Además del magnífico artículo de Prada, enlazo algunas noticias y artículos que he leído en los últimos días, a veces citando breves fragmentos:
Fracasa la investigación del español que quiere fabricar híbridos de humano y cerdo - MIT Technology Review
Fracasa la investigación del español que quiere fabricar híbridos de humano y cerdo
El objetivo es que los animales desarrollen órganos humanos aptos para trasplantes, pero los embriones que ha producido casi no tienen células humanas y no aportan mucho al feto
Unos científicos de California (EEUU) acaban de publicar los detalles sobre sus primeros intentos de producir cerdos con órganos humanos. Una controvertida hazaña que ha puesto nerviosa a mucha gente, desde los políticos de Washington (EEUU) hasta miembros del Vaticano.
Los experimentos fusionaron células madre humanas en embriones animales para intentar que estas "quimeras" biológicas se convirtiesen en animales con partes de tejido humano.
Unos científicos del Instituto Salk en La Jolla (California) inyectaron células madre humanas en más de 2.000 embriones de cerdo, y después los dejaron gestar un máximo de cuatro semanas en hembras de cerdo distintas. Su trabajo acaba de ser publicado en la revista Cell.
El esfuerzo no fue especialmente exitoso: solo unas pocas células humanas sobrevivieron, y su aportación al cuerpo del animal no fue demasiado significativa. Aun así, los científicos califican el trabajo de un primer paso hacia la "generación de órganos humanos" en animales de granja. Decenas de miles de personas mueren cada año a la espera de un trasplante de órgano.
[...]
Aun así, la nueva línea de investigación está siendo analizada por los reguladores. Bajo la preocupación de que los experimentos puedan dar paso a resultados inesperados, como un cerdo con un cerebro demasiado humano, los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés) establecieron una moratoria para la financiación de estos trabajos en 2015.
[...]
El trabajo recién publicado fue realizado en el laboratorio del científico español Juan Carlos Izpisua Belmonte del Instituto Salk, especializado en el estudio de embriones y células derivadas de ellos.
Belmonte explicó a Scientific American en enero de 2016 que el Papa Francisco en persona le había dado permiso para realizar la investigación. Pero el Vaticano luego negó esa afirmación, calificándola de "absolutamente no cierta". El Instituto Salk dijo que Belmonte no estaba disponible para proporcionar sus comentarios.
La inteligencia artificial roba empleo hasta a los expertos en inteligencia artificial - MIT Technology Review
¿Un Silicon Valley compasivo?La inteligencia artificial roba empleo hasta a los expertos en inteligencia artificial
Además de eliminar empleos tradicionales, la IA está empezando a ser capaz de hacer parte del trabajo que hacen los expertos en inteligencia artificial, y hasta lo hace mejor que ellos
Los progresos de la inteligencia artificial (IA) están haciendo que algunas personas se preocupen por que el software quite a los humanos algunos empleos como el de conducir camiones. Ahora, los investigadores líderes están descubriendo que pueden desarrollar software capaz de ocuparse de uno de los aspectos más complejos de su propio trabajo: diseñar software de aprendizaje de máquinas.
En un experimento, unos investigadores del grupo de IA de Google, Google Brain, hicieron que el software diseñara un sistema de aprendizaje de máquinas para someterlo después a una prueba utilizada para evaluar el software que procesa el lenguaje. Los resultados que logró superaron las marcas anteriores registradas por programas de software diseñados por humanos.
¿Un Silicon Valley compasivo?
- Las empresas tecnológicas comienzan a ensayar la introducción de una renta básica universal
- La propuesta se acerca a planteamientos liberales que priman la libertad de mercado y la reducción de impuestos sobre las ganancias del capital
- No debería descartarse la posibilidad de que el modelo sea en el fondo una maniobra de protección de su imagen
Y Combinator, la aceleradora de start-ups más prestigiada de Silicon Valley, ha anunciado para el 2017 un experimento de renta básica universal en Oakland (California). Donará, sin contrapartidas, unos 2.000 dólares mensuales a un centenar de familias de diferentes niveles de renta, dándoles plena libertad para gastar este dinero como y donde quieran.
[...]
Teniendo en mente estos antecedentes, parece oportuno constatar que la iniciativa de Silicon Valley se produce en un momento en que la eficacia de este pacto social se ha deteriorado notablemente, como ponen de manifiesto la reducción continuada del peso del trabajo en la economía, el estancamiento o deterioro de los salarios bajos y medios y la persistencia de índices de paro por encima de lo aceptable.
En este contexto, una posibilidad sería fijar un salario básico universal como derecho de la persona, no sujeto a los avatares del mercado de trabajo, sino tal vez a la obligación de algún tipo de contribución a la sociedad. Si este derecho se considerara prioritario, la obligación de financiarlo exigiría un nuevo tipo de pacto social, posiblemente con implicaciones no triviales en la política fiscal y de tratamiento de la desigualdad, una posibilidad que, aunque coherente con los principios de posiciones de izquierda, sería sin duda calificada de muy radical.
