Aquí corresponde hablar de aquella horrible y nunca bastante execrada y detestable libertad de la prensa, [...] la cual tienen algunos el atrevimiento de pedir y promover con gran clamoreo. Nos horrorizamos, Venerables Hermanos, al considerar cuánta extravagancia de doctrinas, o mejor, cuán estupenda monstruosidad de errores se difunden y siembran en todas partes por medio de innumerable muchedumbre de libros, opúsculos y escritos pequeños en verdad por razón del tamaño, pero grandes por su enormísima maldad, de los cuales vemos no sin muchas lágrimas que sale la maldición y que inunda toda la faz de la tierra.
Encíclica Mirari Vos, Gregorio XVI
Discurso de Nick Hanauer que ha sido censurado.
Nick Hanauer, uno de los multimillonarios más conocidos en EEUU, defiende en el Wall Street Journal por qué sería beneficioso para la economía que los que más tienen aporten mucho más. Su principal argumento es que los empresarios no crean trabajo, sino que quienes lo hacen son los consumidores. No os perdáis esta sucinta leída de un artículo:
http://www.eleconomista.es/economia/not ... estos.html
Última edición por jasarhez; 20/01/2013 a las 23:56
Claro que los consumidores crean riqueza, los ricos y los pobres. Si nos centramos en la demanda y el aumento de población, está claro que los ricos poseen cierto estimulo para adquirir cosas nuevas pero no para el aumento de la población; esto creará una demanda que se traducirá en empleo. Pero el consumo de los "pobres" se centra en los alimentos y el aumento de población. Ahora, respecto a los empresarios: ¿no genera riqueza su inversión, creatividad y productividad? No entiendo mucho de economía pero según lo veo, esto genera actividad económica y cientos de nuevos empleos, y aumenta la población. Tampoco creo en doctrinas de fe neoliberales, por eso mencioné lo de los consumidores.
“La verdadera fe es incolora, por decirlo así, como el aire y el agua; medio transparente a través del cual el alma ve a Cristo. Nuestros ojos no ven el aire y de la misma manera nuestra alma no se detiene a contemplar su propia fe. Cuando, por consiguiente, los hombres toman esta fe como si dijéramos en las manos, la inspeccionan curiosamente, la analizan, se absorben en ella, se ven forzados a materializarla, a darle color para que pueda ser tocada y vista. En otros términos, sustituyen a ella, colocan sobre ella, cierto sentimiento, cierta impresión, cierta idea, cierta convicción, algo en fin en que la atención pueda prenderse. Cristo les interesa menos que lo que llaman ellos sus experiencias. Los vemos trabajando para seguir en sí mismos los signos de la conversión, la variación de sus sentimientos aspiraciones y deseos: los vemos ponerse a conversar con los demás sobre todo esto. ”. John Henry Newman
La línea de fondo es que no tiene ningún valor para el bien común que se promueva que exista gente extraordinariamente más rica que el resto, lo resultará en beneficio del empleo y la sociedad es tomar parte del tramo de riqueza extraordinaria y reinvertirla en proyectos de uso común y no, en cambio, dejar que la aumenten sin gravamen alguno.
Los ricos cubre sus necesidades reales rápidamente, el resto de su dinero como mucho va a parar al mercado de lujo, que es un mercado de escaso valor a la sociedad. Los artículos de lujo no son caros porque necesiten muchos más trabajadores, sino porque su margen de beneficio es mucho más alto.
Los pobres, en cambio, siempre gastan su dinero en economía real.
Esto es lo lógico sobre el papel, en el mundo real hay casos de ricos y pobres para todo, desde luego. Pero tiene más sentido que la teoría neoliberal, que no se sostiene ni siquiera sobre el papel, ya no digamos en la realidad.
Aquí corresponde hablar de aquella horrible y nunca bastante execrada y detestable libertad de la prensa, [...] la cual tienen algunos el atrevimiento de pedir y promover con gran clamoreo. Nos horrorizamos, Venerables Hermanos, al considerar cuánta extravagancia de doctrinas, o mejor, cuán estupenda monstruosidad de errores se difunden y siembran en todas partes por medio de innumerable muchedumbre de libros, opúsculos y escritos pequeños en verdad por razón del tamaño, pero grandes por su enormísima maldad, de los cuales vemos no sin muchas lágrimas que sale la maldición y que inunda toda la faz de la tierra.
Encíclica Mirari Vos, Gregorio XVI
Pensar que la falta de poder adquisitivo o falta de dinero que produce crónica e inherentemente el sistema capitalista en la mayor parte de la población de la comunidad política puede solucionarse mediante una redistribución del excedente de ahorro que la parte rica de esa misma comunidad no usa para consumo (me es indiferente que esta redistribución se haga forzosamente por medio de la exacción fiscal, como defiende el keynesianismo, o voluntariamente por medio de inversiones que haga el propio rico, como defienden los neoliberales) es no haber entendido la raíz del problema.
Insisto en que los pobres no son pobres, porque los ricos sean ricos. El problema radica en la continua creación y cancelación del dinero dentro de la comunidad política.
El problema, esencialmente, no tiene nada que ver con los fondos o ahorros que hayan sido acumulados dentro del sistema capitalista porque algunas personas e instituciones (públicas o privadas, da igual) y que según la jerga económica están ociosos, es decir, no son utilizados para actividades productivas que permitan crear empleo y de esta forma distribuir esos fondos ahorrados o acumulados a los empleados, y de esta forma aumentar el poder adquisitivo o demanda efectiva de la población de la comunidad política.
Digamos que, dentro de unos determinados parámetros, esto que usted insite en decirnos, efectivamente, es cierto: "los pobres no son pobres, porque los ricos sean ricos". Pero ojo, y de eso precisamente es de lo que se nos está hablando en el vídeo que da origen a este hilo. Cuando las hojas de la tijera se abren de una forma desmesurada y se promueve que existan unas poquísimas personas extraordinariamente más ricas que el resto y que llegan a acaparar la mayor parte de la riqueza existente; dado que cualquier hombre, por muy rico que sea, logra cobrir sus necesidades reales muy rápidamente, el resto de su ingente fortuna saldría inevitablemente fuera de la economía que realmente crea empleo. Y entonces sí que habría que afirmar que el hecho de que la mayor parte de la riqueza esté en manos de unos pocos, sí que tiene como primera consecuencia que el resto de la sociedad podrían pasarlas canutas... y perdone mi forma de hablar tan simplona, pero creo que así me explico...
Yo creo que tenemos cada uno de nosotros que ver nuevamente el vídeo para debatir sobre lo que él se explica. Y recordemos que lo está explicando una de esas personas tan extremadamente ricas a las que nos referimos... No es un perro-flauta al que hemos encontrado en una manifestación y nos está largando un rollo ideológico que ha leído por ahí en algún panfletillo.
De todas formas, siempre que leo sus mensajes (y perdóneme) no consigo entenderlos del todo. Nos dice Vd. que el problema "no tiene nada que ver" con el hecho de que los fondos o los ahorros acumulados se puedan encontra "ociosos", y no estén siendo utilizados en actividades productivas que generen empleo, etc, etc... Pero no consigo encontrar la respuesta a su enigma mas que en un escueto aserto que dice: "El problema radica en la continua creación y cancelación del dinero dentro de la comunidad política". ¿Nos podría explicar qué significa eso...?. Perdone, nuevamente, mi ignorancia (siempre acabo pidiéndole disculpas por ella), pero sinceramente no consigo saber a qué se está refiriendo. ¿Podría usted explicarlo mas o menos escuetamente, utilizando palabras de uso común, distintas de las que usan los economistas. Para empezar... ¿qué es eso de la "cancelación del dinero"?. ¿Cuál es la fórmula mágica que deja fuera de juego tanto a Keynes como a los neoliberales?. Nuevamente le vuelvo a pedir disculpas por esta ignorancia mía.
