Re: Delirios independentistas

Iniciado por
ferrio
dejémosles votar, en un país democrático el voto es un derecho y no un delito, ahora, una cosa le digo, si en unas votaciones libres el pueblo Catalán decide la independencia de España... abriremos otro hilo porque seguro que la opinión suya y mía difieren, siempre desde el respeto claro

Si, si, ¿y por qué no podemos votar TODOS los españoles, algo sobre lo que "ell@s" no quieren ni oír hablar? ¿Acaso para un español Cataluña no es España desde hace siglos y más siglos y esto de hoy no es algo nuevo, prefabricado, artificial y artificioso? ¿Y por qué los españoles tenemos que renunciar a NUESTRO DERECHO A DECIDIR SOBRE NUESTRA NACIÓN?
Artículo 139 completo de la vigente Constitución de 1978, que es la que regulan estos problemillas:
Artículo 139
1. Todos los españoles tienen los mismos derechos y obligaciones en cualquier parte del territorio del Estado.
2. Ninguna autoridad podrá adoptar medidas que directa o indirectamente obstaculicen la libertad de circulación y establecimiento de las personas y la libre circulación de bienes en todo el territorio español.
¿O es que este texto no sirve para nada a efectos de que una ÍNFIMA MINORÍA quiera IMPONER sus caprichos?
Para su conocimiento, ESO QUE LLAMAN DEMOCRACIA NO SÓLO ES VOTAR, SINO CONVIVIR lo otro sólo es el habitual mantra demagógico para-lelos.
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
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