Cita Iniciado por Donoso Ver mensaje
No sé por qué este tema siempre trae tantos nervios.

Defender la identidad racial es totalmente legítimo. La dimensión étnica es parte de la identidad de cada uno. Como la lengua, la cultura, las costumbres, la religión, etc. Los españoles peninsulares son de una cierta forma porque tienen una identidad étnica, si la cambiamos entonces serán otra cosa.

El mestizaje puede ser positivo o puede no serlo. En América fue positivo porque elevaba a nativos y peninsulares a nueva dimensión, la hispanoamericana, que no podía ser ni indígena ni peninsular, tenía que ser mejor. Pero tampoco era necesario, ni de hecho ocurre así, que todos fueran mestizos para ser parte de ella, pero tenía que haber una gran parte que sí. Igual que España no es totalmente homogénea étnicamente, pero eso no cambia su españolidad.

El mestizaje que trae la inmigración masiva no es positivo. Sólo reduce a españoles e inmigrantes a un estado inferior, el de habitantes descastados de la aldea mundial, sin características propias ni identidad clara, a lo que solo les queda expresar de forma vaga y bruta unas pocas diferencias simplonas, y a eso lo llaman multiculturalidad. Un mestizaje que, por otro lado, sólo servirá para crear clases sociales, siendo probablemente la clase baja la de los mezclados y las altas las de los puros. La multietnicidad sin objetivos trascendentes es una receta para el completo desastre. Porque no habiendo motivos para dejar de lado las diferencias étnicas, éstas nos estallarán en la cara. A todos. También a los que creen que no existen.

Y eso hablando en plano general, a nivel individual cada uno puede establecer las prioridades como le plazca. Alguien celoso de su indentidad racial no tiene por qué ser racista, ni tampoco tiene forzosamente que poner la identidad étnica por encima de todo aunque la valore. Y el que crea que su raza lo es todo, es un necio y un ignorante.

Esas misma leyes de indias que cita Ordóñez muestra cómo se procuraba que los indios tuvieran su propio hábitat, separados de blancos, negros y mestizos. Que se permitiera el mestizaje no significaba que fuera obligatorio, ni que todos tuvieran que vivir en el mismo sitio y de la misma manera como si las razas no existieran. No demos bandazos excesivos.
Si en realidad yo creo que básicamente estamos de acuerdo. Por eso dije que una cosa era el racismo y otra el problema de la inmigración. Yo soy el primero que lo considero un problema y no lo quiero. Porque si fueran alguno que otro no vería problema alguno en que vinieran y se mezclaran en tanto que fueran católicos y apreciaran los valores hispánicos. Pero no son tres o cuatro, sino cientos de miles, como dije, o millones, y por eso no es bueno. Hay zonas del distrito Macarena en Sevilla en que vas por la calle y lo que menos ves son españoles. Y sientes una sensación rarísima, porque no sabes si estás en Nigeria, Marruecos o la ONU. Incluso una sensaciòn de inseguridad en muchos casos. Habría que hacer una deportación masiva, como cuando la expulsión de los moriscos. Yo soy el primero que lo deseo, aunque hoy por hoy sea algo utópico hasta que España no cambie. Y otra cosa: no sé cómo será en otras ciudades, pero aquí en Sevilla los barrios con más inmigrantes son los que están más sucios. Pues eso. Hay que hacer una limpieza de elementos extraños.