Un abrazo en Cristo
Última edición por jasarhez; 18/02/2013 a las 17:45
'Censurado': lo que los millonarios no quieren oír - elConfidencial.com
'Censurado': lo que los millonarios no quieren oír
Nick Hanauer durante su charla en el TED (YouTube)
El pasado mes de marzo, el fundador de Amazon y gear.com Nick Hanauer, uno de los inversores más importantes de Estados Unidos, apareció en la conferencia organizada por el Technology Entertainment and Design ante un acaudalado público formado por algunos de los más importantes empresarios estadounidenses y afirmó: “Si es verdad que mantener bajos los impuestos de los más ricos produjese más puestos de trabajo, hoy en día estaríamos saturados de ofertas de trabajo”. Sin embargo, no ha sido hasta hace unos días que el popularmente conocido como TED, reputado organismo dedicado a la organización de charlas dirigidas a las elites –la entrada más barata cuesta 7.500 dólares–, decidió no publicar el vídeo de su participación, al considerarlo inapropiado, polémico y partidista.
A pesar de la fama y reputación del norteamericano, su conferencia no ha superado el filtro de Chris Anderson, máximo responsable del TED y el encargado de seleccionar aquellas que formarán parte de la página web de la organización. A pesar de la negativa de Anderson, el discurso y su presentación en PowerPoint pronto aparecieron en la página web de The Atlantic y se difundieron por toda la web. El vídeo puede verse en YouTube. Rápidamente, las acusaciones de censura comenzaron a aflorar en diversos blogs, periódicos y foros.
Entre otras controvertidas ideas, Hanauer defendía el aumento de los impuestos entre las clases más pudientes de Estados Unidos, ya que no son ellas sino la clase media, emprendedora y consumidora al mismo tiempo, la que produce más puestos de trabajo.“He comenzado o ayudado a empezar docenas de negocios y he contratado a montones de gente. Pero si nadie hubiese tenido dinero para comprar lo que ofrecíamos, todos estos negocios habrían desaparecido y con ellos, los puestos de trabajo”, señalaba el inversor. “Eso es por lo que puedo decir con confianza que los ricos no crean trabajo ni hacen negocios, ni grandes ni pequeños”.
La charla fue considerada “demasiado política”.
¿Qué hace especial el caso de Hanauer? Que se trataba de un inversor de éxito, aplaudido unánimemente por sus grandes logros, dirigiéndose a un público formado por grandes fortunas. Y que, por si fuera poco, apelaba a su propia experiencia como empresario para justificar una mayor igualdad fiscal.Sin embargo, bajo el hipotético rupturismo de Hanauer, no se oculta un revolucionario reparto de la riqueza ni un ataque indiscriminado a los dueños del capital, sino precisamente un camino de salida ante la crisis que, según él, pasa por fortalecer las clases medias y bajas en cuanto que son las que consumen los productos que los empresarios crean para ellos. Y a pesar de esto, gran parte del público se sintió aludido, señalado y molesto por las afirmaciones del licenciado en Filosofía por la Universidad de Washington.
¿Censura o falta de interés?
“Demasiado política”. Esa fue la razón ofrecida por Chris Anderson para justificar su decisión de no admitir la controvertida participación de Hanauer en la página web de TED. Algunos partidarios del empresario de Seattle han contraatacado recordando que el propio Anderson no ha dudado en invitar en repetidas ocasiones a varios políticos, y otros han indicado que es una mera excusa para censurar un comentario incómodo. Por su parte, el propio Hanauer ha asegurado “aceptar la decisión. Él es el dueño, así que decide lo que comparten”. Una afirmación que bajo su apariencia de cordialidad, sugiere que siguen siendo los dueños de los canales de difusión, como Anderson, los que deciden los mensajes que llegan al gran público.
Por su parte, el propio Anderson ha contestado airadamente ante la polémica que se ha suscitado, en una nota de prensa que ha titulado La Historia Real. El organizador se escudaba en las notas mediocres que había recibido la charla entre el público presente para justificar la desaparición de la misma de la parrilla del TED. Lo cual puede tener dos lecturas muy diferentes: en primer lugar, que efectivamente se trataba de una intervención mediocre y carente de interés (al menos, para el público habitual de la organización). En segundo lugar, que el público del TED, conformado generalmente por empresarios de primera línea, no tenía ningún interés en oír lo que Hanauer tenía que decirles.
Anderson añadía en su nota que los argumentos proporcionados por Hanauer eran “explícitamente partidistas y poco convincentes”. Según el curador de TED, disponen de una cantidad tan amplia de conferencias para utilizar que sólo publican “aquellas que son especiales de verdad. Para ofrecer una visión sesgada y egocéntrica de la realidad, ya tenemos el resto de los medios de comunicación”. Y recordaba que Hanauer se había tomado muy mal la decisión de no subir su intervención a la red, y que había amenazado con hacerlo por su cuenta. Que es lo que finalmente ha ocurrido.
Por su parte, Forbes publicaba el pasado fin de semana un artículo de opinión escrito por Tim Worstall que, bajo el nada equívoco título de La ignorancia de Nick Hanauer, sugería que la reacción del inversor era poco menos que una pataleta. "No es que sea mediocre, es aún peor que eso, el producto de la ignorancia", señalaba el británico, que terminaba pidiendo al empresario que se documentase antes de su siguiente charla.
Una polémica candente
Las opiniones vertidas por Hanauer en su intervención en el TED se encuentran en una línea no tan distinta a otras manifestadas por diversas figuras de releavancia, de Mark Zuckerberg a Bill Gates, y que sin embargo han sido calificadas como poco ortodoxas entre determinados círculos. Anderson considera que “muchos empresarios y emprendedores se sentirán insultados por el argumento de Hanauer de que muchos multimillonarios sólo contratan más empleados como último recurso”.
Esa es exactamente la tesis que mantiene el emprendedor, según la cual, la búsqueda de la eficiencia y la rentabilidad a toda costa han llevado a considerar la contratación como un mal menor: “cualquiera que haya llevado alguna vez un negocio, sabrá que contratar gente es lo último a lo que recurrimos, sólo en el caso de que la demanda del consumidor sea demasiado alta”. Por lo tanto, el emprendimiento de clase media, de dimensiones más limitadas, ayudaría a la creación de un mayor número de puestos de trabajo. Para Hanauer, se trata un paradigma alternativo que determinados intereses han querido ocultar y se defiende recordando que “hace siglos, también se decía que el Sol giraba alrededor de la Tierra”.
Will Smith respondió ante la propuesta de Hollande: “Dios bendiga a América”
. Su opinión se encuentra en sintonía con lo que el partido demócrata está proponiendo como respuesta al debate público. En esa línea se encuentra la ley del impuesto millonario impulsada por Barack Obama el pasado septiembre, la llamada “regla Buffett”, que buscaba aumentar a un 30% el impuesto mínimo pagado por aquellos que cobraban más de un millón de dólares el año. Sin embargo, dicha propuesta se encuentra en punto muerto al haber sido bloqueada por el partido republicano el pasado mes de abril en el Senado.
“Dios bendiga a América”
Recientemente, el célebre escritor de novelas de terror Stephen King publicaba en el Daily Beast un artículo titulado “cobradme más impuestos, me @%&# en la leche’”, en el que se preguntaba “¿cómo es posible que no esté pagando el 50% en impuestos?” Y ello, a pesar de gastar aproximadamente unos cuatro millones de dólares el año en obras de caridad. El escritor, conocido por su incorrección política, aseguraba que a lo largo de su vida había conocido a muchos ricos (él mismo reconocía ser uno de ellos), y que “preferirían rociar sus miembros con gasolina, coger una cerilla, prenderse fuego y bailar al ritmo de ‘Disco Inferno’ antes que pagar un céntimo más en impuestos”.
La pasada semana, el actor Will Smith se encontraba en plena gira promocional de Men In Black III (Barry Sonnenfeld, 2012) cuando apareció en el programa de Laurent Delahousse. En mitad de la entrevista, el periodista preguntó al actor qué le parecía la propuesta de Barack Obama de cargar con un 30% los impuestos de los niveles más altos de renta, a lo que el célebre intérprete respondió de manera positiva, recordando que le parecía lo más justo para su país. Y cuando se le insistió subiendo el porcentaje al hipotético 75% propuesto por el presidente de la República Francesa François Hollande, la superestrella palideció, se rió con nerviosismo, recordó que se trataba de algo muy diferente y concluyó con un divertido, pero sincero, “Dios bendiga a América”. Señal de que todos estamos dispuestos a colaborar… Pero hasta cierto punto.
