Re: Entrevista a Stephen Hawking: "No hay ningún Dios. Soy ateo".
En el cierre del festival tinerfeño sobre astrofísica y música Stephen Hawking ha vuelto a liarla cuando ya no quedaba tiempo para nada. Tan poco les quedaba que hasta el moderador le ha cortado diciendo que cualquier discusión sobre Dios quedaba postpuesta para otra ocasión. Así se hace eco el diario "ABC" en fecha de ayer. Luego, las noticias ya sabemos que son comentadas por la gente, aunque no se puede decir que las respuestas no sean dignas de mejor causas que la de tirarlas directamente a la basura. Pero, entre tanta ignorancia e imbecilidad intelectual y moral, a veces suelen encontrarse respuestas que son dignas de mejor suerte que la desaparición con la caducidad de la noticia, o la inmersión entre el resto que compone esa idiocia instituida socialmente. Así, pues, he aquí un comentario a las estupideces de Hawkings surgidas de alguien que si sabe. Por supuesto, el firmante usa un seudónimo y además su comentario es público, pero merece la pena.
Lo describe alguien con el "nick" Fortunato en las páginas de Ciencia del diario ABC de 26 de septiembre de 2014.
El mito del equilibrio. Teorías y teorías no contrastables bajo la premisa de seguir un enfoque conforme a "nuestra" razón. Primero el universo estacionario, después el Big crunch, ahora el tiempo imaginario y la generación espontánea. Enfoques de un ateo respecto a un Dios mecanicista, moviendo una manivela, agarrado a ella como un esclavo, y por ende a sus ojos redundante, y así añadido tras añadido, capa tras capa, surgiendo más y más explicaciones ante las contradicciones de la anterior teoría, que por pura probabilidad aparecen, y aún explicando todo lo que podamos, siempre podrá quedar algo que no podamos. Tiene a Dios a su servicio, y ese no es un Dios, y aunque así fuera, lo más probable que esos añadidos particulares, sólo condujeran a otros añadidos y no engloban todo, ni abarcan nada más que un enfoque esclavo de " nuestra" forma de pensar. No podemos saber todo si es consistente. En una teoría aritmética es fácil verlo, en cosas más complicadas sólo es una creencia firme. Y me encanta la consistencia de Dios, y no sólo creo en Él por ello, sino por todo lo demás. No puedo atarle a ecuaciones, o algoritmos, ni tan siquiera a lo que nos rodea o a mi mente, sólo describir las cosas de la naturaleza con humildad, intentando modelarlas para hacernos más felices. La Ciencia es bella, y no es incompatible con la religión. Luego no me gusta su forma de exponer, simplificando a propiedades malas o asuntos falsos cuando le conviene, y generalizando como un matemático poseso cuando le conviene aún más. Su explicación no es contrastable, debería proponer una forma para demostrarla, y que sea única además, ya que él es científico que yo sepa.
Última edición por Valmadian; 27/09/2014 a las 01:26
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
Marcadores