Es lo mismo que iba a decir yo, estimado Jasarhez. El hombre juega a ser Dios, quiere ser Dios como quiso serlo Lucifer, y eso dio lugar a su caída. Tanto la de Lucifer como la del hombre al probar del fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal. El hombre ha ido demasiado lejos, ha querido ser Dios ("seréis como dioses"). Ojalá que llegue pronto la Parusía, como dices. Porque si Dios no interviene pronto y pone fin a todo esto vamos a acabar muy mal. Y ya estamos bastante mal.
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