Una de las mayores falacias económicas que suelen repetirse es la de que los pobres son pobres porque los ricos son ricos. Uno podría estar de acuerdo si se considerara que toda la riqueza real de una comunidad está concentrada en pocas manos que deciden cómo, cuándo y a quién repartir esa riqueza de manera directa.
Pero el problema está cuando nos referimos como riqueza al dinero, que no es más que el medio a través del cual se distribuye de manera indirecta toda esa riqueza real. Toda la economía de un país genera constantemente riqueza real pero al mismo tiempo genera costes financieros que toda contabilidad del empresario debe sufragar para poder seguir manteniendo su negocio.
Es cierto lo que dice ese demagogo del youtube acerca de que los negocios se mantienen gracias a la existencia de una suficiente demanda efectiva por parte de los consumidores y usuarios. Pero lo que se calla el muy cuco es que ese necesario aumento de la actual insuficiente demanda efectiva de los consumidores no puede realizarse por medidas impositivas, pues éstas lo que hacen es agravar el problema pues los negocios, para poder sufragar este nuevo coste, deberán repecutirlo en los precios a los consumidores y usuarios, con lo cual lo que te dan por un lado (aumento provisional de la renta procedente de la exacción de otros) te lo quitan de inmediato vía precios de los productos de los negocios que quieren, en estricta contabilidad, mantener su capital para poder mantener sus negocio (y, por tanto, no ha habido realmente aumento del poder adquisitivo de la población).
Por supuesto, si el empresario es muy rico podría decidir no repercutir en los precios de sus productos a los consumidores esa exacción, asumiendo de esta forma una pérdida financiera en beneficio de los consumidores y usuarios. Pero aún así el problema seguiría subsistiendo, pues como demostró Douglas en su análisis económico, en la actual situación de economía basada en su mayor parte en el capital físico (no confundir con capital financiero o dinero) más que en el trabajo humano para la creación de la riqueza real de toda la comunidad política, se produce una disparidad inherente al sistema entre ingresos obtenidos del trabajo por los consumidores y usuarios y costes financieros creados por los negocios, disparidad que ha ido y va en aumento a medida que el capital físico sigue aumentando su importancia con respecto al trabajo humano en el proceso productivo de la riqueza real de la comunidad política.
Hoy día, como Vd. sabe el dinero (en el marco creado por el capitalismo financiero) desgraciadamente, es algo mas que un simple "medio a través del cual se distribuye de manera indirecta la riqueza". El dinero genera dinero por sí mísmo y hace a los ricos mas ricos, mientras que va empobreciendo sucesivamente cada vez mas a los "menos ricos". Es un proceso de empobrecimiento continuo de grandes capas de la sociedad, mientras una ínfima minoría cada día se enriquece mas (tendencia injusta que, además, se agraba y se vuelve mas sangrante con las políticas liberales de reducción de impuestos a los ricos). Y es de ésto de lo que habla este vídeo...
Para comenzar, a mi no me parece "demagogia" lo que dice este señor. Quien por cierto, pertenece a esa casta privilegiada capitalista... porque su fortuna se mide en varios miles de millones de dólares, según dicen las malas lenguas. Pero no es eso, ni tampoco importa el dinero que este señor haya acumulado. Para Vd. lo que le convierte en "demagogo" es "que no dice toda la verdad". Seguro que le parecerá menos demagógicas las medidas esas del reparto urbi et orbe del "impuesto negativo", etc, etc... es decir, la política del "PER para todos". Si eso ya lo han inventado en Andalucía los socialistas, y fíjese los resultados que ha dado. Ese tipo de políticas son la puerta abierta al clientelismo político y el triunfo institucionalizado del mas puro "caciquismo".
Sencillamente, este señor se desmarca abiertamente del pensamiento dominante neo-liberal, para acercarse a las tesis de economístas como Keynes; unas tesis que el mundo jamás debiera de haber abandonado, y mucho menos para echarnos en las garras del neo-liberalismo. No digo que el keynesianismo sea ninguna panacea, Dios me libre... pero mucho mas bueno que lo que tenemos hoy en día, sin lugar a duda. Solamente los millonarios lo dudan y les molesta que se hable en público de la vuelta a este tipo de modelos económicos.
Por eso han censurado el mensaje de este hombre, no precisamente por su "demagogia". Demagogia es lo que destilan a raudales los reyes del mambo de la escuela de Chicago y compañía... esa tendencia tan querida por todos los neocon de cualquier signo político.
Última edición por jasarhez; 21/01/2013 a las 16:10
Me parecen igual de demagógicas. Y ya se sabe, Jasarhez, que donde hay acuerdo no cabe discusión.Seguro que le parecerá menos demagógicas las medidas esas del reparto urbi et orbe del "impuesto negativo", etc, etc... es decir, la política del "PER para todos". Si eso ya lo han inventado en Andalucía los socialistas, y fíjese los resultados que ha dado. Ese tipo de políticas son la puerta abierta al clientelismo político y el triunfo institucionalizado del mas puro "caciquismo".
El keynesianismo y el neoliberalismo son dos caras de una misma esencial política económica de redistribución de la renta dineraria existente, para intentar solucionar el problema que ha estado llevando de cabeza a los economistas desde la Depresión de los años ´30: ¿cómo es posible que haya pobreza en gran parte de la comunidad política vis a vis con una ingente abundancia de bienes y servicios producidos en esa misma comunidad política? ¿cómo conseguir que la demanda real de la población se convierta verdaderamente en una demanda efectiva, es decir, respaldada con la posesión de dinero? es decir, ¿cómo conseguir que todos esos bienes y servicios que la parte productiva de la comunidad política (es decir, una parte de la comunidad) lleguen efectivamente a la parte consumidora de esa misma comunidad política (es decir, toda la comunidad)?Sencillamente, este señor se desmarca abiertamente del pensamiento dominante neo-liberal, para acercarse a las tesis de economístas como Keynes; unas tesis que el mundo jamás debiera de haber abandonado, y mucho menos para echarnos en las garras del neo-liberalismo. No digo que el keynesianismo sea ninguna panacea, Dios me libre... pero mucho mas bueno que lo que tenemos hoy en día, sin lugar a duda. Solamente los millonarios lo dudan y les molesta que se hable en público de la vuelta a este tipo de modelos económicos.
En la encrucijada de los años ´30 todo el mundo veía que la respuesta tenía que ver o depender de cómo y de qué forma se manejara la cuestión financiera o del dinero para solucionar ese problema. Se dieron muchas respuestas interesantes, pero toda la discusión se concentró y focalizó principalmente en dos economistas: J.M.Keynes por un lado, y C.H.Douglas por otro lado.
Keynes decía que para conseguir crear o aumentar la demanda efectiva de la población era necesario que la población sólo recibiera sus rentas del hecho de estar metido en un empleo; crear una política de pleno empleo; y que el Gobierno se conviertira en agente principal de la creación de empleo mediante la realización de planes económicos públicos o mediante la orden dirigida a las grandes macroempresas privadass de crear planes productivos que crearan empleo en la población.
Douglas, por su lado, simplemente decía que no hacía falta realizar trabajos o crear empleos innecesarios para la comunidad política con el objeto de distribuir, de esta manera antes descrita, dinero entre la población, para así reactivar la economía y las ventas. Simplemente señalaba que esta disparidad o brecha entre ingresos de la población y precios a la venta de los productores se podía fácilmente cerrar creando directamente nuevos créditos para el consumo (libres de deuda) a favor de la población (basta señalar por ahora el principio sin entrar en los aspectos técnicos en cuanto a su aplicación práctica concreta), para reactivar así la economía y las ventas (sin necesidad de tener que enfrascarse en ningún proyecto productivo creador de empleo).
