ahora Colombia- el que jamás ha procedido así (y no sé si todos los países de nuestra Latinoamérica). Hasta hoy nuestros líderes o quienes han pretendido fungirlo, nuestras élites políticas, nacionales y regionales (y quizá latinoamericanas) o quienes han reclamado serlo, no se han preocupado de nuestros territorios y de nosotros como países, sino como de unas fincas particulares o grupales propias de ellos, a las que hay que defender o usurpar con una legislación y un ejército, para su beneficio particular propio o de sus familia o de sus grupos, pero jamás como proyecto nacional o de región (mucha razón lleva el escritor Héctor Abad Faciolince con su novela Angosta; recomiendo su lectura). Ejércitos que antes los conformaron con sus esclavos o con sus peones, hoy con soldados o con paramilitares o con organizaciones de delincuentes y hasta con guerrilleros (“si tenemos que sicariar con los Pelusos, sicariamos”, recordemos que fueron las palabras de un alto general del ejército, recientemente).

    Hoy mismo carecemos de ese proyecto regional y nacional; creo que de ahí se deriva la parte más sustancial de nuestra tragedia (incluidas las razones de nuestra enorme inequidad), y no sé si de todas las adversidades e infortunios que hemos debido padecer. En nuestro país, algunos gobiernos, fugazmente, han pretendido formular y ejecutar ese tipo de proyectos, pero han sido borrados de un plumazo por las élites. El ejemplo más claro –quizá no el único- es el primer período presidencial de Alfonso López Pumarejo (1934-1938) con sus leyes de modernización capitalista del Estado en cuanto a la tenencia y producción de la tierra, y a la reforma de los servicios de educación y salud. De haber dejado actuar esas leyes y esa visión “lopezpumarejista” de Estado -La Revolución en Marcha-, pienso que seríamos un país más equitativo, con una paz mucho más estable y duradera, y con mucho mejor y más justo desarrollo; nos habríamos ahorrado toda la violencia del Siglo XX y la del actual, además del azote del narcotráfico, consecuencia de la inequidad, la corrupción y la violencia. La clerecía católica y las élites aristocráticas de ambos partidos políticos lo borraron, tildando de comunista a López Pumarejo. A esto me he referido en varios artículos de mi columna Desde Nod.

    Un paréntesis: quizá una excepción vivificante actual es el ejemplo de dos poblaciones antioqueñas ubicadas en su suroeste cafetero. Uno no se cansa de asombrarse de la diferencias entre las bellas poblaciones de Jardín y de Jericó en contraposición con las que las circundan (Andes, Venecia, etc.). Ambas nacidas de la llamada “Colonización Antioqueña”, cuando los habitantes de este territorio de la patria comenzaron a adaptar las tierras aún baldías, de su entonces Estado de Antioquia, con la promesa gubernamental de que serían de su propiedad, siempre y cuando las pusieran a producir. En alguna visita mía a esas poblaciones, al notar mi asombro, alguna persona me explicó que Jardín y Jericó nacieron con un “Plan territorial” –voy a usar esta acepción actual con su permiso- diferente a las del resto: en su nacimiento se contempló mucha equidad con miras hacia una mejor convivencia comunitaria, y así trata de ser hasta hoy. El espíritu cultural de estas poblaciones se lo siente, casi que se lo respira, porque así fue desde sus inicios. Pero precisamente ahora están entre la espada y la pared por culpa de unas compañías mineras que llegaron a esos territorios a acabar con su bien vivir y con su tranquilidad. No pierdo la esperanza de que así como Jardín y Jericó, habrá otras poblaciones en la geografía de nuestra patria, con similar historia humana, pero desconocida en las indiferentes esferas de gobierno en Bogotá. Dejo aquí porque todo esto daría para otro ensayo o crónica (fin del paréntesis).

    Y ahora entremos al grano (y como dije arriba, todo el artículo que sigue hace parte de mi libro (2018) referenciado antes):

    Las causas del realismo pastuso podrían formularse de la siguiente manera, a mi modo de ver:

    “a.- Hay una causa que muy pocos historiadores mencionan quizá porque piensen que científica u objetivamente no pueda ser mensurable o porque, quizá también, poca importancia le han dado y talvez ni la habrán notado otros: el nariñense es un pueblo muy, pero muy leal. Al hacer esta afirmación, sé que me estoy arriesgando a que el posible lector de este texto lo cierre con una sonrisa cercana al desprecio por lo ingenuo del escritor sobre esto que los antropólogos llaman Determinismo.

