Re: Nada, Creación e Infinitud
Hay que tener precaución con el uso del término "infinito" pues no tiene el mismo significado según desde que enfoque del conocimiento se trate. Pero, en efecto, hay quienes jugando con la idea pretenden demostrar -o sea, un imposible metafísico y material- la inexistencia de Dios. Estamos, pues, ante una "probatio diabolica" sin consecuente posible. El problema es que generando una falacia de grandes proporciones se llega a confundir a gentes de dudosa fe, manifiesta incultura general, así como total ignorancia en Ontología, Filosofía de la Ciencia, Filosofía de la Física, Filosofía de la Matemática, Cosmología y Teología. Todo ello apunta claramente al modo de proceder que tiene aquél a quien interesa que no se le conozca o, mejor todavía, de quien se niega su existencia, pues si Dios no existiese él tampoco, naturalmente.
Pero, además, hay que diferenciar entre ese "infinito", o sea, "sin final, aunque si con principio", de "eterno o eternidad" que es lo que ni tiene principio ni tiene fin. El primer concepto se aplica al espacio y en especial al "tiempo", mientras que lo "eterno" está fuera del mismo.
Infinito - Wikipedia, la enciclopedia libre
Eternidad - Wikipedia, la enciclopedia libre
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
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