Dicho con otras palabras, y aplicándolo al caso concreto español que estamos viviendo ahora: que para que un padre de familia pueda obtener el dinero necesario para hacer su compra de la cesta semanal (por poner un ejemplo), no es necesario que antes tenga que integrarse en un proceso productivo de algo completamente inútil e innecesario (y despilfarrador de bienes materiales y energía humana) para la comunidad política, como por ejemplo, la construcción de un aeropuerto en Ciudad Real o en Castellón.
La teoría keynesiana, según recuerdo, hablaba de la necesidad de mantener el nivel de la demanda agregada por medio del pleno empleo (que por otra parte es la forma mas digna, humanamente hablando, y mas lógica de conseguirlo sin caer en demagogias). Ésto es, Keynes hablaba de la necesidad de mantener y no dejar que cayera, la suma del gasto total de demanda en bienes y servicios, lo que es lo mismo que decir que había que mantener los niveles de demanda de todos aquellos bienes y servicios que tanto consumidores, como empresas y el Estado estaban dispuestos a adquirir a un determinado nivel de precios.
Y si Vd. quiere, lo mas que puedo admitirle es que las teorías del tal Douglas ese, son una especie de herejía de las teorías keynesianas, pero nada mas... Existe un libro muy conocido de Keynes ("Teoría General del Empleo, el interés y el dinero") en el que este autor se despacha a gusto contra estas teorías un tanto heréticas representadas (entre otros) por su tan admirado C.H.Douglas.
Y por otra parte, tampoco me parece del todo cierto afirmar, como dice Vd. y da a entender también este señor (del que ya voy leyéndome algo de los muchos mensajes con que nos ha regalado, gracias por adelantado por colgarlos, así como de otras cosas que he ido encontrando por la red en mis ratos libres...) que las teorías económicas liberales y el modelo keynesiano son "dos caras de una misma moneda", solamente porque éstas difieran de las suyas básicamente por su heterodoxia, o mejor dicho por la propia herejía que suponen con respecto a las teorías ortodoxas, por Keynes y otros representadas.
Tampoco se puede afirmar, como afirman los seguidores de este señor que "Keynes estuviera ciego..." siendo este economísta uno de los pensadores mas influyentes del siglo anterior y que tan buenos resultados dieron sus políticas y tantísimo contribuyó al crecimiento y expansión de una gran clase media que aseguró la economía de todos los países en los que se aplicaron sus políticas. Es decir, un hombre que de ciego no tenía nada, y solo habría que decir que mantenía un pensamiento la mar de ortodoxo en lo económico, completamente alejado de cualquier herejía de cualquier signo. Así como que los excelentes resultados a nivel socioeconómico, que todos recordamos, se produjeron tras escuchar el mundo y atender nuestros políticos a los sabios y doctos consejos dados por este insigne economista británico de ideología conservadora, además de un insigne miembro de la Cámara de los Lores, lo que le situaría políticamente muy alejado del lugar que ocuparía cualquier "socialista fabiano" o cualquier otra cosa parecida o similar... como le han llegado a acusar algunas que otras lenguas viperinas, portavoces de la ideología neo-liberal mas tendenciosa y demagógica. Es decir, nada mas lejos de la realidad, como es lógico y cualquiera que sepa un poco de economía, y de historia, podría adivinar si quisiera verlo.
Lo que sí es cierto, sinembargo, es que la ley de los mercados no explica realmente cómo funciona en realidad el circuito económico del dinero y la riqueza. De hecho, algunos autores piensan que durante el crack del 29, precisamente, se produjo una situación de "equilibrio teórico" sin producirse en absoluto una situación de pleno empleo (sino todo lo contrario...). La clave de esta falsa situación de "equilibrio" que tanto gustaba y gusta todavía a los economistas liberales es que ésta se produjo con una malísima utilización de los recursos humanos y productivos. Es decir.... con una gran dosis de injusticia, cosa a que a los liberales (por cierto) parecía traerles sin cuidado hasta que algunos de ellos comenzaron a sufrir en sus carnes las pérdidas y los problemas debidos a la caída del consumo. Además habría que recordar el enorme miedo que les entró a todos al observar como en la URSS, con políticas intervencionistas basadas en la planificación económica, mas que crisis... lo que existían eran unos niveles de crecimiento tremendos y que dejaban al mundo liberal en el mas absoluto de los ridículos (aunque ya sabemos a qué costo humano, por cierto... se conseguían, dadas las enormes barbaridades que este régimen político, basado en el terror, hacía...).
Pero, lo que sí es cierto es que las teorías de Keynes, tras su implantación, permitieron unos niveles de crecimiento altísimos, creando además una gran dosis de justicia social (cosa que no ocurría ni con la implantación de medidas liberales puras como con las barbaridades y crímenes políticos de los socialistas soviéticos). De hecho, hasta el mismo Hitler aplicó durante los primeros años de su gobierno este tipo de políticas económicas (las del sr. Keynes), y además... con unos excelentes resultados socio-económicos, como todos ya sabemos. Ya que sacaron a Alemania de la situación de crisis en la que estaba sumida antes de la llegada del partido nacional socialista al gobierno. Lo que es verdad, es verdad... y hay que admitirlo. Desde mi punto de vista, esta fué una de las poquísimas cosas buenas que hizo aquél horrendo loco del bigotito, unos años antes de llevar a cabo sus criminales políticas de exterminio basadas en interpretaciones racistas de la vida, junto a los desfiles paramilitares con antorchas y las esvásticas paganas sembradas por doquier... Pero algo bueno hay que admitirle a este famoso asesino (una cosa no quita la otra).
El propio Keynes valoró favorablemente los esfuerzos nazis en materia económica. En su prólogo a la edición alemana de la Teoría General, fechada el 7 de septiembre de 1936, Keynes indicaba que las ideas de su libro podrían ponerse en práctica mejor bajo un régimen autoritario (lo cual a mi no me asusta en absoluto, sino que también lo comparto sin ninguna duda):
Algunos, lógicamente, le critican por estas palabras plasmadas en el prólogo de su libro, pero estos mismos estoy seguro de que no les tiembla en pulso cuando aplauden a gobiernos como el de Pinochet, mientras implantaba en Chile la mas pura, injusta y asquerosa política económica neoliberal, con políticos salidos del OPUS DEI y de la Escuela de Chicago... y mientras los opositores políticos iban desapareciendo por miles (lo que son las cosas...... pero cada vez parece mas cierto que solo se critican los "totalitarismos ajenos", mientras se llora a los muertos del "mismo bando que el de uno", y jamás a los ajenos):"De todas formas, la teoría de la producción en general, que es lo que el siguiente libro pretende ofrecer, es más fácilmente adaptable a las condiciones de un estado autoritario, que la teoría de la fabricación y distribución de un determinado producto bajo condiciones de libre competencia y un alto grado de laissez-faire"
http://mises.org/daily/3693/Keynesia...he-Total-State
Lo que sí ocurrió realmente, y regresando al tema, es que Keynes se dió cuenta (como también se dieron cuenta de ello quiene aplicaron sus políticas económicas en el denominado "mundo libre occidental", una vez finalizada la II Guerra Munidal) de que el libre funcionamiento de los mercados generaba en realidad una total falta de demanda efectiva. Una situación que obligaba al Estado a suplir las desastrosas ineficiencias creadas por la acción de los mercados, sencillamente.... con la intervención económica. Es decir, liberalismo y keynesianismo, lejos de ser dos caras de una misma moneda, son la antítesis el uno del otro. Realmente eso que Vd. dice (lo de las dos caras de una misma moneda) me recuerda a lo que decían algunos amigos comunistas que yo tenía de joven. Para ellos también el liberalismo económico y las teorías keynesianas eran dos caras de una misma moneda. Una moneda que ellos querían derribar: el capitalismo. Pero que querían derribarla para implantar una forma de totalitarismo horrenda.
