Re: Pensaba que estaba loco

Iniciado por
ANARFENT
que por querer aparentar mas cultura de la que poseen hablan de los corredurias de 4 meseteños que los conocen solo los nacionalistas castellanos.
El control de mi grado de conocimientos, mi grado de abstracción y mi grado de experiencia docente, no le corresponde a usted juzgarlos. Para eso ha habido y hay, catedráticos, inspectores de enseñanza y una directiva del centro en el que trabajo. Toda otra consideración por su parte, es una falacia ad hominen y hasta ahí podíamos llegar.
Luego, las corredurías de esos 4 meseteños han sido un cuento para niños que usted se ha tragado, por eso afirma a continuación con absoluto tono de desprecio, que los conocen sólo los "nacionalistas castellanos". Pues menos los nombres antiguos de las ciudades, sitios y pueblos centropeninsulares anteriores a la romanización, todo, ha sido una humorada. Tan humorada como los cuentos chinos que les enseñan a los niños en los centros escolares para adoctrinarlos en vez de hacer de ellos unos ciudadanos libres. Tan humorada como las suyas sobre la inexistente Castilla de los moros, tan humorada como su pertinaz insistencia en la Marca Hispánica, hasta que el compañero Alacrán se la ha aclarado. Por eso yo finalizaba ofreciéndole otra "ucronía". Los historiadores llaman así a lo que nunca ha sucedido.
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
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