TÉCNICAS DE INTERROGATORIOS Y TORTURA EN LAS CHECAS DE COMPANYS.
Publicado el 15 octubre, 2017
LISTADO COMPLETO DE LOS MÁS DE 8.000 CATALANES ASESINADOS DURANTE EL MANDATO DE COMPANYS (1936-39)
checa1.jpeg
El anarquista Diego Abad de Santillán, en Por qué perdimos la guerra, carga las tintas contra las checas del SIM, aunque calla que estas fueron la continuación lógica de las checas anarquistas: “Uno de los aspectos que más nos sublevaba era la introducción de los métodos policiales rusos en nuestra política interior. Las torturas, los asesinatos, las cárceles clandestinas, la ferocidad con las víctimas, inocentes o culpables, estaban a la orden del día […] Lo ocurrido en las checas comunistas de la España republicana cuesta trabajo creerlo. En el Hotel Colón, en el Casal de Carlos Marx, en la Puerta del Ángel nº 24, en el Castillo de Castelldefels, se perpetraban crímenes que no tienen antecedentes en la historia de la Inquisición”. Esta denuncia es explicable, porque él, siendo anarquista, tuvo que pasar por una purga estalinista (pero calla los crímenes de sus correligionarios). Sucintamente recogemos todas las técnicas de tortura que se fueron aplicando en las checas. Algunas eran novedosísimas y las traían los asesores soviéticos otras se debían al ingenio autóctono. Veamos las técnicas, aunque las palabras apenas pueden reflejar el horror que supuso sufrirlas:
.- Técnica de “LA PALIZA”: ataban la víctima por las muñecas con lo brazos en la espalda. Varios interrogadores a medida que le hacían las preguntas le pegaban una paliza golpeando las zonas anatómicas más sensibles al dolor: nariz, abdomen, etc.
– Técnica de “EL SUBMARINO SECO”: si la víctima no confesaba, le colocaban una bolsa de plástico que le cubría toda la cabeza hasta el cuello ajustándola al mismo, con el objetivo de generarle asfixia. En ocasiones utilizaban un cinturón que ceñían alrededor del cuello para provocar estrangulación.
– Técnica de la “BANDERILLA”: consistía en inyectar en las manos y pies del preso, agua mezclada con heces para provocarles dolorosos abscesos en los miembros infectados y la disfuncionalidad de los mismos.
-Técnica del “BADAJO”: consistía en colgar la víctima con las manos atadas en la espalda. Pasaban una cuerda por una polea y se la ataban a las muñecas, luego tiraban de la cuerda hasta que víctima quedaba levantada del suelo, hasta destrozarle los omoplatos.
– Técnica del “EMPETAO”: la víctima desnuda era atada en decúbito prono (boca abajo) sobre un banco con las piernas a cada lado. Los interrogadores le introducían a la víctima el cuello de una botella por el recto, empujando hacia dentro del intestino, una vez introducida media botella tiraban de ella, la cual hacía ventosa y succionaba la víscera. Si la víctima era mujer realizaban la misma técnica por la vagina.
– Técnica de “LA RATONERA”: consistía en colocar una rata dentro de una cacerola en la que sentaban a la víctima desnuda y atada para que no se pudiera levantar. Seguidamente con un infiernillo eléctrico procedían a calentar la olla, lo que provocaba que la rata quisiera salir de la misma al percibir el calor. La rata intentaba desgarraba un orificio a través del cuerpo de la víctima para escapar. Por cierto, esta técnica queda reflejada en la famosa 1984 de Orwell.
-Técnica de la “LA SILLA ELÉCTRICA”: en un pesado sillón de madera se ubicaba el armazón metálico del asiento de un automóvil. Estaba conectada a unos cables eléctricos. La víctima estaba desnuda y previamente había sido mojada con agua. Durante el interrogatorio era deslumbrada por unos potentes focos mientras se le administraba las descargas eléctricas
– Técnica de “EL COLLAR ELÉCTRICO”: Se colocaba un collar de bolas metálicas alrededor del cuello de la víctima que iba conectado a un cable a través del cual se le administraban descargas eléctricas reguladas en intensidad.
