Yo particularmente reconozco que me pone nervioso el tema y que desbarro, pero no es por querer " no parecer ". El hecho de que se hable de " tradición aria insinuada " me parece una gilipollez de plano sin sentido histórico alguno. Entérense de una vez: Lo ario o indoeuropeo es válido como un trabajo filológico principalmente, pero en el plano cultural más completo, es inviable. Existen pueblos como los gitanos, con una lengua heredada de los indoeuropeos que no son blancos y pueblos blancos cuya lengua no es aria en absoluto, como los vascones o los ugro-fineses. Existen pueblos iraníes cuya fisonomía no es clara y su cultura es "múltiple" que tienen un tronco lingüístico indoario evidente, como pasa hasta en el Afganistán. Y a todo esto, ¿ cómo es que en Afganistán el Cristianismo no ha triunfado, si esa tradición aria allí estaba insinuada, y sí permanece en el Líbano, que es un pueblo eminentemente semita ?

Por eso mismo, hablar de "tradición aria" es un sinsentido y más para exponerlo contra un supuesto predeterminado primitivismo africano. La civilización griega tuvo variados orígenes y no todos eran indoeuropeos. No lo fue la gran y antigua cultura minoica cretense. Los mismos troyanos no tenían orígenes 100% indoeuropeos. No eran arios tampoco los etruscos en la península italiana. Y así, tantos casos, que cuando se da por sentado esto como algo matemático y encima se le quiere dar un "sentido religioso" para luego decir eso de los negros pues....


Lo del hip hop y etc., música que a mí me repatea por cierto, no es en todo caso "música pura negroide". Sí es una música de "negros aculturados al capitalismo" en todo caso. Un producto comercial globalizador. Y no todos los negros hacen esa música. No la hacía Nat King Cole como no la hacía Louis Armstrong, Antonio Machín, Cascatinha e Inhana o la Vieja Trova Santiaguera.


El hecho de que se intente combatir la inmigración adoptando "argumentos" claramente del darwinismo social pues más de lo mismo. Creo que el problema de la inmigración es algo más serio de la cuenta y que en muy buena medida, refleja la decadencia absoluta del pueblo español que muchos, creyéndose una raza superior, algo muy cómodo en sí para siempre echarle la culpa al otro; no quieren ver. Muchos se conformarían con una España no tan distinta de ésta pero que no hubiera inmigrantes, y éste es el problema, pues con su criterio vagamente materialista no ven la raíz del problema.


No tengo problema alguno en defender la integridad étnica. Tampoco lo tenía Ramiro de Maeztu. No tengo problema alguno en decir que esta política de inmigración es un desastre. Es más, quien me conoce, sabe que eso me gusta más que a un tonto un lápiz. Pero lo que me subleva es que con falacias infantiles encima se pretenda ir de purista por la vida y dando lecciones a diestro y siniestro, poniendo y quitando Papas, y lo que te rondaré morena. Y que encima se recurra a una difusa y relativista "evolución de ideas", engañosa a más no poder, pues más de lo mismo.


Lo de los " muertos de hambre de toda la vida ", más de lo mismo. Porque conozco a muertos de hambre de toda la vida, que alguno ha habido en mi familia, me repatea ese punto de vista de nuevo rico que encima se lo cree. Y el problema de la inmigración en España no es un problema de muertos de hambre de toda la vida, sino de sinvergüenzas patológicos que encima durante muchos años, en especial en los de Aznar, se dedicaron a vender España como un paraíso para que viniera todo quisqui.

Este tipo de actitudes es el que me lleva a decir que me sentiría mejor con un maronita que con un paisano, y por eso acabo exagerando. No lo justifico, por supuesto, pero creo que me explico un poco.

Y lo que sí tengo claro es que prefiero a esos peruanos que se quisieron alistar voluntarios para recuperar la argentinidad de las Malvinas antes que a los británicos que las siguen invadiendo junto con Gibraltar, y ello no me obstaculiza a que admire a Chesterton, Tolkien o Joseph Pearce, y sienta con ellos una cultura de calor de Cristiandad que nunca la podré sentir con Zapatero o Rajoy. Como estoy más con el valiente y leal Marcelino da Mata que con los hideputa que hicieron la Revolución de los Claveles. Y ello no es obstáculo para que me sienta orgulloso de mi raza, empezando por la familia que tengo. Creo que en mis malas poesías he exaltado el legado étnico de nuestra península, por otra parte, empezando por esa magnífica conjunción principal de iberos, celtas, romanos y godos.


En fin, por ello, pido disculpas si acabo diciendo cosas sin sentido ( Parece cosustancial a mi triste figura ). Y espero haberme explicado.