La radicalidad de Silicon Valley es más bien la contraria, próxima a planteamientos liberales que priman la libertad de mercado y la reducción de impuestos sobre el capital y sus ganancias. Puede, pues, aventurarse que su propuesta de renta básica no considerará una revisión radical de los principios de la gran transformación, sino más bien un tratamiento paliativo de los efectos de la tecnificación que ellos mismos empujan, y de la que obtienen beneficios pingües, que no parecen propensos a distribuir.
No parece tampoco que en Silicon Valley estén dispuestos a renunciar a su ideología de determinismo tecnológico. Desde su óptica, próxima a la de una religión, la tecnología se desarrolla como si obedeciera a un designio divino, para cuyo cumplimiento los tecnólogos ejercen el papel de sacerdotes. No sólo eso; en su papel de elegidos por la divinidad se arrogan el derecho a retener una parte desproporcionada de los beneficios que genera el despliegue de una tecnología, pero no asumen la responsabilidad sobre los daños colaterales que puedan producirse, en este caso la eliminación de puestos de trabajo. No debería descartarse, pues, la posibilidad de que su propuesta de salario básico universal sea en el fondo una maniobra de protección de su imagen ante una previsible reacción negativa a las consecuencias de su particular visión del progreso.
Hay interpretaciones incluso más preocupantes. Desde las posiciones ultraliberales que propugnan la reducción del papel de las Administraciones, el establecimiento de un salario básico conllevaría la reducción, cuando no la eliminación pura y simple, de las políticas de protección social. Llevada esta postura al límite, los Estados no prestarían servicios como la educación o la sanidad gratuitas, porque los ciudadanos podrían pagarlos en el mercado con el dinero que recibieran como salario universal. Más aún, cuando, según el discurso de los tecnooptimistas, la implantación generalizada de las tecnologías haría posible una mayor eficacia en la provisión de estos servicios y permitiría prescindir de una burocracia oficial que, en su discurso, no es capaz de evolucionar ni de adaptarse al ritmo que marca la tecnología.
Hotel ransomed by hackers as guests locked out of rooms - The Local
One of Europe's top hotels has admitted they had to pay thousands in Bitcoin ransom to cybercriminals who managed to hack their electronic key system, locking hundreds of guests out of their rooms until the money was paid. (Updated)
Silicon Valley: “no es lugar para viejos”
Y por si fuera poco, cada vez más se escucha hablar de un nueva discriminación que afecta a estos “trabajadores privilegiados” pero que no es exclusiva de Silicon Valley: la exclusión de las personas que pasan de los 40 años, una discriminación no basada en este caso en el sexo, la raza o la religión, sino la edad.
Culto a la juventud
Frente a la idea tradicional de carrera profesional en instituciones como Arpanet o Xerox Parc que crearon Internet y Silicon Valley, donde la experiencia profesional era un aval, hoy se impone un verdadero “culto a la juventud”, el mito del joven lleno de talento con una idea genial que sin haber acabado sus estudios universitarios funda una empresa en el garage de la casa de sus padres.
Casos como los de Bill Gates, Larry Page, Sergey Brin o más recientemente Elon Musk o Mark Zuckerberg se han convertido en el único modelo a seguir.
El propio Mark Zuckerberg, en una conferencia pública en 2007 dio su punto de vista al respecto: “la gente joven es más lista...Quiero resaltar la importancia de mantenerse joven y técnicamente preparado… ¿Por qué los grandes maestros de ajedrez suelen tener menos de 30 años?. No lo se. Quizá es que la gente joven tiene vidas más sencillas. No tienen coche, no tienen familia…”
Elon Musk es otro de los ideólogos de este culto a la juventud. Uno de los empleados de Tesla afirmó (cosa que Musk afirma que es falso) que al no asistir a una reunión por estar presente en el nacimiento de su hijo recibió un mensaje de Elon diciéndole “Eso no es una excusa, estoy tremendamente decepcionado. Estamos cambiando el mundo y debes decidir de qué lado estás”
Lo que no ha desmentido nunca son las jornadas de trabajo de hasta 20 horas diarias en los inicios de Tesla, y su respuesta ante la queja de un empleado que quería ver más a su familia: “ Si nos vamos a la bancarrota tendrás la ocasión de ver mucho más a tu familia”.
Trabajo, trabajo y nada más que trabajo
Este es el pensamiento dominante: tu trabajo es lo único. Hacerse mayor o tener familia son barreras en la carrera profesional. Como muestra Facebook o Apple ofrecen a sus empleadas ayudas para la congelación de sus óvulos, con el objetivo de alargar al máximo ese periodo de maravillosa juventud .
El resultado de todo esto son compañías como Google con una edad media de sus empleados de 29 años, frente a los 43 años de media en Estados Unidos, cuyos puestos de responsabilidad son ocupados en más de un 75% por hombres y en los que minorías como la hispana o la afroamericana solo representan en conjunto un 3% de su plantilla total.
