Éste verano he tenido el placer de leer un best seller de 2008 titulado The Revolution: a Manifesto, escrito por el candidato republicano a la Casa Blanca,congresista por Texas y firme constitucionalista Ron Paul.

Aun no esta traducido al español y tuve que adquirlo en internet, sin embargo es uno de los mejores libros que he leido en mucho tiempo.

Resulta sorprendente ver como un político norteamericano ataca ferozmente a toda la clase política y al gobierno criticando el gasto inútil que provoca tener soldados y bases en 130 países, en mantener guerras inútiles y meterse en problemas de otros estados ejerciendo de centinela universal a costa de los impuestos de los norteamericanos y indirectamente de la seguridad de los norteamericanos ya que las injerencias provocan reacciones adversas y contra los USA como queda patente y resalta el autor. Además aboga por salir de la ONU y la OTAN, organismos que según él merman la soberanía norteamericana a la par que tan solo sirven para poner en más apuros a USA. El gobierno es el blanco de sus críticas ya que cree que a costa de excusas como el terrorismo se esta expandiendo arrebatando de cuajo la libertad de los ciudadanos que son los que mantienen al gobierno y sus disparatados gastos.

Su teoría económica se basa en las tesis de la escuela austríaca, aunque tiene bastante sentido, denuncia de forma implacable a la FED por jugar a emitir dinero sin ningún criterio mermando el poder adquisitivo de el ciudadano medio sobretodo. Defiende a capa y espada el reestablecimiento del oro como valor al que este atado el dinero. Critica duramente todo gasto público inecesario y las varias agencias gubernamentales que considera inútiles, especialmente gracioso resulta el comentario que realiza respecto a la educación pública diciendo que si estuviera en contra de la buena educación votaría a favor de tripilicar el presupesto del departamento de Estado de educación, ya que cree que nadie mejor que los padres para educar a sus hijos o matricularlos en colegios que esten acorde a su conciencia y no pagar impuestos para que acaben en colegios donde se les lave el cerebro.

Es un firme opositor al aborto (es ginecólogo y dice que llevar a la vida a más de 3000 niños durante su vida hace que aborrezca el aborto profundamente). Paradójicamente esta a favor de la legalización de las drogas, ya que la guerra contra las drogas solo provoca gastos al estado y es totalmente inútil ya que cada vez hay más droga.

Tiene sus defectos, claro que si, sin embargo este libro y este hombre son un ejemplo de honestidad moral dentro del corrupto mundo de la política.

En definitiva, recomendaros el libro, y al curioso político americano que aporta frescura a la podredumbre instalada en el Potomac y a la clase política mundial en general.