
Iniciado por
Donoso
No hay necesidad de inventarse cosas raras teniendo las fuentes tan cerca:
Epístola a los Romanos 16, 17
16:17 Les ruego, hermanos, que se cuiden de los que provocan disensiones y escándalos, contrariamente a la enseñanza que ustedes han recibido. Eviten su trato,
16:18 porque ellos no sirven a nuestro Señor Jesucristo, sino a su propio interés, seduciendo a los simples con palabras suaves y aduladoras.
No parece un canto al diálogo precisamente. Evitarlos y no hablar con ellos.
Epístola a los Gálatas 1, 9
1:9 Como lo tenemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os anuncia un evangelio distinto del que habéis recibido, ¡sea anatema!
Yo diría que esto no casa bien ni con lo de los "hermanos separados" ni con otras ideas de "acercamiento" a toda religión viviente.
Primera epístola a Timoteo:
3 Al partir yo para Macedonia te rogué que permanecieras en Éfeso para que mandaras a algunos que no enseñasen doctrinas extrañas,
4 ni dedicasen su atención a fábulas y genealogías interminables, que son más a propósito para promover disputas que para realizar el plan de Dios, fundado en la fe.
5 El fin de este mandato es la caridad que procede de un corazón limpio, de una conciencia recta y de una fe sincera.
Hay que impedir que los que enseñan doctrinas extrañas hablen, y eso es un acto de caridad. Se debe usar el poder temporal para impedir que esas doctrinas perniciosas se enseñen.
Y en la epístola a Tito:
10 Porque hay muchos rebeldes, vanos habladores y embaucadores, sobre todo entre los de la circuncisión,
11 a quienes es menester tapar la boca; hombres que trastornan familias enteras, enseñando por torpe ganancia lo que no deben.
"Tapar la boca"... bastante explícito. Nada de dialogar, por lo que se ve.
Una cosa es que uno pueda adaptar el lenguaje y la presentación para mejor entendimiento del público, como adaptados están de hecho los 4 Evangelios, y una muy distinta es diluir y suavizar el Evangelio para "no molestar", que es lo que se hace ahora.
De San Agustín y San Francisco Javier, que yo sepa, no se les puede acusar precisamente de entrar en conveniencias con los herejes en un caso ni con los paganos en otro. De ahí, junto con más cosas, el éxito de ambos.
Esto va aparte del asunto de la Madre Teresa, del cual no tengo información suficiente para opinar.
Marcadores