Re: El fenómeno de la "Alt-Right"

Iniciado por
Carolus V
Cuando se trata de hacer propaganda para lograr algo, lo primero es tratar de convencer a aquellos con planteamientos lo más parecidos posible a vuestra ideología. Si, en vez de eso, lanzáis un anuncio ideológica al aire, os puede suceder como Kontrapoder comenta que le sucedió una vez: los "nuevos" solamente absorberán una parte superficial de la ideología, que amoldarán a sus propios presupuestos contaminando vuestra ideología y causando más mal que bien. Yo creo que debéis con un poco más de cabeza y centraros un poco más en analizar la realidad.
En el caso del carlismo (aunque creo que el caso de la Falange es similar) la situación para un observador externo es confusa: hay tres agrupaciones que se dicen carlistas: la CT, la CTC y el Partido Karlista -de izquierdas, para confundir más la situación-; y tres hombres que dicen ser los "reyes legítimos de España": don Sixto-Enrique de Borbón (CT), Carlos Javier "II" (Partido Karlista) y Domingo "I" (Carloctavismo, sin institución), a lo que hay que añadir que don Sixto carece de un sucesor oficial, por lo que desde el exterior la CT tiene una imagen de futuro incierto. Ante esta situación interna, confusa e incluso residual (sólo la CTC y el Partido Karlista son partidos políticos, y su representación es muy escasa), un hombre normal, acostumbrado a votar partidos con posibilidades reales de ganar unas elecciones y muy poco interesado en cuestiones ideológicas, no se uniría al carlismo.
El perfil que hay que buscar es, además de gente con planteamientos tradicionales, gente que resista por resistir. Éste espíritu se encuentra especialmente en gente con "orfandaz política" (ese fue mi caso), es decir, que no tienen representación en partidos políticos o instituciones por verse defraudados y traicionados por sus representantes. Yo creo que los grupos más acordes con este perfil y con el ideario tradicionalista (y el falangista o cualquiera acorde con la tradición hispánica) son:
--Católicos descontentos con el giro progresista del Papa Francisco y con la continua descatolicización de la Iglesia (especialmente a situaciones actuales como la simpatía oficial a Lutero o el autoritarismo papal hacia la Orden de Malta).
--Votantes del PP pro-vida y contrarios a la deriva abortista y pro-LGBTI adoptada por el PP (especialmente: Ley Cifuentes).
--Monárquicos-liberales descontentos con el laicismo oficial y ciertas medidas (acordes con la mentalidad "progresista") adoptada por Felipe "VI".
--Sectores patriotas que tienen poca credibilidad hacia los partidos de izquierdas por su pasividad (y hostilidad) a la unidad nacional y al PP por la dejadez de Rajoy en torno a la Consulta/Referéndum realizado por Artur Mas.
--Descontentos con los partidos políticos y las prácticas liberales en general.
--Catalanes anti-independentistas que no ven una lucha seria contra el independentismo en ningún partido.
A partir de esto creo que deberíais buscar páginas webs o de Facebook y periódicos digitales --los foros, a menos que tengan ciertos presupuestos oficiales como es caso de Hispanismo.org, no creo que sean recomendables.
Una última cosa: no tengáis miedo a que os critiquen o a "montar follón", es más, eso significa que lo que decís ha tenido eco, y además, si alguien opina como vosotros, probablemente no se manifestará públicamente por temor a la reacción social, así que mejor que no midáis vuestro éxito en los comentarios positivos; de hecho, si se puede sacar algo positivo en la elección de Trump, es que el hecho de que no te alaben en masa, no significa que no te apoyen en masa (o incluso que las críticas y los ataques es una buena forma de propaganda).
Encuentro que este planteamiento es perfectamente correcto y asumible, por ello le dí el víctor, pero me suena como utópico o, si se prefiere, muy teorético. Ahora no dispongo de tiempo para desarrollar mis planteamientos, pero si pienso que el problemón que nos afecta se resume en esta idea: antes los españoles éramos más pobres, pero desde que nos robaron el patriotismo, el honor y la dignidad, nos han dejado convertidos en una sociedad de mercachifles y consumidores en la que sólo cabe la oferta de todo tipo de productos y servicios inmediatos y fungibles (novedad y moda es su lema), mientras que nuestra oferta que es vista como algo que "no da de comer" hay que sostenerla siempre de por vida y transmitirla a nuestros descendientes. Desde esta óptica ¿cómo hacer entender que los ideales son a la postre los que hacen dignas a las sociedades?
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
Marcadores