    “Sin embargo, otra de las causas del éxito del dictador mexicano Porfirio Díaz para los resultados de sus campañas y sus 35 años de tiranía sobre su país, se acepta que fue también por su conocimiento de la gente de la que se rodeaba y de aquella a la que se enfrentaba. Con su perfidia –término medio entre la lealtad y la traición y que la practicó toda su vida, como los políticos de hoy, principalmente los que desean perpetuarse-, Díaz tenía plena conciencia de que las virtudes de “sus indios” eran la lealtad y la verdad, que esa era una característica propia de ellos: “…Moralmente, el mestizo Díaz se daría cuenta de que la lealtad y la verdad –virtudes cardinales del indígena- conducen más fácilmente al sacrificio que al poder” (Enrique Krauze, Porfirio Díaz, Místico de la autoridad. 2002, pg. 76). ¿Genética o cultura o ambas? La población nariñense, y más para esos días, tenía un altísimo porcentaje de ascendencia marcadamente indígena. Este ha sido un tema que quizá no se ha estudiado satisfactoriamente.

    “b.- Ignorancia del común del pueblo, que era la casi totalidad de la población. Esta circunstancia había sido común y corriente en toda Hispanoamérica, argüirán algunos, y debo admitir como válido este argumento. Incluso la que podría llamarse la aristocracia “noble” pastusa no tenía -en la mayoría de sus cuadros más jóvenes- casi preparación académica, debido a la pragmática-sanción de Carlos III que, desde 1767 por recomendación de su ministro Campomanes, expulsó a los jesuitas de todo el territorio español y de sus colonias a causa del levantamiento popular conocido como “Motín de Esquilache”. Con los jesuitas desaparecieron también de Pasto el Colegio de la Compañía y su escuela de las primeras letras.

    “c.- Acentuada religiosidad, principalmente en el pueblo raso. Ésta ha sido más característica en nuestra región que en otras. La acentuada religiosidad, unida a la ignorancia, me parece que siempre han sido manipuladas, no sólo en nuestra región sino en cualquier esquina de la Historia. En nuestro país, recordemos quiénes la manosearon en las guerras civiles del siglo diecinueve –una vez eliminadas todas las cabezas de la terrible Hidra pastusa-.

    “Cosa igual en los comienzos del siglo veinte y luego en tiempos de la llamada Violencia, muy entrado el pasado Siglo XX. Quienes la manipularon en tiempos de la naciente Independencia, tenían intereses creados para que el realismo continuara, porque temían perder sus privilegios si nacía un cambio de sistema de gobierno. Dicha manipulación fue ejercida por los terratenientes y la aristocracia pastusa, apoyados por casi todo el alto, mediano y bajo clero. Al comienzo de la lucha la aristocracia de Pasto dudó entre la lealtad a su lejano rey o a la nueva república que se fundaba. Se hizo la consulta al Obispo español de Popayán Salvador Jiménez, quien “pastoreaba” a Pasto: ¿las ideas de una república armonizaban con las de la Religión Católica? Él respondió que NO, y la voz del prelado, para el populus pastensis, fue la voz de Dios.

    “Aquí detengámonos en un pequeño paréntesis:

    En 1814 -cuando ya Pasto se aprestaba a combatir “la invasión” del General Antonio Nariño-, hay un cruce de comunicaciones entre el cabildo de la ciudad y el general, presidente del gobierno de Cundinamarca (Santafé) que le pedía rendirse y tomar las armas por su gobierno. El cabildo le responde a su comunicación del abril 6 (cita tomada de la de obra de Sergio Elías Ortiz -pg. 327, 1974-, “Agustín Agualongo y su tiempo”):

    ‘Como acaso será ésta la última vez que este cabildo tenga la bondad de hablar con usía, en contestación a su oficio del 6 que rige, ha creído de su deber asegurarle con la ingenuidad que constituye su carácter, que tiene firme en sus principios y cada día más adherido al sistema de gobierno que vivieron y murieron sus padres… etc’ (letra bastardilla y resaltado míos). ¿Por qué el Cabildo de Pasto se autocalifica de carácter ingenuo? ¿Sabría quizá que ya se rumoraba algo en relación con esto, con que se lo calificaba de ingenuo? De haber sido así, ¿quiénes podrían haber sido –y por qué- quienes propagaron esos rumores? ¿Tiene esto alguna relación con el posteriormente llamado Chiste Pastuso? (fin del paréntesis).

