Los moros nos dieron el cero (o sea la nada). En realidad, aunque hay bastantes topónimos árabes (pero ni de lejos son mayoría) tampoco hay tantas palabras que hayamos heredado de los árabes. No suman más de unas cuatro mil, la gran mayoría en desuso aunque algunas sean de todos los días. Además, muchas de ellas son en realidad palabras latinas o griegas transformadas. Por ejemplo, zaguán viene del griego stoan. La mediciana la aprendieron de médicos cristianos y judíos en Oriente. Los números mal llamados arábigos nos llegaron de la India a través de Persia. Ellos solo los trajeron, no los inventaron. Sí les debemos el álgebra, pero la inventaron porque como según sus leyes la mujer solo tiene derecho a heredar la mitad que el varón se les hacía complicado el repartir las herencias. Pero ojo, que también aprendieron mucho de matemáticos persas e hindúes. A mí no me importaría tener algo de sangre árabe porque como católico que soy no soy racista, me es igual, pero valoro mucho más el legado religioso y cultural que he recibido como español y como católico. Y le doy la razón a Mazadelizana: la Alhambra es una maravilla (y la Mezquita de Córdoba y el Alcázar de Sevilla), pero también lo son la catedral de Burgos o la de León, o la de Santiago de Compostela y tantas otras. Y no creas que fueron tan originales los moros; el arco de herradura es en realidad visigodo, como muchos otros elementos del arte islámico español. Yo me pregunto cómo es que en España tenemos monumentos así pero en el norte de África todos los edificios que hay de esos estilos son mucho más recientes. A ver si va a resultar que lo construyeron los mozárabes y los moros se llevaron la fama.
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