Muchos viven ajenos a esta realidad hasta que llegan a los 40 años y se ven obligados a buscar un nuevo empleo. Es entonces cuando descubren que sus opciones para permanecer en el “valle” pasan por disimular su edad con medidas tan desesperadas como cambiar su vestuario o su vocabulario hasta operaciones de cirugía estética. La gente “mayor” no es bien recibida allí.
Educación: Profesores italianos denuncian en una carta al Gobierno el semianalfabetismo de muchos de sus estudiantes
Los profesores de Universidad han dado la voz de alarma porque, a la hora de corregir la tesina de fin de carrera para la licenciatura, deben utilizar el lápiz rojo para corregir un sinfín de faltas de sintaxis y de ortografía. Desde hace tiempo los profesores universitarios denuncian las carencias lingüísticas de sus estudiantes (gramática, sintaxis, léxico), con errores apenas tolerables en tercera elemental.
[...]
«Quien habla mal, piensa mal y vive mal. Es necesario encontrar las palabras justas: Las palabras son importantes». Esta es una frase de un personaje de la película «Palombella rossa» (1989) de Nanni Moretti, que hoy se evoca para denunciar las condiciones de semianalfabetismo de una parte de los universitarios italianos
[...]
Entre los comentarios que algunos profesores han hecho a la carta, uno de ellos habla incluso de «tragedia nacional»: «Aproximadamente tres cuartas partes de los estudiantes del primer ciclo de la Universidad (tres años) son de hecho semianalfabetos. Es una tragedia nacional que no percibe la opinión pública, ni los medios informativos ni naturalmente la clase política», afirma un profesor universitario. Otro cuenta una experiencia insólita viajando en tren: «Encontré una estudiante que no sabía cuál era la “penúltima” letra del código de reserva de su billete».
Los datos que aportan los 600 profesores pueden ser sorprendentes, pero quizás no lo sean tanto si tenemos en cuenta la investigación que publicó hace tres semanas «La Stampa», afirmando que entre el 70 y el 80% de los italianos son «analfabetos funcionales». Es decir, son personas que leen, discuten, escuchan, resuelven sus asuntos sin aparente dificultad, pero son analfabetos «funcionales», encontrándose en un área que está por debajo del nivel mínimo de comprensión en la lectura o en la escucha de un texto de media dificultad. El 5% de la población italiana es todavía hoy analfabeta estructural, «incapaz de descifrar letras o cifras». «Se trata de un problema no solo italiano. La evolución de las tecnologías electrónicas y la sustitución del mensaje escrito con el de iconos está modificando un poco en todas partes el nivel de comprensión.
Redes sociales: La inteligencia colectiva | Opinión | EL PAIS
La inteligencia colectiva
Quien está al margen de la Red está separado de la sociedad, que ya vive interconectada; a través de ella, nuestra mente está unida con las demás. Basta encender el ordenador o el teléfono para quedar atrapado, es decir: expuesto
[...]
Ese flujo de información que circula por debajo de la tierra funciona como la inteligencia del bosque, así como el flujo de información de la Red a la que vivimos conectados es, según el filósofo Pierre Lévy, nuestra “inteligencia colectiva”, porque a través de la Red nuestra mente se conecta con las demás.
En la Red encontramos cualquier cosa, podemos visitar virtualmente un museo, pedir un taxi, leer el periódico o transferir dinero, pero ese acceso privilegiado a la inteligencia colectiva de nuestra especie también nos convierte en cautivos de la Red; basta encender el ordenador o el teléfono para quedar atrapado, es decir: expuesto.
[...]
Estar conectado a esa retícula ofrece, claro, un montón de ventajas, sin esa conexión la vida sería mucho más complicada, pero las facilidades que ofrece tienen un precio que todavía no conocemos del todo. La exposición que tenemos como partícipes de esa retícula nos vuelve transparentes; quién se mete a hurgar a fondo en nuestro número de teléfono, o en nuestro ordenador, obtiene un perfil bastante exacto de nosotros.
Si hoy se colapsara la Red caeríamos todos con ella; los únicos que se salvarían del colapso son los que viven al margen, los que no usan ordenador ni teléfono, los que siguen oyendo música en discos, leyendo libros de papel, conversando sin la intermediación de una pantalla y un teclado y guardando su dinero debajo del colchón; los que se han ido a vivir al bosque, porque quien está al margen de la Red está también al margen de la sociedad que ya vive irremediablemente interconectada. Esa es su fortaleza y su debilidad, como le pasa a los árboles del bosque.
El bosque nos ha enseñado, desde el principio de los tiempos, que es más difícil sobrevivir solo pero ¿era necesaria esta interconexión invasiva, promiscua, que no da tregua? Seguramente ya es tarde para preguntarse esto, hemos llegado hasta aquí prácticamente sin darnos cuenta y ya no es factible la marcha atrás.
¿Es la Red, de verdad, nuestra inteligencia colectiva? De momento parece la inteligencia que unos cuantos imponen a la colectividad. Si cayera una plaga en el bosque y se interrumpiera esa vida que palpita en el subsuelo, ¿no sería el árbol solitario el que al final sobreviviría?
Marcadores