    “d.- Interés de la aristocracia pastusa de que la minúscula y dependiente ciudad de esos días, Pasto, tuviera las mejoras de una grande e independiente. Independiente en lo civil, en lo eclesiástico y en lo militar. Dejar de ser así la villa intermedia entre las grandes urbes como lo eran Popayán y Quito. Esto beneficiaría a las aristocracias civil, militar y eclesiástica porque serían ellos quienes tomarían sus riendas. Para lograrlo –pensaban- deberían hacer méritos, ¿y qué mejor que esta prueba de fidelidad al Rey? Sólo así tendrían la oportunidad de solicitar, ilusos, al lejano Rey Fernando VII, como en realidad lo solicitaron, los privilegios mencionados, con la correspondiente petición a los jefes más inmediatos, en poder y distancia, para que dieran cuenta al soberano de las calidades de súbditos que tenía en estas breñas de América, desconocidas para su majestad; esta petición siempre fue desdeñada o burlada, pero jamás tomada en serio.

    “Concretamente Pasto deseaba tener un colegio real y seminario, siquiera con dos cátedras, Filosofía y Teología Moral, para empezar. Que se estableciera un centro de gobierno y que se la erigiese en sede episcopal. Estos eran los deseos desde el comienzo de la lucha. Ya más tarde (1816, por intermedio de Pablo Morillo) se agregaron otras solicitudes al Consejo de Indias: exención del pago de alcabalas, privilegio que había perdido la ciudad, porque curiosamente se perdieron las cédulas de esta prerrogativa. Abolir el estanco del aguardiente y del tabaco. Que a los indios se les exonerara totalmente del tributo o al menos de la mitad. Finalmente, que se condecorara tanto al ayuntamiento como al vecindario según grado de Su Majestad.

    “Tardíamente, el Consejo de Indias concedió (20 de marzo de 1919):

    1) eximir del pago de alcabala por 10 años a la ciudad;

    2) que el virrey de Santa Fe de Bogotá se hiciera cargo del seminario de la manera menos gravosa;

    3) NO a la solicitud de desestancar los estancos;

    4) los indios serían exonerados de éste en la mitad y sólo por un tiempo definido, según lo estableciera el virrey;

    5) en cuanto a las condecoraciones, esperar los informes para repartir los homenajes; eso sí, se guardó el privilegio de nombrar a algunos habitantes para éstos, entre ellos a doña María Manuela Vicuña, mujer del regidor de Quito y habitante de esa ciudad, don Pablo Guarderas, por una comunicación enviada al ayuntamiento de Pasto con remisión de ropas para gentes pobres y de reciente luto por causa de la guerra y un manto de terciopelo carmesí para la Virgen de las Mercedes, patrona de la ciudad.

    “A mi parecer, la estrategia de los dirigentes pastusos era apoyar a la aristocracia española (demostrando fidelidad al Rey) detentora hasta el momento del mando político, militar y eclesiástico en América. Apoyarla contra los deseos de poder de la aristocracia criolla que en el momento peleaba ese poder encarnizadamente, sin dejar de observar el sometimiento al rey de España, como fue en un comienzo el cariz tomado por el confuso movimiento “independentista” provocado por los linajudos criollos. Los aristócratas pastusos esperaban que la aristocracia española, “ayudada”, sería la mejor “cuña política” que tendrían para obtener los favores de Fernando VII. Esta ilusión se convirtió en otra frustración más.