Un abrazo en Cristor
Última edición por jasarhez; 21/01/2013 a las 23:33
Keynes tenía razón cuando señalaba esa deficiciencia o falta de demanda efectiva (es decir, demanda respaldada con dinero para adquirir los bienes y servicios que produce la comunidad política) que surgía de la aplicacion del liberalismo económico.Lo que sí ocurrió realmente, y regresando al tema, es que Keynes se dió cuenta (como también se dieron cuenta de ello quiene aplicaron sus políticas económicas en el denominado "mundo libre occidental", una vez finalizada la II Guerra Munidal) de que el libre funcionamiento de los mercados generaba en realidad una total falta de demanda efectiva. Una situación que obligaba al Estado a suplir las desastrosas ineficiencias creadas por la acción de los mercados, sencillamente.... con la intervención económica. Es decir, liberalismo y keynesianismo, lejos de ser dos caras de una misma moneda, son la antítesis el uno del otro. Realmente eso que Vd. dice (lo de las dos caras de una misma moneda) me recuerda a lo que decían algunos amigos comunistas que yo tenía de joven. Para ellos también el liberalismo económico y las teorías keynesianas eran dos caras de una misma moneda. Una moneda que ellos querían derribar: el capitalismo. Pero que querían derribarla para implantar una forma de totalitarismo horrenda.
Por eso pienso, en primer lugar, que no debemos confundir liberalismo económico clásico con neoliberalismo. El neoliberalismo también surge como crítica del liberalismo clásico y como intento de solucionar esa misma deficiencia de demanda efectiva que ocasionaba el liberalismo clásico y que también era denunciada por Keynes.
El problema con el keynesianismo y el neoliberalismo no es la correcta percepción de ese problema de falta de demanda efectiva o poder adquisitivo en la población. En eso no se diferencian del douglasismo. El problema es que no ven el origen que produce ese problema de deficiencia; y por tanto las soluciones que pregonan, si bien pueden provisionalmente a modo de parche solucionar los síntomas producidos por esa deficiencia producida por el liberalismo clásico, sin embargo no van al meollo de la cuestión (que como muy bien señaló Douglas era un problema de naturaleza estrictamente financiera o contable) y por tanto a la solución definitiva del mismo.
En otro orden de cosas. La crítica que Keynes hace al análisis de Douglas es simplemente ridícula. Apenas lo despacha en un pequeño párrafo:
"Since the war there has been a spate of heretical theories of under-consumption, of which those of Major Douglas are the most famous. The strength of Major Douglas’s advocacy has, of course, largely depended on orthodoxy having no valid reply to much of his destructive criticism. On the other hand, the detail of his diagnosis, in particular the so-called A + B theorem, includes much mere mystification. If Major Douglas had limited his B-items to the financial provisions made by entrepreneurs to which no current expenditure on replacements and renewals corresponds, he would be nearer the truth. But even in that case it is necessary to allow for the possibility of these provisions being offset by new investment in other directions as well as by increased expenditure on consumption. Major Douglas is entitled to claim, as against some of his orthodox adversaries, that he at least has not been wholly oblivious of the outstanding problem of our economic system. Yet he has scarcely established an equal claim to rank — a private, perhaps, but not a major in the brave army of heretics — with Mandeville, Malthus, Gesell and Hobson, who, following their intuitions, have preferred to see the truth obscurely and imperfectly rather than to maintain error, reached indeed with clearness and consistency and by easy logic, but on hypotheses inappropriate to the facts".
John Maynard Keynes. Teoría General del Empleo, el Interés y el Dinero (1936)
[Dejemos por ahora a un lado la sorprendente implícita revelación de que en la economía existen dogmas en virtud de los cuales a alguien se le pueda motejar de heterodoxo].
Este párrafo demuestra o que Keynes no se leyó el Teorema A + B de Douglas o simplemente que no lo entendió (es más, yo creo que sí se enteró del análisis douglasista cuando C.H.Douglas se lo expuso en 1930 cuando tuvo lugar su interrogación ante el Comité MacMillan del cual formaba parte el propio Keynes, pero que quiso boicotearlo posteriormente exponiéndolo de manera deliberadamente falsa en sus escritos posteriores).
Douglas hace referencia a la existencia de una disparidad inherente entre los costes financieros que genera una comunidad política en un tiempo determinado y la cantidad de poder adquisitivo en manos de la población en ese mismo periodo de tiempo. Este poder adquisitivo es insuficiente para sufragar todos esos costes. Ergo, habrá que tomarse alguna medida que haga aumentar el poder adquisitivo de la población sin que al mismo tiempo se generen nuevos costes financieros que aumente el problema (pequeño detalle, este último, que se les escapa a los keynesianistas y neoliberales en sus respectivas pseudosoluciones de aumento del poder adquisitivo de la población).
Última edición por Martin Ant; 22/01/2013 a las 14:09
Completamente de acuerdo con Vd. cuando dice que Keynes tenía razón al señalar las deficiciencias que surgen de la aplicacion del liberalismo económico. Pero no estoy tan de acuerdo en cuanto a lo que dice de que el neoliberalismo también surgió como un intento de solucionar esa misma deficiencia de demanda efectiva a la que se refería Keynes. Yo, al menos, no lo tenía así entendido, pero tengo que reconocer que mis conocimientos sobre economía son bastante básicos y no van mucho mas allá de los que me enseñaron en la facultad de sociología (es decir, muy poquita cosa... porque yo no estudiaba economia).
Yo tenía entendido que bajo el nombre de 'neoliberalismo' también se engloban una serie de políticas económicas que solían defender los abanderados del viejo liberalismo clásico. Básicamente... la promoción de la iniciativa privada a todas las áreas de la economía y la limitación del papel del Estado en esos mismos ámbitos. Es decir, justamente lo contrario de lo que propugnaba y propugna todavía el keynesianismo.
Aunque sí existen algunos autores neoliberales (menos radicalizados) que conciben como "aceptable" alguna que otra intervención de forma "subsidiaria" del Estado (como principio de subsidiaridad en su sentido mas extricto), pero también tengo entendido que la tendencia predominante en la actualidad son las propugnadas por la "Escuela de Chicago", que son bastante radicales y extremistas. Eso es lo que yo tenía entendido... pero confieso ser un ignorante en estas materias.
Y lo que sí sé es que, de forma mas o menos progresiva, a partir de la crisis del petroleo de 1973 (y prometo que no voy a hablar del franquismo), fueron ganando vigencia las tesis defendidas por esta escula (la de Chicago) con respecto a las tesis keynesianas o tamibén con respecto a otras tesis, también neoliberales, pero menos radicales, como las de la Escuela alemana de Friburgo. Y fué ocurriendo ésto tras producirse un fenómeno mundial de recesión continuada, acompañada de altísimas dosis de inflacción (situación extraña y anómalas que, creo, denominaron con el nombre de 'estanflación'). El caso es que las políticas keynesianas comenzaron a quedar en entredicho y el mundo occidental comenzó a mirar con mas ímpetu hacia la Escuela de Chicago. Y también sé que uno de los primeros países en el que se comenzaron a poner a prueba todas estas horrendas políticas nacidas en esta escuela, fué, precisamente, el Chile del general Pinochet (por eso en mi anterior correo también me referí explícitamente a este gobierno de hispanoamérica...).
De esta forma, su gobierno militar fué el primero en poner en marcha todos los procesos de liberalización y de privatización que ahora mundialmente padecemos (...supongo que esa fué una de las razones por las que el oscuro sr. Kissinguer y la CIA también estuvieron detrás de ese golpe de estado, como de tantos echos luctuosos de nuestra reciente historia durante el pasado siglo). Y no es casualidad tampoco que las políticas económicas de este general contaran desde el principio con la simpatía y el apoyo de todos los economístas liberales más "preclaros". Y me estoy refiriendo a gentes como el tal Hayeck o mi "odiadísimo" Milton Friedman (solo hay que mirar los diarios de la época).