-Técnica de “LA DUCHA FRÍA”: la ducha era una pequeña celda en cuya parte exterior se hallaba instalada una manguera que introducía agua fría a gran presión. En ella se encerraba al preso completamente desnudo y era sometido a una prolongada y violenta ducha.
– Técnica de “LA ARGOLLA”: procedían a colocar a la víctima desnuda, amarrada de manos y colgado por un pié en una argolla con la cabeza hacia abajo, sumergiendo la cabeza de la víctima a la altura de la nariz en un recipiente con agua o excrementos mientras era azotado. Para poder respirar debían contraerse, realizando un esfuerzo inhumano hacia arriba para sacar la nariz del líquido.
-Técnica de “EL POZO”: la víctima era introducida en una estrecha estructura de madera sobre un pozo. En ella se montada una polea para hacer descender o izar al prisionero. Así podían sumergirle la cabeza en el agua el tiempo que consideraran oportuno y prolongar la sensación de ahogamiento.
– Técnica de “EL GANCHO”: la víctima era atada por las muñecas y colgada de un gancho fijado en el techo. A los pies de la víctima se ataba pesas, a fin de producir una mayor tracción sobre sus articulaciones. Suspendido de esta forma y desnudo, era azotado para que confesara.
-Técnica de “EL QUEBRANTAHUESOS”: con una tenaza de punta hueca luxaban la falangeta de cada dedo, posteriormente luxaban la falangina y finalmente las falanges. En ocasiones también lo hacían con los dedos de los pies. Con un artilugio denominado “Talón de Aquiles” luxaban todas las falanges de la mano a la vez.
-Técnica de “EL TIZÓN”: el prisionero era atado por las muñecas a un gancho en el techo con los pies en el suelo. Mientras era interrogado se le producían con cigarro o con una plancha de ropa quemaduras en el tórax y abdomen.
-Técnica de “EL GOMAZO”: consistía en colocar alrededor de la cabeza una goma elástica ancha a la altura de la frente. De dicha goma colgaba una campanilla de la que trababan y soltaban para que la campanilla metálica impactara contra el cráneo durante el interrogatorio.
-Técnica de “ECHAR A LOS CERDOS”: En los patios de algunas checas como la de San Elías, se criaban cerdos. La técnica consistía en realizar a la víctima varios cortes profundos por las piernas a la vez que era lanzado al centro de la piara, los cerdos al percibir el olor de la sangre la agredían a mordiscos hasta comérsela viva. En ocasiones hacían presenciar la tortura de su compañero, a la víctima que sería interrogada después. O bien ya difunta, el cuerpo de la víctima era troceado y lanzado como alimento.
-Técnicas de “ASTILLADO” o “AMPUTACIÓN”: introducir astillas de madera o metálicas en el interior de las uñas de los dedos; o simplemente se amputaban dedos de la mano y del pié.
-Técnica de “EL DEPÓSITO”: Consistía en cerrar a la víctima a oscuras en una pequeña habitación que se utilizaba como depósito de cadáveres. En dicha habitación se encontraban diversos cadáveres compañeros de la víctima que habían muerto al aplicarles las técnicas de tortura o por enfermedad. En el habitáculo había un fuerte olor a cadáveres en descomposición. Podían pasar ahí varias noches.
-Técnica de “LA BAÑERA”: consistía en interrogar la víctima dentro de una bañera con agua fría jabonosa donde en su fondo habían depositados trozos de vidrio. El cautivo estaba con las manos atrás y atadas por las muñecas, mientras su cuerpo se iba cortando con los vidrios.
-Técnica de “EL DENTISTA”: consistía en colocar a la víctima una cuña de madera entre las muelas de ambos maxilares para que no pudiera cerrar la boca, acto seguido se le limaban las piezas dentales delanteras y al final se le arrancaban con unas tenazas. A las víctimas con piezas de oro, se las arrancaban en vivo simplemente para obtener el codiciado metal.
-Técnica de “LA ENFERMERÍA”: Cuando una víctima caía exhausta de agotamiento por las diferentes torturas y no le había podido sacar información en el interrogatorio, eran llevadas a la enfermería donde le inyectaban un estimulante: normalmente cloruro de cocaína, por vía intravenosa. El efecto psíquico del cloruro de cocaína en dosis de 0.05 a 0.10 gramos provocaba una duradera euforia que permitía seguir con las torturas.
Marcadores