Alejandro, en todo se puede ser liberal o no; es una cuestión de opción. Esto aplicase particularmente a la economía.
La gestión de marca es el proceso por el cuál se construye una referencia competitiva, publicitando las cualidades que la forman y la destacan de las demás y convirtiéndola así en un valor. El concepto conlleva, por tanto, la competencia como lógica subyacente. Bueno: y es la competencia una lógica exclusiva, en todas sus formas, del paradigma económico liberal? No, claro que no. La competencia es inherente al comercio y a toda actividad económica; ya la competencia libre, no regulada, esa sí que estructura la concepción del liberalismo económico (y que, en la practica, acaba pervertida por ello).
La gestión de marca se ha generalizado a más sujetos que los agentes económicos en mercado; también se aplica a profesionales y a países. Por qué países? Bien, porque la referencia competitiva que tiene un país de origen de un producto o servicio influye en las opciones de compra de los consumidores. Eso se llama el efecto del país de origen. Así que la gestión de la marca-país intenta minorar el impacto negativo y potenciar el positivo de ese efecto en su comercio externo. Es esa una construcción liberal? Una vez más, depende de que tipo de competencia estamos hablando.
Claro que España es, actualmente, una economía abierta y incluida en espacios de comercio libre (pervertido), siguiendo una política económica (y social) liberal; luego la gestión de la marca España es, por contexto, liberal; empero, por definición, puede serlo o no.
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