El mismísimo Hayeck fue entrevistado en 1981 por el diario chileno "El Mercurio" y en sus declaraciones dejaban ver claramente "la naturaleza experimental en temas económicos de la dictadura chilena", así como el beneplácito que le daban los intelectuales que estaban dando apoyo ideológico al proyecto de implantación del neoliberalismo en todo el mundo: "Mi preferencia personal –dijo el Premio Nobel- se inclina a una dictadura liberal y no a un Gobierno democrático donde todo liberalismo esté ausente".
Hasta ahí vemos como, tanto las políticas neoliberales como las keynesianas, 'prefirieron' inicialmente apoyarse en gobiernos dictatoriales (y a ambos les daba igual lo sangrientos que éstos fueran, y de ahí el comentario que había hecho en mi anterior mensaje). Recordemos que el keynesianismo también comenzó a aplicarse en el mundo bajo el gobierno dictatorial nacional-socialista de Adolfo Hitler. Es decir, hasta ahí, yo también podría aceptar que ambos (neo-liberalismo y keynesianismo) podrían ser dos caras de una misma moneda, pero solamente en eso... el resto no lo entiendo. Y ya sabe que yo me inclino claramente por las tesis keynesianas, sin ninguna duda.
Lo que sí también sé, es que justo un decenio después del experimento llevado a cabo en el Chile del general Pinochet... el gobierno de la señora Thatcher, en Inglaterra, sería el encargado de traernos al viejo continente todas esas horrendas políticas de desregulaciones, desempleo masivo, represiones antisindicales, 'redistribución de la riqueza' en favor de los ricos... privatización del sector público, etc, etc... en fin, un asco (la amistad entre esa señora y el general son de sobras conocidas). En España fueron, curiosamente, los gobiernos de Felipe González los elegidos por el Sistema imperante para traérnoslo en primicia, pero eso es otra historia y no quiero salirme del tema.
Y no es menos cierto que, mientras el liberalismo clásico en su vertiente mas filosófica, apelaba a los principios de la 'democracia liberal', el moderno neoliberalismo se dió cuenta muy pronto de que todas estas políticas podían, y debían, ser aplicadas, para obtener unos mejores resultados... bajo regímenes abiertamente dictatoriales, y por eso se hicieron los primeros experimentos bajo esa dictadura hispanoamericana del general Pinochet.
Desde entonces, las carteras de todos los millonarios, les están a todos estos muy, pero que muy... agradecidas. Y como se ve, no quiero ocultar ni un ápice el enorme desprecio que siento por este tipo de políticas económicas. Mi desprecio es tan grande que incluso me hace preferir el gobierno keynesiano de Adolfo Hitler, antítesis en lo económico del gobierno del general Pinochet, la señora Tatcher... Esperanza Aguirre o Marianico Rajoy o los señores que han prohibido el mensaje de este vídeo de Nick Hanauer.
Un abrazo en Xto.
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P.D.:Y sobre lo que dice de que probablemente Keynes no se llegó a leer nunca (o quizás ni lo entendió) el 'Teorema A + B' de Douglas, pues mire Vd... no tengo la menor idea. Pero pienso que si Keynes no lo entendió, yo... con mis pobrísimos conocimientos en economía, no voy a prentender mejorarle. He leído en uno de sus mensajes ( http://hispanismo.org/economia/16173...el-dinero.html ) que: "...de acuerdo con el teorema de Douglas A + B, los precios equivalen a A (ingresos) + B (costes indirectos). Si los costes indirectos están constantemente creciendo en relación a los ingresos, entonces para mantener o incrementar los ingresos, los precios deben subir. Más aún, puesto que la vasta mayoría de la producción se financia a través de de la emisión de nuevo crédito (es decir, a través de préstamos a los negocios), la capitalización de la industria se produce con un incremento en la oferta monetaria. En otras palabras, el hecho de que los costes indirectos estén incrementándose en relación a los ingresos, hace crecer los precios y la oferta monetaria". Es decir, intento traducírmelo... que si los costes que afectan al proceso productivo en general, y no solamente a los que afectan a uno o dos productos... están constantemente creciendo en relación a los ingresos, para mantener éstos últimos, los precios deberían subir, al menos, en la misma proporción. ¿Es eso lo que debo entender...?. Y lo mismo ocurriría con las nuevas emisiones de crédito.
Pues bien, pareciendo totalmente obvias estas conclusiones, lo que no tengo nada claro es la veracidad de algunas de las premisas sobre las que se basa, concretamente tengo dudas con respecto a la premisa incial de que determinadas políticas económicas, como por ejemplo las keynesianas, hagan crecer los costes indirectos. Y si así fuera... quedaría compensado con los beneficios que a nivel social procurarían. Y lo que creo que no evalúan convenientemente todas estas teorías es que toda decisión económica acaba necesariamente teniendo consecuencias morales, como muy bien decía el Papa Benedicto XVI en su encíclica "Caritas in Veritate". Es decir, que lo primero no habría de ser la economía... Ver las cosas deste único prisma materialista, además de ser nocivo para la moral de la sociedad en su conjunto ("costes sociales indirectos"?) generan situaciones de crisis que, finalmente, acaban hundiendo el entramado social sobre el que se asienta esa misma economía que tanto se pretendió "salvar" con la aplicación de políticas materialistas equivocadas. Porque... mucho peor que cualquier política materialista es aquella que, además de mala por ser materialistas, está equivocada.
Ahora bien, a mi me faltan todavía elementos de juicio suficientes para saber si las políticas del sr. Douglas lo estaban. Lo que sí se, sin lugar a dudas, es que las ideas neoliberales lo están, por muy de moda que estén hoy en día. Acabaremos todos pagando las consecuencias de la aplicación de todas estas políticas.
Última edición por jasarhez; 22/01/2013 a las 19:41
Tanto el keynesianismo como el neoliberalismo siguen formulando sus ideas de acuerdo con los paradigmas que se utilizaban en la escuela clásica liberal: teoría del equilibrio, ley de oferta y demanda, etc... La única diferencia es que lo que antes se explicaba únicamente a nivel microeconómico (o a nivel de empresas individuales), ahora el keynesianismo-neoliberalismo lo tratan de explicar también a nivel de toda la comunidad política (lo que llaman macroeconomía).Yo tenía entendido que bajo el nombre de 'neoliberalismo' también se engloban una serie de políticas económicas que solían defender los abanderados del viejo liberalismo clásico. Básicamente... la promoción de la iniciativa privada a todas las áreas de la economía y la limitación del papel del Estado en esos mismos ámbitos. Es decir, justamente lo contrario de lo que propugnaba y propugna todavía el keynesianismo.
Mientras el keynesianismo se centra en el papel del Gobierno para tratar de salir del lío que objetivamente produce el liberalismo clásico (centrado en la política fiscal sobre todo), el neoliberalismo trata de solucionarlo por medio de las macroempresas privadas (centrado sobre todo en lo que se llama política monetaria). Tanto el uno como el otro no solucionan nada porque mantienen los mismos postulados a nivel general o agregado que los que sostenía la economía liberal clásica, con la diferencia de tratar de poner parches correctivos a los desagradables efectos de aquélla. Los keynesianos tratan de crear empleo por el Gobierno, y los neoliberales con las multinacionales privadas. Los keynesianos tratan de suplir o subir el poder adquisitivo con medidas controladas directamente por el Gobierno por medio de la recaudación fiscal, mientras los neoliberales tratan de que esas mismas medidas sociales del Gobierno, una vez recaudadas, se dejen en cuanto a su aplicación en manos de las decisiones de los particulares, etc...
Ciertamente se trata de enfoques accidentalmente distintos a la hora de abordar los problemas que inherentemente produce el liberalismo económico clásico, pero en lo esencial o fundamental no tratan de abordar el problema principal financiero, pues tantos unos como otros consideran como dogma esencial la teoría cuantitativa del dinero, que considera la creación y cancelación del dinero como un proceso exógeno y ajeno al control de cualquier poder político con vistas a solucionar el problema de la deficiencia de poder adquisitivo o disparidad de costes e ingresos generales en la comunidad política.
