Fuente: Los teóricos izquierdistas de la democracia orgánica. La democracia orgánica, defendida por los krausistas, es un invento de la izquierda. Gonzalo Fernández de la Mora. PLAZA & JANES EDITORES, S. A. 1985. Texto de la contraportada.



En la democracia inorgánica los gobernados se hacen representar a través de los partidos; en la democracia orgánica lo hacen a través del municipio, la región, el sindicato o las corporaciones. Ambos procedimientos no son incompatibles. Se ha dicho que la democracia orgánica es un hallazgo de los regímenes autoritarios; pero no es cierto. El organicismo social tiene su raíz en el idealismo alemán: Hegel, Fichte y, sobre todo, Krause. De este último lo tomaron los krausistas españoles. Así, Sanz del Río, Salmerón, Giner, Pérez-Pujol, Posada o Besteiro. La expresión «democracia orgánica» la acuñó el socialista Fernando de los Ríos en 1917 y la desarrolló Madariaga en 1934. La democracia orgánica es un invento de la izquierda, luego adoptado por otros sectores.

Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial se han generalizado en occidente los pactos socio-económicos entre sindicatos obreros y organizaciones empresariales. Estos acuerdos, auspiciados por el Estado, son claro testimonio del renacimiento de la representación orgánica; es el llamado neocorporativismo.