    “Como otro de innúmeros ejemplos, el Cabildo de Pasto recibió este homenaje: (que mueve a la sonrisa o a la ira) ‘… En virtud de las facultades que me tiene conferidas el rey nuestro señor, don Fernando VII, en sus reales instrucciones de 18 de noviembre de 1814, y atendiendo a la acendrada fidelidad y buenos servicios y adhesión a la causa del rey… he venido a conceder al dicho ayuntamiento reunido, los honores y tratamiento de mariscal de campo de los reales ejércitos… etc. Santa Fe de Bogotá, a 23 de septiembre de 1816. Pablo Morillo’ (Ortiz, 1974, subrayado mío).

    “e.- Una causa que mucho más tarde aparece, después de los primeros excesos cometidos por las tropas patriotas en sus iniciales luchas y escaramuzas, y que debieron ser publicitados y manejados de manera proclive por los militares realistas y por la aristocracia pastusa, fue el deseo de retaliación ante hechos como el incendio de la población de Patía (actual sur del Cauca en la llamada carretera Panamericana) ejecutado por las tropas al mando del capitán patriota Eusebio Borrero, que sembró para siempre el rencor entre los habitantes de este inhóspito valle, hacia todo lo que tuviera que ver con el llamado Ejército Libertador.

    “f.- Por último, esta sí una causa verdaderamente tardía, debió de ser el deseo de sangre de venganza del común del pueblo contra los no sólo abusos sino crímenes por parte del ejército patriota, apoyados en forma activa o pasiva por el alto mando. Venganza contra los excesos del batallón Rifles (por órdenes de Sucre que a su vez dependían de las de Bolívar) al entrar a Pasto a sangre y fuego en la navidad de 1822, claro está que después del rompimiento por parte de los pastusos (instigados por el español Benito Boves, que huyó con los primeros reveses, sobrino de José Tomás Boves) de las capitulaciones firmadas entre Bolívar y Basilio García luego del revés de la batalla de Bomboná (07 de abril de 1822) sufrido por Su Excelencia El Libertador, reversado por esta causa hacia el norte, hacia El Trapiche (hoy Bolívar, Cauca). Cuando el español García firmó las capitulaciones, ya conocía el triunfo de Sucre en Pichincha (al sur, 24 de mayo de 1822) sobre su compatriota el general Melchor Aymerich, no así Bolívar. García temía sufrir un acorralamiento en Pasto desde el sur y desde el occidente –por el Océano Pacífico y Barbacoas- con ese revés de las armas realistas. Sólo le habrían quedado las selvas amazónicas del oriente para replegarse o huir.

    Venganza contra las exacciones que Bolívar ordenó luego de que Sucre destruyó a Pasto. Venganza contra las exacciones y desalojos de propiedades a los pastusos. Venganza contra los abusos de los generales que siguieron dando pábulo a su sevicia en Pasto, como el horrible crimen propiciado por el General Salom y ejecutado por el Teniente Coronel Cruz Paredes, que consistió en amarrar de espaldas, y en parejas, a 14 principales personajes pastusos y empujarlos vivos hacia los vórtices del río Guáitara…”

    Espero que el anterior sea otro aporte de nuestra región a la conmemoración de estos 200 años de Boyacá.

    Este es un espacio de opinión destinado a columnistas, blogueros, comunidades y similares. Las opiniones aquí expresadas pertenecen exclusivamente a los autores que ocupan los espacios destinados a este fin por la página Informativo del Guaico y no reflejan la opinión o posición de este medio digital.




    _______________________________________

    Fuente:

    https://informativodelguaico.com/bic...r-de-colombia/

  5. #45
    Avatar de Mexispano
    Mexispano está desconectado Miembro Respetado
    Fecha de ingreso
    20 may, 13
    Mensajes
    3,486
    Post Thanks / Like

    Re: Pastuso asesinado por Simón Bolivar

    Libros antiguos y de colección en IberLibro
    ¿Por qué los pastusos no se querían independizar de España?

    Miguel Cordoba domingo, 22 septiembre, 2019





    Tomado de www.eltiempo.com


    Hace 200 años corrió el rumor de que los pastusos eran gente de poco entendimiento. Ese rumor corrió hasta nuestros días y los habitantes de la capital de Nariño se convirtieron en protagonistas de cientos de historias y chistes en los que no salen muy bien librados.