Lo que se señala en ese párrafo es la descripción empírica de una correlación entre aumento de la oferta monetaria (es decir, aumento de la masa de dinero en circulación en un momento dado en la comunidad política) y subida general de precios en esa misma comunidad política. Pero que exista esa correlación no quiere decir que existe una situación de causa-efecto, como sostiene la teoría cuantitativa del dinero. La subida general de precios puede deberse a otro factor, y de hecho (como bien señala Douglas en su Teorema A + B) se debe a otro factor: la constante disparidad o brecha entre los costes financieros de la producción y los ingresos financieros distribuidos a la población durante el tiempo de esa misma producción."...de acuerdo con el teorema de Douglas A + B, los precios equivalen a A (ingresos) + B (costes indirectos). Si los costes indirectos están constantemente creciendo en relación a los ingresos, entonces para mantener o incrementar los ingresos, los precios deben subir. Más aún, puesto que la vasta mayoría de la producción se financia a través de de la emisión de nuevo crédito (es decir, a través de préstamos a los negocios), la capitalización de la industria se produce con un incremento en la oferta monetaria. En otras palabras, el hecho de que los costes indirectos estén incrementándose en relación a los ingresos, hace crecer los precios y la oferta monetaria". Es decir, intento traducírmelo... que si los costes que afectan al proceso productivo en general, y no solamente a los que afectan a uno o dos productos... están constantemente creciendo en relación a los ingresos, para mantener éstos últimos, los precios deberían subir, al menos, en la misma proporción. ¿Es eso lo que debo entender...?. Y lo mismo ocurriría con las nuevas emisiones de crédito.
Es increible que a día de hoy todavía se siga manteniendo (y no solo por los economistas ortodoxos keynesianos y neoliberales, sino también ¡Ay! por tradicionalistas, como pude leer en el librito Solución Social de Gustave Thibon-Henri de Lovinfosse) una de las mayores falacias o "dogmas" indiscutibles de la economía ortodoxa y que ya refutó por activa y por pasiva Douglas: me refiero a la Ley de Say, que pregona que siempre toda oferta productiva genera su propia demanda. Parece mentira que todavía se pueda seguir manteniendo esto.
Ya lo expliqué antes. No sólo se generan mayores costes financieros indirectos a las empresas-familias con las políticas keynesianas sino también con las neoliberales. De hecho, toda política meramente redistribuidora del dinero existente en la comunidad política en un periodo de tiempo determinado (ya sea por medio keynesianos o medios neoliberales), no sólo no soluciona para nada la brecha existente entre costes generales de la producción y poder de compra de la población, sino que además aumentan los costes financieros generales, pues las familias-empresas gravadas por todas estas políticas redistribuidoras, para poder mantener su capital o el mismo poder adquisitivo, siempre van a repercutirlas a la población en los precios de sus negocios.Pues bien, pareciendo totalmente obvias estas conclusiones, lo que no tengo nada claro es la veracidad de algunas de las premisas sobre las que se basa, concretamente tengo dudas con respecto a la premisa incial de que determinadas políticas económicas, como por ejemplo las keynesianas, hagan crecer los costes indirectos. Y si así fuera... quedaría compensado con los beneficios que a nivel social procurarían. Y lo que creo que no evalúan convenientemente todas estas teorías es que toda decisión económica acaba necesariamente teniendo consecuencias morales, como muy bien decía el Papa Benedicto XVI en su encíclica "Caritas in Veritate". Es decir, que lo primero no habría de ser la economía... Ver las cosas deste único prisma materialista, además de ser nocivo para la moral de la sociedad en su conjunto ("costes sociales indirectos"?) generan situaciones de crisis que, finalmente, acaban hundiendo el entramado social sobre el que se asienta esa misma economía que tanto se pretendió "salvar" con la aplicación de políticas materialistas equivocadas. Porque... mucho peor que cualquier política materialista es aquella que, además de mala por ser materialistas, está equivocada.
Todos los economistas ortodoxos (keynesianos o neoliberales, me es indiferente) siempre tienen una mentalidad tecnocrática a la hora de aplicar sus medidas sin tener en cuenta nunca los efectos colaterales que puedan producir. Siempre dicen que en la teoría consideran todos los demás elementos como si no variaran (el famoso caeteris paribus); pero en la práctica, en la realidad, eso no ocurre así.
Gustave Thibon gustaba de decir la anécdota de cuando caminaba con su abuelo por el bosque y vieron 4 pájaros en una rama de un árbol. El abuelo le preguntaba que si disparara a uno de los pájaros, cuántos quedarían. Y el nieto intuitivamente respondió que 3. Y el abuelo le respondió: "¡Estúpido! ¡Ninguno, porque al oir el disparo se han ido volando! Es la diferencia de ver las cosas con mentalidad tecnocrática-racionalista (como hacen los economistas ortodoxos) o de verlas con mentalidad realista (como hizo Douglas en su análisis).
En cuanto a lo de que el análisis económico de Douglas es una visión materialista, ya señalé en su momento que no tiene nada de contrario a la Doctrina Social de la Iglesia. Es cierto que Douglas no era católico, pero ¿y qué? ¿Acaso Charles Maurras por ejemplo no era ateo y sin embargo se pueden aprovechar algunas cosas de su análisis político? Además, el propio Douglas siempre subordinaba su análisis económico a su análisis político (subordinaba la Economía a la Política).
Última edición por Martin Ant; 22/01/2013 a las 20:16
Sí, efectivamente, así es como yo también lo comprendo. En otras palabras, ambos dicen de alguna manera que el dinero debe circular. Los keynesianos tratando de crear empleo mediante políticas gubernativas, para que el dinero llegue a todos los trabajadores y hacer así que no decaigan los niveles de consumo, mientras los liberales prefieren que el dinero recaudado en forma de impuestos sea entregado en manos de las grandes empresas, porque piensan que así... éstas "crearán empleo", y que algunos no nos creemos. Es precisamente de lo que habla el mensaje de este vídeo, y que por afirmar esto mismo que alguns pensamos, ha sido censurado. Su autor cometió el "delito" de afirmar que las tesis de los neoliberales, a su juício y según su experiencia como empresario y como multimillonario, sencillamente... son mentira.
Es que, verá Vd., yo como le digo soy un lego en economía. Únicamente me guío por cuestiones de índole social. No dudo en absoluto que neoliberalismo y keynesianismo sigan formulando sus ideas de acuerdo con los paradigmas que se utilizaban en la escuela clásica liberal. Y recuerdo las cosas que teníamos que estudiar, como la Ley de Say, a la que Vd. también se refiere y que siempre me costó creerme... Pero había que estudiarlo... a mi me costaba bastante visualizar en la realidad, fuera de las teorías que pregonan que toda oferta productiva generaba su propia demanda. Yo siempre me decía: "será si la gente tiene dinero para comprarla". Pero bueno... ya le digo que soy un lego en esta materia.
A mi lo único que me preocupa es que la gente tenga un puesto de trabajo en el que poder desarrollarse y ganarse la vida. Un lugar en el que cumplir con su obligación de trabajar por su sociedad, de sentirse y ser realmente útil y donde poder proveerse de los medios suficientes para poder mantenerse a él mísmo y a toda su familia. Eso es lo único que le pido a cualquier sistema económico, y a la política en materia de economía, y me traen absolutamente sin cuidado otras cuestiones de índole teórica (ortodoxas o heterodoxas). En otros ámbitos tengo otras pretensiones, pero a la economía solamente le pido eso. Para mi es una cuestión de los mas elementales principios en materia social y económica. Es como aquello que está tan de moda ahora de ir a comprar casi todo en el chino, con productos manufacturados en China; Me niego.... yo no doy mi voto, al menos conscientemente, a ese tipo de políticas neoliberales y semiesclavistas que lleva a cabo gobierno chino, por muy barato que vendan. Yo no cambio principios por beneficios. Otra cosa es que el sistema me obligue porque todo esté fabricado en China...
