
Iniciado por
Ordóñez
Añadido a lo de Donoso, tenemos el sempiterno problema del doctor Liende, que de nada sabe y de todo entiende, del enterao/entendío que tanto abunda en estos mundillos, y que por supuesto, tiene mil batallitas que contar. En su terapia, se pone histérico si alguien "critica" sombras del pasado, que cuanto antes identifiquemos para no repetir viejos errores mejor, pero para ellos no, porque eso supondría cambiar para bien y eso es lo que no quieren. Por eso desvían los temas, por eso tergiversan, manipulan y se niegan a comprender, llegando a querer enfrentarte con los demás para que te vayas, para que no le molestes en la placidez de su cyber-búnker,y por eso encima, amén de brillantes teólogos, se creen en especial conexión con Dios y total, como el Apocalipsis está ya mismo aquí, en su mente está el quedarnos quietos y rezar porque no hay otra cosa. Que si esto fuera digamos coherente, se meterían a monjes y olé sus bemoles (Dicho esto sin ironía). Pero como todo es mera pose y nada tiene que ver con una verdadera religiosidad, no se queda más que en fariseísmo de salón. Y por eso se tiran de los pelos cuando los demás queremos otra cosa.
La verborrea pseudo-sentimental es otra cosa: Si uno indica algún aspecto negativo de Franco (Digo Franco como podría decir cualquier personaje histórico así "candente"), todos los iluminados han tenido un familiar combatiente o un guardia de Franco en su casa y ya se ofende personalmente porque parece que está manchando su memoria. Como si el que indica ese aspecto negativo no lo tuviera. Es una idolatría histérica que creo que incluso se da más en la Argentina que en España, pero bueno, tres cuartos de lo mismo. Y por eso ya aluden al "tú qué sabrás" con tanta prepotencia, como si ellos fueran conquistadores o algo así. Porque esa es otra, ellos son los únicos legítimos hasta para tener títulos, y como saben tanto, el resto no somos más que unos alumnos díscolos a los que hay que darle un tirón de orejas hasta que demos la razón absoluta a su despotismo ilustrado.
Hasta Fal-Conde sufrió algo parecido, porque claro, muchos no podían aceptar que un joven andaluz, que no tenía "familia" en el tradicionalismo, liderase el movimiento carlista y de hecho se enfrentase a un régimen que quiso aniquilarlo, que secuestró su patrimonio.... De hecho, Fal-Conde ha sido el último en querer depurar de forraje ese ejército que desde principios del siglo XIX introdujo definitivamente la masonería en el país y ha sido la institución que, con la aristocracia más ha luchado por implantar el liberalismo. Y todavía, con el clericalismo (Que también se da en los afectos a la HSPX, no es algo exclusivamente postconciliar ni por asomo. Pasa mucho en España) y el caudillismo mágico, se espera que los de verde ayuden a deshacer el entuerto. y bueno, mirad como los militares actuaron con Fal.
Ya me lo advirtió años ha un buen amigo argentino: "No te fies de quien se lleva todo el día haciendo el milico". Y es que una cosa es una política militar sana y fuerte y otra el "militarismo" mal entendido, tan nefasto en nuestra historia.
Es gente que de hecho piensa que seguramente, el PP va a mejorar la economía: es la misma gente que no comprendía cuando decíamos años ha que Losantos y Vidal eran una basura; porque todo lo que les suena a derecha es bueno. Gente que cree que los obispos van a liderar a las huestes victoriosas con un caudillo que por arte de magia, "desde arriba", va a dar regalitos (Su idea de política social) y administrar justicia para que vuelvan a ver la tele tranquilos. El problema es que siempre se necesita un rojo o un talibán para la dosis de gato al agua correspondiente. Mientras, el progresismo cultural avanza.
"Que alguien haga algo...". Que todo me lo den hecho. Si no, no vale.
Hay mucha gente que entorpece la acción -y también la teoría- por sus ridículos, todavía muro de Berlín, y por eso necesitan una Corea y unos indignados, y unos redskins con banderas tricolores, porque para qué se van a preocupar de quién financia a éstos, y para qué se van a preocupar de esta brutal fase de nueva revolución industrial que vivimos, o ni siquiera del enemigo marroquí -tan amigo de Yanquilandia y la Gran Judería- siempre jodiendo, no, el moro malvado está en Afganistán y cuidado con Corea...
Y bueno, yo sé que no voy a cambiar a estos tristes especímenes, pero lo que sí me preocupa es la cantidad de gente buena que pueden ahuyentar, máxime cuando nuestra patria se está muriendo. Hasta que no sepamos librarnos de esta peste y tomemos un modelo intelectual y combatiente acorde, seguiremos igual. De nada vale nuestra espléndida teoría si seguimos con estos estorbos y esta nefasta antipráctica.
Expongo modelos de asociaciones como Dios manda
Marcadores