Aquella Fuerza Nueva, que casi nadie quiso. Y el tren pasó. Errores que tuvimos.
Si hoy día pasase de nuevo, cuantas personas subirían al tren.

Entonces tenían, supongo, la perspectiva de libertad, que modernos vamos a ser, como Europa, esta retrógrada España.
Probablemente les tacharían de violentos. Y Blas Piñar fue un hombre muy religioso, se les pasaría ese gran detalle.
La españa lista, vaya.