Las cosas deberían tener un precio en el que venga añadido el esfuerzo, el sufrimiento y las ilusiones que se haya invertido también en construírlas... no como piensan los economistas. Porque las han construído seres humanos... Las personas que fabrican los objetos de consumo, antes que meros "recursos" sin alma o números en el debe y el haber de las empresas, son personas y sus vidas valen mucho mas que todas las porquerías que les obligan a fabricar y que luego, el mercado, nos coloca muchas veces a 'precio de ganga'...
Aún recuerdo los tiempos en los que las cosas costaban mucho esfuerzo para conseguirlas, incluso mas esfuerzo que el costaba fabricarlas... Me parece inmoral que hoy día compremos un televisor casi por el mismo precio que adquirimos un 'sugus'. Han sido este tipo de tentaciones y de señuelos los que nos han hecho olvidarnos de que detrás del aparente beneficio económico que obtenemos comprado productos muy baratos, fabricados con estos tipos de economías inhumanas, se esconde, además del sufrimiento de los esclavos que han perdido sus vidas construyéndolas, la pérdida de muchos puestos de trabajo de miles y miles de trabajadores europeos que antes podían mantener dignamente a sus familias (hablo de Europa porque es donde vivo, pero podría ser perfectamente también aplicado esto que digo a Hispanoamérica). Es una cuestión de principios... ¿Pero qué clase de sociedad nos están vendiendo los políticos y los economistas modernos?.
Como le digo, entiendo muy poco de economía y por eso confío mucho en la acción decidida y autoritaria de los gobiernos (implantando por la fuerza una política de prohibiciones, si hiciera falta, de todo aquello que sea nocivo para el interés general). Por eso también me traen absolutamente sin cuidado la "libertad" de los consumidores a la hora de adquirir bienes de consumo baratos, sin importarles(nos) el coste social que nuestras adquisiciones produzcan... Sencillamente, prefiero que no existan este tipo de "libertades" y que sean retirados determinados productos de las vitrinas de las tiendas. Mi mentalidad es bastante intervencionista, como ve... yo diría que casi totalitaria... y por eso soy muy poco amigo de determinadas "libertades económicas", realmente de muy pocas "libertades" como éstas soy amigo. Mas bien me declararía como enemigo y las mandaría a la hoguera si pudiera.
Por eso digo y repito que la economía habría de estar siempre sometida a la política, y ésta debería estarlo por encima de todo sometida al bien común, tal y como yo entiendo este concepto.
Un abrazo en Xto.
Última edición por jasarhez; 22/01/2013 a las 23:43
Mire esta noticia:
LEVI STRAUSS y C&A UTILIZAN MANO de OBRA de NIÑOS ESCLAVOS
Los productos fabricados bajo esta marca (LEVI'Strauss) sencillamente deberían de estar prohibidos y retirados de las vitrinas de todas nuestras tiendas. No creo en determinados tipos de "libertades económicas"... Prefiero un duro intervencionismo, mas allá incluso de lo que propugnan las ideas keynesianas.ESCLAVITUD INFANTIL
LEVI STRAUSS y C&A UTILIZAN MANO de OBRA de NIÑOS ESCLAVOS
Durante una investigación sobre le explotación infantil en la India y Bangla Desh, Nick Buckley, un periodista del Mail on Sunday, encontró conexiones tanto con la empresa internacional de la confección C&A como con el fabricante de tejanos Levi Strauss. Buckley dice: ´Desde que estuve allí, para mí el trabajo infantil significa niños y niñas de once, doce o trece años que trabajan de las 8 de la mañana hasta la medianoche, en una fábrica, lejos de sus padres. Por la noche, comparten con tres o cuatro niñas una chabola hecha de bambú de tres por tres. Reciben dos raciones de arroz cada día, una vez con algo de verdura, y un poco de carne, quizá una vez a la semana. La mayoría de los niños que vimos no ganaban ni siquiera cincuenta peniques al día.´ ...
Fuente: FNV, Een baan om de aarde, 1995
Durante una investigación sobre le explotación infantil en la India y Bangla Desh, Nick Buckley, un periodista del Mail on Sunday, encontró conexiones tanto con la empresa internacional de la confección C&A como con el fabricante de tejanos Levi Strauss.
Buckley dice: "Desde que estuve allí, para mí el trabajo infantil significa niños y niñas de once, doce o trece años que trabajan de las 8 de la mañana hasta la medianoche, en una fábrica, lejos de sus padres. Por la noche, comparten con tres o cuatro niñas una chabola hecha de bambú de tres por tres. Reciben dos raciones de arroz cada día, una vez con algo de verdura, y un poco de carne, quizá una vez a la semana. La mayoría de los niños que vimos no ganaban ni siquiera cincuenta peniques al día."
El fabricante dice: "Lo hacen por dineros No es verdad, no lo hacen por dinero, lo hacen porque están obligados. Porque tienen que comer, tienen que pagar el alquiler y necesitan ropa. La mayoría de los niños que vimos venían del campo. Pensaban ganar dinero, que podrían enviar a sus padres que se quedaron en el pueblo. Pero se dan rápidamente cuenta de que la mitad del sueldo de una semana de 70 horas la tendrán que destinar al pago del alquiler. Escriben a sus familias para disculparse: "Lo siento, no puedo ayudar a alimentar a mis hermanos o hermanas."
¿Por qué ocurre esto? Ocurre porque todo el mundo lo quiere. Las empresas occidentales buscan mano de obra barata y más beneficios y los países del Sur quieren su parte del negocio. Es una conspiración donde las víctimas son los niños. Y también los demás trabajadores. Estos países disponen de leyes que regulan los sueldos mínimos y la edad mínima para trabajar, pero no se aplican. Los empresarios no las cumplen y dicen a los niños que no revelen su verdadera edad y su verdadero sueldo a los extranjeros que se lo preguntan. Esta conspiración sigue adelante y los gobiernos de ambos lados tienen idéntica parte de culpa.
En nuestra investigación, nos centramos en dos empresas, una de ellas Levi Strauss en Bangla Desh. La multinacional afirmaba que ha suprimido el trabajo infantil. Se vanagloriaba de haber instalado una escuela en una de las fábricas. Cuando visitamos esta fábrica, de tres mil empleados, encontramos una sola escuela con tan sólo diecisiete alumnos, que se declararon decepcionados. La escuela iba a cerrar otra vez dentro de un mes porque habían alcanzado la edad "madura" de catorce años. Querían seguir estudiando, pero tenían que volver a la fábrica. Cuando vimos las condiciones en las cuales viven en las chabolas de bambú. nos dijimos: este sistema que somete la gente a la fábrica, las chabolas, las dos comidas por día es malo, aunque no haya trabajo infantil. Moralmente no es aceptable. Las empresas como Levi Strauss y los consumidores que somos tenemos la responsabilidad de intentar cambiar la situación .
"También nos encontramos con C&A. Me hablan dicho que puedes toparte con C&A en cualquier parte del mundo. Pero debo admitir que C&A envió un equipo de investigación a Bangla Desh cuando les contamos nuestras experiencias. También nos dieron toda la razón y admitieron que la situación era escandalosa. Cortaron toda relación con esta fábrica y cesaron al importador que les compraba. No les sonaba el nombre que dijimos. C&A dice estar contra el trabajo infantil y quizá lo esté. Pero si no saben a qué fábricas compran y ni siquiera lo averiguan, ¿cómo entonces sería posible lanzar un código o una garantía?
Una de las mejores declaraciones que he escuchado proviene del director de una empresa británica: "Por muy bonito que sea tu código, es muy poco eficaz sin un sistema riguroso de control". C&A ha prometido volver su práctica más estricta. Sin embargo, la clave del problema de la esclavitud infantil y de la explotación laboral es la creación de un sistema de inspección combinado con las presiones sobre los gobiernos y las asociaciones de fabricantes de productos textiles para obligarles a permitir la entrada a las fábricas de inspectores independientes y a dejar que vayan donde quieran, que hablen con los niños y otros trabajadores y que redacten informes independientes. Pero esto no será posible sin la ayuda de las empresas, los sindicatos y los consumidores occidentales."
Autor: Solidaridad.net- Fecha: 2004-01-11
Un abrazo en Cristo
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