    ¿Pero qué hay detrás de esta situación? Los pastusos no creían en la causa libertadora, poco les importaba el sueño de libertad de unos criollos intelectuales y, bajo ningún motivo, pretendían traicionar a los reyes, a quienes les juraron lealtad. Para ellos la palabra era igual de importante que su volcán. Simón Bolívar llegó a calificarlos de “malditos hombres”.

    Para los pastusos no existía la posibilidad de traicionar al rey, ya que “Pasto había empeñado su palabra y le habían jurado fidelidad”, explicó Lydia Inés Muñoz Cordero, presidenta de la Academia Nariñense de Historia.

    Y es que, según Muñoz, las bases de esa sociedad eran la fidelidad a la palabra empeñada y la lealtad a sus juramentos. “Lo peor para un pastuso era retraerse de su palabra”, dijo la historiadora y agregó que en San Juan de Pasto vivían satisfechos con el gobierno del rey.

    Tuvieron que pasar varias guerras que dejaron cientos de muertos para que San Juan de Pasto, esa provincia clave para conectar lo que sería la Gran Colombia, pues era un importante corredor para llegar a Quito, se convirtiera en parte de la Nueva Granada y jurara lealtad a los patriotas y a la naciente nación.

    “Logramos, en fin, destruir a los pastusos. No sé si me equivoco como me he equivocado otras veces con esos malditos hombres, pero me parece que por ahora no levantarán más su cabeza los muertos”, le dijo Simón Bolívar al general Francisco de Paula Santander en una carta enviada desde Quito el 21 de julio de 1823.

    Muñoz Cordero narró que la disputa entre sureños y patriotas duró más de 12 años, pues la resistencia Pastusa comenzó en 1809 cuando desde Quito fue invitada a formar parte de la junta de Gobierno. Estaban convencidos de que la soberanía era para los reyes y no para el pueblo.

    Desde ahí ocurrieron varias batallas en las cuales los pastusos salieron vencedores, pues todos, el pueblo, los indígenas, los oligarcas y la iglesia se mantuvieron unidos para honrar su juramento de lealtad a la corona española.

    El apoyo de los indígenas fue clave, explicó el historiador Felipe Arias Escobar, porque ellos se sentían más seguros con la corona: “La movilidad social que daba la guerra, o la amenaza que significaba ese ascenso, fue un factor decisivo para volverse realista o patriota. La mitad de la provincia de Pasto eran indígenas, quienes veían amenazados sus intereses por el ascenso criollo y el fin de la autoridad del Rey y sus leyes, quienes protegían al indio de los abusos de los terratenientes españoles y criollos, tal como se verificó después”.

    Esas batallas dejaron cientos de muertos de cada bando, pero también dejaron presos, y algunos de ellos muy famosos, como el general Antonio Nariño, quien cayó en una batalla en 1814 pero, por su valentía y honor, los sureños le perdonaron la vida.

    Incluso Pasto fue un fortín de la corona española. Tras la batalla de Boyacá, el 7 de agosto de 1819, cuando los patriotas derrotaron a los españoles. Las tropas del rey se refugiaron en la hoy capital de Nariño para reagruparse y resistir a los nuevos enfrentamientos.

    Pero luego de varios intentos del ejército libertador de adherir a Pasto a la causa patriótica, por la fuerza o por acuerdos, -incluso en 1811 respetan a la junta de Santa Fe de Bogotá- fue en abril de 1822 cuando después de una sangrienta batalla en Cariaco, Bomboná, Simón Bolívar derrotó a los pastusos por una cuestión técnica.

    Aunque el ejército de Bolívar perdió unos 300 hombres, narró Muñoz, por los códigos de guerra el vencedor era el ejército que permaneciera en el campo de batalla. Y fue el ejército de Bolívar el que permaneció en el terreno, pues los hombres comandados por el español Basilio García tuvieron que regresar a Pasto por una amenaza que recibió la ciudad.

    Cuando Bolívar exigió ser recibido como el vencedor, Basilio García se opuso, pues la victoria no había sido total. Así las cosas, hicieron unas capitulaciones en las cuales aceptaron que Pasto ya no estaría con los españoles, pero no serían sometidos.

    “Estando en Pasto tomo la pluma y escribo lleno de gozo, porque a la verdad hemos terminado la guerra con los españoles asegurando para siempre la suerte de la república. En primer lugar, la capitulación de Pasto es una obra extraordinariamente afortunada para nosotros, porque estos hombres son los más tenaces, más obstinados, y lo peor es que su país es una cadena de precipicios donde no se pueda dar un paso sin derrocarse”, escribió Bolívar a Santander el 9 de junio de 1822.

    Pero tras las capitulaciones, que no fueron aprobadas por todo el pueblo, surgió una pequeña rebelión, bajo el mando del español Benito Boves. Esto desató la furia de Bolívar, quien decidió enviar al mariscal Antonio José de Sucre para que se tomara a sangre y fuego la ciudad y así someter de una vez por todas a los sureños.

    Un ejército de unos 3.000 hombres, en diciembre de 1822, llegó a Pasto y, narró Muñoz, unos 400 civiles fueron asesinados, un número significativo de la población. Esa es la famosa Navidad Negra de los pastusos, pues, agregó la historiadora, allí no hubo combate, sino un asalto.

    “No podían permitirse volver a perder una ciudad clave en el camino a Quito y al Perú, en plena guerra continental. Tres días de saqueos, muertes y violaciones que marcaron a la ciudad y a sus habitantes a cargo del Batallón Rifles, más meses de represalias en toda la región a cargo de Salom, Flores y el propio Bolívar”, contó Arias.

    El Libertador no podía permitir que los pastusos tuvieran la intención de volver a estar en su contra y de una vez por todas se sumaran a la causa patriótica.

    “Desde la conquista acá, ningún pueblo se ha mostrado más tenaz que ese. Acuérdese usted de lo que dije sobre la capitulación de Pasto, porque desde entonces conocí la importancia de ganar esos malvados. Ya acá visto que no se pueden ganar, por lo mismo es preciso destruirlos hasta en sus elementos”, le escribió a Santander en julio de 1823.

    Y lo logró, esos “malvados” no volvieron a luchar contra la causa patriótica. Se quedaron desde ese momento en el bando de Simón Bolívar, pero el recuerdo de diciembre de 1822 se preservó. De hecho, se convirtió en un patrimonio cultural de Pasto cuando, en el carnaval de Blancos y Negros, rememora esa noche de Navidad.

    No obstante, con el paso de los años la fidelidad que tenían los pastusos a los reyes pasó a Colombia. Por eso, dijo Muñoz, la mejor definición de pastuso la hizo Roberto María Tisner, de la Academia Colombiana de Historia, cuando dijo que el habitante de la capital de Nariño es “patriota y fiel como ninguna a lo largo de la historia, primeramente con el rey y luego con los libertadores”.

    Foto: Ministerio de Cultura

    Nota original:

    https://www.eltiempo.com/politica/go...MzdP7dEJCpovZE




    _______________________________________

    Fuente:

    https://informativodelguaico.com/por...zar-de-espana/

Página 3 de 3 PrimerPrimer 123

Información de tema

Usuarios viendo este tema

Actualmente hay 1 usuarios viendo este tema. (0 miembros y 1 visitantes)

Temas similares

  1. La verdad sobre Simón Bolívar, el ídolo de Chávez
    Por Hyeronimus en el foro Hispanoamérica
    Respuestas: 142
    Último mensaje: Hace 3 semanas, 18:34
  2. Respuestas: 11
    Último mensaje: 16/07/2018, 06:18
  3. Pablo Victoria habla del verdadero Simón Bolívar (video)
    Por Lo ferrer en el foro Biografías
    Respuestas: 5
    Último mensaje: 26/06/2010, 03:43
  4. Autorizan un 'homenaje a José Antonio, asesinado por socialistas en el 36'
    Por Miquelet Chaira en el foro Tablón de Anuncios
    Respuestas: 5
    Último mensaje: 14/11/2007, 12:14
  5. Simón Bolívar y la Santa Alianza
    Por Ordóñez en el foro Hispanoamérica
    Respuestas: 1
    Último mensaje: 29/08/2006, 19:06

Etiquetas para este tema

Permisos de publicación

  • No puedes crear nuevos temas
  • No puedes responder temas
  • No puedes subir archivos adjuntos
  • No puedes editar tus mensajes
  •